30 abril 2021

Joko Widodo: la búsqueda y el rescate de los tripulantes de submarino KRI Nanggala-402 aún está por realizarse

 

VOINEWS.ID - El gobierno aún llevará a cabo los esfuerzos de búsqueda y rescate de 53 miembros de la tripulación del submarino KRI Nanggala-402. Así lo expresó el presidente Joko Widodo en una conferencia de prensa virtual transmitida en el canal de YouTube de la Secretaría Presidencial, el domingo (25/4/2021).

"Son los mejores hijos de la nación, los mejores patriotas que resguardan la soberanía del país. La búsqueda y rescate se ha hecho y se sigue haciendo", dijo Joko Widodo.

Joko Widodo pidió al público que orara y expresara sus mejores deseos con respecto a los esfuerzos de búsqueda y rescate que aún continúan hoy. 

Jokowi también expresó su profundo pesar por las familias de la tripulación con respecto al estado de KRI Nanggala-402, que fue declarado ahogado.

Este desastre, continuó Joko Widodo, conmocionó a toda la nación indonesia. 

"Nosotros, todos los indonesios, expresamos nuestro profundo pesar por esta tragedia, especialmente por toda la familia de los tripulantes de submarinos", agregó Joko Widodo. 

Hasta ahora, el gobierno sigue realizando esfuerzos de búsqueda y rescate. Incluso estos esfuerzos también han recibido asistencia de varios países vecinos como Singapur, Malasia y Australia.(brg)

El comandante del S-81: «Pasamos de submarinos analógicos a uno digital»

 Manuel Corral Iranzo tiene 39 años y lleva 20 en la Armada. Ya de estudiante en la escuela naval de Marín (Pontevedra), este turolense «de secano» se enamoró de un submarino al navegar en él. Ahora, es el comandante del nuevo S-81, el sumergible más avanzado del mundo puesto a flote esta semana.

El capitán de corbeta atiende desde el Arsenal de Cartagena (Murcia) a los medios en la víspera de la ceremonia de puesta de largo del submarino, un prodigio tecnológico e industrial que convertirá a España en uno de los 10 países del mundo capaces de diseñar y construir un sumergible.

Los datos son elocuentes: 17 años para culminarlo, 80 metros de eslora, 60 kilómetros de cables, 26 millones de horas de ingeniería y trabajo y 3.907 millones de euros de techo de gasto para los cuatro que Navantia está construyendo para la Armada. Al nivel de las casi 11.000 horas de inmersión que acumula Corral desde que hace 13 años se dedicó en cuerpo y alma a los submarinos.

A su cargo, 40 hombres y 4 mujeres de dotación. Llevan, la mayoría, un año aprendiendo en Cartagena con simuladores que pronto sustituirán por los mandos de verdad. El S-81 empezará ahora con las pruebas de puerto y luego las de mar, tras lo que se entregará a la Armada, que lo pondrá a prueba un año antes de entrar en servicio. Eso ocurrirá probablemente ya en 2024.

Lo primero, el ambiente a bordo. Es algo muy particular de los submarinos. El ambiente tiene que ser muy bueno porque la vida a bordo es dura, y esa dureza la suplimos con buen ambiente. La convivencia es muy estrecha, desde el último marinero hasta el comandante, y eso me gusta mucho. Al final se trata de disfrutar de nuestro trabajo, y cuando hay buen ambiente se disfruta más.

La otra cosa que me gustó fue el tema táctico. Es una plataforma con muchas capacidades, con un gran número de misiones que puede realizar, y no solo ejercicios, sino que de manera casi permanente hacemos operaciones reales, como obtención de inteligencia. Eso también me cautivó.

Me siento tremendamente afortunado. Y sobre todo es un gran reto y una gran responsabilidad. Un reto no solo personal, sino para toda la dotación, de llegar bien formados al primer día de mar. Y la responsabilidad porque todo comandante de submarinos la tiene por los riesgos inherentes a la plataforma. Navega sumergido en un medio muy hostil y cualquier problema puede suponer una catástrofe. La capacidad ofensiva que tiene es muy alta y, en la toma de decisiones, está en ocasiones aislado del exterior. No puedes consultar a nadie.

El salto generacional va a ser muy importante, no solo por el intervalo de tiempo entre uno y el otro sino porque la tecnología es completamente diferente. Pasamos de submarinos prácticamente analógicos a uno completamente digital y con una tecnología muy avanzada. Eso implica muchos cambios de mentalidad. En toda la dotación tenemos que cambiar la forma que tenemos de operar.

Otro de los cambios importantes es el armamento y los sensores. Los de la clase S-80 van a estar dotados del mejor torpedo pesado que hay en la actualidad. Va a ser capaz de lanzar misiles contra buque y también efectuar ataques a tierra. Va a ser la primera vez que un submarino español sea capaz de lanzar un misil. Hasta ahora nuestras capacidades de armamento estaban basadas en el empleo de torpedos y minas, ahora seremos capaces de lanzar misiles.

Otro avance importante va a ser la automatización. Va a estar muy automatizado, eso implica que el número de dotación se va a reducir. Y la seguridad. Está diseñado con equipos redundantes y en caso de una emergencia tenemos esa doble seguridad en todos los equipos vitales.

Un ejemplo práctico de cómo los militares del S-81 van a tener que cambiar la mentalidad, dice Corral, es a la hora de un ataque. En los de la serie S-70, de los que quedan solo dos a punto de jubilarse, un torpedo llegaba a 20 kilómetros de distancia y el objetivo se visualizaba siempre antes. Ahora alcanza 50, con lo que los lanzamientos se harán sin tenerlo a la vista.

El S-81 les hará, por otro lado, la vida más fácil. Tendrán más espacio, más metros cuadrados habitables y solo 32 marinos necesarios para operarlo, frente a los 65 que necesitaban sus predecesores, más pequeños. Aun así, la vida allá abajo es dura y la desconexión del mundo, casi total. Podrán bajar centenares de metros y estar quince días sin salir del agua.

Es muy peculiar. Es dura porque tienes muchas limitaciones y restricciones. A nosotros nos gusta decir que es una vida de máximos y mínimos: mínimo de aire, mínimo de espacio y mínimo de intimidad, pero máximo de compañerismo, máximo de trabajo en equipo y de profesionalidad. Eso resume la vida a bordo.

Nos organizamos como los barcos, con turnos de guardia. Las limitaciones de comunicaciones hacen que la gente haga más piña en las diferentes cámaras o alojamientos, porque no tienen mucho más que hacer que estar ahí y compartir el tiempo con sus compañeros. No es como en otras unidades, que tienen conexión a internet y están más a su aire con el teléfono o la tableta. Aquí no, aquí jugamos al dominó en nuestro tiempo libre, vemos películas que nos grabamos en un disco duro… se hace más vida de cámara, como decimos nosotros.

Sí, es una desconexión tecnológica. Hay gente que pagaría por estar unas semanas completamente desconectados del teléfono y a nosotros no nos queda otra.

R.- La única característica es no ser claustrofóbico, el resto lo que hace falta es vocación y pasión, porque si no, no afrontas estas limitaciones. Con eso cualquiera puede ser submarinista.

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Author: redaccion@20minutos.es (EFE)

Reflexiones sobre el S-80

 Yago Rodríguez

Las últimas dos semanas han sido muy intensas para mí, ya que he creado hasta 4 vídeos distintos para hablar del programa S-80 y del propio submarino... He podido hablar con quien más ha investigado la historia del S-80, el Director de la revista Ejércitos y buen amigo Christian Villanueva, ayer mismo también pude hablar con el Jefe del Arma Submarina, Ernesto Zarco, y con el que será el primer Comandante del navío, Manuel Corral.

Previamente también pude tomar un café y hacer alguna que otra llamada para averiguar algún dato adicional sobre este submarino. Han sido 14 días intensos.

Sin embargo, desde el punto de vista estratégico, industrial e internacional ¿qué supone un proyecto como el S-80?, ¿está justificado?, ¿es demasiado grande para caer? Me propongo compartir mis reflexiones acerca de estas preguntas.

Primeramente, los submarinos pueden ser considerados activos tácticos con valor estratégico, esto significa que uno o dos submarinos en el lugar y en el momento adecuados pueden impedir que una crisis prebélica pase a ser bélica, a la vez que proporcionan una herramienta política de primer orden.

Por ejemplo, a un avión de combate lo pueden detectar los radares, los sensores ópticos y hasta el ojo humano y lo mismo sucede con cualquier otro vehículo aéreo o terrestre... ¡Hasta un francotirador es relativamente fácil de detectar! Pero un submarino es otra cosa, incluso aunque sea uno antiguo.

En tiempos de paz, cuando las naciones no movilizan todos sus recursos para la guerra, los submarinos son medios absolutamente discretos, especialmente si guardan una buena disciplina de emisiones. Solo son detectables por una operación antisubmarina de envergadura... Precisamente por eso un submarino capaz de lanzar misiles puede acercarse a cientos de kilómetros del territorio adversario y lanzar un misil desde cualquier mar u océano.

Militar, política y estratégicamente esto proporciona una habilidad fundamental, una habilidad para lanzar mensajes con forma de misiles, aunque solo sea para hacer una demostración de fuerza o de voluntad.

Por tanto, desde el punto de vista de la utilidad estratégica no hay ninguna duda sobre un submarino, sin embargo el quid está en que dicha utilidad también podría obtenerse construyendo submarinos bajo licencia con el apoyo de un socio industrial.

Si deseamos buscar un equilibrio entre cubrir nuestras necesidades estratégicas y mantener una base industrial nacional razonable, ¿qué justificaría lanzar un programa de submarinos nacionales? Se me ocurren tres factores:

  • No poder contar con un socio extranjero para aspectos clave.
  • Tener unas necesidades técnicas muy especiales que no encajan con los productos que ofrece el mercado internacional de defensa.
  • Querer reforzar la base industrial de defensa en algunos aspectos identificados como claves.

Respecto a lo primero, España contaba con Francia, si bien aquella relación por un motivo o por otro se fue al traste. Mi hipótesis es que el "cuello de botella" decisorio estuvo en el comportamiento galo durante la Crisis de Perejil; no obstante, solo se trata de una hipótesis y caben otras interpretaciones. En este sentido recomiendo estar muy atentos al libro que publique Christian Villanueva a finales del año.

Mapa donde se muestran los territorios españoles en el norte de África, a la izquierda el Islote de Perejil. Autor: Aotearoa

Sea como fuere perdimos a Francia. Diseñadores como Rusia o China estaban automáticamente descartados por no tratarse de países alineados con Occidente. Solo nos quedaban Reino Unido y Estados Unidos. Con el primero no hay tradición de colaboración en materia naval, al fin y al cabo Londres aún nos debe Gibraltar, y existe un cierto viejo incidente industrial con navíos diseñados allá.

Estados Unidos, en la época del Atlantista Jose María Aznar, hubiera sido el socio natural a la luz de la ruptura con Francia. Sin embargo, el 11-M alteró las elecciones en España y con un inesperado vencedor, Jose Luis Rodríguez Zapatero. El eje Atlantista volvió a ser sustituido por el tradicional de Europa-Iberoamérica. Es más, los desplantes de Zapatero a Estados Unidos solo pudieron ser enjuagados posteriormente con la llegada de Barack Obama al poder.

Pero para entonces el S-80 era ya un proyecto eminentemente español y con solo un mínimo de cooperación con otros países, si bien aquí Estados Unidos se llevaba la parte del león.

En definitiva, España sí pudo contar -aunque solo fuera a medias- con algunos socios industriales.

En cuanto al segundo aspecto "Tener unas necesidades técnicas muy especiales que no encajan con los productos que ofrece el mercado internacional de defensa", es cierto que España presenta algunas especificidades. Tenemos una necesidad de cierta proyección, pero a la vez hay una cuestión de defensa territorial en el sur, un tipo de amenaza que ningún país europeo, salvo Grecia y algunos de Europa del Este, comparten.

Zapatero en su famoso desplante al himno estadunidense.

Nuestra Armada también tiene que lidiar con el eterno dilema de operar en una zona como el Estrecho y en dos masas de agua muy distintas: el Océano Atlántico y el Mar Mediterráneo, a la vez que se defiende la soberanía de los islotes frente a África y de las aguas adyacentes a las Islas Canarias.

Quizás es cierto que la geografía española y nuestros desafíos políticos y militares exigen de unos submarinos adaptados a nuestras necesidades, si bien este es nuevamente un factor discutible.

Finalmente, el tercer punto quizás sea el que más justifique el proyecto: "Querer reforzar la base industrial de defensa en algunos aspectos identificados como claves".

A principios de siglo Navantia iba viento en popa, y ciertamente hasta ahora no ha ido mal. Hemos vendido buques de reabastecimiento, fragatas, corbetas y buques de proyección estratégica a naciones de peso como Australia, Turquía, Noruega, Arabia Saudita o Venezuela. España se ha abierto paso en un sector estratégico y caracterizado por un alto I+D, es lógico querer desarrollar al máximo esta potencialidad y querer competir también en el mercado de los submarinos.

Astillero de Navantia en 2009. Autor: Emilio J. Rodríguez Posada

También hay quienes justifican al S-80 aludiendo al prestigio internacional que supone entrar al reducido club de países que diseñan este tipo de ingenios. El argumento es tentador, pero resulta difícil demostrar que dicho prestigio realmente exista más allá de los despachos de algunos entendidos en las Armadas de medio mundo y, aunque tal prestigio existiera, no está claro que tenga efectos reales.

Lo que sí es cierto es que ser diseñadores de submarinos proporciona a nuestros políticos una baza inestimable en los asuntos internacionales. Por tanto, más que el prestigio, los submarinos ofrecen una potencialidad que luego hay que ser capaz de explotar.

Ante una crisis militar, la necesidad de alcanzar acuerdos bilaterales o simplemente para poder aumentar el I+D y los puestos de trabajo en España el S-80 es una gran oportunidad, más aún si se combina con una buena red de comerciales o hasta con Juan Carlos I, por polémico que suene.

Por último hay quienes justifican el S-80 como una baza para aumentar nuestra independencia estratégica, sin embargo me temo que hay componentes críticos y consumibles para los que la colaboración con Estados Unidos seguirá siendo vital. Así que este podría ser solo un objetivo parcial a lo sumo.

Mi conclusión es que el S-80 solo puede tener sentido para España desde un punto de vista estratégico-industrial, que debe estar imbricado de alguna manera con los máximos representantes políticos del Estado y de las Fuerzas Armadas: Presidente, Rey, Ministerio de Defensa, JEMAD y Ministerio de Exteriores. Dicha imbricación solo puede tener un fin: exportar para ganar influencia en los proyectos navales estratégicos de otras naciones, ganar independencia industrial y mejorar nuestra economía.

El caso es que casi todos los países que diseñan submarinos lo llevaban haciendo desde 1945 o poco después, cuando el submarino era la alternativa barata al buque de superficie. España se ha introducido en este mercado casi 60 años después, con un producto tecnológico de alta complejidad y quizás por ello debía ser previsible que no todo iría como la seda.

Alemania lleva construyendo submarinos desde la Gran Guerra, igual que Reino Unido, Francia o Estados Unidos. Casi desde entonces sus industrias navales han podido ir mejorando sus diseños gradualmente. Nosotros no, nosotros nos hemos lanzado en 2004. En economía se suele hablar del "coste inicial", que puede ser definido como el espacio que separa al artesano del aprendiz. El coste inicial es el coste de los errores que cometerás antes de igualarte con otros competidores.

El S-80 ya ha pagado su coste inicial, lo ha hecho a base de sobrecostes y de provocar  graves daños a nuestra Arma Submarina. Nos ha hecho tanto daño como haber sufrido una gran derrota naval ante Marruecos, nos hemos infligido un pequeño Trafalgar. Que no sea en vano.

Si al final hacemos un buen submarino, quizás podamos llegar a exportar un futuro S-90 y empezar a recuperar nuestra inversión. Si por el contrario las cosas se han hecho verdaderamente mal, el S-90 volverá a ser un desastre y no habrá coste inicial, tan solo el coste de "paniaguar" a una industria.

Hay que exportar, hay que hacer un buen S-80 y un buen S-90.

Por último, solo albergo un temor, un Cisne Negro en el horizonte, ¿será la guerra naval dentro de 20 o 40 años la misma de hoy?, ¿seguirán teniendo sentido las inversiones en los SSK tal y como los llevamos concibiendo desde tiempos de Isaac Peral? Quizás el futuro esconde un punto de inflexión técnico que mande al desguace a toda una industria, quizás estemos ante un Cisne Negro o ante un Cisne Blanco algo más amable o tal vez -quién sabe- el color del cisne dependa de nuestras decisiones.

Honores gaditanos para Isaac Peral, el padre del submarino

 Los Reyes presidieron el pasado jueves la puesta a flote del nuevo submarino de la Armada, el S-81 Isaac Peral, en el astillero de Navantia en Cartagena, acompañados por sus hijas, Leonor, princesa de Asturias y madrina del bautizo del sumergible, y la infanta Sofía. El nuevo sumergible, que dispone de un sistema de gestión y combate desarrollado en San Fernando, lleva el nombre del inventor del submarino Isaac Peral. Aunque la ciudad murciana fue el lugar de nacimiento del ilustre marino, los años de éxito y gloria de Peral estuvieron vinculados al arsenal de la Carraca y a la ciudad de Cádiz.

El Teniente de navío Isaac Peral y Caballero completó con éxito en aguas de la Bahía de Cádiz las pruebas del primer submarino de la historia, construido en San Fernando, que se llevaron a cabo desde abril de 1887 hasta enero de 1891. A pesar de ello, los técnicos designados por el Gobierno decidieron que el trascendental invento no se ajusta a las expectativas deseadas y rechazaron el proyecto.

Durante algunos años, el inventor del submarino recibió toda clase de honores y distinciones, pasando de ser glorioso héroe a vulgar villano. En apenas unos años pasó de la mayor gloria al olvido más absoluto.

El torpedero submarino fue botado en San Fernando el 8 de septiembre de 1888. Terminada la botadura, en el arsenal de la Carraca tuvo lugar un banquete en honor del ilustre teniente de navío. Hubo numerosos brindis, iniciados por el capitán general del Departamento, Florencio Montojo y Trillo.

Muy destacado, por su elocuencia, fue el brindis realizado por el capellán mayor de la Armada, Mariano Medina. Isaac Peral contestó emocionado a todos, agradeciendo el apoyo recibido del Gobierno y de las autoridades del Departamento de Cádiz para la construcción del submarino. Terminado el banquete, el capitán general envió un telegrama al ministro de Marina para que transmitiera a la Reina Regente el éxito de la botadura del submarino y del entusiasmo de todos por el teniente de navío Peral.

El marino Isaac Peral y sus ayudantes aparecen a bordo del submarino en el muelle de la Carraca.El marino Isaac Peral y sus ayudantes aparecen a bordo del submarino en el muelle de la Carraca.

El marino Isaac Peral y sus ayudantes aparecen a bordo del submarino en el muelle de la Carraca. D. C.

A lo largo de dos años las pruebas del artefacto fueron objeto de la atención de todo el país. Hasta Cádiz llegaron periodistas de toda España para informar de las novedades del invento. En la prensa internacional se hablaba de la construcción de una poderosísima arma de guerra que podría devolver a España el imperio perdido a comienzos del siglo y conservar Cuba y Filipinas ante la avaricia de los Estados Unidos y otras potencias europeas. A partir de ese día comenzó a subir la expectación en torno al invento.

Diario de Cádiz publicaba el 20 de abril de 1887 las primeras informaciones sobre un joven marino español, el teniente de navío don Isaac Peral, profesor de la Academia de Aplicación establecida en San Fernando, que había construido un nuevo torpedero submarino que, según el parecer de personas expertas, era la última palabra en el arte naval militar.

Pocos días después se anunciaba en nuestro diario que el ministro de Marina acogía favorablemente la idea de Peral y que el Arsenal de la Carraca recibiría órdenes para construir el nuevo invento de la Marina española. La Reina Regente, María Cristina, apoyó decididamente el proyecto.

Por vez primera en su historia, este periódico lanzó una edición especial con motivo de las pruebas de lo que se denominaba 'torpedero submarino'. Con todo lujo de detalles se informaba a los lectores sobre la primera inmersión del submarino, junto al baluarte de la Candelaria, y cómo el numeroso público presente en la cercana muralla aguardó en impresionante silencio unos interminables minutos hasta que, por fin, salió el submarino .

Las murallas de Cádiz, desde el muelle hasta la Caleta, eran el escenario ideal para presenciar las pruebas del Peral. Por si fuera poco, infinidad de pequeños vapores y botes salían a navegar para observar de cerca las maniobras del revolucionario invento. Las crónicas de Diario de Cádiz recogen detalladamente el ambiente que se vivía en la ciudad. Azoteas y ventanas atestadas de público, que agitaba sus pañuelos al paso del submarino.

Diario de Cádiz publicó una edición especial con motivo de las pruebas.Diario de Cádiz publicó una edición especial con motivo de las pruebas.

Diario de Cádiz publicó una edición especial con motivo de las pruebas. ARCHIVO

Curiosamente, antes incluso de que llegaran los resultados de las pruebas y comprobado su eficacia, Peral fue homenajeado por toda la geografía española. No hubo ciudad, pueblo o aldea que dejara de poner el nombre de Peral a una plaza o calle. En la capital, el diputado Felipe Ducazcal y el gaditano autor teatral Javier de Burgos movilizaron la opinión pública en favor de Peral. Cualquier novedad en torno al submarino era rápidamente relatada con todo detalle en los periódicos. En ese clima de expectación, pronto se inició una lucha por ser los primeros en felicitar a Peral o en colmarle de honores. En teatros y zarzuelas se interrumpía la actuación para dar vivas a Peral.

El 14 de febrero de 1889 este periódico destacaba El homenaje de Cádiz a Isaac Peral. “Ayer quedó aprobado el homenaje que la ciudad de Cádiz tributará a Isaac Peral con motivo de las pruebas del torpedero submarino. La ciudad le regalará un álbum en cuyas tapas se grabarán los escudos de Cádiz y de la Marina guarnecidos en oro. Firmarán el alcalde, los concejales y los presidentes de los Casinos, Sociedades y Círculos de Cádiz. Cuando se lleven a cabo las pruebas, el Ayuntamiento iluminará la calle Ancha y los edificios públicos; se repartirá una limosna de pan a los pobres; tendrá lugar una función de gala en el Teatro Principal de la calle Novena. En las plazas públicas se colocarán bandas de música y se invitará al Club de Regatas a que organice una fiesta marítima para Peral. También habrá dos corridas de toros”.

El Puerto de Santa María no se contentó con darle el nombre de una plaza, sino que lo hizo diputado a Cortes sin que el teniente de navío participara o tomara parte en acto electoral alguno. El Ayuntamiento de San Fernando le regaló la casa donde vivía en la calle Santa Úrsula y en la que había resuelto el problema de la navegación submarina. El encumbramiento de Peral llegó a términos difíciles de creer hoy en día.

En julio de 1890 el inventor tuvo que acudir a Madrid para dar cuenta al Gobierno del resultado de las pruebas. Al llegar el tren, Peral fue llevado a hombros hasta el carruaje. La multitud llegó a quitar los enganches de los caballos para arrastrar el coche. La intervención del gaditano Javier de Burgos logró evitar esos excesos. El regreso a San Fernando, en tren, duró mucho más de lo previsto, pues en las paradas en cada pueblo los vecinos asaltaban el tren y llevaban a Peral a hombros al Ayuntamiento de turno para que hablara a la población.

Un cartel de época que alude al submarino de Peral..Un cartel de época que alude al submarino de Peral..

Un cartel de época que alude al submarino de Peral..

Finalizadas las pruebas, el teniente de navío obtuvo dos meses de permiso para atender asuntos particulares. Peral tuvo que marchar a Madrid para ser tratado de un tumor en la cabeza y el 22 de agosto de 1890 se conoció que el dictamen de la Comisión Técnica era desfavorable a la construcción de los submarinos de Peral. De nuevo hubo manifestaciones populares en favor del marino, pero las autoridades se mostraron firmes en el rechazo al proyecto.

En octubre de 1890 el teniente de navío envió al ministro las condiciones para construir otro submarino. El nuevo buque debía tener un desplazamiento de 120 toneladas y someterse a la aprobación de la Marina los planos del buque en cuanto a resistencia y estabilidad del casco. Peral exigía la dirección científica exclusivamente para él. En caso contrario, no aceptaría construir otro submarino.

Destacaba este periódico sobre este asunto que “el carácter español es muy impresionable. Hace unos días el submarino de Peral iba a destruir todas las escuadras del mundo y a privar de sus dominios a las naciones más poderosas. Ahora, porque en las experiencias preliminares se han producido algunas averías en el submarino, todo son aspavientos y grandes lamentaciones. En el Parlamento también se han ocupado de este asunto con notable ligereza. Conviene recordar que las averías sufridas son lógicas y previsibles en una nueva máquina”.

El último viaje del peral. Imagen histórica del submarino tomada a su llegada al puertde Cartagena desde el Arsenal de La Carraca en 1928. El buqucontinúa expuesto en la ciudad murciana hoy en díaEl último viaje del peral. Imagen histórica del submarino tomada a su llegada al puertde Cartagena desde el Arsenal de La Carraca en 1928. El buqucontinúa expuesto en la ciudad murciana hoy en día

El último viaje del peral. Imagen histórica del submarino tomada a su llegada al puertde Cartagena desde el Arsenal de La Carraca en 1928. El buqucontinúa expuesto en la ciudad murciana hoy en día ARCHIVO

La envidia de algunos, las maniobras de otros y la rotunda negativa de Peral a modificar su invento dieron al traste con el submarino. En 1893 marchó a Francia con su familia y dos años más tarde, a los 44 años de edad, murió en Berlín a consecuencia de un tumor cerebral. Guillermo II de Alemania hizo que se le rindieran honores militares y el Gobierno francés también se los tributó. A su viuda se le concedió una pensión vitalicia. A sus hijos, Alfonso XIII les concedió plaza de gracia en la Marina.

Indonesia da por muertos a los 53 tripulantes del submarino tras encontrarlo partido en tres

 Indonesia dio este domingo por muertos a los 53 tripulantes del submarino desaparecido en la madrugada del miércoles en aguas al norte de Bali después de encontrar el sumergible partido en tres partes a una profundidad de más de 800 metros.

"Con gran pena, como jefe de las Fuerzas Armas de Indonesia, los soldados (...) han caído mientras cumplían su deber al norte de Bali. En nombre de todos los soldados y la familia de las Fuerzas Armadas, expreso mis condolencias más profundas a las familias de los caídos. Que Dios les dé serenidad", declaró Hadi Tjahjanto, jefe del Ejército, en rueda de prensa.

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Hallados restos del submarino desaparecido en Indonesia

AGENCIAS
Hallados restos del submarino desaparecido en Indonesia

Yudo Margano, jefe de la Marina, afirmó que el submarino KRI Rigel, procedente de Singapur para ayudar en la búsqueda, localizo el KRI-Nanggala-402 partido en tres a una profundidad de unos 838 metros y recalcó que el accidente no se debió a un error humano.

Las autoridades, que el sábado dieron por hundido el submarino pero aún albergaban la esperanza de encontrar algún tripulante vivo, sospechan que comenzó a sufrir grietas cuando se encontraba a entre 400 y 500 metros bajo la superficie, pues no fue diseñado para descender más allá.

El jefe de la Marina indonesia destacó que el accidente no se produjo por un error humano

Cientos de personas en barcos y helicópteros de la Marina indonesia han peinado la zona sin descanso en los últimos días ayudados por el sistema sonar y otros equipos las aguas del norte de la isla de Bali donde se perdió el contacto del submarino KRI Nanggala-402, fabricado en Alemania en 1978, durante unas maniobras militares.

Además de Singapur, también se han implicado en la búsqueda Australia, India y EEUU, con equipamientos especiales que pueden ayudar a localizar el submarino.

Australia, India y Estados Unidos participaron en las labores de búsqueda

En el caso de EEUU, estaba prevista la incorporación a la búsqueda del Boeing P-8 Poseidon de la Marina de EEUU, diseñado para misiones de guerra antisubmarinas e interceptación de embarcaciones, pero las autoridades indonesias no han confirmado por el momento su llegada.

Según la información del Ejército indonesio, el submarino inició la inmersión a las 3:46 hora local del miércoles (20:46 GMT del martes) y unos 15 minutos después inició la carga del tubo lanzatorpedo número 8.

La última comunicación con los tripulantes tuvo lugar a las 4:25 hora local (21:25 GMT del martes) y antes de autorizar el lanzamiento del torpedo se perdió la conexión con la nave.

Indonesia cuenta en la actualidad con una flota de cinco submarinos dos de fabricación alemana, incluido el desaparecido, que fue adquirido en 1981, y tres fabricados en Corea del Sur.