Elsubmarino nuclear HMS Anson, uno de los buques más avanzados de laRoyal Navy, quearribó a Gibraltar el pasado viernes, continuará su travesía hacia Australia, donde está previsto que se incorpore al sistema de rotación de submarinos SRF West de países aliados, con base enHMAS Stirling, cerca de Perth. Este despliegue se lleva a cabo en el marco del acuerdo estratégicoAUKUS, un pacto militar entreAustralia, Reino Unido y Estados Unidos paravigilar y proteger la zona del Indo-Pacífico, compartir tecnología militar avanzada y, en especial,reforzar la presencia naval frente al aumento de la influencia china en la región.
El HMS Anson, único submarino de la clase Astute que la Royal Navy tiene operativo en la actualidad, realizó una escala técnica en Gibraltar, donde llevó a cabo labores logísticas y relevo de la tripulación antes de continuar su despliegue rumbo a Australia.
Según informa el portal especializado Navy Lookout, la escala en el Peñón se inscribe dentro del despliegue de larga duración del Anson, que zarpó a comienzos de enero desde la base escocesa de Faslane y que supone uno de los movimientos más relevantes de la flota británica en los últimos años. Gibraltar vuelve así a desempeñar un papel clave como enclave logístico y operativo en las rutas navales militares entre el Atlántico y el Mediterráneo, especialmente para unidades de alta tecnología.
El envío del HMS Anson a Australia responde a los compromisos adquiridos por el Reino Unido con Estados Unidos y Australia para reforzar la seguridad en el Indo-Pacífico, una región considerada estratégica por Londres. El ministro de Defensa británico, Luke Pollard, confirmó el pasado diciembre que un submarino de la clase Astute participaría en esta fuerza rotatoria, calificando la misión como “un elemento central de la planificación de la Royal Navy bajo AUKUS”.
No obstante, el despliegue ha suscitado debate en círculos militares y políticos del Reino Unido, ya que se produce en un contexto de limitada disponibilidad de submarinos de ataque. En la actualidad, el Anson es uno de los pocos sumergibles plenamente operativos, mientras que el resto de la flota se encuentra inmersa en procesos de mantenimiento o con niveles reducidos de alistamiento, en un escenario marcado por el aumento de la actividad naval rusa en el Atlántico Norte.
Pese a ello, la misión permitirá al Reino Unido mantener una presencia naval sostenida en el Indo-Pacífico, al tiempo que contribuye a la formación de personal australiano en la operación de submarinos nucleares. Para la Royal Navy, supone además recuperar experiencia operativa en una zona donde su presencia ha sido limitada en los últimos años.
El submarino francés Le Tonnant frente a Rota: una identificación histórica con casi total certeza y la confirmación de dos pecios distintos.Las aguas frente a la costa de Rota albergan desde hace décadas dos pecios diferenciados, separados entre sí por aproximadamente seis kilómetros. Durante muchos años ambos restos fueron confundidos como uno solo, una circunstancia explicable, en parte, por el tradicional secretismo con el que los pescadores han gestionado históricamente sus marcas de pesca, sin contrastarlas entre sí.
Las investigaciones divulgadas recientemente permiten hoy aclarar este escenario. A partir del trabajo de reunión, ordenación y difusión de documentación histórica realizado por Andrés Barba, puede afirmarse con casi total seguridad que uno de estos pecios corresponde al submarino francés Le Tonnant. El segundo pecio sigue siendo desconocido, manteniéndose como un enigma histórico pendiente de estudio.
Es importante subrayar que no se trata de un hallazgo reciente. El pecio atribuido al Le Tonnant es conocido desde hace muchísimos años por pescadores y buceadores locales. La relevancia del trabajo actual reside en que las investigaciones permiten ahora identificarlo con rigor histórico y un altísimo grado de probabilidad.
“El pecio lleva ahí toda la vida; lo que es nuevo es poder decir, con datos y contexto histórico, que casi con total seguridad se trata del Le Tonnant”, explica Andrés Barba.
Andrés Barba que es además Comodoro del Club Náutico URTA, ha desempeñado un papel exclusivamente divulgativo, reuniendo y explicando un trabajo de investigación desarrollado por terceros.
“Yo no he realizado la investigación histórica ni técnica. Mi labor ha sido recopilar la documentación existente y divulgar el análisis hecho por otros”, subraya Barba.
La documentación y el análisis histórico proceden de una investigación colectiva en la que han participado: investigadores independientes como Alejandro Gandul, instituciones académicas como; la Universidad de Bretaña Occidental especializada en historia naval, pescadores locales; entre ellos José Delgado, cuyos testimonios históricos y localizaciones tradicionales han sido clave y buzos locales como Andrés Perles que han aportado observaciones directas de los restos submarinos.
“El conocimiento de pescadores y buzos ha sido fundamental para entender que no todos hablaban del mismo pecio”, señala Barba.
Uno de los principales resultados de la investigación y del documental es la confirmación de la existencia de dos pecios claramente separados y distintos. Uno, identificado con casi total certeza como el submarino francés Le Tonnant y otro, aún sin identificar, que abre nuevas líneas de investigación histórica y arqueológica en el litoral de Rota.
Este documental es fruto de la hermandad náutica. ‘El submarino fantasma de Rota’ ha sido realizado por socios del Club Náutico URTA y ha contado con la colaboración del Club Náutico de Rota, gracias a la hermandad y cooperación existente entre ambos clubes.
“Este documental es un trabajo colectivo nacido del asociacionismo náutico y del amor por la mar y su historia”, afirma Barba.
El documental y las investigaciones asociadas no solo permiten identificar con rigor histórico uno de los pecios más conocidos frente a Rota, sino que ponen en valor el patrimonio submarino y la memoria histórica que yace bajo sus aguas.
“Conocer esta historia es el primer paso para protegerla y respetarla”, concluye Andrés Barba.
Estas conclusiones se recogen en el documental ‘El submarino fantasmade Rota’, disponible de forma íntegra en el canal de YouTube de Andrés Barba:
Según Izvestia, el submarino nuclear ruso Khabarovsk (Proyecto 09851) podría comenzar sus pruebas en el mar en 2026, después de completar su fase de instalación y pruebas en el astillero Sevmash en Severodvinsk.
El submarino Khabarovsk fue botado en noviembre de 2025. Foto: Sevmash
El submarino Khabarovsk, botado en noviembre de 2025, está diseñado específicamente para transportar torpedos nucleares Poseidon.
El diseño del casco hereda características de los submarinos de clase Borei/Borei-A, pero elimina el compartimento para misiles balísticos, optimizando el espacio para transportar seis torpedos Poseidon. Con un desplazamiento estimado de 10.000 toneladas, una velocidad sumergida de 30 a 32 nudos, una profundidad operativa de hasta 500 metros y el uso de propulsión por chorro de agua para reducir el ruido, es un submarino altamente eficiente.
Poseidón es un torpedo nuclear estratégico, diseñado para una longitud de 20 a 24 metros y un diámetro de cuerpo de 1,6 a 2 metros. Puede operar de forma independiente a profundidades de hasta 1.000 metros, a velocidades de 60 a 70 nudos, y lleva una ojiva nuclear con un inmenso poder destructivo.
Una vez finalizadas las pruebas, se espera que el submarino Khabarovsk entre en servicio en la Flota rusa del Pacífico
Los submarinos amenazaron la supervivencia de muchas naciones en la Segunda Guerra Mundial.
Una forma de contraatacar era con aviones de guerra antisubmarinos, y los aviones de esta historia fueron los más eficaces. Esta lista está sesgada hacia la aviación aliada, ya que la Armada alemana perdió 287 submarinos a manos de la aviación, más que el número total de submarinos perdidos por la Royal Navy británica, la Armada estadounidense y la Armada Imperial japonesa juntas. Los siguientes aviones son los más potentes asesinos de submarinos de todos los tiempos..:
10: Westland Wessex, Lynx, and Wasp
Sólo un submarino ha sido hundido por la aviación desde el final de la Segunda Guerra Mundial. Este buque era el ARA Santa Fe. En la mañana del 25 de abril de 1982, el Santa Fe partía de Grytviken, en Georgia del Sur, tras haber desembarcado suministros para las fuerzas argentinas que ocupaban la isla. Fue detectado en el radar por el Westland Wessex HAS3 del HMS Antrim.
El helicóptero lanzó dos cargas de profundidad sobre el submarino y los daños evitaron que el Santa Fe se sumergiera.
10: Westland Wessex, Lynx, and Wasp
El submarino intentó regresar a Grytviken mientras un Westland Lynx de la Royal Navy (en la foto) ametrallaba al submarino y Westland Wasps disparaba múltiples misiles AS.12. Aunque el Santa Fe consiguió regresar al muelle, su guerra había terminado y permaneció allí hasta su hundimiento en 1985.
Esto redujo a la mitad el número de submarinos a disposición de Argentina que intentaba retener las islas Malvinas. Esto dejó las profundidades del Atlántico Sur abiertas a submarinos británicos mucho más modernos -seis de ellos-, uno de los cuales hundió el crucero General Belgrano una semana después.
9: Lohner L
En 1914, Austro-Hungría poseía una extensa costa adriática. Como tal contaba con una importante armada con 13 acorazados, 18 destructores, 6 submarinos y un Servicio Aéreo. El 15 de septiembre de 1916 el submarino Foucault de la marina francesa patrullaba cerca de Cattaro.
Dos lanchas voladoras Lohner L del Servicio Aeronaval Austrohúngaro también se encontraban en la zona y, aunque el Foucault estaba sumergido, las aguas claras del Adriático permitieron a las tripulaciones avistarlo fácilmente.
9: Lohner L
Aunque relativamente endebles y con una velocidad máxima de sólo 106 km/h, los Lohner podían transportar unos cientos de kilogramos de bombas. Una bomba impactó en el submarino, que perdió potencia y empezó a hundirse.
El comandante del barco ordenó a sus hombres que evacuaran. La tripulación fue rescatada por sus atacantes, que desembarcaron en el agua para cuidar de ellos hasta que pudiera llegar un torpedero para llevarlos cautivos.
8: Potez-CAMS 141
El Potez-CAMS 141 fue diseñado y construido según las especificaciones del Almirantazgo francés de 1935 para un hidroavión de reconocimiento marítimo de largo alcance. El prototipo voló en 1938 y en septiembre de 1939 se habían encargado 19 unidades más, pero con la caída de Francia en 1940 no llegaron a construirse.
El único ejemplar pasó a formar parte de las fuerzas de Vichy, pero tras el desembarco aliado en el norte de África a finales de 1942, el avión se unió a los británicos y estadounidenses y hundió el U-105 alemán justo al sur de Dakar en junio de 1943.
8: Potez-CAMS 141
En 1944 se disponía de pocas piezas de repuesto para el avión, que se acercaba al final de su vida útil, tras haber volado unas 1800 horas. El fuselaje parece haber sido desguazado en África, un triste final.
7: Curtiss H-12
El Curtiss H-12 era una versión modificada de un hidroavión estadounidense con motores Rolls-Royce Eagle. El 27 de mayo de 1917 un H-12 avistó al UC-66 en la superficie. El piloto lanzó la carga de 50 kg de bombas, dos de las cuales parecían haber impactado en el U-Boot, ya que pronto se hundió por la popa.
Alcanzado por las ametralladoras del submarino que se hundía, el avión regresó a su base.
7: Curtiss H-12
El 22 de septiembre de 1917 otro H-12, escoltado por dos cazas Sopwith Camel, atacó a un submarino en superficie cerca de Ostende. Tras ser alcanzado también por dos bombas, se hundió, dejando restos y petróleo en la superficie; ahora se cree que el submarino siniestrado era el UB-32.
Los Curtiss H-12 también derribaron varios Zeppelins.
6: Grumman Wildcat
El Grumman Wildcat participó en la destrucción de 27 submarinos. Comenzó en diciembre de 1941 cuando el U-131 fue avistado cerca de Madeira. Los Wildcat atacaron con ametralladoras mientras un grupo de destructores se acercaba para rematarlo con disparos y cargas de profundidad.
A menudo se emparejaba con el bombardero Grumman Avenger.
6: Grumman Wildcat
El Wildcat realizaba ataques con ametralladoras mientras que el Avenger se posicionaba para un ataque con cargas de profundidad o torpedos.
El continuo acoso del Wildcat contribuyó en gran medida a ralentizarlos o a hacer que cayeran en picado, momento en el que lucharon por alcanzar los 14 km/h y se convirtieron en presa fácil de Fido, un nuevo tipo de torpedo teledirigido.
5: Fairey Swordfish
El principal objetivo de la guerra antisubmarina no es necesariamente hundir submarinos, sino impedir que los submarinos hundan tus barcos. Teniendo esto en cuenta, la contribución más famosa de Fairey al arte de la guerra naval merece un lugar especial en esta lista.
5: Fairey Swordfish
En total, al Swordfish se le atribuyen 25 bajas de submarinos. Sin embargo, su capacidad para operar desde portaaviones de escolta les permitió proporcionar una escolta aérea continua a través del Océano Atlántico.
A pesar de esta limitada capacidad, su presencia obligaba a los adversarios a sumergirse, impidiéndoles acercarse al convoy. Tal vez esto explique por qué en los 207 convoyes escoltados por los Swordfish que operaban los MAC, sólo se perdieron nueve buques a manos de los submarinos a pesar de que ninguno fue hundido por los aviones embarcados.
4: Consolidated Catalina
Durante la Segunda Guerra Mundial se utilizaron varios barcos voladores, y el mejor de ellos fue sin duda el Consolidated Catalina. Capaz de patrullar 1.300 km desde la base, podía llevar la lucha muy lejos en el Atlántico. Podía transportar muchas bombas y también torpedos.
El primer submarino hundido por un Catalina fue el U-452, que fue atacado al sur de Islandia en agosto de 1941.
4: Consolidated Catalina
Como aviones de patrulla, los Catalina también fueron responsables de avistar el acorazado alemán Bismarck antes de su batalla final, los desembarcos japoneses en Malaya y la flota japonesa antes de las batallas de Ceilán y Midway.
En términos de actividad antisubmarina, el Catalina hundió un total de 40 submarinos, 14 más que el Sunderland e igualado en segundo lugar con el Avenger.
3: Vickers Wellington
El Mando Costero de la RAF recibió un puñado de Vickers Wellington Mk1C en 1941 y el GR Mk VIII, mejor equipado, en 1942. Además de un sistema de radar, el avión también contaba con el Leigh Light, un potente foco de luz.
Tras detectar un submarino por radar, el Wellington descendía y encendía la luz Leigh para iluminar el objetivo y completar el ataque visualmente. Cuatro submarinos fueron dañados en junio de 1942, mientras que julio vería el primer submarino hundido por un Wellington.
3: Vickers Wellington
Los Wellington hundieron varios submarinos durante el resto de 1942. Hizo que las aguas alrededor de las bases francesas de los submarinos fueran mucho más peligrosas y fue pionero en tácticas que serían utilizadas por el Mando Costero para cambiar las tornas en la Batalla del Atlántico.
2: Grumman AvengerGrumman Avenger
La alta velocidad del Avenger en comparación con el Swordfish le permitía buscar en un área mayor en un tiempo determinado y significaba que durante un ataque estaría expuesto a los disparos de los submarinos durante un periodo más corto.
Además, permitió a otros Avengers realizar ataques de seguimiento; el U-118, por ejemplo, fue atacado con cargas de profundidad desde ocho Avengers antes de hundirse, en junio de 1943.
2: Grumman Avenger
El Avenger también sufrió muchos menos daños durante las operaciones de portaaviones. Tras analizar los datos, la Royal Navy dio prioridad a sus Avenger para la guerra antisubmarina.
Estas ventajas sitúan al Avenger en el número dos de la lista de todos los tiempos de aviones asesinos de submarinos, con 35 U-boats y al menos 5 submarinos japoneses que cayeron ante él.
1: Consolidated Liberator
Consolidated Liberator
Durante la Segunda Guerra Mundial, el 25% de los 287 U-Boats perdidos por la armada alemana a manos de la aviación fueron hundidos por el Liberator. El Mando Costero de la RAF recibió por primera vez 20 B-24A en 1941, que luego incorporaron un radar, cuatro cañones de 20 mm y la capacidad de transportar cargas de profundidad y cohetes.Publicidad
Se retiraron varios equipos, lo que permitió transportar más de 9.100 litros de combustible y una carga útil de ocho cargas de profundidad.
1: Consolidated Liberator
Como ejemplo de lo que permitían estos cambios el 17 de marzo de 1943 un Liberator del 86 Squadron partió en un vuelo de nueve horas para unirse al convoy SC122. En el camino atacó al U-439 haciendo que permaneciera sumergido durante el resto del día. Al llegar al SC122 el avión barrió la ruta del convoy y atacó al U-338, obligándole también a sumergirse.
Tras once horas en el aire, regresó a la base aterrizando, falto de combustible, más de 18 horas después de despegar. Gracias a su resistencia, su armamento y su capacidad para ser modificado a medida que se disponía de nuevos sensores, el Liberator es el avión antisubmarino más exitoso de todos los tiempos
La Jefatura de Apoyo Logístico de la Armada ha puesto en marcha una licitación garantice que su flota de submarinos más moderna, la clase S80, esté siempre lista para operar. Con un presupuesto estimado de2.257.685 euros, este contrato tiene como objetivo principal el suministro de una importante variedad de piezas de repuesto esenciales para el día a día de estas naves.
Esta inversión responde a una necesidad estratégica. La Flotilla de Submarinos lleva a cabo tareas de mantenimiento programado de forma periódica para que los buques mantengan su máxima operatividad. El acopio de este material es vital para cumplir con los procesos de renovación y asegurar que los submarinos puedan cumplir sus misiones sin contratiempos técnicos.
Un contrato dividido en ocho áreas clave Para facilitar la gestión y la participación de diferentes empresas, la compra se ha dividido en ocho lotes técnicos que cubren prácticamente todos los sistemas del submarino:
• Válvulas: El lote más cuantioso, con una inversión superior a los 715.000 euros.
• Ánodos y sensores: Dispositivos fundamentales para la protección del casco y la detección, valorados en más de 538.000 euros.
• Filtros: Esenciales para los sistemas internos, con un presupuesto de 428.213 euros.
• Equipos varios y tornillería: Con una partida de 330.904 euros.
• Otros componentes: Incluye motores, bombas, sistemas de ventilación, baterías y canastas para lanzabombetas.
Garantía de calidad y piezas siempre nuevas La Armada ha establecido requisitos muy estrictos para las empresas interesadas. Todos los repuestos deben ser completamente nuevos y de fabricación original; las fuentes prohíben expresamente el uso de artículos reparados o reacondicionados. Además, el material debe contar con una garantía mínima de 36 meses desde su recepción.
Un detalle relevante para la seguridad es que las piezas que tengan una "vida útil" limitada (como ciertos componentes químicos o de goma) deberán entregarse con, al menos, el 90% de su vida útil disponible, asegurando que no caduquen prematuramente en el almacén.
Finalmente, el contrato se define como un suministro "abierto", lo que permite a la Armada solicitar las cantidades exactas que necesite en cada momento, ajustándose a la realidad del desgaste de los submarinos mientras se mantengan dentro del presupuesto máximo establecido para cada lote. Con este paso, la Armada refuerza el sostenimiento logístico de una de sus capacidades tecnológicas más avanzadas.