Mostrando entradas con la etiqueta isaac peral. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta isaac peral. Mostrar todas las entradas

22 enero 2024

ISAAC PERAL Y SU REVOLUCIONARIO INVENTO: EL SUBMARINO TORPEDERO

 


Isaac Peral nació en Cartagena, España, en 1851. Fue un visionario ingeniero naval y científico que dedicó su carrera a explorar las posibilidades de la navegación submarina. Su pasión y dedicación lo llevaron a crear un submarino revolucionario que cambiaría para siempre la forma en que se llevan a cabo las operaciones navales.

El Invento de Peral: El Submarino

En 1888, Isaac Peral completó la construcción del Submarino Peral, un logro que asombró al mundo. Este submarino no solo era capaz de sumergirse y emerger del agua, sino que también estaba equipado con un sistema de propulsión eléctrica, proporcionando una ventaja significativa en términos de sigilo en comparación con sus contemporáneos.

El Submarino Peral contaba con un tubo lanzatorpedos, una innovación clave que permitía al submarino atacar objetivos enemigos mediante el lanzamiento de torpedos autopropulsados. Esta capacidad de ataque submarino dio origen al término «submarino torpedero,» marcando una nueva era en la guerra naval.



La tecnología detrás del Submarino Peral no se limitaba solo al sistema de propulsión eléctrica y al tubo lanzatorpedos. Peral incorporó avanzados mecanismos de navegación y sistemas de control que permitían al submarino maniobrar con precisión en las profundidades oceánicas. Además, el diseño incluía sistemas de ventilación y purificación de aire, garantizando la supervivencia de la tripulación durante misiones prolongadas.

La innovadora tecnología del Submarino Peral sentó las bases para desarrollos futuros en la navegación submarina. A lo largo de los años, los submarinos torpederos han evolucionado con avances como sistemas de sonar, comunicación submarina y propulsión mejorada, convirtiéndolos en herramientas estratégicas vitales en conflictos navales modernos.

El legado de Isaac Peral perdura en la importancia continua de los submarinos torpederos en la guerra submarina moderna. Su visión y perseverancia han sido reconocidas como un hito crucial en la historia de la tecnología naval.

En resumen, Isaac Peral, a través de su invento revolucionario, ha dejado una marca indeleble en la historia naval, demostrando que la innovación puede surgir de mentes apasionadas y dedicadas. El Submarino Peral es un recordatorio eterno de cómo una idea audaz puede cambiar el curso de la historia y abrir nuevas fronteras en la tecnología naval.

17 abril 2023

Un barril de una bodega jerezana en honor a Isaac Peral

 

El 21 de mayo de 1889, Isaac Peral, apenas ocho meses después de haber puesto a flote el submarino de su invención en el astillero de San Fernando, realizó una visita a cierta bodega de la cercana ciudad de Jerez de la Frontera (Cádiz), donde le homenajearon dándole a probar los «caldos» de la misma.

Tal y como es tradición allí, tras la debida degustación, le pidieron firmar con tiza en el frontal del barril (para ellos «bota») del que había bebido, firma que acto seguido sería remarcada con un pincel y pintura blanca, para que perdurase para la posteridad, dado que el trazo de la tiza es efímero.

En una escala en Rota hicimos por localizar la bodega y tras encontrarla y obtener el permiso correspondiente del propio bodeguero, dejamos constancia fotográfica. Ese espacio está lleno de barriles firmados todos por gente mundialmente conocida, estando el que utilizó y firmó Isaac Peral ubicado junto a otros como el de las bailaoras Lola Flores y Carmen Amaya, el escritor Rafael Alberti, el torero Juan Belmonte o el tenista Manolo Santana.

Una bodega por la que ha pasado la gente sin duda más popular o famosa en su momento y que le da un indudable «caché» a la misma, de la que su actual propietario, con el que tuvimos el placer de charlar un rato hablando «cómo no», de Isaac Peral, se muestra enormemente orgulloso de seguir esa tradición que heredó de sus antepasados.

Fotos: Diego Quevedo Carmona

28 agosto 2022

El alumbramiento del submarino Isaac Peral: dignidad frente a la infamia de una guerra que se pudo ganar

Nunca se está en paz con los que nos hacen un favor porque, aunque se pague la deuda, se debe la gratitud.

Alejandro Dumas

Atropellado por la realidad de un país con los valores impostados como un calcetín vuelto, abrumado por la indiferencia de destacados de sus pares uniformados, protagonista de una de las gestas técnicas más relevantes de la historia (la aparición del submarino en el escenario bélico) y, desahuciado del merecidísimo reconocimiento por su desbordante ingenio; Isaac Peral, el inventor del sumergible como ente de proyección militar, se retiró del ejercicio de la milicia para convertirse en un anónimo empresario. 

La botadura del submarino de Isaac Peral, un hecho histórico sin precedentes, se convertiría en un evento multitudinario cuando en puridad debería de haber sido absolutamente restringido a los involucrados en el proyecto, tanto civiles como militares. Hechas las pruebas de mar y subsiguientes inmersiones, el primer torpedo lanzado por un tubo desde una nave totalmente sumergida era ya realidad. El alumbramiento de un arma desequilibrante y feroz estaba en ciernes.

En el año 1890, se demostró sin duda alguna que las pruebas dieron como resultante que podría navegar en inmersión a voluntad del comandante que la dirigiera y que su rumbo y cota predefinidos en mar abierto eran óptimas hasta una profundidad mínima de ocho metros y posiblemente más. Era un arma de vanguardia, osada, indetectable, sorprendentemente ingeniosa y determinante en cualquier enfrentamiento naval, pues podía poner en fuera de combate con su invisibilidad y potencia explosiva del torpedo (llevaba dos) a cualquier acorazado o crucero enemigo de darse el caso. 

Boicot a una máquina formidable

Por lo general, la soberbia va muy asociada a la condición del miserable. En España, lamentablemente, no escapamos a esta forma de peste en la que el Síndrome de Procusto iguala a los envidiosos con los genios. Sometidos, pues, al abono de la ignorancia, nuestra incapacidad para meter la cabeza en el tambor de la lavadora y reformularnos convierte en dogma la degollina hacia los mejores. 

En los años que precedieron a la Guerra de Cuba de 1898las autoridades que impidieron la construcción en serie de esta formidable máquina lamentaban el boicot generado contra Peral. Los planos del infernal artilugio desaparecieron como por ensalmo, y piezas de vital importancia se descubrieron en un almacén de la marina de Estados Unidos. El omnipotente y falto de visión (por no usar palabras más gruesas) almirante Montojo, un marino de visión estrábica o quizás inadecuado para dirigir nada, puso todo tipo de obstáculos para la fabricación del ingenio que podría haber cambiado quizás radicalmente la deriva de la futura guerra. 

placeholderRetrato del científico, marino y militar español Isaac Peral. (Wikipedia)

No está de más recordar las lapidarias palabras del almirante estadounidense Dewey a la sazón en la dirección de la fuerza naval que acabó con la escuadra española del ilustre almirante Cervera en Santiago de Cuba y que reza así en sus memorias: "Si España hubiese tenido allí un solo submarino torpedero como el inventado por el señor Peral, reconozco que yo no habría podido mantener el bloqueo de Santiago ni 24 horas". Un caballero. 

El arma del futuro

Aquel visionario, que intuyó la enorme potencialidad del arma del futuro y cuya profética idea se convertiría en el azote de los mares durante las siguientes guerras mundiales, sería lapidado literalmente por la estulticia tenebrosa de una cohorte de incompetentes, saga que lamentablemente ha convertido nuestro país en un cementerio de inteligencias aplastadas por la ineptitud de aquellos que solo medran en torno al poder. 

Con 43 años, allá por el año 1895, un cáncer terminal acabó con este teniente de la marina española, exhausto ante tanto desprecio, calumnias y vejaciones por parte de sus superiores, pequeños dioses apolillados en sus enormes despachos decorados de telarañas y vacíos de talento.

Muchas fueron las potencias que intentaron contratarle para su servicio, pero él siempre dijo que solo se debía a su país

Por el camino había usado sus capacidades como civil tras darse de baja en la marina, proyectando centrales hidroeléctricas y una fábrica de baterías harto conocida, las baterías Tudor, que serían a la postre su medio de vida tras licenciarse sin pensión. Muchas fueron las potencias que intentaron contratarle para su servicio, pero él siempre dijo que solo se debía a su país. Así, por ejemplo, está probado que Inglaterra le puso un cheque en blanco a su disposición. En este punto se hace necesario recordar que el coste total del submarino de Isaac Peral ascendía, con armamento y munición incluidas, a tan solo 300.000 pesetas, casi todas sin presupuesto y de su pecunio. Para mear y no echar gota: un acorazado alemán o inglés estaba en torno a los 40.000.000. 

placeholderImagen del submarino Isaac Peral. (Wikipedia)

Como somos el país de la chirigota, las autoridades militares con la aquiescencia del almirante Montojo (en beneficio de él hay que decir que alertó del pésimo estado de los barcos bajo su mando) permitieron a toda una pléyade de espías consagrados a hacer fotos del exterior e interior de aquella increíble máquina, eso sí, sin tocar. Pero al que si le tocó de verdad la lotería fue al osado traficante de armas Basil Zaharoff, que tenía un historial digno de un chorizo doctorado. Este elemento sí que se hizo con los planos tras un buen soborno (no hay que olvidar que fueron incautados al inventor). Este traficante los vendería a los alemanes, que a partir de ellos crearían las famosas manadas de lobos de la Kriegsmarine germana en sendas guerras mundiales. 

Si alguien reflejó con indiscutible precisión psicológica el alma del pueblo español, este fue sin duda Francisco de Goya y Lucientes. Su cuadro estrella, Saturno devorando a su hijo (serie Pinturas Negras) simboliza a una nación desquiciada e invita a la reflexión. Pero quizás eso sea mucho pedir a un pueblo esencialmente visceral.

 

02 mayo 2022

Filatelia del submarino Peral

 

Nuestro emblemático submarino del teniente de navío Isaac Peral, a lo largo de la historia ha llegado a tener el privilegio de ser protagonista hasta en cinco ocasiones de ilustrar un sello de Correos -circunstancia de lo que no muchos inventores pueden presumir-, aunque curiosamente lo haya sido más veces fuera que dentro de España, pues si bien aquí lo fue en dos ocasiones, hasta tres veces se han acordado de inmortalizarlo otros tantos países y curiosamente ninguno de ellos tiene submarinos.

Así, el primer intento de plasmarlo en un sello de Correos se remonta a la época de la II República, cuando se estaba diseñando la primera emisión de sellos del “correo submarino”, siendo finalmente descartado y emitiéndose para aquel evento unos sellos totalmente distintos. Era la primera vez en la que invento e inventor iban a estar presentes en semejante medio de comunicación, pero ese primer intento quedó abortado por adoptarse finalmente otro diseño.

Habrían de transcurrir demasiados años hasta que, ahora sí, la F.N.M.T. le dedicara al submarino Peral un sello de correos, con ocasión de una emisión especial que bajo el titulo de “Homenaje a la Marina Española”, se puso en circulación el día 16 de julio de 1964, festividad de la Virgen del Carmen, Patrona de la Armada, en una serie compuesta por 14 sellos con distintos motivos y valores, editándose cuatro millones de ejemplares de cada uno de ellos, ilustrados todos con antiguos buques históricos, siendo el dedicado al Submarino Peral, uno de valor facial de cinco pesetas.

Cada uno de ellos estaba impreso en hojas de 25 sellos, editándose 160.000 hojas de cada uno, numeradas desde la 000000 hasta la 159.999, lo que hacían los cuatro millones de sellos de cada valor.

Afortunadamente, cuando se pusieron en circulación, alguien tuvo la genial idea, antes de trocear todos los pliegos para ir vendiendo los sellos por separado, de “salvar para la posteridad” el sello que figura precisamente en el ángulo inferior derecho del pliego numerado como 000000, y que ilustra este articulo.

Siguiendo un orden cronológico, y viajando hasta el continente asiático, es curioso reseñar el hecho de que en el año 1994, el lejano Reino de Camboya, la antigua Kampuchea, un pequeño país que aun teniendo Armada no posee submarinos, lanzase una emisión de media docena de sellos dedicados a este tipo de buques, siendo uno de ellos, de valor facial 250 riels, dedicado al submarino Peral. Fue el primer homenaje a nuestro ilustre marino fuera de España en cuanto a sello de correos se refiere, pero no habría de ser el último.

Volviendo a España, en el año 2013 se celebraría el 125º aniversario de la botadura del submarino Peral, que había tenido lugar en San Fernando en 1888, y con motivo de esa efemérides, Peral y su submarino volvieron a ser protagonistas de un sello de Correos, aunque se pondrían en circulación con cierto retraso, concretamente el 18 de febrero de 2014.

En aquella ocasión, la petición iba acompañada de un boceto, que finalmente no debió ser del agrado de los responsables quedando desestimado, poniéndose en circulación otro muy diferente, cuya “autorización de emisión” sería publicada en el B.O.D. nº 27 de fecha 31 de enero de 2014, por medio de una Resolución conjunta de las subsecretarías de Fomento y de Hacienda y de Administraciones públicas, donde se describían las características básicas del sello, que resumidamente eran las de valor facial 54 céntimos de euro, dentado 13 3/4 y medidas 28,8 x 40,9 m/m, estampado en offset en papel engomado y tirada de 220.000 ejemplares, (distribuido en 8800 pliegos de 25 sellos cada uno). A la presentación oficial del sello, que tendría lugar en la Sala que alberga el Submarino Peral en el Museo Naval de Cartagena, asistió el propio presidente de Correos, Javier Cuesta, viniendo a decir en su discurso, que el censo de la población de Cartagena era en esos momentos de aprox. 220.000 personas, lo que venía suponer que prácticamente se había emitido “un sello por cartagenero…

Al año siguiente, 2015, la República de Djibuti sorprendió con una emisión de sellos dedicados a submarinos históricos, estando dedicado uno de ellos al de Peral, al que representa navegando en inmersión y visto por su amura de estribor

Pero los homenajes mundiales en forma de emisión filatélica no iba a terminar ahí, pues de nuevo otro país africano, en este caso del Golfo de Guinea como es la República de Benín, ha querido sumarse a esta iniciativa de homenajear a Isaac Peral emitiendo un sello con la imagen del submarino, dentro de una serie de valores dedicadas a “submarinos históricos”, y lógicamente, el Peral cumple esos dos requisitos, de ahí que haya sido inmortalizado también en ese país, antigua colonia francesa.

No tenemos constancia de cuantos inventos o inventores españoles hayan servido para ilustrar sellos de correos de países extranjeros, pero sin duda que Isaac Peral, desde el más allá, puede sentirse orgulloso -quien esto firma ya lo está- de que hoy día se le siga recordando de semejante manera mucho más allá de las fronteras españolas.

Fotos: archivo de Diego Quevedo Carmona

07 febrero 2022

ISAAC PERAL, MÁS ALLÁ DEL SUBMARINO

 Era una de esas mañanas que me encantan, esas en las que me levanto, me visto y me observo ilusionada en el espejo. Y es que después de un año de andaduras, conozco perfectamente esa cara y esos ojos que brillan de manera diferente. Me había enterado de manera precipitada que se inauguraba en la sala del Museo Naval, allí donde nuestro submarino de plata descansa feliz, un estupendo rincón rebosante de objetos e historia auténtica de nuestro ilustre Isaac Peral. 

La sala era un ir y venir de uniformes y galones, de saludos, de ganas de ver y celebrar cada uno de esos pasos que nuestra ciudad da hacia el reconocimiento continuo de nuestro inventor del Submarino y mucho más, Isaac Peral. Se inhalaba ilusión, alegría, y había alguien a lo lejos rodeado de micrófonos que me despertó mi curioso interés. 

Me acerqué sigilosa y le pregunté a mi gran amigo Diego Quevedo, al que tanto debemos en toda esta investigación, trabajo y sobre todo la ilusión que pone en nuestro gran personaje: “Diego, ¿quién es ese señor?” Y a su contestación mi emoción se multiplicó por mil, era Carlos de Miguel Peral, bisnieto de Isaac Peral. “Yo lo quiero conocer”, dije lo suficientemente alto para que se me escuchara. Y sólo pasaron unos minutos desde que esos intrépidos periodistas retiraron sus micros, para que en un momento las presentaciones fueran realizadas, con fotografía incluida y una bonita mañana conversando con él y su encantadora mujer.

Y es que tenéis que poneros en escena, alguien al que admiras, de tu ciudad, inventor, por el que hace tiempo que “rebuscas” en su historia, y compartirla con un familiar con las mismas ganas de saber que tú. No sé vosotros, pero yo con estas casualidades me completo de felicidad absoluta para un tiempo.

Y ese día volví a casa, “removida” por las ganas de seguir aprendiendo mucho sobre él, sobre Peral. Y lo tenía fácil, porque tener dos amigos como Juan Ignacio Chacón y Diego Quevedo te da para escribir cien libros. Así que con las anécdotas de Diego que me sacan la carcajada continua, y la templanza  y sabiduría de Juan Ignacio, he compartido unos momentos tan bonitos que sinceramente no sé por dónde empezar.

Quizás por una de esas anécdotas que pocos sabréis, y que surgió en aquella época en la que nuestro inventor estaba en su mayor auge. 

“Diego, ¿qué llevas en esa bolsa todo el día?”, le pregunto mientras caminamos a la Sala de Isaac Peral. “Vas a flipar”, me contesta. Y allí, cerquita de ese mar bonito de nuestro puerto y entre árboles, abre la bolsa y me cuenta, con mi inevitable risa que me da sólo el ver sus ojos vivos y pícaros, una historia que…….

En 1.890 el Gobierno propone al Banco de España que se diseñe un billete de cincuenta pesetas con la imagen de Isaac Peral. Para ello le entregan al diseñador que va a realizar ese trabajo a plumilla, un billete “virgen” con su correspondiente marca de agua para que lo entregue terminado. Por algún motivo que desconocemos el proyecto se paraliza, y ese billete inacabado queda en manos de quién estaba preparando aquella joya.

¿Sabéis qué llevaba Diego en esa bolsa aquella mañana? Esa pieza única del museo nacional de moneda y timbre. ¿Cómo llegó a sus manos?, pujando y rodeado de historias que me hicieron llorar de la risa. No lo cuento yo porque no tengo su gracia, pero si algún día os cruzáis con él, de verdad no perdáis la oportunidad de escuchar estas y otras miles de historias que él hace divertidas pero que están llenas de verdad.

¿Alguna vez os ha pasado que os sentáis a tomar un café y cuando os dais cuenta están sirviendo ya las comidas? Eso sólo ocurre cuando quedas a hablar, y en mi caso sobre todo a escuchar a personas que saben mucho sobre cosas que me interesan. Y aquí entra la templanza de la que hablaba antes, de la de Juan Ignacio Chacón, “culpable” de ese amor e interés que hoy tengo por todo lo que rodea a Isaac Peral. 

Y esa mañana me enteré gracias a él de algo que a mí me dejó estupefacta, porque lo desconocía, y por si hay alguien más como yo, lo voy a compartir.

EL SUBMARINO DE ISAAC PERAL NUNCA TUVO NOMBRE.

¿Qué por qué todos creemos que su nombre era SUBMARINO PERAL? Isaac Peral en sus tiempos en laArmada, todo aquello que hacía y tramitaba llevaba un sello de identificación. Bueno, Isaac Peral y el resto de militares. Y había un sello de caucho en el que la parte superior indicaba el DESTINO y en la inferior el APELLIDO. Y si lo unimos todo, Isaac Peral estaba destinado en SUBMARINO y su apellido era PERAL. Por ello, todo trabajo realizado, trámites, planos, comunicaciones, llevaban un sello que ponía SUBMARINO PERAL. 

Quizás muchos lo sabéis de sobra, pero yo lo desconocía, y como me ha llamado tanto la atención, pues lo cuento. Fijaros que sin saberlo, en marzo del año pasado el título de mi primer artículo sobre Peral fue “ UN SUBMARINO DE APELLIDO PERAL, ja, ja, que visionaria fui sin saberlo.

Hablando con Juan Ignacio, volvemos a sacar a relucir el verdadero órgano vital de nuestro SUBMARINO PERAL. Ese órgano que era el que le dotaba de la magia para que aquel lanza torpedos se sumergiera o emergiera ante la vista de todos. Ese que Peral llamó EL APARATO DE PROFUNDIDADES, por el que le ofrecieron cheques en blanco, por el que las mayores potencias mundiales lucharon y que Isaac Peral puede que hiciera desaparecer después de aquel empeño por humillar y destruir a su HIJO DE ACERO.

¿Hizo Peral desaparecer tan prestigioso, buscado e inimitable invento?

Mucho se ha hablado, y a mí me encantan esas leyendas de misterio que flotan como pompas de jabón que me ilusiona observar cómo brillan hasta que de repente desaparecen.

¿Sabéis que Isaac Peral tenía un proyecto para hacer un nuevo submarino subsanando las deficiencias del anterior? Un submarino de unos 30 metros de eslora, con cañones en la superficie de aire comprimido, dos hélices de profundidades, dos tubos lanza torpedos y seis torpedos internos. Y la forma más redondeada en la proa, como los submarinos actuales.

Y aquí llega mi regalo, ese que Juan Ignacio me entrega con la misma ilusión que sabe que lo recibo y que quiero compartir con vosotros. Un boceto encontrado en la parte trasera del plano del aparato de profundidades. El boceto del proyecto del submarino de treinta metros que ya viajaba en su mente y que improvisó seguramente para hacer realidad y no dejar en el olvido el mínimo detalle.

GRACIAS JUAN IGNACIO CHACÓN, por viajar a Madrid tantas veces y rescatar de una caja de cartón todos esos planos de nuestro Submarino Peral y lograr que hoy estén digitalizados y al alcance de todos en el Archivo Histórico Nacional de Madrid. Yo no sé a vosotros, pero ese dibujo, ese proyecto de nuestro inventor visto tan de cerca, a mí me acerca al despacho de Peral en esas noches de trabajo por seguir innovando, y si me dejo llevar……

Pero no, se le negó esa oportunidad, y entonces le obligaron a hacer una lista con todo lo que nuestro Submarino Peral llevaba en su interior para que se llevara a cabo la construcción de otro submarino del que él no formaría parte pero sí asumiría la responsabilidad. Lista que también hoy tengo el lujo de tener en mi poder, escrita de puño y letra por nuestro inventor, gracias a ya sabéis quién. Una lista donde hacía constar todos los equipos y materiales como baterías, motores, bombas, válvulas, purificadores, depósitos. y se le “olvidó” incluir el aparato de profundidades. Corría el año 1.892 cuando decidió que no merecía tanto desprecio, se cansó de poner la otra mejilla y abandonó la Armada.

Y entonces, un día revisando esa lista que detallaba todas las joyas incluidas en nuestro submarino, repleto de pequeños y grandes inventos que para todos pasaban desapercibidos, parece que no quedan convencidos y le encargan a un ingeniero naval una lista mucho más detallada, incluyendo éste hasta los metros de cable. Pero lo más curioso es cuando este ingeniero hace referencia a que el aparato de profundidades estaba “incompleto”.

¿Jugaría Isaac Peral su última carta y demostraría por primera vez tras años de humildad y agachar la cabeza, que su gran invento se iría con él para siempre?

¿Sabéis que existen dos leyendas sobre qué ocurrió con el aparato de profundidades? Una que dice que su tripulación lo destruyó a golpe de martillo, al son de “si no es de Peral no es para nadie”, y otra, que me gusta más, que cuenta que en la vivienda donde el inventor vivió en San Fernando, en la Calle Muriño número 3, la señora que estuvo de inquilina años después cuenta que hubo un ir y venir de curiosos, incluido Diego Quevedo y la que fue niñera de los hijos de Isaac Peral. Porque entre susurros de unos a otros, han ido hilando la historia de que Peral junto con su gente de confianza sepultaron en el sótano de su vivienda ese invento que dotó de vida al submarino. Y dicen que la Armada en su momento intentó comprobar si aquello era cierto, pero que los trámites no eran sencillos y…….

Y….., y que se me ocurre a mí la idea si alguien me acompaña…. ¿Os imagináis hacer una “cata” y encontrarnos con el corazón de nuestro submarino? ¿De verdad es tan difícil comprobar si está allí? Yo sólo imaginar los titulares, es que mi inusitada alegría crece a niveles descontrolados.

Lo triste de todo esto es lo de siempre, que por el orgullo de unos pocos no permitieron a Peral llevar a cabo la dirección de ese segundo submarino, y no fueron capaces, hasta 1.914 y encargado por los españoles a Estados Unidos, de la construcción del primer submarino de la Armada, con el nombre de Isaac Peral, creándose en 1.915 el Arma Submarina, ya inmersos en la Primera Guerra Mundial.

Ellos se lo perdieron, porque Peral no se quedó quieto y continuó y volvió a brillar como la luz. Y nunca mejor dicho, porque si el inventor del primer submarino lanza torpedos de propulsión eléctrica había dotado de más de seiscientas baterías a nuestro mejor ejemplar de plata, imaginar cuando se convirtió en pionero en iluminar viviendas, palacetes, comercios y asesorar a tantas personas que seguían su rastro de luz como los ratones lo hacían con la música del flautista de Hamelín.

Y así fue como un día nació la ELECTRO PERAL DE CONSULTAS, rebosante de proyectos y asesoramiento para la instalación de ascensores, baterías, tranvías……

Los más ricos querían lucir como creían merecer, y para ello se instalaban chimeneas, calderas, locomóviles, generadores eléctricos y esas personas que con una pala removían el carbón sin cesar.

Nació ELECTRO PERAL ZARAGOZANA, de la que a su muerte se dice fue fusionando hasta llegar a lo que hoy es ENDESA. ¡Hasta 29 centrales eléctricas en España nos regaló nuestro inventor cartagenero! 

¿Sabéis que el edificio madrileño de la Calle Génova número 13, actualmente sede del Partido Popular lo compró Isaac Peral para instalar una compañía eléctrica? ¿Y que ese proyecto no se llevó a cabo por su muerte temprana y lo adquirió la familia Marichalar?

¿Y que el actual edifico de GOOGLE ESPAÑA en la Calle Mazaredo de Madrid fue la primera fábrica de acumuladores de energía eléctrica en España de Isaac Peral?

Bueno, bueno, escuchar, lorquinos. El Teatro de Lorca también tuvo una instalación eléctrica de Peral. En esos momentos se producían incendios por los sistemas de iluminación de los teatros, a base del trabajo de los “despabiladores” que me enseñaron en su momento Manuel Llamas y José Salguero. Y así fue como poco a poco se incorporaron los avances y muestra de ellos lo tenemos aquí, en esta ciudad de nuestra región.

¿Os imagináis que Isaac Peral no nos hubiera dejado tan joven? Yo por un instante cierro los ojos y siento un orgullo tan especial por él…. ¡Cuánto en tan poco tiempo! 

Y ese orgullo lo llevamos todos dentro, con la satisfacción de que no falta una calle o una plaza en cada una de las ciudades españolas que no lleve el nombre de Isaac Peral.

Y los cartageneros teníamos que asegurarnos de rendir ese homenaje como nadie, por ello, y como consecuencia de un arresto injusto que Peral sufrió en su momento de mayor esplendorCartagena ha dejado para siempre su recuerdo en un barrio que hasta el 21 de diciembre de 1.889 se llamó Los Molinos de Ribera, pasando ese día a ser BARRIO DE PERAL. 

Y para que nadie nos gane al amor profesado a nuestro inventor, si recorres despacito las calles de este barrio, podrás pasar por la Plaza Carmen de Peral en honor a su esposa Carmen Cencio, Calle Moya, Calle  Mercader, Calle Maquinista, Calle Submarino……, y una que me gusta de manera especial, Calle Armero , que fue el ayudante personal de la reina María Cristina, gracias a la que hoy podemos hablar de nuestro cartagenero, porque sin su amor por ese proyecto quizás nada hubiera sido posible.  Un hombre que un 25 de diciembre, mientras celebraban y brindaban con champagne por la Reina María Cristina, embarazada entonces del rey póstumo Alfonso XIII, pidió salir del submarino por encontrarse indispuesto, falleciendo esa misma tarde. En ese momento la comunicación directa entre Peral y la Reina se esfumó entre las nubes y ya nada volvió a ser igual.

Pero aquí tienes, nuestro ilustre caballero Isaac Peral, un pedacito de ti en las calles de este barrio de tuciudad natal, donde para todos es un regalo dar un paseo con tu tripulación y todos los que te acompañaron en esa aventura, y que hoy lo celebramos con una sonrisa al cielo, en ese punto donde se funden la luz y el acero. 

FELIZ DOMINGO

EVA GARCÍA AGUILERA.