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23 septiembre 2012

La Base Submarina nazi de la Rochelle

La base submarina de La Pallice, en La Rochelle (Francia) fue una mole construida en tiempo récord, cubriendo incluso alguna edificación anterior que les resultaba útil. Todo un canto a la capacidad de los ingenieros militares. Hoy en día se encuentra abandonada y en ruinas, al igual que el resto de la antigua base, pero sus muros, diseñados para soportar bombardeos severos, se yerguen tan sólidos como antaño.
Es una lástima que este sitio tuviese el objetivo que tuvo, y a saber cuantos inocentes morirían dentro de su recinto, y cuántos muertos causaron los submarinos que de aquí salieron.Durante la Segunda Guerra Mundial, la Alemania nazi estableció una base naval para sus submarinos en La Pallice, el principal puerto de La Rochelle, Francia. La fortaleza fue construida con millones de toneladas de hormigón y acero. La construcción por parte de la organización Todt fue tan efectiva, que en la actualidad la base de submarinos sigue en pie en un estado excelente, ya que el esfuerzo de demolerlas era tan enorme que se decidió dejarlas como están. De hecho la armada francesa las estuvo utilizando durante la posguerra.


Las bases de la Kriegsmarine en territorio francés (Brest, Lorient, La Pallice, Burdeos y La Rochelle) extendieron el radio de acción de los submarinos alemanes permitiéndoles atacar a los convoyes aliados y patrullar más adentro en el Atlántico con los que las "Jaurías de Lobos" eran más eficaces atacando los convoyes procedentes de Estados Unidos.
La estructura de todas las bases es espectacular. Con 7 metros de grosor, de hormigón armado, fueron totalmente invulnerables a los bombardeos aéreos que eran llevados a cabo por los aliados. Solo las bombas Tallboy lograban penetrar su cubierta, pero sin causar grandes daños en su estructura.
 

La Rochelle fue la última ciudad francesa en ser liberada al final de la guerra. Entre el 12 de septiembre de 1944 y el 7 de mayo de 1945 la cuidad estuvo sitiada, en la que la fortaleza, incluyendo las islas Ré y Oléron estaban controladas por unos 20.000 efectivos alemanes bajo el mando de un vicealmirante. Las negociaciones entre el capitán de fragata francés Meyer y el mando alemán llevaron a la capitulación el mismo 7 de mayo. Un día después las tropas francesas entraron en la ciudad y la liberaron.


Para acomodar a los barcos en una dársena interior del puerto se construyo una dársena que todavía mide 235m. de longitud y 21,5 m. de anchura. Sin embargo las puertas acortan esta a 170 m. una vez en el interior de esta dársena había 37 grúas, un elevador de grano y 2 diques secos con sus instalaciones.
Por ser el 2º puerto mas profundo de toda la costa occidental francesa, podía acoger a cualquier barco que no excediera de los limites de su esclusa, es mas, no había ningún tipo de problema con las mareas, solamente lo había con el viento del sudoeste y marea baja (la mar se picaba bastante), pero esto no era ningún problema para las endurecidas tripulaciones de los U-Boot.
Inicialmente, la base, iba a ser destinada a los submarinos italianos, pero se decidió que una nueva base se construiría en el lado oriental de la dársena principal 

Su ubicación e instalaciones sirvieron de escenario a la película Das Boot (El Submarino) así como para la película En Busca del Arca Perdida de la saga de Indiana Jones. El videojuego en primera persona, ambientado en la Segunda Guerra Mundial Medal Of Honor Allied Assault, también se inspiró en estas instalaciones para una de sus misiones.

  • Comandantes de la Base Naval:
07.41 - 09.41: VA Franz Wieting
09.41 - 12.41: KS Waldemar von Fischer
11.41 - 11.43: KA Herbert Goehle
11.43 - 12.44: KA (Ing.) Waldemar Kober
12.44 - Final : KS (Ing.) Walter Türke

 
Diques 1 y 2
Tipo de dique
Normal
Longitud
92,5 m.
Anchura
17 m.
Nº U-boot por dique
2 U-Boot
Diques del 3 al 7
Tipo de dique
Seco
Longitud
92,5 m.
Anchura
11 m.
Nº U-boot por dique
1 U-Boot
Diques 8 y 9
Tipo de dique
Seco
Longitud
92,5 m.
Anchura
11 m.
Nº U-boot por dique
1 U-Boot
Dique 10 (Nunca se finalizó)
Tipo de dique
seco
Longitud
92,5 m.
Anchura
17 m.
Nº U-boot por dique
2 U-Boot

 


Tras la experiencia adquirida en la IGM, se construyeron unos increibles bunkers de protección para los U-Boot , reforzados con millones de toneladas de hormigón y acero. La construcción por parte de la organización Todt fue tan efectiva, que en la actualidad las 5 bases siguen en pie perfectamente conservadas, ya que el esfuerzo de demolerlas era tan enorme que se decidió dejarlas donde están sin darles nigún uso en la actualidad 



 

En agosto de 1944 5 barcos de la base ahora rodeado en Brest llegó a La Pallice. Eran U-309 (12 de agosto), U-763(14 de agosto), U-953 (19 de agosto), U-766 (21 de agosto) y U-963 (21 de agosto). Todos, excepto U-766 luego a la izquierda en Noruega en agosto. El barco por última vez saliendo de la base durante el otoño de 1944 fue de U-382 el 10 de septiembre de 1944. Poco antes de finalizar los dos barcos de guerra llegó a la base. El noruego basada en U-485 (Lutz) contó con el apoyo del 22 de abril de 1945 para 5 días con el combustible y los alimentos.Ella salió de La Pallice el 29 de abril y se entregó en Gibraltar el 14 de mayo.
El 03 de mayo 1945 U-255 (Heinrich) llegó de la sitiada San Nazaire y pasamos 2 días en la base y trajo de combustible y alimentos para la guarnición antes con éxito de regresar de nuevo a Saint-Nazaire. A continuación, salió del puerto el 8 de mayo y se entregó en el lago Alsh, Reino Unido el 19 de mayo.
La guarnición alemana en La Pallice extendió hasta el 08 de mayo 1945 cuando se entregó, junto con todas las fuerzas alemanas. Cuando la base se ha introducido a los aliados se encuentran U-766 en una de la instalacion. despues de la segunda guerra mundial barco fue comisionado en la Marina francesa como S-09 Laubie en 1947.

  





Nacho Padró

La Base Submarina de Lorient

La base de submarinos U-Boot «Keroman» está ubicada en la ciudad portuaria de Lorient. El Gran Almirante Karl Doenitz decidió construir en esta ciudad francesa una base el 28 de junio de 1940. Ya en julio llegó el primer submarino y para el resto de la guerra se convertiría en la base más grande y activa de la Kriegsmarine. Entre febrero de 1941 y enero de 1942 se levantaron tres gigantescas estructuras de hormigón reforzado en la península de Keroman.
Las bases de submarinos U-Boot Keroman en Lorient en los mapas de Turismo Google
Keroman Submarine Base (Lorient, Brittany)
Se llamaron «K I», «K II» y «K III» (por Keroman I, II y III). En 1944 comenzaron las obras de una cuarta estructura. Siendo esta la más grande e importante base de submarinos de la Kriegsmarine, con los tres búnker Keroman, los dos «búnker de catedral» (dombunker) originales, y los dos pequeños búnker en el río Scorff, fueron el hogar de las II y X flotillas de U-Boot.
 Mapa de los búnkeres Keroman I y II
La base era capaz de albergar hasta treinta submarinos a buen refugio. Aunque la ciudad de Lorient resultó muy dañada, la base sobrevivió sin grandes daños hasta el final de la Segunda Guerra Mundial. El ejército nazi controló la ciudad hasta mayo de 1945, a pesar de que la ciudad estaba completamente rodeada por tropas del ejército estadounidense, ya que los alemanes se negaban a rendirse.
Ataque de la 8ª Fuerza Aérea de EE. UU. sobre Lorient el 17 de mayo de 1943
Ya que no podían destruir la base, los Aliados decidieron estrangular la ciudad y el puerto de Lorient para cortar los suministros para los submarinos. Sin combustible, torpedos y provisiones, resultó imposible que los U-Boot volviesen a patrullar en el océano Atlántico. Entre el 14 de enero y el 17 de febrero de 1943, hasta 500 bombas de alto explosivo y más de 60 000 incendiarias se lanzaron sobre Lorient. La ciudad acabó prácticamente arrasada, con casi el 90% de los edificios derrumbados. Miles de civiles franceses, así como personal militar alemán, murieron en las incursiones.
U-Boot U 67 en el convoy rodante
Actualmente, la antigua base de submarinos Keroman está abierta al público y se puede visitar a lo largo del año. Durante los tours, se pueden ver las dársenas del bloque «K III». Su techo (de 3,40m a 7m) de hormigón reforzado también se puede visitar, así como la antigua torre antiaérea en la parte superior de la base. La torre ofrece una vista excelente del puerto y del antiguo cuartel general del Gran Almirante de la Marina de Guerra Alemana, Karl Doenitz, a lo largo de la bahía de Larmor-Plage.
K3
Después de la guerra la base fue operada por la marina francesa y se usó hasta 1997. Fue rebautizada como «Jacques Stosskopf» en julio de 1946. Él fue el subdirector de construcciones navales en la base y proporcionó importante información a los Aliados durante la guerra.
Submarino Flore exhibido en Keroman
Es posible realizar una visita turística por la base de submarinos, si bien sólo el K III está disponible para ello, mientras que el resto de dependencias está ocupado por fábricas. Durante el tour se muestra cómo funcionaban los búnkeres, se sube al tejado, desde donde hay una espléndida vista, y se acaba dentro del submarino francés «Flore», una antigua nave de la clase «Daphné».
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Los inicios — Dombunkers
El primer raid Aliado sobre Lorient fue en septiembre de 1940 y justo después los Nazis comenzaron la construcción de búnkeres protectores para sus U-Boot, los llamados búnkeres de catedral. Cada uno podía albergar un submarino que se introducía en el búnker o en el agua a través de unas vagonetas rodantes.
 Los dombunker para U-Boot Scorff en la península de Keroman en los mapas de Turismo Google
Los dombunker se usaban en conjunto con una placa giratoria con raíles en el centro del complejo, que servía los submarinos para entrar y salir de los búnkeres. Estos búnkeres son largos y tienen más de cuatro pisos de altura, con techos en forma de arcada que los hacen parecer iglesias (de ahí el nombre de «dom», catedral en alemán). Las paredes tenían al menos 1.5 metros de grosor hasta el techo, lo que permitía recibir impactos cercanos; el techo abovedado hacía que los impactos directos rebotasen antes de explotar.
Dombunker oeste de Lorient
El proceso completo de introducción o extracción de un U-Boot en los búnkeres de catedral, desde montarlo en las gradas, girarlo en la tabla e introducirlo/extraerlo, no llegaba a los 90 minutos.
Vista aérea de Lorient en junio de 1942 donde se aprecia la tabla de giro de los Dombunker y los Keroman I y II
La necesidad — Scorff
Desde septiembre de 1940, antes de la construcción de los búnkeres Keroman, los alemanes habían comenzado la construcción de estructuras protectoras en Lorient para resguardar sus submarinos de los bombardeos ingleses. Se construyó un búnker en la orilla este del río Scorff. La estructuras tenía dos dársenas con capacidad para albergar hasta 4 submarinos. 
La base de submarinos U-Boot Scorff en Lorient en los mapas de Turismo Google
Las dimensiones de ésta eran de 145 x 50 metros con dársenas para cuatro U-Boot. El llamado «Scorff» (toma el nombre del río que atraviesa la ciudad y desemboca en el Atlántico). Comenzó a ser operativo en agosto de 1941.
La base de submarinos U-Boot Scorff en Lorient en los mapas de Turismo Google
Como no era suficiente ni muy eficiente, en febrero de 1941 se comenzó a construir el K I, finalizado seis meses después.
En 1946 se reconvirtió para su uso por la Marina Francesa, quién lo usó hasta cerrarlo en 1997.
La expansión — Keroman I y II
«Keroman I» era una base única en el sentido de que necesitaba que los submarinos se sacasen del agua, a través de un convoy con muchas ruedas, y transportados dentro del búnker usando un puente que se deslizaba. Esto hacía que fuese más vulnerable a ataques aéreos, pero el daño fue mínimo y tenía la ventaja de que los U-Boot no necesitaban un dique seco. «Keroman II», sin salida al mar, servía de la misma forma. Las 5 dársenas del K I son idénticas. El interior de cada cámara tiene 71m de largo, 15 de ancho y 15 de alto. Cada dársena tiene uno o dos puentes móviles que se usaban como grúas.
Entrada a la base de submarinos Keroman I 
El bloque se usaba principalmente para almacenar y reparar submarinos U-Boot de tipos VII y IX.
La operación completa de traslado de un submarino del K I al K II duraba 15 minutos, incluyendo los 10 minutos que el submarino esaba expuesto. Era el único sitio en el que los U-Boot eran vulnerables y podían ser atacados desde el aire. Por ello existían tres posiciones antiaéreas en el tejado del K I y globos de observación sujetos al suelo por cables de acero. No hubo ningún daño en los muelles y nunca se llegó a destruir un submarino durante estas operaciones.
Carro de transporte de submarinos en Keroman I
De las 8 dársenas del K II, sólo 7 se usaban para almacenar submarinos, una es para las dos convoyes de ruedas. Las siete dársenas tienen las mismas dimensiones que las del K I salvo que cada una tiene dos grúas.

Hoy en día este búnker se usa como almacén de la empresa Plastimo y se ha modificado mucho para tal fin. 
Base Keroman II hoy en día
La operación completa duraba 15 minutos, incluyendo los 10 minutos que el submarino esaba expuesto. Era el único sitio en el que los U-Boot eran vulnerables y podían ser atacados desde el aire. Por ello existían tres posiciones antiaéreas en el tejado del K I y globos de observación sujetos al suelo por cables de acero. No hubo ningún daño en los muelles y nunca se llegó a destruir un submarino durante estas operaciones.
La expansión — Keroman III
«Keroman III» era la más convencional de todas las estructuras, así como el búnker con acceso al río Scorff. También existían dos «búnkeres de catedral», dombunker, junto a una gigantesca placa giratoria, que servía para introducir los submarinos dentro de los muelles de reparación.
Lorient Keroman former U boat base
Bajo este búnker estaba la flotilla operacional del Almirante Dönitz. Los submarinos que atracaban en este búnker eran eran los más vulnerables ya que portaban su munición, y necesitaban la máxima protección. La Organización Todt reforzó los tejados, existiendo dos, con una separación de 1m entre ellos, para evitar que las bombas usasen el aire interior como explosivo. Una bomba de hasta 5.5 toneladas que cayera en el bloque no provocaría ningún daño interior.
A su vez, el tejado estaba protegido por una torre antiaérea, que ofrecía además una mirador excelente para gobernar el puerto.
Torre antiaérea del Keroman III en Lorient
Este bloque contiene 7 dársenas. Ya sean de dique seco o húmedo. Es el búnker de estilo más tradicional, muy similar a los otros existentes en Burdeos, Brest, La Rochelle, Bergen, Trondheim, etc. Cada dársena estaba ocupada con una grúa.
Mapa de los búnkeres Keroman III
La ambición
La península de Keroman, los búnkeres existentes (azul oscuro) y las expansiones planeadas (azul oscuro transparente):
Mapa de las bases de submarinos Keroman y sus expansiones nunca construídas 

Copiado de http://turismogoogle.net/index.php?p=170

25 julio 2012

La Ruta Quetzal visitará la Base de Submarinos de Cartagena.

Los expedicionarios de la Ruta Quetzal BBVA, que el martes iniciaron en Madrid la segunda parte de su aventura procedentes de Colombia, llegarán el próximo martes a Cartagena en un barco de la Armada que partirá de Rota y hará escala en Málaga previamente. A la ciudad llegarán a las cuatro de la tarde con el tiempo suficiente de visitar la Base de Submarinos. Ya vemos que incluso para la Ruta Quetzal es de interés cultural una Base de Submarinos. Felicidades



Nacho Padró

24 septiembre 2011

La Casa Winter de Fuerteventura no fue base submarina nazi.

La Vila o Casa Winter
La Casa Winter o Villa Winter está situada en la localidad de Cofete, en la isla canaria de Fuerteventura (España), frente a la cordillera que atraviesa la península de Jandía. La villa actual está diseñada encima de otra villa que fue construida en 1893 en la Selva Negra por el ingeniero Gustav Winter. Ésta se construyó en 1946 y presenta dos plantas y una torre en la parte noroeste y un balcón en el frente.
La villa fue renovada en 1985 y probablemente esperaban hacer de ella un restaurante o un hotel, algo que aún resulta dudoso. En la zona ha levantado mucha polémica y es objeto de numerosos cuentos y leyendas: está construida en terrenos que tienen exactamente la misma forma y en proporción el mismo tamaño que la isla. Además, su posición en estos terrenos casa perfectamente con la posición real de Fuerteventura.
Se ha dicho que sirvió como base de aprovisionamiento para la flota de submarinos nazis durante la Segunda Guerra Mundial, aunque puede decirse que ello resulta materialmente imposible, por la escasa profundidad de las aguas en la zona. Esta leyenda se mezcla con otras tan inverosímiles, como que pudo ser disfrutada para fiestas por oficiales nazis durante la guerra (realmente, la casa nunca llegó a acabarse) o que (lo cual sería incluso más razonable) podría haber servido como morada de algún alto cargo alemán huido tras la contienda, al amparo del cobijo que le dispensarían los militares españoles, aún bastante cercanos a los regímenes totalitarios de la época. Aun así, no dejan de ser leyendas que han profundizado el encanto fantástico del lugar, rodeado de una larga, bella y casi virgen playa.


Los rumores sobre el supuesto uso de Fuerteventura como base para el abastecimiento de submarinos de la Alemania nazi y el descanso de sus tripulantes son falsos y así lo demuestra la documentación existente al respecto, según sostiene el profesor universitario de Historia Juan José Díaz.
Este docente, doctor por la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, ha llegado a esa conclusión, con la que trata de rebatir una leyenda que persiste desde hace más de medio siglo y que insiste en dar por veraz no poca gente, tras estudiar la documentación de un servicio clandestino de la Armada alemana que se dedicó a abastecer a submarinos alemanes en Canarias durante la Segunda Guerra Mundial.
En esa documentación, en la que "están registradas prácticamente todas las gestiones que hizo ese servicio clandestino" y que se halla repartida actualmente entre archivos de Alemania y Estados Unidos, "no queda constancia, por ningún sitio, de que se hiciera alguna actividad de este tipo en Fuerteventura", ha asegurado a Efe Díaz.
Así se pronunció antes de exponer sus conclusiones sobre el asunto en las XV Jornadas de Estudios sobre Fuerteventura y Lanzarote que se celebran en Puerto del Rosario, en la conferencia "El supuesto abastecimiento de submarinos alemanes en Fuerteventura durante la II Guerra Mundial".
Su intervención se basa en investigaciones que permiten desligar de dichas actividades al ingeniero alemán Gustav Winter, cuya decisión de levantar una gran mansión de arquitectura singular y coronada por una especie de torre en la entonces remota y aún hoy casi desértica playa de Cofete de Fuerteventura fue determinante para que se originara el rumor, sostiene Díaz.

Mapa del Lugar
Su inocencia queda aclarada, "concretamente, en dos documentos de julio de 1941 que yo creo que confirman que Gustavo Winter no tenía nada que ver con las actividades de este servicio clandestino en Canarias, y que tampoco se realizó ningún abastecimiento de submarinos en Fuerteventura", ha declarado.
El historiador, que dice que "tiene claro que Winter no estaba relacionado con el servicio clandestino", achaca el surgimiento del rumor, al que se han dedicado escritos y hasta distintos programas televisivos, al "escepticismo" que generó el proyecto del ingeniero de promover la industrialización de la zona de Jandía. Ese proyecto, planteado entre 1937 y 1938, fue cuestionado por mucha gente por considerarlo "disparatado" para un área entonces casi desértica y despertó la desconfianza de la colonia británica asentada tiempo atrás en Canarias.
Entre ese colectivo, el plan del ingeniero, responsable de la creación de varias centrales eléctricas en España, "generó bastantes recelos, sobre todo en una época en la que las autoridades franquistas estaban propiciando el avance de los intereses económicos alemanes, al mismo tiempo que se mostraban más hostiles hacia los intereses británicos", según Díaz.
"De hecho, la documentación consular británica de entonces recoge precisamente varios rumores relativos a esta actividad, como, por ejemplo, el de que Alemania pensaba comprar las islas de Fuerteventura y Lanzarote, algo que era, realmente, una exageración", ha señalado.
Por todo lo expuesto, ha concluido que la actividad de aquel servicio clandestino alemán, cuya existencia y actividades sí están documentadas en las islas de Gran Canaria y Tenerife entre 1938 y 1944, aunque ya de forma residual a partir de 1942, "es coetánea al proyecto de Winter, pero Winter no tenía nada que ver" con ella.

Gustav Winter en 1971
Don Gustavo fue protagonista de una leyenda atractiva, aunque dudosamente acorde con la realidad. Según la misma, el magnífico palacete semifortificado que construyó Winter en el insólito y aislado paraje de Cofete –en medio de la nada– habría servido durante la segunda guerra mundial de lugar de descanso, refugio o avituallamiento para las tripulaciones de los submarinos alemanes, que además se habrían servido de la bahía de Ajuy, algunas millas al norte, como base natural. Que los alemanes de Jandía suministraban víveres a los submarinos alemanes en aguas canarias era especie que ya circulaba entre los militares destinados en Fuerteventura en los años cuarenta. También se ha supuesto que desde la torre de Villa Winter podría haberse orientado a submarinos o aviones alemanes en un lugar tan próximo al Puerto de la Luz (Las Palmas), y existe el testimonio, transmitido por el investigador Juan Pedro Martín Luzardo, de un expiloto británico de la RAF que aseguraba haber derribado sobre Cofete un avión alemán durante la segunda guerra mundial. Todo ello podría ser coherente con el aislamiento del lugar, con la disponibilidad de un equipo médico y de enfermería entonces único en la isla, con la aparente protección del régimen franquista y con la frecuente presencia de militares españoles en la casa, donde pasarían fines de semana so pretexto de cacerías. Se ha llegado incluso a conjeturar que la casa de Cofete habría sido concebida como el último refugio de Adolf Hitler y Eva Braun... No obstante, la casa fue construida a partir de 1946, según su familia y alguno de sus detractores (aunque fuentes británicas hablaron de 1940 y otros han hablado con mucha ligereza de finales de los años treinta), y que nunca llegase a ser habitada por los Winter, dicen sus hijos, se debió a que la mayor parte de la población de Jandía se mudó a vivir a Morro Jable, tras una sequía que imposibilitó la agricultura en el valle de Cofete y la apertura en el pueblo de la fábrica de salazones de Lloret y Llinares.

Diversos estudiosos han comentado el caso desde el punto de vista histórico. Para algunos parece claro que el ingeniero alemán actuó como intermediario entre el gobierno alemán y los inversores de su país. Winter habría atraído capital público y privado alemán para electrificación y construcción de un muelle, una fábrica de cemento, unas salinas y una factoría de conservas y harinas de pescado con una flota de once pesqueros que efectivamente compró; capital que, según el Foreign Office, pudo llegar a los 30 millones de pesetas y que la guerra civil y la segunda guerra mundial impidieron se pusiera en marcha; de modo que Winter hubo de dedicarse finalmente a la agricultura y la ganadería. El destino de estas inversiones estatales o paraestatales no parece claro sin una motivación estratégica, militar o no, aunque para su viuda la motivación fue puramente económica, dada la gran proximidad de los caladeros saharianos. Lo cierto es que ya en 1937 Winter había mostrado los planos de su proyecto industrial en Jandía al periodista Vicente Martínez en Las Palmas, y en 1938 visitó Fuerteventura con una pequeña expedición de expertos alemanes a bordo del barco Richard Ohlrogge para investigar la zona, hacer fotografías y trazar mapas de las costas.

La guerra mundial alejó a Gustav Winter de su finca en Fuerteventura durante unos años. Aunque no fue alistado por sobrepasar la edad reglamentaria, fue reclutado como ingeniero para la Marina de Guerra alemana. Según declaraciones de su viuda, por otro lado sin contrastar, entre 1940 y 1944 dirigió un astillero de submarinos de la armada en Burdeos; pero, cuando los alemanes se retiraron de Francia, abandonaron allí a Winter, que tuvo que refugiarse por segunda vez en España, huyendo en agosto de 1944 a San Sebastián y luego a Barcelona. En Madrid y en junio de 1945 la conocería a ella, su segunda mujer, Elisabeth Althaus. Para Winter, que tras la derrota de Hitler perdió sus propiedades en su país (una mina de carbón, una empresa de transportes fluviales en el Rhin y el Danubio y otras industrias), así como la oportunidad de levantar un emporio industrial en Jandía, la segunda guerra mundial fue un desastre que, no obstante, no iba a acabar con su espíritu creativo y laborioso. Posteriormente, su nombre apareció en una Lista de repatriación de espías alemanes residentes en España “con la protección de Franco” elaborada por los aliados al final de la segunda guerra mundial (1945), con el fin nunca satisfecho de reclamarlos y juzgarlos; en ella, de manera coincidente con la leyenda, Winter es descrito como “agente alemán en Canarias encargado de los puestos de observación, equipados con telefonía sin hilos, y del abastecimiento de los submarinos alemanes”. Sólo en 1947 permitieron los aliados que la familia Winter regresara a Canarias. En cualquier caso, la leyenda ha servido para argumentar varias novelas de intriga. También existen varios sitios y páginas web dedicados a la leyenda de la Villa Winter.

Zona del Pueblo de Cofete en Fuerteventura
Asegura el primogénito de Gustavo Winter e Isabel Althaus en una carta que su padre nunca se adhirió al nazismo, que compró Jandía con sus propios ahorros y que nunca pensó en construir una base militar: “sólo tenía en mente comenzar una nueva vida después de su segundo matrimonio con mi madre. Sólo adquirió la finca para vivir y la compró con su propio dinero, vendiendo incluso propiedades en Alemania.” Desmiente que Cofete fuera una base de submarinos alemanes: “Ni siquiera hoy es posible realizar ninguna maniobra en esta zona, y eso lo sabe cualquier persona que conoce la costa de barlovento de Jandía. El único combustible que encargaba mi padre era para su propio coche, que le traían en el Guanchinerfe a Morro”. Por otra parte, ha sido suficientemente documentado que los submarinos alemanes repostaban abiertamente en los Puertos de la La Luz y de Santa Cruz de Tenerife, por lo que para nada necesitarían una base secreta donde, por otro lado, tan difícil resultaba obtener combustible.

Nacho Padró