(Images: www.submarines.narod.ru,)
Los cascos oxidados submarinos supuestamente se remontan a la década de 1970. Durante ese tiempo, los astilleros que luchabann por mantenerse al día con las grandes armadas se quedaron sin los recursos para retirar y desmantelar los buques más antiguos. Como resultado, algunos fueron hundidos como objetivos, mientras que otros fueron remolcados a la cercana Cala Nezametnaya y olvidados.
Descansando semisumergidos en agua helada, bajo las ruinas de varios edificios abandonados, los submarinos oxidados son crudos recordatorios de la vasta y tremenda máquina militar soviética. Su ubicación dentro de los límites de una zona restringida, sólo es accesible para aquellos con un pase de seguridad, lo que convierte a los restos en poco más que monumentos contaminados a la Unión Soviética que se derrumbó.
(Image: Geocentre Consulting, via Google Earth)
Juan Manel Vilaplana