12 septiembre 2010

Tácticas Submarinas: Las áreas de Sombra

Las ondas sonoras que usan los sonares de los barcos pueden llegar a distorsionarse notablemente si encuentran una capa de agua de diferente densidad en su trayectoria (termoclinas o haloclinas salinas). En tal caso se pueden crear "Areas de Sombra" donde el sonar no penetra y no se detecta nada. Para resolver ese problema, el barco intentará sumergir un artefacto con sonar (sonoboyas, hidrófonos) para situarlo por debajo de la capa y anula ese área de sombra

 

 Un ejemplo de las ventajas de las áreas de sombra nos la da Herbert Werner en su libro autobiográfico "Ataudes de Acero", donde explica que cuando estaba a bordo del U-230 intentando minar la entrada de la Bahía de Chesepeake, se toparon con un pequeño convoy escoltado por cuatro destructores y pronto fue detectado. Posiblemente debido a la diferencia de densidades del agua se habia formado una termoclina o una densoclina que impidió al submarino sumergirse rápidamente, tal y como explica él "pasaron valiosos segundos en los que el U-230 flotó como un pescado en el anzuelo a plena vista de los escoltas". Tras los desesperados intentos del piloto el u-boote se fue sumergiendo lentamente, con enloquecedora pereza hasta que se hundió bajo una capa de agua de gran densidad. Cuando la popa entraba en ese estrato de agua de mayor peso específico, una andanada de 6 cargas impulsaron al submarino por debajo de la capa térmica hasta el fondo arenoso, pues la bahía tenia una profundidad media de 40 metros.
Y es entonces cuando los pings de los ASDIC americanos lanzados hacia el submarino no lo golpearon con su habitual fuerza, pues las ondas sonoras eran fuertemente refractadas por la capa de agua más densa que tenían encima. Durante casi dos horas, los destructores buscaron infructuosamente donde atacar al U-230.
También el mismo autor nos pone un ejemplo cuando el U-230 tuvo que ir de Brest a Trípoli atravesando el Estrecho de Gibraltar, fuertemente vigilado por la Armada, dejándose llevar por la corriente entrante pudieron romper el bloqueo, entre otras cosas gracias a que las capas de diferente densidad  que se producen por las diferencias de salinidad del Mediterráneo y el Atlántico crean densoclinas que disminuyen la efectividad de las ondas del ASDIC.

Nacho Padró

29 agosto 2010

La Habitabilidad en un Submarino.

Hay que pensarque un submarino no es más que una nave hermética que navega bajo el agua y esa situación de hermetismo forzado obliga a unas consideraciones especiales para garantizar la salud de su tripulación. El hecho de evitar la entrada de agua del exterior en una nave de estas caracteristicas, hace que se puedan acumular sustancias poco deseables en su interior.
Desde la época de la Kriegsmarine, la cocina de la flota submarina ha sido la mejor de toda la Armada, siendo muy mimada e intentando que fuera variada y fresca, la cual cosa intentaba favorecer el hecho de tener a una tripulación apretada y encerrada detro de esas "latas de sardinas". Ya se vió la importancia de mimar la psique de esa tripulación, cosa que en los submarinos actuales se sigue teniendo en cuenta, a más de tener salas de juegos o de proyecciones de películas. Más rudimentariamente los U-boote, cuando podian, ponian música en los altavoces o la radio de su país.
Otro de los problemas es la de los gases acumulados, hay que pensar que de forma normal, la tripulación exuda sus olores, más los de la cocina y los de los WC (con sus limitaciones de espacio e intimidad) y a parte la expulsión de CO y CO2 que en concentraciones del 5% pueden ser mortales. Es por ello que ya desde la época de Monturiol, se usan toda una serie de mecanismos para la absorción y expulsión de esos gases.
Además del lógico consumo de oxígeno (que no debe bajar del 15%) por lo que requiere desde botellas de oxígeno concentrado, a sistemas de ventilación y constantes renovaciones de aire "viciado", así como la presencia de diversos ventiladres a lo largo del submarino para facilitar la circulación correcta del aire por toda la nave.Todo esto no quita que desde siempre se ha considerado a los submarinistas como gente muy especial. ¡Y no es para menos!.
Para tener una idea, basta recordar que el submarino nuclear USS Triton hizo en inmersión la vuelta al mundo, todo un recor que tuvo que tener muy en cuenta el estado de su tripulación.

Nacho Padró

27 agosto 2010

Algunos Sensores Básicos en Submarinos.

MANÓMETRO:
Los manómetros nos indican la presión del agua marina y con una simple deducción nos permiten conocer la profundidad. Generalmente hay un tipo de manómetro muy sensible que mide una escala de profundidad muy reducida (de superficie a cota periscópica), mientras que otro de menor capacidad de discriminación determina un espectro mucho más amplio: desde la superficie hasta la profundidad máxima


INCLINOMETRO:

Son indicadores de inclinación que detectan la desviaciones de los ejes de la nave en relación con la horizontal. Se componen de una columna vertical conectada a un pequeño tanque; este sistema contienen una cierta cantidad de agua. Así, las inclinaciones producen fluctuaciones en el nivel de agua de la columna, que está graduada para poder apreciar la magnitud de las oscilaciones.


BARÓMETROS:

Los Barómetros proporcionan la medida de la presión interna del submarino. Los submarinos con Snorkel presentan un barómetro especial que mide 250 milibares por debajo y por encima del nivel normal, pues las fluctuaciones de presión son muy importantes.
DENSÍMETROS:
Basado en el principio de Arquimedes, este sensor nos permite conocer la flotabilidad del submarino a partir del agua que lo envuelve. Un densímetro, es un instrumento que sirve para determinar la densidad relativa de los líquidos sin necesidad de calcular antes su masa y volumen. Normalmente, está hecho de vidrio y consiste en un cilindro hueco con un bulbo pesado en su extremo para que pueda flotar en posición vertical. El densímetro se introduce gradualmente en el líquido para que flote libremente y verticalmente. A continuación se observa en la escala el punto en el que la superficie del líquido toca el cilindro del densímetro. Los densímetros generalmente contienen una escala de papel dentro de ellos para que se pueda leer directamente la densidad específica.
 
  Nacho Padró

26 agosto 2010

El Ojo Acústico del Submarino: el Sonar.

Considerado como el "Ojo Acústico" del submarino, se usa para la localización y orientación de obstáculos debajo del agua. Se basa en el principio básico del reflejo del sonido en una superficie sólida que produce una variación de su trayectoria.
El funcionamiento del Sonar se basa en un Transductor que transforma la energía eléctrica en sonora gracias al fenómeno de la pizoelectricidad de algunos materiales, como el cuarzo, que al vibrar por el paso de una corriente eléctrica produce ondas sonoras y al revés, si recibe una vibración sonora es capaz de convertirlo en impulso eléctrico. Este impulso es recogido por un transmisor y amplificado para ser oído por el Operador de Sonar..
Normalmente los submarinos presentan dos sonares: uno a proa y otro en el vientre de la nave que se usa para medir la distancia a la que se halla el fondo. El alcance del sonar es limitado (un máximo de 10 km) aunque se puede variar la frecuencia:los sonidos de alta frecuencia dan imágenes nítidas de los objetos reflectores, pero por contra son de alcance inferior, mientras que por el contrario, los sonidos de baja frecuencia dan imágenes poco nítidas pero tienen un alcance superior.
Todo esto siempre que no haya alteraciones por diferencias de densidad en el agua, pues al atravesar las clinas de densidad se producen distorsiones y enormes desviaciones de la trayectoria del sonido, lo que puede ayudar a crear "Areas de Sombra" para no ser detectado.


                                                                                                                   Cámara de Sonar del USS Dolphin.

Nacho Padró

El Ojo Electromagnético del Submarino: el Radar


Al radar se le considera el "Ojo Electromagnético" del submarino. El principio de su funcionamiento se basa en la transmisión de ondas electromagnéticas que se desplazan a gran velocidad, reflejándose al encontrar un obstáculo en su camino y volviendo al emisor indicando se esta manera la presencia de un obstáculo (por el retorno), la posición (por el lado por el que retornan las ondas) y la distancia a la que se encuentra (calculando el tiempo que las ondas tardan en hacer el viaje de ida y vuelta).
Presenta el inconveniente que el agua debilita mucho las ondas, por lo que se utiliza en superficie, para lo cual se instala sobre un mástil retráctil, excepto el Radar de Tiro que se coloca sobre el periscopio.



Nacho Padró