03 enero 2015

La Base de submarinos de Hitler en Keroman



En este documental hablan sobre todo de la impresionante BASE DE SUBMARINOS KEROMAN, en la población costera francesa de Lorient, de la que desconocía los detalles que ahí explican, así como la insólita historia de un personaje, Stosskopf, del que no había oído hablar y del que mejor que no busquéis información hasta después de ver el documental, ya veréis por qué os lo digo

Pero lo que más me ha impresionado es el carácter absolutamente indestructible de esta colosal obra de ingeniería, que hizo fracasar todos los intentos aliados de destruirla y que permitió a sus ocupantes resistir allí hasta el final de la guerra. De hecho, su guarnición no se rendiría a las tropas norteamericanas hasta el 10 de mayo de 1945, dos días después del final de la guerra
La base de submarinos U-Boot «Keroman» está ubicada en la ciudad portuaria de Lorient. El Gran Almirante Karl Doenitz decidió construir en esta ciudad francesa una base el 28 de junio de 1940. Ya en julio llegó el primer submarino y para el resto de la guerra se convertiría en la base más grande y activa de la Kriegsmarine. Entre febrero de 1941 y enero de 1942 se levantaron tres gigantescas estructuras de hormigón reforzado en la península de Keroman.
Se llamaron «K I», «K II» y «K III» (por Keroman I, II y III). En 1944 comenzaron las obras de una cuarta estructura. Siendo esta la más grande e importante base de submarinos de la Kriegsmarine, con los tres búnker Keroman, los dos «búnker de catedral» (dombunker) originales, y los dos pequeños búnker en el río Scorff, fueron el hogar de las II y X flotillas de U-Boot.

La base era capaz de albergar hasta treinta submarinos a buen refugio. Aunque la ciudad de Lorient resultó muy dañada, la base sobrevivió sin grandes daños hasta el final de la Segunda Guerra Mundial. El ejército nazi controló la ciudad hasta mayo de 1945, a pesar de que la ciudad estaba completamente rodeada por tropas del ejército estadounidense, ya que los alemanes se negaban a rendirse.

Ya que no podían destruir la base, los Aliados decidieron estrangular la ciudad y el puerto de Lorient para cortar los suministros para los submarinos. Sin combustible, torpedos y provisiones, resultó imposible que los U-Boot volviesen a patrullar en el océano Atlántico. Entre el 14 de enero y el 17 de febrero de 1943, hasta 500 bombas de alto explosivo y más de 60 000 incendiarias se lanzaron sobre Lorient. La ciudad acabó prácticamente arrasada, con casi el 90% de los edificios derrumbados. Miles de civiles franceses, así como personal militar alemán, murieron en las incursiones.

Actualmente, la antigua base de submarinos Keroman está abierta al público y se puede visitar a lo largo del año. Durante los tours, se pueden ver las dársenas del bloque «K III». Su techo (de 3,40m a 7m) de hormigón reforzado también se puede visitar, así como la antigua torre antiaérea en la parte superior de la base. La torre ofrece una vista excelente del puerto y del antiguo cuartel general del Gran Almirante de la Marina de Guerra Alemana, Karl Doenitz, a lo largo de la bahía de Larmor-Plage.

Después de la guerra la base fue operada por la marina francesa y se usó hasta 1997. Fue rebautizada como «Jacques Stosskopf» en julio de 1946. Él fue el subdirector de construcciones navales en la base y proporcionó importante información a los Aliados durante la guerra.

Es posible realizar una visita turística por la base de submarinos, si bien sólo el K III está disponible para ello, mientras que el resto de dependencias está ocupado por fábricas. Durante el tour se muestra cómo funcionaban los búnkeres, se sube al tejado, desde donde hay una espléndida vista, y se acaba dentro del submarino francés «Flore», una antigua nave de la clase «Daphné»

Los inicios — Dombunkers

El primer raid Aliado sobre Lorient fue en septiembre de 1940 y justo después los Nazis comenzaron la construcción de búnkeres protectores para sus U-Boot, los llamados búnkeres de catedral. Cada uno podía albergar un submarino que se introducía en el búnker o en el agua a través de unas vagonetas rodantes.

Los dombunker se usaban en conjunto con una placa giratoria con raíles en el centro del complejo, que servía los submarinos para entrar y salir de los búnkeres. Estos búnkeres son largos y tienen más de cuatro pisos de altura, con techos en forma de arcada que los hacen parecer iglesias (de ahí el nombre de «dom», catedral en alemán). Las paredes tenían al menos 1.5 metros de grosor hasta el techo, lo que permitía recibir impactos cercanos; el techo abovedado hacía que los impactos directos rebotasen antes de explotar.
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