18 febrero 2019

La historia del Submarino k-129

En enero de 1968, el submarino soviético K-129 (el de la foto de arriba), que era un submarino lanzamisiles balísticos, desapareció en algún lugar del océano pacífico. La armada lanzó una operación de búsqueda que fue detectada por EEUU, y correctamente dedujeron que estaban buscando a alguien desaparecido. La operación de búsqueda finalizó sin éxito, entonces los americanos revisaron los registros de su red submarina de sónares, y encontraron un << evento sónico >> que podría corresponder a un accidente en un submarino. Como los rusos ya no estaban buscando el submarino, ni sabían dónde podría haber desaparecido exactamente, los EEUU se pusieron a buscarlo por su cuenta, con toda tranquilidad, sabiendo ellos más o menos dónde buscar.
Efectivamente, el submarino estadounidense USS Halibut localizó el pecio, hundido a 4900 metros de profundidad, cerca de Hawaii. Entonces, EEUU decidió rescatar el K-129 en el más absoluto secreto; para estudiar los misiles balísticos en especial, además del submarino en sí mismo y encontrar códigos e información de la flota.
Así que para hacerlo, la CIA lanzó el Proyecto Azorian, dividido en varias partes, empezando por el diseño y construcción de un nuevo barco dotado de una pinza gigantesca, diseñada para coger el submarino e izarlo.
Como la operación de rescate sería fácilmente detectada por los soviéticos, para la construcción y posterior operación del barco especial la CIA pidió ayuda a Howard Hughes (sí, ése Howard Hughes :roto2:). Públicamente, el barco estaba destinado a operaciones de exploración minera de Hughes, por lo que fue nombrado como _ Hughes Glomar Explorer_.
La operación de rescate se ejecutó en 1974. Un fallo mecánico de la pinza provocó que el submarino se partiera en dos, perdiéndose dos tercios de la nave, y recuperándose el resto. Al parecer los misiles y códigos nucleares se perdieron con la parte principal de la nave, sin embargo lograron recuperar dos torpedos (creo que con capacidad nuclear, aunque no puedo confirmarlo), y algunas máquinas criptográficas.
También se recuperaron los cadáveres de varios tripulantes. Estos tripulantes recibieron un funeral en el mar, con honores militares, envueltos en la bandera de la armada soviética y sonando su himno (los cadáveres fueron alojados en en contenedor metálico debido a contaminación nuclear).
La historia se conoció públicamente en 1975, cuando el periódico Los Angeles Times publicó un artículo al respecto, seguido de articulos por parte de otros medios (en especial, The New York Times). Los periodistas preguntaron a la CIA, que lógicamente no quería responder a las preguntas, sin embargo estaba obligada a hacerlo debido a la ley de libertad de información (Freedom of Information Act) de EEUU. Por eso, en una reunión rápida para decidir qué contestaban. La CIA dijo que << ni confirma ni niega >> nada al respecto. Esta respuesta se haría muy popular, incluso es llamada la respuesta Glomar cada vez que ha sido utilizada en otras muchas ocasiones (y obras de ficción).
Tras la caída de la Unión Soviética, en 1992 el entonces director de la CIA visitó al presidente Yeltsin. Quería obtener información sobre posibles militares estadounidenses que hubieran sido capturados o encontrados por la URSS durante la guerra fría, así que como regalo de buena voluntad le entregó a Yeltsin la bandera en que fueron envueltos los marinos soviéticos durante el funeral, y una cinta del mismo.
Los rusos afirmaron no tener ningún prisionero ni cadáver de miiltares estadounidenses.
La teoría oficial de la causa del hundimiento, es un accidente causado al bajar a demasiada profundidad, junto con un fallo mecánico o fallo humano.
Pero hay otras teorías:
Explosión de baterías del submarino.
Explosión accidental de un misil.
Hundimiento causado por la tripulación, bien intencionado o bien inintencionado. En este caso, podría haber sido o bien por incumplimiento de los protocolos establecidos en el submarino, o bien por haberse desviado voluntariamente por la armada soviética (estos dos casos, en relación a teorías conspiracionistas que comento más abajo: ataque o simulacro de ataque de falsa bandera).
Y la teoría no oficial pero al parecer sí seguida por las autoridades rusas, choque con el submarino americano USS Swordfish. Este submarino entró en reparaciones en la misma época de la desaparición del K-129. Los rusos acusaron a EEUU de causar el hundimiento debido a un choque entre los dos submarinos; esta acusación ha sido negada por EEUU, que ha afirmado que en el momento del hundimiento no había ningún submarino estadounidense cerca del ruso.
Existen varias teorías más conspiracionistas sobre el hundimiento y la operación de rescate, por ejemplo hay quien dice que EEUU estaba más interesado en sabe qué hacía el submarino cerca de Hawaii que en recuperar los misiles. En este sentido, hay quien cree que podría haber sido un ataque o simulacro de ataque nuclear de falsa bandera china: es decir, la Unión Soviética habría simulado que China atacara a EEUU para iniciar una guerra entre China y EEUU. Aunque también hay pruebas en contra de esta teoría, el submarino estaría demasiado lejos de Hawaii para iniciar o simular un ataque. También hay quien afirma que la operación de rescate fue un éxito y sí se recuperó la mayor parte del submarino, incluídos misiles.
Por último, en relación a la teoría del choque con el Swordfish, hay quien cree que la Unión Soviética y EEUU llegaron a un acuerdo para no hablar sobre el tema, porque en represalia a un hundimiento del K-129 causado (o no) por ese supuesto choque, la URSS habría hundido otro submarino americano (el USS Scorpion), en mayo del mismo año.
Y hasta aquí ha llegado este resumen de la historia del K-129. En internet hay mucha más información sobre el tema.

Hay submarinos aliados en la costa de Ibiza y Formentera (1942)

Dos submarinos británicos, el 'HMS Ursula' y el 'HMS Unshaken', patrullaron las costas ibicencas e intervinieron en la Operación Torch durante las dos primeras semanas de noviembre de 1942
Durante la Segunda Guerra Mundial, tanto los aviones aliados como los alemanes atravesaron el espacio aéreo pitiuso como Pedro por su casa. Se sucedían las batallas aéreas sobre las cabezas de los ibicencos; numerosos Ju-88 germanos se estrellaban en los bosques y acantilados de Eivissa o atravesaban Formentera en formación para bombardear objetivos cerca de la costa argelina; hasta un Vickers Wellington aterrizó de emergencia en la pitiusa menor para, posteriormente, ser destruido por sus tripulantes. Y eso que España era, supuestamente, neutral. Igual sucedió con los buques de guerra, que, como en la Primera Guerra Mundial, merodeaban por el litoral como lobos en busca de presas. Ya entre 1914 y 1918, y también pese a la neutralidad española, fueron numerosas las embarcaciones torpedeadas por U-Boot (Untersee-boot, submarinos alemanes) cerca de estas costas.
La presencia de buques de guerra a escasas millas de Ibiza se incrementó en noviembre de 1942, en los momentos previos y durante la puesta en marcha de la Operación Torch, el desembarco de tropas aliadas en Marruecos y Argelia. Al menos dos submarinos británicos fueron destinados a esta zona para evitar el paso de la flota alemana desde sus bases en Francia hacia el norte de África. Uno de ellos fue el 'HMS Ursula', el 'N 59' de la clase U, construido en 1938 y que en 1939 tuvo el honor de disparar el primer torpedo británico durante la guerra. Su comandante (desde el 6 de marzo de 1942 y hasta enero de 1943) era Richard Barklie Lakin (1914-2011), que antes estuvo al mando del 'HMS H 43' y posteriormente del 'HMS Safari'. El otro submarino destinado a estas aguas fue el 'HMS Unshaken', el 'P 54', puesto en servicio sólo ocho meses antes y que desde junio tenía como comandante a Charles Ernest Oxborrow, que también lo fue del 'HMS H 44' y del 'HMS H 50'. Oxborrow tuvo el triste honor de pasar a la historia como el único comandante de submarinos británicos que pereció porque lo olvidaron en cubierta.

El 'HMS Unshaken', que fue desplegado en las costas pitiusas durante la Segunda Guerra Mundial.

Reconocimiento antes del desembarco

El 1 de noviembre de 1942, el 'HMS Ursula' partió de Gibraltar. La Royal Navy le tenía encomendada una operación especial durante la Operación Torch, que comenzaría una semana después, así como patrullar en el «Oeste de Ibiza» durante los días siguientes al desembarco aliado en la costa argelina. Una de esas operaciones especiales se desarrolló la noche del 3 al 4 de noviembre y consistió en transportar hasta las cercanías del golfo de Arzew, al este de Orán (Argelia), a dos comandos que, en una piragua, llegaron a las 23.20 horas a ese tramo de la costa argelina para realizar labores de reconocimiento. Regresaron al submarino apenas hora y media después. La operación se repitió el día 7, a pocas horas del desembarco, pero con dos piraguas en esa ocasión. Sus componentes no volvieron al submarino, sino que permanecieron en tierra.
El 'HMS Ursula', que fue desplegado en las costas pitiusas durante la Segunda Guerra Mundial.
Después, el 'HMS Ursula' protegió la llegada de los buques que intervinieron en la Operación Torch, hasta que un día más tarde, la medianoche del 8 de noviembre, fue enviado de nuevo a la posición cercana a Ibiza para patrullar en estas costas.

«Avalancha de mensajes contradictorios»

Como recuerda Manuel Ros en 'La guerra secreta de Franco', pese a su tupida red de espionaje desplegada a ambos lados del Estrecho, los alemanes no supieron deducir a tiempo que el verdadero objetivo de las fuerzas angloamericanas era desembarcar en Orán. Y eso se debió a que debían analizar una «avalancha de mensajes contradictorios» de sus agentes. Y sin información fidedigna, no desplegaron a tiempo sus submarinos para atacar los convoyes que se dirigían hacia la costas marroquíes y argelinas. De ahí que no se produjera ningún hundimiento en las horas previas y que el 'HMS Ursula' tuviera poco trabajo aquel día.
la primera tripulación del 'HMS Ursula'. ROYAL NAVY
Pero sí lo tuvo el 11 de noviembre, cuando durante la patrulla entre Eivissa y el Levante español se enfrentó al submarino alemán 'U-73'. Una jornada más tarde concluía su vigilancia por esta zona y ponía proa hacia Gibraltar. Acabó la guerra como préstamo a la Unión Soviética, que lo rebautizó V-4, hasta que lo devolvió en 1950 hecho unos zorros y listo para su última misión: acabar en el desguace.
Como el 'HMS Ursula', el 'HMS Unshaken' partió de Gibraltar el 1 de noviembre de 1942 (en la que fue su primera patrulla mediterránea) para participar en la Operación Torch y para, como el submarino comandado por Richard Barklie, patrullar el mar al oeste de «Sant Antoni». En el desembarco aliado, la misión del 'HMS Unshaken' también consistió en trasladar a un comando hasta la costa cercana a Orán, donde desembarcó en kayak, y proceder allí a realizar labores de reconocimiento. El primer desembarco se produjo la noche del 3 al 4 de noviembre, tal como hizo el 'HMS Ursula' aquella misma jornada, si bien su misión apenas duró una hora. Repitieron la jugada durante la noche del 7 al 8 de noviembre, cuando dio comienzo Torch. El grupo encargado del reconocimiento tampoco volvió al submarino y permaneció en tierra hasta la llegada de las tropas aliadas.
Con capacidad para ocho o 10 torpedos, el 'HMS Unshaken' sólo transportó en aquella operación seis, para sí «hacer hueco a dos kayaks», los empleados en las labores de reconocimiento en tierra hostil, según se detalla en uboat.net. Una vez dejó cerca de la costa argelina al grupo de reconocimiento, la función del submarino comandado por Charles Ernest Oxborrow fue la de «guiar al convoy» del desembarco aliado. Acabada esa tarea, se le ordenó patrullar al oeste de Sant Antoni durante una jornada más, para dirigirse después hacia Gibraltar, el mismo cometido que se encomendó el 'HMS Ursula'.
Un bombardero Hudson de la RAF durante una patrulla. RAF

La presencia de los submarinos y la Operación Torch coincidió en el tiempo con la evacuación del campo de concentración de Formentera, donde se hacinaban cientos de presos republicanos: «Cogieron miedo, creyeron que las tropas aliadas desembarcarían por Balears [...] De la noche a la mañana, llegó la orden de traslado de todos los internos que nos encontrábamos en el campo», contó Antonio Godoy en sus memorias. Según los cálculos de Godoy, la 'limpieza' del campo –en la que colaboraron numerosos guardias civiles e incluso los militares vigilaron a los detenidos cuando estos llegaron a Ibiza para, desde ahí, ser conducidos a la Península– se llevó a cabo en la segunda semana de noviembre.

U-boot encontrado en el Mar Negro frente a la costa de Şile en Estambul


l naufragio de un submarino alemán de clase-U que se hundió durante la Segunda Guerra Mundial fue encontrado frente a la costa de Ağva en el distrito de Şile ,en Estambul, Turquía, durante la filmación de un documental, según los informes del viernes.
El submarino U-23 se encuentra a una profundidad de 40 metros en la costa del Mar Negro, a dos millas náuticas (3,7 kilómetros) de la costa cuando fue encontrado por el submarino de exploración y rescate TCG AKIN y escaneó el barco de guerra hundido con dispositivos a control remoto durante una sesión documental submarina llevada a cabo conjuntamente por la difusora pública turca TRT y las Fuerzas Navales turcas.
El barco es uno de los seis submarinos u (U-18, U-19, U-20, U-21, U-22, U-23) que operaban en el Mar Negro.
Hakan Aslan, director del documental "Mavi Tutku" (Pasión Azul) dijo que durante un tiempo han estado investigando el área para el documental.
"Hemos estado trabajando en las operaciones de los submarinos alemanes en el Mar Negro durante mucho tiempo. El documental, que hemos estado preparando con la ayuda del personal de submarinos, así como las narrativas de los testigos, se estrenará pronto", dijo Aslan.
El submarino TCG AKIN, que hizo el descubrimiento, fue incorporado a la Marina turca en 2018 y posee avanzados dispositivos de búsqueda submarina, incluyendo una cámara a control remoto que puede operar a una profundidad de hasta 1.000 metros.
El comandante del TCG AKIN, Cenk Ilgün, dijo que estaban felices de haber descubierto el buque de guerra que estaba desaparecido desde hace mucho tiempo en las profundidades del Mar Negro, ya que es un testigo importante de una era trascendental de la historia.
El submarino U-23 de 40 metros de largo es el segundo submarino alemán encontrado frente a la costa turca. El 13 de julio de 1994, el submarino TCG de la Marina turca encontró al U-20 alemán a una profundidad de 23 metros frente a la costa del distrito de Karasu en la provincia turca de Sakarya. Se cree que el tercer barco, el U-19, está frente a la costa de la provincia de Zonguldak, aunque se desconoce su posición exacta.
Durante la Segunda Guerra Mundial, Alemania solicitó permiso a la neutral Turquía para utilizar el estrecho para transferir su flota submarina al Mar Negro con el objetivo de utilizarlos en la Operación Barbarroja, la invasión de la Unión Soviética y también se les unieron a sus aliados rumanos en 1941. Los estrechos fueron cerrados a los buques militares bajo el Convenio de Montreux, por lo que los alemanes tuvieron que llevar por tierra y el Río Danubio las partes de seis submarinos, incluyendo el U-23 y U-20, desde Hamburgo en Alemania a Constanta en Rumania, donde reconstruyeron los buques.
Los buques, que conformaron la 30ª Flotilla de la Kriegsmarine, llevaron a cabo 56 operaciones contra la Armada Soviética desde el 27 de octubre de 1942 al 25 de agosto de 1944, cuando el Ejército Rojo capturó la base naval alemana en Constanta. En ese tiempo tres submarinos fueron hundidos por los soviéticos.
Alemania pidió por segunda vez al gobierno turco que abriera el estrecho para sacar sus tres submarinos restantes, pero su solicitud fue denegada nuevamente en virtud del mismo Convenio. Tras la negativa, la Armada alemana tuvo que barrenar los submarinos y el personal desembarcó en suelo turco. Fueron internados durante más de un año antes de regresar a casa después de la guerra.
Turquía permaneció neutral durante la mayor parte de la Segunda Guerra Mundial hasta que declaró la guerra a Alemania en febrero de 1945. Sin embargo, las fuerzas militares  de ambos países, nunca se enfrentaron antes de que los alemanes se rindieran a los Aliados menos de tres meses después.

Argentina tendrá otro submarino para la defensa

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Por REDACCIÓN
Según publica este domingo Infobae, tras el hallazgo del ARA San Juan a 900 metros de profundidad, ocurrido seis meses atrás, en el Gobierno están considerando la idea de devolver a la Armada argentina un submarino con fines de defensa efectivos para la custodia de las aguas nacionales y sus amplios recursos naturales.
Según Infobae, por razones presupuestarias, la idea inicial que empezó a rodar en el Ministerio de Defensa y en el astillero Tandanor es que se ponga en marcha el proceso de reparación de media vida del ARA Santa Cruz por un simple motivo: es el camino menos costoso y más rápido para que la Argentina vuelva a tener un submarino.
De acuerdo a la publicación, uno de los argumentos centrales es que desde el 15 de noviembre del 2017, fecha en que se hundió el ARA San Juan, la Armada argentina ya no cuenta con un submarino en mar mientras que la mayoría de los países de la región tienen este tipo de embarcaciones de efecto disuasivo y estrategia táctica. Los militares de Brasil cuentan con cinco submarinos, Chile con cuatro, Perú tiene seis y Colombia dos
El ARA Santa Cruz tiene las mismas carcaterísticas que el San Juan: son de clase TR 1.700 y su poder de despliegue en el mar es el mismo.
La opción más accesible
La reparación de este buque rondaría los 20 millones de dólares según consignaron a Infobae en Tandanor, en el Ministerio de Defensa y en la Armada. 
Ya se gastaron en los últimos cuatro años unos 250 millones de pesos en parte de la reparación del ARA Santa Cruz y lo que resta por hacer es ínfimo en comparación a otra alternativa viable en términos económicos.
A su vez, se indicó que la última vez que estuvo en el mar el ARA Santa Cruz fue en el 2015 y se trata de una embarcación donde los marinos que hoy reciben capacitación estarían familiarizados con ese tipo de tecnología.
Como es fácil deducir, comprar un submarino nuevo a otro país resulta impensado hoy para el Gobierno ya que esto requeriría de no menos de 250 millones de dólares. Alemania, Estados Unidos y Francia ofrecieron vender a la Argentina un submarino. Pero no hubo respuestas ni fondos.
En tanto, reparar por completo el ARA Santa Fe (otra de las unidades de la Armada) le costaría al Estado US$ 200 millones y hoy no se podría avanzar con este trabajo ya que se requeriría además de ayuda externa, según le informaron a Infobae fuentes de confianza.
Por su parte, el ministro de Defensa Oscar Aguad cree que se podrá avanzar presupuestariamente este año con el arreglo de media vida del submarino ARA Santa Cruz. "La modernización puede llevar dos años. Hay voluntad politica de hacerlo porque el submarino es un arma táctica insustituible para el cuidado de los recursos en el Atlántico Sur", explicó un allegado al ministro.
Desde la empresa estatal Tandanor que se encarga de realizar los arreglos de media vida de los submarinos y de reparar los buques de la Armada aseguraron a Infobae que están en condiciones de poner en marcha el submarino ARA Santa Cruz para que la Argentina vuelva a contar con una flota de esas características.

Irán suma su más avanzado submarino nacional Fateh a Armada

  • Irán suma su más avanzado submarino nacional Fateh a Armada
El presidente de Irán, Hasan Rohani, presenta un avanzado submarino de fabricación nacional en la ciudad portuaria de Bandar Abás.
Irán ha dado a conocer este domingo un nuevo submarino de fabricación nacional, de clase Fateh (Conquistador), armado con misiles de crucero.
“El Fateh es, en su totalidad, un submarino de diseño propio, desarrollado por expertos del Ministerio de Defensa y equipado con las tecnologías más modernas del mundo”, ha destacado el ministro iraní de Defensa, el general de brigada Amir Hatami, durante una ceremonia celebrada en la ciudad portuaria de Bandar Abás (sur de Irán).         
Lo que diferencia a este sumergible de sus predecesores, ha subrayado el mando militar persa, es que está equipado con un sistema de misiles de crucero antibuques, además de con torpedos y minas navales.
El Fateh es considerado uno de los submarinos más potentes de la Armada iraní, con 48 metros de eslora y cuatro de manga. Está capacitado para navegar durante cinco semanas a unos 200 metros de profundidad.
El Fateh está equipado con torpedos y minas navales. Además, es capaz de lanzar misiles de crucero submarino-superficie con un alcance de unos 2000 kilómetros. Este submarino iraní está equipado, también, con un sistema de defensa antimisiles.