18 junio 2016

Drones submarinos: el siguiente paso de las tecnologías marítimas

El estudio de las profundidades marítimas de la Tierra es igual de importante que la exploración del espacio. La capacidad de alcanzar el fondo de los océanos es imprescindible en el ámbito de la seguridad internacional y en este sentido los drones submarinos son una herramienta idónea, informa la cadena rusa Zvezda.

Los vehículos submarinos no tripulados de nueva generación serán capaces de operar a grandes profundidades y podrán desempeñar una amplia gama de tareas, destaca el medio.

Las operaciones de rescate en el mar

Entre los factores principales en favor de este tipo de tecnologías está la respuesta que podrían proporcionar ante situaciones de emergencia o accidentes marítimos.
El tiempo de reacción de los buques de rescate cercanos y la imposibilidad de conocer la zona submarina en la que se ha producido el siniestro son principales inconvenientes a los que se enfrentan los operativos de rescate.

Por eso los proyectos de vehículos submarinos siempre se diseñan con dos metas primordiales: la recopilación de datos y la capacidad de operar activamente bajo la superficie.

Mientras los diseños de sumergibles tripulados han avanzado considerablemente desde que empezaron a desarrollarse, la tendencia se ha trasladado ahora hacia el diseño y la construcción de aparatos autónomos, capaces de realizar tareas sin la participación del hombre.

Pero los nuevos aparatos no se limitarán a socorrer y recopilar datos. Zvezda enumera una lista de funciones que podrán cumplir los drones submarinos, entre ellas la inspección de cables y gasoductos marítimos, la exploración del fondo marino y hasta la predicción de calamidades o catástrofes.

Por ejemplo, "con unos indicadores especiales, hubiera sido posible predecir el tsunami que provocó la catástrofe de Fukushima en Japón", escribe la edición.

Los 'pioneros' de la navegación submarina no tripulada

Aunque los drones submarinos apenas habían alcanzado el nivel necesario para realizar tareas complicadas, la industria de Rusia ya ha cosechado algunos logros en el ámbito.
En la exhibición LenExpo 2015 se estrenó el primer aparato para navegar en aguas profundas fabricado en Rusia. Un pequeño dron de tres metros de largo y 80 kilos de peso llamado Yunona, capaz de sumergirse hasta a un kilómetro de profundidad y operar durante seis horas.

Los drones pequeños son solamente el primer paso en la conquista del océano, afirma el artículo. La siguiente fase será la construcción de aparatos de mayor tamaño y peso con más capacidades.

Además de Rusia, EEUU está desarrollando también proyectos en este sentido. La empresa norteamericana Boeing, por ejemplo, diseñó el aparato Echo Voyager, de 15 metros de largo y capaz de ser lanzado tanto desde un barco como desde un muelle. Este dron submarino es capaz de actuar en el agua de forma autónoma durante varios meses, según afirman sus constructores.

Los expertos rusos están seguros de que los drones como Echo Voyager podrían ser fácilmente reequipados para darles un uso militar.

"De lo que los ingenieros norteamericanos no hablan es de la capacidad de reconocimiento de este tipo de aparatos", explica el especialista en sistemas Serguéi Krávchenko, citado por Zvezda.

"No olvidemos la especialidad de la empresa Boeing. Un aparato como este podría ser ajustado para la detección de sistemas antisubmarinos, así como para realizar otras tareas", agregó el experto.

La carrera submarina, a toda máquina

Los aparatos de doble uso también se desarrollan en Rusia. La oficina de diseño Rubín —una de las compañías más destacadas de la URSS y la Rusia contemporánea—, especializada en la creación de submarinos, presentó su dron Clavesín-2P-PM, fruto de la experiencia acumulada durante casi 90 años de vida de la firma.
Los socorristas, marineros y buzos al corriente del proyecto afirman que la aparición del aparato rivaliza en importancia con la creación del primer submarino. Auguran un gran futuro para el nuevo aparato y prevén que se popularice su uso en las tareas de reconocimiento, exploración y rescate.

Clavesín está compuesto por módulos y puede ser fácilmente reajustado para cambiar su especialización.

"El dron podrá ser configurado según los objetivos del cliente. Con la instalación de los módulos necesarios, puede pasar de ser un explorador submarino a un vehículo de ingeniería o incluso integrarse en una infraestructura de comunicación", destacan los ingenieros citados por la cadena.

Los expertos resaltan el gran potencial de los drones submarinos, explicando que al no tener que llevar una tripulación, los nuevos aparatos no tienen que disponer de reservas de aire y su capacidad para trasladar carga útil y dispositivos auxiliares hará más seguro y barato cualquier trabajo que tenga que desarrollarse bajo las aguas.
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