09 agosto 2015

Planeadores submarinos revolucionan la investigación oceanográfica

 
Los planeadores submarinos utilizados por investigadores escoceses. (Foto: SAMS)

Planeadores submarinos utilizados por la Asociación Escocesa de Ciencias Marinas(SAMS), con sede en Oban, han reunido información equivalente a cinco años de datos oceanográficos, y la mayor parte de ella fue obtenida en los últimos 18 meses.
Este hito, alcanzado la semana pasada, pone de relieve un cambio importante en la manera en que los científicos marinos recopilan información sobre la temperatura del mar, salinidad, presión y oxígeno, dado que los robots submarinos Seagliders, de seis pies de longitud (1,8 metros) pueden pasar meses en el mar recogiendo datos que contribuyen a nuestra comprensión del cambio climático.
Hasta la fecha, los siete Seagliders de SAMS han permanecido en el mar el equivalente de cinco años, y recorrieron más de 33.000 kilómetros. Uno de los Seagliders, el Ardbeg, rompió rientemente el récord de distancia, al completar un viaje de regreso de más de 3.400 km a lo largo de la Línea Ellet Extendida, una ruta desde Escocia a Islandia que ha sido objeto de reconocimiento por los científicos durante 40 años.

"Los Seagliders permiten a los oceanógrafos hacer observaciones rentables, a largo plazo y a gran distancia, a menudo en regiones de difícil acceso, donde los buques y otros robots oceánicos raramente van", destacó el Dr. Stefan Gary, investigador de física oceanografía del SAMS.
"Debido a su durabilidad, a menudo los desplegamos en el invierno, ya que sabemos que pueden soportar condiciones de tormentas extremas. Los  Seagliders también permiten un muestreo muy denso del océano y recoger un perfil cada tres kilómetros, mientras que los buques de investigación por lo general toman muestras cada 10 a 30 kilómetros", agregó.
Estos planeadores submarinos recogen datos hasta una profundidad de 1000 metros, a medida que se sumergen lentamente hacia el fondo marino. Después suben a la superficie usando sus alas fijas y un movimiento hacia adelante gracias a su forma hidrodinámica. Para sumergirse, una bomba alimentada con una batería desplaza el aceite a un recipiente a presión, lo que aumenta la densidad del vehículo en el agua y provoca su hundimiento. Para subir a la superficie, el aceite se bombea de nuevo a una vejiga para aumentar la flotabilidad. La información que recoge es enviada en vivo vía satélite a los pilotos en el SAMS, quienes pueden controlar el vehículo y volver a dirigirlo de forma remota en tiempo casi real.
El SAMS posee dos Seagliders -comprados en 2009 y 2011- y opera otros cinco del Consejo de Investigación del Medio Natural (NERC) desde abril de 2014.
En la actualidad, los Seagliders de SAMS están contribuyendo con información para tres grandes proyectos financiados por el NERC: la Línea Ellett Extendida, una serie de tiempo que monitorea la evolución de las aguas que fluyen entre Escocia e Islandia; el proyecto Fastnet, centrado en los procesos de intercambio físico entre el océano profundo y las aguas de las plataformas; y el proyecto internacional Osnap, que controlará la circulación oceanográfica a través del Atlántico norte subpolar hasta 2018.
Científicos de toda Europa están trabajando juntos para maximizar el potencial de los planeadores submarinos en términos de la calidad de los datos, su cantidad, accesibilidad y rentabilidad, a través de proyectos como AtlantOS o como parte del grupo EGO de la comunidad de planeadores.

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