01 enero 2011

Gymnote y los Origenes de los Submarinos Eléctricos.

La idea de que los submarinos eran necesarios como parte de una flota equilibrada y moderna tardó en calar entre las marinas del mundo, excepto en Francia. Desde 1879 y bajo la influencia del almirante Aube, más tarde ministro de Marina, los franceses se dieron cuenta del potencial del torpedo en la guerre de course (la destrucción sistemática de la marina mercante del enemigo, táctica que se perfeccionaria con las manadas de lobos de la Kriegsmarine en la IIª Guerra Mundial) y enseguida se dieron cuenta que el mejor torpedero sería un submarino.
Por ello el Gymnote fue recibido en 1888 con mucho entusiasmo y triunfalismo en Francia, mientras que el Porpoise de J.F.Waddington se encontraba con enormes reticencias en Gran Bretaña

Gymnote en pruebas

El Gymnote se botó en 1888 tras 3 años de trabajos experimentales de Lôme y posteriormente a su muerte, por Zedé. Tenia forma de habano metálico de 18 metros de eslora y 30,4 toneladas, siendo propulsado por un motor de 55 CV, que sacaba su potencia de 564 acumuladores, siendo el primero y además muy revolucionario al llevar periscopio. Aunque sirguió en servicio asta 1907, no se hicieron más submarinos de sus características, aunque animaría al Sr. Gustave Zedé a preparar otro submarino mayor en tamaño y potencia y con tubos lanzatorpedos (obviamente del tipo Whitehead). Pero esto es otra historia. Así las características generales eran muy parecidas al Peral de Isaac Peral.  Hay que considerar que su primera versó no poseía armamento ofensivo, porque básicamente se trataba de un submarino experimental, más tarde se le añadirían 2 torpedos. Fue bautizado con el nombre común francés de los peces de la familia de los Gymnotidae (las anguilas eléctricas), y tripulado por 5 hombres era sencillo de navegar aunque parece que no podía alejarse a más de 10 millas de la costa

Nacho Padró

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