Hay que pensarque un submarino no es más que una nave hermética que navega bajo el agua y esa situación de hermetismo forzado obliga a unas consideraciones especiales para garantizar la salud de su tripulación. El hecho de evitar la entrada de agua del exterior en una nave de estas caracteristicas, hace que se puedan acumular sustancias poco deseables en su interior.
Desde la época de la Kriegsmarine, la cocina de la flota submarina ha sido la mejor de toda la Armada, siendo muy mimada e intentando que fuera variada y fresca, la cual cosa intentaba favorecer el hecho de tener a una tripulación apretada y encerrada detro de esas "latas de sardinas". Ya se vió la importancia de mimar la psique de esa tripulación, cosa que en los submarinos actuales se sigue teniendo en cuenta, a más de tener salas de juegos o de proyecciones de películas. Más rudimentariamente los U-boote, cuando podian, ponian música en los altavoces o la radio de su país.
Otro de los problemas es la de los gases acumulados, hay que pensar que de forma normal, la tripulación exuda sus olores, más los de la cocina y los de los WC (con sus limitaciones de espacio e intimidad) y a parte la expulsión de CO y CO2 que en concentraciones del 5% pueden ser mortales. Es por ello que ya desde la época de Monturiol, se usan toda una serie de mecanismos para la absorción y expulsión de esos gases.
Además del lógico consumo de oxígeno (que no debe bajar del 15%) por lo que requiere desde botellas de oxígeno concentrado, a sistemas de ventilación y constantes renovaciones de aire "viciado", así como la presencia de diversos ventiladres a lo largo del submarino para facilitar la circulación correcta del aire por toda la nave.Todo esto no quita que desde siempre se ha considerado a los submarinistas como gente muy especial. ¡Y no es para menos!.
Para tener una idea, basta recordar que el submarino nuclear USS Triton hizo en inmersión la vuelta al mundo, todo un recor que tuvo que tener muy en cuenta el estado de su tripulación.
Nacho Padró
29 agosto 2010
27 agosto 2010
Algunos Sensores Básicos en Submarinos.
MANÓMETRO:
Los manómetros nos indican la presión del agua marina y con una simple deducción nos permiten conocer la profundidad. Generalmente hay un tipo de manómetro muy sensible que mide una escala de profundidad muy reducida (de superficie a cota periscópica), mientras que otro de menor capacidad de discriminación determina un espectro mucho más amplio: desde la superficie hasta la profundidad máxima
INCLINOMETRO:
Son indicadores de inclinación que detectan la desviaciones de los ejes de la nave en relación con la horizontal. Se componen de una columna vertical conectada a un pequeño tanque; este sistema contienen una cierta cantidad de agua. Así, las inclinaciones producen fluctuaciones en el nivel de agua de la columna, que está graduada para poder apreciar la magnitud de las oscilaciones.
BARÓMETROS:
Los Barómetros proporcionan la medida de la presión interna del submarino. Los submarinos con Snorkel presentan un barómetro especial que mide 250 milibares por debajo y por encima del nivel normal, pues las fluctuaciones de presión son muy importantes.
DENSÍMETROS:
Basado en el principio de Arquimedes, este sensor nos permite conocer la flotabilidad del submarino a partir del agua que lo envuelve. Un densímetro, es un instrumento que sirve para determinar la densidad relativa de los líquidos sin necesidad de calcular antes su masa y volumen. Normalmente, está hecho de vidrio y consiste en un cilindro hueco con un bulbo pesado en su extremo para que pueda flotar en posición vertical. El densímetro se introduce gradualmente en el líquido para que flote libremente y verticalmente. A continuación se observa en la escala el punto en el que la superficie del líquido toca el cilindro del densímetro. Los densímetros generalmente contienen una escala de papel dentro de ellos para que se pueda leer directamente la densidad específica.
Nacho Padró
26 agosto 2010
El Ojo Acústico del Submarino: el Sonar.
Considerado como el "Ojo Acústico" del submarino, se usa para la localización y orientación de obstáculos debajo del agua. Se basa en el principio básico del reflejo del sonido en una superficie sólida que produce una variación de su trayectoria.
El funcionamiento del Sonar se basa en un Transductor que transforma la energía eléctrica en sonora gracias al fenómeno de la pizoelectricidad de algunos materiales, como el cuarzo, que al vibrar por el paso de una corriente eléctrica produce ondas sonoras y al revés, si recibe una vibración sonora es capaz de convertirlo en impulso eléctrico. Este impulso es recogido por un transmisor y amplificado para ser oído por el Operador de Sonar..
Normalmente los submarinos presentan dos sonares: uno a proa y otro en el vientre de la nave que se usa para medir la distancia a la que se halla el fondo. El alcance del sonar es limitado (un máximo de 10 km) aunque se puede variar la frecuencia:los sonidos de alta frecuencia dan imágenes nítidas de los objetos reflectores, pero por contra son de alcance inferior, mientras que por el contrario, los sonidos de baja frecuencia dan imágenes poco nítidas pero tienen un alcance superior.
Todo esto siempre que no haya alteraciones por diferencias de densidad en el agua, pues al atravesar las clinas de densidad se producen distorsiones y enormes desviaciones de la trayectoria del sonido, lo que puede ayudar a crear "Areas de Sombra" para no ser detectado.
Cámara de Sonar del USS Dolphin.
Nacho Padró
El funcionamiento del Sonar se basa en un Transductor que transforma la energía eléctrica en sonora gracias al fenómeno de la pizoelectricidad de algunos materiales, como el cuarzo, que al vibrar por el paso de una corriente eléctrica produce ondas sonoras y al revés, si recibe una vibración sonora es capaz de convertirlo en impulso eléctrico. Este impulso es recogido por un transmisor y amplificado para ser oído por el Operador de Sonar..
Normalmente los submarinos presentan dos sonares: uno a proa y otro en el vientre de la nave que se usa para medir la distancia a la que se halla el fondo. El alcance del sonar es limitado (un máximo de 10 km) aunque se puede variar la frecuencia:los sonidos de alta frecuencia dan imágenes nítidas de los objetos reflectores, pero por contra son de alcance inferior, mientras que por el contrario, los sonidos de baja frecuencia dan imágenes poco nítidas pero tienen un alcance superior.
Todo esto siempre que no haya alteraciones por diferencias de densidad en el agua, pues al atravesar las clinas de densidad se producen distorsiones y enormes desviaciones de la trayectoria del sonido, lo que puede ayudar a crear "Areas de Sombra" para no ser detectado.
Cámara de Sonar del USS Dolphin.
Nacho Padró
El Ojo Electromagnético del Submarino: el Radar
Al radar se le considera el "Ojo Electromagnético" del submarino. El principio de su funcionamiento se basa en la transmisión de ondas electromagnéticas que se desplazan a gran velocidad, reflejándose al encontrar un obstáculo en su camino y volviendo al emisor indicando se esta manera la presencia de un obstáculo (por el retorno), la posición (por el lado por el que retornan las ondas) y la distancia a la que se encuentra (calculando el tiempo que las ondas tardan en hacer el viaje de ida y vuelta).
Presenta el inconveniente que el agua debilita mucho las ondas, por lo que se utiliza en superficie, para lo cual se instala sobre un mástil retráctil, excepto el Radar de Tiro que se coloca sobre el periscopio.
Nacho Padró
El Ojo del Submarino: el Periscopio.
El Periscopio es el Ojo del submarino. Los hay de dos tipos: el Periscopio de Ataque, delgado para que sea poco detectable, y el Periscopio de Navegación, más grueso y con mejores características de luminosidad. Estos artilugios no sólo se utilizan para detectar objetos de superficie, también pueden ser usados para la orientación mediante un sextante, con un sistema láser, medir distancias, sacar fotografías y aumentar las imágenes.
Los primeros periscopios utilizaban dos espejos, uno en la ventana superior y otro delante del observador. Si bien el sistema básico funcionaba, tenía el inconveniente que los dos espejos no podían estar demasiado separados si se quería garantizar la nitidez, la cual cosa limitaba la longitud del periscopio a cerca de un metro.
Para conseguir llegar a los 15 metros de los modelos actuales se coloca un prisma reflector en la ventana superior que dirige la luz hacia el interior del tubo, donde un conjunto complejo de lentes evitan la pérdida de nitidez y antivibraciones y la dirigen hacia un segundo prisma reflector que dirige la imagen hacia el observador.
Unos cuantos tubos de bronce de diferentes diámetros, uno dentro del otro, permite recoger y extender el periscopio.
De diferentes modelos, encontramos periscopios monoculares y binoculares (si se mira por uno o dos ojos) y panorámicos (donde hay varias ventanas que alcanzan todo el horizonte y mediante un espejo se hacen converger todas las imágenes en una sola).
Para evitar que el periscopio sobresalga demasiado de la superficie, con el consiguiente riesgo de ser detectado, por las olas o pequeños fallos en el control de profundidad, los periscopios tienen un mecanismo de compensación, con el cual, aunque el submarino varíe ligeramente de profundidad, este se encuentra siempre a la misma altura, motivo por el que el observador, en ocasiones, se puede ver obligado a arrodillarse para poder seguir el ascenso y descenso del periscopio.
Nacho Padró
Los primeros periscopios utilizaban dos espejos, uno en la ventana superior y otro delante del observador. Si bien el sistema básico funcionaba, tenía el inconveniente que los dos espejos no podían estar demasiado separados si se quería garantizar la nitidez, la cual cosa limitaba la longitud del periscopio a cerca de un metro.
Para conseguir llegar a los 15 metros de los modelos actuales se coloca un prisma reflector en la ventana superior que dirige la luz hacia el interior del tubo, donde un conjunto complejo de lentes evitan la pérdida de nitidez y antivibraciones y la dirigen hacia un segundo prisma reflector que dirige la imagen hacia el observador.
Unos cuantos tubos de bronce de diferentes diámetros, uno dentro del otro, permite recoger y extender el periscopio.
De diferentes modelos, encontramos periscopios monoculares y binoculares (si se mira por uno o dos ojos) y panorámicos (donde hay varias ventanas que alcanzan todo el horizonte y mediante un espejo se hacen converger todas las imágenes en una sola).
Para evitar que el periscopio sobresalga demasiado de la superficie, con el consiguiente riesgo de ser detectado, por las olas o pequeños fallos en el control de profundidad, los periscopios tienen un mecanismo de compensación, con el cual, aunque el submarino varíe ligeramente de profundidad, este se encuentra siempre a la misma altura, motivo por el que el observador, en ocasiones, se puede ver obligado a arrodillarse para poder seguir el ascenso y descenso del periscopio.
Nacho Padró
Suscribirse a:
Entradas (Atom)







