La multinacional BAE System ha organizado una jornada de puertas abiertas para que mayores y pequeños conozcan de cerca cómo es el proceso de ensamblaje de un submarino militar. Se trata de un acto promocional con el que quiere acercar su tecnología al gran público.
La jornada, prevista para el sábado 21 de septiembre, consistirá en un recorrido por las instalaciones de Devonshire donde BAE ensambla los submarinos nucleares de la clase Astute para la Royal Navy. Actualmente la Armada británica ya cuenta con dos submarinos de este tipo y están en construcción otros cuatro, de los ocho que se tienen previsto construir, que serán entregados entre 2015 y 2022.
"Somos conscientes de la importancia que tiene, para nuestro trabajo, el apoyo del gran público y por ello nos ha parecido una buena idea organizar esta jornada en el increíble muelle de Devonshire, en el que durante un día se podrá ver el trabajo que realizamos a diario", ha explicado en un comunicado el director general de la división de submarinos de BAE Systems, John Hudson.
La entrada al evento es gratuita, pero el número de plazas es limitado. Para poder asistir hay que enviar por correo postal al Departamento de Seguridad de BAE Systems (Edificio D17, South Gate West, Barrow-in-Furness, Cumbria LA14 1AF, United Kingdom) un sencillo formulario que se puede obtener en la web de la compañía. El plazo para que le llegue a BAE System finaliza el seis de septiembre
http://www.ateneadigital.es
07 septiembre 2013
Conferencia del OPANAL y los submarinos nucleares
Se celebró en Buenos Aires el XXIII período de sesiones de la Conferencia del OPANAL que es el organismo que surge del Tratado de Tlatelolco que establece una zona libre de armas nucleares en América Latina y el Caribe. La Presidenta de la Nación clausuró las sesiones con una arenga importante a favor de preservar el Atlántico Sur como zona de paz, contra la militarización de las Islas Malvinas, incluyendo la presencia de submarinos nucleares, y, a la vez, renovó críticas al sistema de decisión del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas por el mantenimiento del derecho de veto. Todos temas significativos aunque ninguno para ser invocados en la Conferencia de OPANAL.
Lamentablemente omitió concentrar la intervención en la mayor amenaza a la paz y la seguridad internacional que es, precisamente, el arma nuclear y el objetivo central del Tratado de Tlatelolco. Tampoco reiteró la posición tradicional de la Argentina sobre la necesidad imperiosa de negociar un instrumento que ponga fin a esas armas de destrucción masiva y que se avance en la Conferencia de Desarme en la conclusión de un tratado que prohiba el material fisionable para la fabricación de ese armamento.
Se limitó, en cambio, a una mención genérica a los submarinos a propulsión nuclear que no es un armamento prohibido por el Tratado de Tlatelolco ni por el TNP. Tanto es así que hasta la Argentina ha anunciado la intención de contar con uno como lo tiene programado Brasil.
Hubiera sido necesario que la Presidente enfocara la preocupación en las armas nucleares que, por la enorme e indiscriminada capacidad de destrucción, constituyen una aberración de terribles consecuencias humanitarias.
Los arsenales nucleares continúan creciendo a un ritmo sostenido, junto a un proceso geométrico de modernización tecnológica, de la mano de nueve Estados (Estados Unidos, Rusia, China, Francia, Reino Unido, India, Israel, Pakistán y Corea del Norte) y con el riesgo creciente que nuevos países, principalmente en Asia, se sumen como poseedores de esa grave amenaza. De acuerdo al anuario 2013 del Instituto de Investigación de Estocolmo para la Paz (SIPRI) existen en el mundo 17.270 armas nucleares. Aproximadamente cuatro mil se encuentran en estado operativo y dos mil en alerta militar lo que supone en condiciones técnicas y logísticas para un ataque inmediato.
Atento que no existe por el momento ningún foro dispuesto a negociar un instrumento multilateral que prohiba dicho armamento, hubiese sido oportuno que la Presidenta de la Argentina lo hubiese reclamado ante el OPANAL. En particular porque todos los intentos de países no nucleares de imponer límites a las armas nucleares se han encontrado con la negativa, lisa y llana, de las potencias nucleares. En este contexto, resulta indispensable reanudar una campaña internacional para reclamar el inicio de negociaciones multilaterales de desarme nuclear. Es una desilusión que la Argentina no haya aprovechado la sesión de OPANAL en Buenos Aires para ponerse a la cabeza de una acción cada día más urgente y necesaria.
La mejor garantía para mantener América Latina y el Caribe como una zona libre de armas nucleares, es reclamar de manera urgente e insistente por el desarme nuclear bajo control internacional eficaz. Esa será, también, la mejor forma de preservar el Atlántico Sur como zona de paz.
http://www.cronista.com
Lamentablemente omitió concentrar la intervención en la mayor amenaza a la paz y la seguridad internacional que es, precisamente, el arma nuclear y el objetivo central del Tratado de Tlatelolco. Tampoco reiteró la posición tradicional de la Argentina sobre la necesidad imperiosa de negociar un instrumento que ponga fin a esas armas de destrucción masiva y que se avance en la Conferencia de Desarme en la conclusión de un tratado que prohiba el material fisionable para la fabricación de ese armamento.
Se limitó, en cambio, a una mención genérica a los submarinos a propulsión nuclear que no es un armamento prohibido por el Tratado de Tlatelolco ni por el TNP. Tanto es así que hasta la Argentina ha anunciado la intención de contar con uno como lo tiene programado Brasil.
Hubiera sido necesario que la Presidente enfocara la preocupación en las armas nucleares que, por la enorme e indiscriminada capacidad de destrucción, constituyen una aberración de terribles consecuencias humanitarias.
Los arsenales nucleares continúan creciendo a un ritmo sostenido, junto a un proceso geométrico de modernización tecnológica, de la mano de nueve Estados (Estados Unidos, Rusia, China, Francia, Reino Unido, India, Israel, Pakistán y Corea del Norte) y con el riesgo creciente que nuevos países, principalmente en Asia, se sumen como poseedores de esa grave amenaza. De acuerdo al anuario 2013 del Instituto de Investigación de Estocolmo para la Paz (SIPRI) existen en el mundo 17.270 armas nucleares. Aproximadamente cuatro mil se encuentran en estado operativo y dos mil en alerta militar lo que supone en condiciones técnicas y logísticas para un ataque inmediato.
Atento que no existe por el momento ningún foro dispuesto a negociar un instrumento multilateral que prohiba dicho armamento, hubiese sido oportuno que la Presidenta de la Argentina lo hubiese reclamado ante el OPANAL. En particular porque todos los intentos de países no nucleares de imponer límites a las armas nucleares se han encontrado con la negativa, lisa y llana, de las potencias nucleares. En este contexto, resulta indispensable reanudar una campaña internacional para reclamar el inicio de negociaciones multilaterales de desarme nuclear. Es una desilusión que la Argentina no haya aprovechado la sesión de OPANAL en Buenos Aires para ponerse a la cabeza de una acción cada día más urgente y necesaria.
La mejor garantía para mantener América Latina y el Caribe como una zona libre de armas nucleares, es reclamar de manera urgente e insistente por el desarme nuclear bajo control internacional eficaz. Esa será, también, la mejor forma de preservar el Atlántico Sur como zona de paz.
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Jules y Jim, los Deep Rover 01 y 02
El Deep Rover es un vehículo de una sola persona capaz de
sumergirse a 900 metros (3.000 pies). A pesar de que puede viajaEl Deep
Rover es un vehículo de una sola persona capaz de sumergirse a 900 metros
(3.000 pies). A pesar de que puede viajar sin ataduras, DeepRover se suele
unir a la cuerda Kevlar por razones de seguridad. Esta conexión permitirá
también un enlace de cable de fibra óptica. Los científicos y los miembros
de la tripulación a bordo del barco madre, Kaharoa recibirán las imágenes de
vídeo capturado y enviado de Deep Rover y permanecer en constante comunicación
con su piloto. Actualmente Deep Rover se está arrendado a la empresa
canadiense de tecnología submarina, Nuytco Research Ltd. .
Se utiliza en aplicaciones de investigación comercial y
científica, y ha aparecido en numerosos programas de televisión. Este
sumergible representa una nueva generación de ágil, para buceo profundo y
fácil de usar. Es un submarino personal de Tecnología Oceánica
Profunda, es un vehículo submarino futurista con un frente de tipo burbuja
equipado con dos brazos robóticos de 5 grados de libertad. En la base posee dos
patines para las baterías de ácido de Pb y los 5 propulsores que le dotan de
maniobrabilidad.
![]() |
| Jules y Jim trabajando juntos |
El hábitat de acrílico de la burbuja se llevará a
los oceanógrafos a profundidades importantes gracias a una esfera de 1,75 m de
diámetro y 135 mm de grosor, en los que van a trabajar a la presión del
nivel del mar . El buque "vuela" como un helicóptero bajo el
agua y su conjunto de manipuladores puede levantar 200 libras cada
uno. Según el inventor Graham Hawkes, "Si usted puede conducir un
coche, se puede volar en el Deep Rover"
![]() |
| Deep Rover iniciando inmersión |
Graham Hawkes, fundador de Tecnologías Hawkes Ocean,
diseñó el Deep Rover como una observación estable y plataforma de trabajo
con una visibilidad sin precedentes. Construido por Deep Ocean Engineering
a finales de 1980, el diseño incluye un trabajo pionero en el campo de
las esferas de acrílico de gran escala para su uso como tripulados cascos
de presión. Aunque no es un vehículo DeepFlight verdadero, el Deep Rover
fue un muy avanzado sumergible tripulado y sentó las bases para la próxima
generación de naves DeepFlight. Dos Rovers profundas se presentaron en
2005 la película IMAX de James Cameron, "Aliens of the Deep”, también han
participado en producciones de Cameron como “Ghost of the Abyss” en 2003 y
Misterios del océano (2005)
Etiquetas:
Deep Rover 01,
Deep Rover 02,
Jim,
Jules
06 septiembre 2013
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