23 noviembre 2013

Presidente de China elogia a fuerzas submarinas nacionales

El presidente de China, Xi Jinping, elogió a los soldados de una base submarina del país por su capacidad de combate y por su espíritu de total devoción.
Xi, también presidente de la Comisión Militar Central del Partido Comunista de China (PCCh), señaló en una instrucción especial que las fuerzas submarinas han demostrado fe en el comando del PCCh, capacidad de combate para ganar batallas y voluntad de sacrificio.
El vicepresidente de la Comisión Militar Central, Xu Qiliang, se reunió hoy con representantes de las fuerzas submarinas, a quienes expresó saludos en nombre del president Xi en el Gran Palacio del Pueblo en Beijing.
Xu reconoció la dedicación de las tropas y su contribución al desarrollo de los submarinos nucleares chinos en los últimos 42 años.
Xu pidió al personal de los submarinos reforzar su capacidad de combate para desarrollar poderosas fuerzas navales. 

Deep Submergence Vessel NR-1

Las misiones para el conocimiento científico y la superioridad militar a menudo van mano a mano. Y en ninguna parte está más ejemplificado que en el buque de investigación de propulsión nuclear NR-1. Cuando no estaba ocupado explorando las maravillas de las profundidades del océano, su tripulación vigilaba a la Unión Soviética en unos peligrosos juegos del gato y el ratón de espionaje submarino, muchos de los cuales eran secretos hasta ahora.

Conocido oficialmente como Deep Submergence Vessel NR-1 - pero llamado "Nerwin" por su tripulación - este diminuto submarino comenzó como un proyecto personal del almirante Hyman Rickover, el padre de la marina de guerra nuclear. Se puso en marcha en 1969 desde las instalaciones de General Dynamic's Groton, y aunque la mayoría de sus funciones eran la legítima búsqueda científica en la investigación y la recuperación bajo el agua, la investigación oceanográfica y la instalación de equipos bajo el agua, el NR-1 fue construido con operaciones encubiertas en mente. Para ello, el buque nunca fue nombrado o encomendado oficialmente, lo que permitió a Hymann evitar el comité de supervisión del Congreso y los límites de la comisión.
De tan solo 140 pies de largo, el NR-1 de 400 toneladas es el submarino nuclear más pequeño jamás puesto en servicio. Impulsado por una planta de energía nuclear hecha a la medida en miniatura, el Nerwin podría alcanzar una velocidad máxima sostenida de unos cuatro nudos y sumergirse tan abajo como 3.000 pies (1.000 metros).
Albergaba un equipo de alrededor de 11 marineros - bastante incómodos - por hasta un mes. Por supuesto, el motor nuclear dio teóricamente al buque un tiempo de buceo ilimitado, pero la tripulación estaba tan apretada que el equipo tenía que comer y dormir en turnos a pesar de sus modestos números. La cocina consistía en un lavabo y un pequeño horno, las duchas eran un cubo al que se tenía acceso a una vez por semana, el plan de la comida era estrictamente cenas con TV, y el oxígeno provenía de la quema de velas de clorato. Por supuesto, el equipo siempre podía subir a la superficie para el reabastecimiento del submarino, que también actuó como un barco de arrastre para llevar al submarino a lugares remotos.
El NR-1 era tan pequeño que era sacudido continuamente por las corrientes. "Todo el mundo en el NR-1 se enfermó", dijo Allison J. Holifield, que mandó uno los submarinos a mediados de la década de 1970. "Era sólo una cuestión de si usted estaba vomitando o no vomitando".
Al ser un buque de investigación el NR-1 carecía de armas - pero compensó eso con algunos de los componentes electrónicos más avanzados, el sonar y las computadoras, novedades en ese momento. También tenía montado un brazo manipulador, igualmente útil para recuperar un F-14 y su prototipo de misil desde el fondo del mar, recogiendo pedazos de la Challenger después de que explotara en el despegue, o recurriendo a canales de comunicaciones transatlánticas para espiar a los soviéticos.
Después de casi 40 años de servicio secreto, el NR-1 finalmente fue desarmado y desmontado en 2008. Sin embargo, la Marina ha vuelto recuperar algunos de los componentes de la embarcación y los utilizará para establecer un museo submarino en Groton, lugar de nacimiento y la base de operaciones del NR-1.

17 noviembre 2013

Los Deutchland y los últimos estertores de la guerra submarina durante la Primera Guerra Mundial.

Aunque los submarinos alemanes hundían una media de 203.210 Tm de buques aliados durante la Primera Guerra Mundial, la cifra no era, ni con mucho, suficiente como para amenazar o persuadir a Gran Bretaña para una rendición de paz. Mientras, creció la cifra de submarinos alemanes perdidos y la miseria que provocó en Alemania el bloqueo de Gran Bretaña, produciendo un fuerte descontento sobre la población civil y militar.
Eso no quitó que los EEUU conocieran de primera mano los daños que causaban los submarinos alemanes. Esto fue gracias a los submarinos alemanes de crucero: grandes submarinos de casi 2.540 Tm en inmersión que tenían una gran autonomía y podían hacer largas patrullas.
El precursor de esta clase había sido el Deutchland, un submarino desarmado tripulado por marineros mercantes que había visitado Baltimore entre grandes aclamaciones en junio de 1916. A este y a sus 6 gemelos (del U151 al U157) se les había reconvertido en buques de guerra, montándoles tubos lanzatorpedos y cañones; se les añadieron a estos dos "cruceros" construidos a propósito (el U139 y el U140).

Deutchland, Tipo VIIc
Cada uno de estos submarinos llevó a cabo una patrulla en aguas de la costa este del continente americano, así como por el Atlántivo, con torpedos y minas llegando a hundir 174 buques (casi 375.939 Tm).
En un acto final de desafío, el UB16 (Emsmann) volvió a entrar en Scapa Flow. Los hidrófobos montados en el lecho marino detectaron al submarino, y cuando pasó sobre una mina estas se actuó desde tierra y quedó destruído. El acto de bravura de Emsmann fue un neto cortaste con la actitud de los marineros de la Flota de Alta Mar de superficie que se amotinaron, que acabó con la guerra en el mar. Los submarinos alemanes no fueron derrotados, pero por los términos de la rendición, 176 fueron entrados y 200 en construcción fueron desguazados en los astilleros.

Nacho Padró



15 noviembre 2013

Enzo Grozzi, ¿As de Submarinos?

 Hubo muchos fiascos en la Segunda Guerra Mundial, pero a quien nadie igualó sin duda fue a Enzo Grossi, comandante de un submarino italiano que pretendía haber hundido dos acorazados estadounidenses en aguas del Atlántico sur, en 1942.

Recibió por ello la Medalla de Oro al Valor, de manos de Mussolini, y la Cruz de Caballero, por parte de Hitler. Grossi apareció varias veces en el noticiero nacionalsocialista, medio desnudo junto a su periscopio.

Estuvo al mando de los submarinos Medusa y Barbarigo. El 20 de mayo de 1942 dijo haber atacado y hundido un acorazado norteamericano de la clase Maryland frente a las costas de Brasil. Y el 6 de octubre de 1942 declaró haber atacado en superficie y hundido un acorazado norteamericanco de la clase Mississipi en las cercanías de Freetown en Sudáfrica.

Por estas supuestas acciones Grossi fue ascendido a capitan de fragata y recibió dos Medallas de Oro al Valor (una por cada buque), de manos de Mussolini (la misma condecoración que recibiera Luigi Rizzo después de hundir en la primera guerra mundial el acorazado austro-húngaro Szent Istvan), y por parte alemana ambas clases de la Cruz de Hierro y la Cruz de Caballero de la Cruz de Hierro de manos de Hitler.

Grossi recibe la Cruz de Caballero

Pero una vez finalizada la guerra se probaría que ninguno de los ataques  llegó a tener éxito. Uno de los barcos a los que había disparado sin hacer blanco era la corbeta británica Petunia. Ambas acciones fueron objeto de dos comisiones de investigación con resultados controvertidos:

La primera lo degradó y le retiró las condecoraciones. La cuestión se dilucidó ante un comité de investigación de la Armada en 1949, que acusó a Grossi de ser un fanfarrón, retirándole las condecoraciones por valentía y los ascensos obtenidos. Enzo Grossi, en abierto conflicto con la Junta de Investigación y con sus conclusiones escribió una carta al presidente de la misma defendiéndose: “además de mí, por lo menos otras seis personas vieron los torpedos golpear los objetivos y oyeron las explosiones que siguieron. Podría haber sido una alucinación colectiva , pero las explosiones se escucharon desde el interior del casco” . “En cuanto a por qué la corbeta británica no se dirigió a atacar al submarino que estaba allí cerca en superficie, tiene su explicación: prefirió posponer el juego con el submarino hasta cumplir con su tarea primordial que era rescatar a los superevivientes de la nave confiada a su escolta , que fue alcanzada por torpedos y hundida.

Submarino Barbarigo

Algunos se preguntaron los motivos de un juicio tan severo por parte de la Primera Comisión, y se pusieron de manifiesto algunos de los errores cometidos (por ejemplo, el comité había cambiado las fechas y horarios del hundimiento ignorando las diferentes zonas horarias) . Crecían las sospechas de que la Junta había decidido sobre la base de prejuicios políticos (Grossi se había unido a la República Social Italiana y había estado al mando durante la guerra de la base de submarinos Betasom en Burdeos), además de que uno de los miembros del comité era de los almirantes acusados ​​de haber tenido entendimientos con el enemigo desde mucho antes del armisticio del 8 de septiembre de 1943.

Mussolini, Grossi y la tripulación del Barbarigo

En 1962 se ordenó una segunda investigación a cargo de una Junta compuesta por un presidente , el almirante Nicholas Murzi y por dos miembros, el almirante Luigi Longanesi Cattani y el Capitán Paul Pollina. Esta investigación que reconoció la buena fe de Grossi (aunque no le fueron restituidas su graduación y sus condecoraciones), puso de manifiesto algunos errores de la primera investigación y determinó que se produjeron dos ataques , uno contra el crucero Milwakee y otro contra la corbeta Petunia, aunque ninguno resultó hundido.

Acorazado de la clase Mississippi

Los círculos de derecha italianos no quiseron dar crédito a la noticia, apuntaron a una constpiración e incluso alegaron que, durante la guerra los estadunidenses habían reconstruido los dos acorazados supuestamente hundidos por Grossi para no tener que admitir su pérdida. Finalmente, ya de modo póstumo, pues el italiano fallece en 1960, Grossi fue definitivamente privado de las medallas al valor, aunque nunca se le retiró la Cruz de Caballero.

Hugo A Cañete

Grupo de Estudios de Historia Militar