25 julio 2018

Sobre submarinos, muelles y dimensiones….

La nota en EL PAÍS:

Defensa deberá ampliar los muelles de la base de Cartagena porque no cabe el nuevo submarino

El coste de cada S-80Plus se acercará a los mil millones, casi el doble de lo previsto

Los problemas que rodean la rocambolesca historia del nuevo submarino de la Armada española aún  no se han resuelto del todo. Primero fue el excesivo peso de la nave, que impedía que flotase y obligó a aumentar en 10 metros su eslora y en 800 toneladas su desplazamiento. Ahora el problema es que, con sus nuevas dimensiones, el S-80 Plus no cabe en las fosas de atraque de la base naval de Cartagena (Murcia), lo que obligará al  Ministerio de Defensa a dragar y ampliar los muelles. El coste de las obras de infraestructura necesarias para adaptar la base al nuevo sumergible, incluida la ampliación de las fosas, asciende a 16 millones de euros.
El Gobierno aprobará en los próximos días la elevación del techo de gasto del nuevo submarino S-80 Plus en 1.772 millones de euros; lo que, sumado al presupuesto inicial de 2.132 millones, da un total de 3.907, casi mil millones por cada uno de los cuatro sumergibles, prácticamente el doble de lo previsto.
Los anteriores responsables del Ministerio de Defensa dejaron listo el expediente de modificación del coste de S-80, pero no llegaron a aprobarlo, por lo que el nuevo equipo dirigido por Margarita Robles debe darle trámite con urgencia (pedir informe al Consejo de Estado, elevar el techo de gasto y rectificar la orden de ejecución a Navantia) si no quiere que en otoño se paralice su construcción.
El programa sufrió un serio tropiezo en 2013, cuando se demostró que se había producido un desvío de 125 toneladas en el peso, lo que comprometía la flotabilidad del submarino; es decir, que no estaba garantizado que saliera a flote tras sumergirse.
Defensa contrató como asesora a la estadounidense Electric Boat que, por 14 millones, confirmó el diagnóstico de los expertos: para reequilibrar pesos había que alargar la eslora en 10 metros. Se hizo incorporando 16 cuadernas más al puro del submarino y aumentando el desplazamiento hasta 3.000 toneladas. El nuevo modelo se rebautizó como S-80 Plus.
Defensa deberá ampliar los muelles de la base de Cartagena porque no cabe el nuevo submarino
 
Un efecto colateral de estos cambios es que el nuevo submarino ya no cabe en las fosas (muelles de atraque) de la base naval de Cartagena (Murcia), con una dimensión máxima de unos 78 metros. Para que quepan los cuatro submarinos habrá que dragar y alargar las fosas lo que, unido a otras obras de infraestructura necesarias para adaptar las instalaciones al nuevo sumergible, costará unos 16 millones.
No obstante, la mayor incertidumbre que sigue pesando sobre el proyecto es su sistema de propulsión independiente del aire (AIP), que le dotará de una autonomía y discreción a mitad de camino entre los submarinos convencionales y los nucleares.
Defensa ha apostado por un sistema capaz de producir hidrógeno a partir de bioetanol y ha encargado su desarrollo a dos firmas españolas, Técnicas Reunidas y Abengoa. Fuentes militares aseguran que, tras algún fracaso sonoro, se están cumpliendo los hitos. Ya se dispone, según esas fuentes, de un demostrador de 25 kilovatios y ahora se trata de fabricar uno 12 veces más potente (300 kilovatios) como el que llevarán los S-80.
Para evitar más retrasos, se ha previsto que el AIP se integre a partir del tercer sumergible (el S-83, cuya entrega a la Armada está prevista para marzo de 2026), mientras que los dos primeros (con fecha de entrega en 2022 y 2024) empezarán a navegar con propulsión diésel e incorporarán el AIP cuando se les haga la primera gran carena (mantenimiento) a finales de la década.
Aunque el sistema AIP es relativamente barato en comparación con el coste del submarino (unos 80 millones de euros por unidad, de los que 30 corresponden a la pila de combustible comprada en EE UU), constituye un elemento crítico, ya que le permitirá navegar sumergido casi dos semanas.
Fuentes industriales admiten que el éxito del S-80 dependerá de que funcione el AIP español. Si es así, subrayan, se convertirá en un producto altamente competitivo en el mercado de los submarinos convencionales, con prestaciones superiores a las del alemán 214. En caso contrario, admiten, será un proyecto fallido, pues nadie querrá adquirir un sumergible tan grande e indiscreto.
En cualquier caso, Navantia deberá abaratarlo drásticamente. Los casi mil millones que pagará la Armada por cada S-80 duplican prácticamente el precio de los sumergibles alemanes comprados por Israel. El valor de mercado de este tipo de submarinos oscila entre 400 y 600 millones de euros.
Los expertos alegan que un programa de esta complejidad presenta un alto grado de incertidumbre (el presupuesto final incluye 100 millones para imprevistos) y que, cuantos más submarinos se vendan, más se amortizará la inversión. Pero admiten que no controlar el peso de los elementos que se añadían al diseño inicial fue un fallo que pudo tener consecuencias catastróficas y ha costado finalmente casi 1.800 millones. Sin que nadie asuma responsabilidades.

Noelia Atance

Francia avanza en el reacondicionamiento de submarinos para misiles M51



Francia lleva a cabo una prueba de vuelo del misil balístico M51. (Ministerio de las Fuerzas Armadas francesas)
Paris (Reuters) – El submarino Téméraire, de misiles balísticos, fue trasladado a Ile Longue, la base naval francesa para barcos nucleares, lo que marcó un paso clave en el reacondicionamiento importante de dicho submarino, dijo Naval Group en una declaración el 23 de julio.
Ese movimiento, que llega “después de 20 meses de trabajo”, marcó “un paso significativo en la última modernización y adaptación de submarinos balísticos nucleares para el misil M51”, dijo la compañía.
El submarino fue remolcado el viernes desde el muelle 8 en Brest hasta la base de alta seguridad en Ile Longue, una pequeña península en Bretaña, en el norte de Francia, donde la marina francesa mantiene su flota de cuatro barcos de misiles balísticos.
La revisión y el reacondicionamiento requirieron que el casco se dividiera y se instalaran nuevos silos para el misil M51, que es más largo y ancho que el M45 anteriormente utilizado. El trabajo continuará unos tres o cuatro meses en el Téméraire en Ile Longue, y se espera que el barco navegue nueve años más después de regresar al servicio.
“La adaptación a los nuevos misiles es de primordial importancia”, dijo Maximilian Porter, director del programa en la oficina de adquisiciones de la Dirección General de Armement, informó el periódico regional France Ouest Entreprise. Los sistemas de combate y navegación también fueron actualizados.
Téméraire es el tercer submarino de misiles balísticos que se reacondicionará para el arma M51, siguiendo al Vigilante y al Triomántico. Ese programa de reacondicionamientos ha llevado unos 10 años. El cuarto barco de misiles balísticos, Terrible, se entregó equipado para el M51.
Naval Group fue contratista principal en la revisión general y reacondicionamiento, lo que lleva unos dos años y cuatro millones de horas de trabajo en cada barco.
Airbus Defence & Space es contratista del misil M51, que se ensambla en su planta cercana de Guenvénez y se envía a la base de Ile Longue, donde se instalan las ojivas nucleares.
La Comisión de Energías Alternativas y Energía Atómica del gobierno está ensamblando y colocando la ojiva nuclear en el misil en Ile Longue. Cada uno de los submarinos de la clase Triomphant lleva 16 misiles M51, que pueden transportar hasta seis ojivas independientes.
Se están realizando estudios para un submarino de misiles balísticos nucleares de tercera generación y versiones futuras del M51. La versión M51.3 debe entrar en servicio alrededor de 2025. Según la ley de presupuesto de defensa recién sancionada para el período años 2019-2025, el gobierno ha destinado € 25 mil millones (US $ 29 mil millones) para trabajar en la disuasión nuclear, incluidas las armas de a bordo y aéreas.

Eduardo Moretti

Robles: “Esperamos que, en breve, haya buenas noticias sobre el S-80”

Hoy, en Cartagena

La ministra de Defensa, Margarita Robles ha visitado hoy la Flotilla de Submarinos de la Armada, en el Arsenal Militar de Cartagena, donde ha señalado que “en breve esperamos que el Consejo de Ministros apruebe la elevación del techo de gasto lo que permitirá seguir adelante con la construcción de los S-80”.
La ministra ha afirmado que “es absolutamente indispensable” que España pueda tener una serie de submarinos modernos que contribuyan al papel que realizan nuestras Fuerzas Armadas en las operaciones de mantenimiento de la paz en la que participamos.
La construcción de estos submarinos son un claro ejemplo “del compromiso inequívoco de las Fuerzas Armadas Españolas de contribuir al mantenimiento de la paz, la libertad y la seguridad en el mundo”, ha asegurado la titular del Departamento.
En relación con la adaptación de la infraestructura de la base para acoger el nuevo submarino, la ministra de Defensa ha señalado “que las obras del muelle estaban previstas desde el inicio del proyecto”.
Margarita Robles ha visitado la Flotilla de Submarinos donde ha sido informada de las capacidades y misiones del Arma Submarina.
Durante su recorrido por la base ha visitado el simulador del S-70 y el de los nuevos submarinos S-80 Plus, en los cuales ya se ha comenzado con el adiestramiento de la tripulación.
Tras mantener un encuentro con el personal, la ministra se ha trasladado al muelle y ha embarcado en el submarino ‘Tramontana’ S-74, acompañada por el Almirante Jefe de Estado Mayor de la Armada, almirante general Teodoro López Calderón, y por el Comandante de la Flotilla de Submarinos, capitán de navío Alejandro Cuerda.
Una vez finalizada esta visita se ha trasladado al Astillero Navantia-Cartagena donde a su llegada ha sido recibida por la presidenta de Navantia, Susana Sarría Sopeña y por el director del Astillero, Agustín Álvarez Blanco.

ARMA SUBMARINA

En febrero de este año se ha conmemorado el 103 aniversario del Arma Submarina Española. Fue el Rey Alfonso XIII quien autorizó, por Ley de 17 de febrero de 1915, conocida en la Armada como la Ley Miranda, la adquisición de cuatro sumergibles, así como del material necesario para las enseñanzas y prácticas del personal que debía dotarlos, dando origen así al Arma Submarina Española.

El submarino Tomsk lanzó un misil de crucero

Noticias Armada Rusa

Durante los ejercicios aeronavales que la flota del Pacífico de la Armada Rusa está llevando a cabo en el mar de Ojotsk el submarino K-150 'Tomsk' del proyecto 949A clase Antey (Oscar II en código occidental) lanzó un misil 3M45 del sistema P-700 'Granit'...






Атомный подводный крейсер "Томск" провел стрельбу крылатой ракетой в Охотском море


El blanco fue alcanzado a unos 150 kms de distancia.




Атомный ракетный подводный крейсер ТОФ «Томск» выполнил стрельбу крылатой ракетой по надводной мишени


19 julio 2018

El cúmulo de errores en los nuevos submarinos de la Armada, en la prensa internacional


“Primero fue demasiado pesado y ahora demasiado largo”. Esta premisa se repite en numerosos medios internacionales de prestigio y se refiere a la problemática que ha salido a la luz con la Armada española. Los nuevos submarinos S-80 Plus en 2013 eran tan pesados que corrían el peligro de no poder salir a la superficie tras sumergirse, el arreglo de aquel fallo consistió en alargar las naves 10 metros, pero no tuvieron en cuenta que la base donde debían atracar era bastante más pequeña. Ahora habrá que dragar y ampliar la base en Cartagena y gastar otros 16 millones de euros extra. 
Los cuatro submarinos S-80 Plus que se van a construir en España contaban con un presupuesto inicial de 2.132 millones de euros, pero con los problemas de ingeniería ha sido necesario ampliar el presupuesto en 1.772 millones. Al final se gastarán casi 4.000 millones, prácticamente el doble de lo previsto.
Un revés de ingeniería demasiado caro
La exclusiva la publicó ayer el diario El País y se hicieron eco todos los medios españoles. En pocas horas la noticia cruzó las fronteras y llegó a diarios como el New York Times, The Guardian, la BBC, Clarín o La Stampa.
Para el diario de referencia de Nueva York, el proyecto español de los S-80 Plus ha estado desde el principio “plagado de problemas de ingeniería”, lo que ha supuesto “excesivos costes durante el desarrollo”. Describen como “revés de ingeniería” el descubrimiento de que podrían no flotar tras sumergirse y destacan que al solucionar esos problemas no pensaron en el tamaño de los muelles de Cartagena.
“La controversia sobre el submarino se produce cuando el gobierno de España lucha por equilibrar las presiones internas con los compromisos militares internacionales”, sostiene el New York Times después de afirmar que el Ministerio de Defensa, dirigido por Margarita Robles, deberá gasta muchos más millones de lo que tenía previsto en los S-80.
“Por supuesto que si Donald Trump se enterara de lo que cuesta, nos echaría en cara lo poco que invierte España en defensa”, dijo este miércoles Robles en relación a los gastos extra de los S-80 y sus palabras también han sido recogidas en el NY Times.
Un fracaso de la Armada que divierte a diplomáticos rusos
El rotativo The Guardian es quizá el más duro con la Armada española: “El costoso intento de España de modernizar su flota submarina ha fracasado y ha hecho divertirse a los diplomáticos rusos”. Se refieren exactamente al embajador adjunto de Rusia en la ONU, Dmitry Polyanskiy, quien se mofó de España en Twitter: “Una cadena de errores de cálculo interesante. Nunca imaginé que esto podría pasar en una armada moderna”.
La BBC habla de que el intento de España de desplegar un nuevo submarino para la Armada “se ha vuelto a estancar” por ser demasiado grande para su muelle. Además, destacan que un ex funcionario español le dijo a la agencia Associated Press que alguien puso un punto decimal en el lugar equivocado y “nadie prestó atención al revisar los cálculos”. Ese error fue el responsable de que las naves no flotaran por su elevado peso.
El submarino S-80 que está construyendo Navantia en su astillero de Cartagena
El submarino S-80 que está construyendo Navantia en su astillero de Cartagena (Navantia)
Por su parte Clarín , el diario digital en castellano más leído del mundo, también se ha hecho eco del despropósito con los S-80 Plus y lo define como “un verdadero dolor de cabeza para la Armada”. Tildan de “insólito” el problema de encaje en Cartagena, pero informan que Margarita Robles ha tranquilizado a los españoles al afirmar en Onda Cero que las deficiencias detectadas en el proyecto ya están corregidas y que es absolutamente viable.
En Italia, el diario La Stampa , habla de que el intento de la Armada por desplegar nuevos submarinos en su flota siguen sin tener éxito por un segundo gran error.