19 mayo 2018

El septimo submarino de la Clase Astute será el HMS Agincourt


El Ministerio de Defensa firmó un contrato de 1.5 mil millones de libras  para construir un séptimo submarino clase Astute para la Royal Navy, antes de revelar que el barco de ataque se llamará Agincourt. El Secretario de Defensa Gavin Williamson dijo: "Esta inversión de miles de millones de libras en nuestros submarinos nucleares muestra nuestro compromiso inquebrantable de mantener al Reino Unido a salvo de amenazas cada vez más intensas. Agincourt completará la flota de siete submarinos de ataque de la Royal Navy, la más poderosa al servicio británico, mientras que nuestra disuasión nuclear es la última defensa contra los peligros más extremos que podríamos enfrentar. El Ministro de Defensa británico también anunció que se han firmado contratos por valor de 960 millones de libras para impulsar la próxima fase de construcción de los cuatro submarinos nucleares clase Dreadnought de última generación que prestaránservicio hasta la década de 2060. El programa submarino Dreadnought ahora pasará a su segunda fase. Esto continuará el diseño y la construcción del primer submarino Dreadnought y comenzará la construcción del segundo, incluido el desarrollo y la fabricación de la planta de propulsión nuclear. Esta fase ha comenzado con contratos firmados por 900 millones y 60 millones de libras con BAE Systems y Rolls-Royce, respectivamente.  (Source / Photo: Royal Navy)

Rusia prueba con éxito el robot submarino no tripulado Klavesin-2R

Klavesin-2R
hisutton.com
Los especialistas de la Armada rusa comenzaron a probar el nuevo vehículo submarino no tripulado "Klavesin-2R", en el polígono de la ciudad de Feodosia, en Crimea. De acuerdo con Izvestia, las pruebas se llevan a cabo con el buque especial de pruebas Víctor Chirokov, del proyecto 20360OC.
El polígono en Feodosia, durante la Unión Soviética, fue utilizado para probar varias armas navales nuevas. En particular, torpedos, bombas de aguas profundas y varios vehículos submarinos. En la actualidad, se está trabajando para convertirlo en el sitio principal para probar sistemas navales rusos y armas navales.
En el fondo del polígono marino hay una gran cantidad de escombros de torpedos y objetivosque explotaron por ello decidieron probar ahí el nuevo robot submarino "Klavesín-2R". La longitud del dispositivo, que se parece a un submarino, es de aproximadamente 6,5 metros, el diámetro del cuerpo es de 1 metro y el peso es de aproximadamente 3,7 toneladas.
El alcance del "Klavesín-2R" es de aproximadamente 50 kilómetros. El dispositivo es capaz de hundirse a una profundidad de hasta 2.000 metros. El equipo a bordo del robot incluye un detector de anomalías magnéticas, una cámara de video, sensores de temperatura y conductividad eléctrica. El dispositivo está planeado para ser utilizado para la prospección, el mapeo de fondo y el sondeo de suelo.
Asimismo, los submarinos autónomos no tripulados "Poseidón", que se están desarrollando en el marco del proyecto "Status-6", ingresarán a la Armada rusa hasta el 2027. Según lo informado por TASS, con referencia a una fuente en el complejo industrial de defensa, la compra de estos robots se incluyó en el programa estatal de armamento de Rusia. 
En marzo de este año, el presidente ruso, Vladimir Putin, describió al nuevo robot submarino equipado con una planta de energía nuclear. Según él, el dispositivo, que más tarde se conocería como Poseidón, es capaz de moverse a profundidades entre los continentes. Este robot puede llevar carga nuclear y viajar a alta velocidad bajo el agua.

María Cervantes
Esta noticia ha sido publicada originalmente en N+1, ciencia que suma.
Sobre N+1: Es la primera revista online de divulgación científica y tecnológica que permite la reproducción total o parcial de sus contenidos por medios de comunicación, bloggers e influencers, realizando la mención del texto y el enlace a la web: “Esta noticia ha sido publicada originalmente en la revista N+1, ciencia que suma: www.nmas1.org”.​​​​​​

Drones subacuáticos para encontrar a Nemo (y a quien sea) -Video-


Los vehículos submarinos de Nido Robotics realizan tareas de inspección, rescate y recolección de datos en rincones imposibles para los modelos industriales. Y por menos dinero.

Drones subacuáticos para encontrar a Nemo (y a quien sea)

En 2012 estaba participando en una intervención en Papúa Nueva Guinea. Estábamos buscando un avión", recuerda Roy Torgersen. El director ejecutivo de Nido Robotics es capitán de la marina mercante. En esa profesión, que le ha llevado por todo el mundo, empezaron a gestarse los mini submarinos amarillos -y blancos- que ahora son los buques insignia de la startup: Sibiu Pro y Sibiu Nano
  • ¿De quién hablamos?
"Encontramos unos restos y estábamos trabajando en localizar una placa pequeña que llevaba la identificación de ese avión", continúa. La tarea no parece complicada, si se ignoran los 95 metros de profundidad, la visibilidad "prácticamente nula" y los cocodrilos y tiburones que merodeaban por la zona. "Molaba, pero era una locura. Y además no era muy eficiente", reconoce Torgersen. "En los barcos en los que yo había estado trabajando había robots subacuáticos, pero eran aparatos gigantes, pensados para la industria petrolera y que valen millones de euros".
Solución: eso en versión pequeña y con bajo coste.
  • ¿Cómo funciona?
Los esqueletos blancos y amarillos de Sibiu Pro y su hermano menor, Sibiu Nano, esconden todo lo necesario para navegar por espacios angostos y recopilar información durante el recorrido. El pequeño está pensado para aguas tranquilas, puertos, depósitos y zonas donde no haya mucha corriente. Además, puede descender a 100 metros. Sibiu Pro alcanza los 300 metros y, por sus mayores dimensiones, tiene espacio para integrar otros complementos como sensores medioambientales o brazos robóticos.
Ambos modelos comparten una función básica. "Llevan una cámara de alta definición cuya señal se envía a través del cable a una unidad en la superficie y permite ver en tiempo real lo que se está grabando", explica Torgersen.
La navegación no puede ser más sencilla, bastan los controles de un mando de videojuegos convencional para que las hélices de estos robots sigan el rumbo marcado. Y estas facilidades se extienden a las tareas de mantenimiento. "Además, nosotros creemos en la libertad y damos a la gente no solo los aparatos , sino todas las herramientas necesarias para ser un operador eficiente. Documentación, videotutoriales de trabajos de mantenimiento... Para nosotros, obligar al cliente a estar recurriendo constantemente a la empresa es mala señal. Lo bueno es que el cliente compre y no sepamos nada de él", asegura Torgersen.
  • ¿Por qué nos interesa?
Las aplicaciones principales de sendos Sibius se concentran en el desarrollo de trabajos de inspección, rescate, búsqueda y recolección de datos, a precios hasta ahora imposibles en la robótica acuática tradicional. "Hemos estado trabajando con la comunidad científica, en plantas de generación térmica que tienen tuberías que cogen agua del mar y luego la expulsan, desalinizadoras, plantas de tratamiento de residuos urbanos...", comenta Torgersen.
En la hoja de ruta de Nido para los próximos años están el desarrollo una especie de maleta estanca para trabajar en condiciones de lluvia, un dispositivo que permite manipular objetos bajo el agua, un robot más grande para sectores como el petrolero y el diseño de robots sin cable que hagan posible una recolección de datos más autónoma. Todo sin perder de vista el precio. "Se está trabajando en cosas muy interesantes, lo que pasa es que las aplicaciones actuales, por la cantidad de investigación y trabajo que se invierte en estos dipositivos, no están alcance de todo el mundo". Sibiu Pro con un cable de 100 metros costaría 7.000 euros, Nano rondaría los 2.000. Actualmente, un torpedo autónomo "asequible" alcanza los 100.000 euros.
 y Olivia López Bueno

POSEIDON: el temible sistema que construye Rusia para sus submarinos

Con la intención de revelar su verdadero potencial, Rusia mostró al mundo lo que es capaz de hacer en cuestiones nucleares y tras la presentación de su nueva arma, la carrera por liderar el armamentismo de esta clase abrió un nuevo capítulo en la historia.
Se trata del sistema Poseidón, un programa de submarinos no tripulados que los equipa con armas nucleares, y que formará parte del programa estatal de armamento previsto para el periodo 2018-2027, según informaron fuentes de la Defensa rusa.
De acuerdo a la agencia rusa Tass, estos submarinos autónomos, que son desarrollados dentro del proyecto "Status-6", podrán alcanzar grandes velocidades y moverse en las profundidades sin que pueda ser detectado por radares enemigos.
A través de un vídeo computarizado y publicado en YouTube, se puede apreciar parte del sistema de trabajo con el que funciona el submarino, mostrando sus capacidades para desenvolverse sin problema alguno bajo el agua, así como su capacidad de destruir objetivos en tierra.
Además, estos drones submarinos podrán alcanzar varios objetivos, incluidos grupos de portaaviones y fortificaciones costeras, ya que están equipados con una planta de energía nuclear que ocupa un volumen cien veces menor, pero produce más energía que los reactores modernos de submarinos.
Por su parte, la agencia RIA Novosti citó las declaraciones del almirante ruso Vladímir Koroliov quien señaló que este nuevo tipo de sumergibles son construidos exclusivamente con materiales rusos, y que tendrán un alcance prácticamente ilimitado.
"La introducción del sistema oceánico multipropósito en la Marina de Guerra rusa se llevará a cabo después de la finalización de su ciclo completo de pruebas, que a día de hoy se llevan a cabo en estricta conformidad con los planes establecidos", añadió Koroliov.
Asimismo, Tass informó que estos submarinos de quinta generación son desarrollados bajo el proyecto Husky. Además, se sabe que en la actualidad se están construyendo dos submarinos: el proyecto 09852 y el 09851.