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01 mayo 2020

Hundió su submarino de guerra por ir al baño y tirar mal la cadena

El 14 de abril de 1945 figurará por siempre entre las efemérides más bizarras de la historia naval. Ese día un submarino nazi fue destruido porque uno de los marinos no supo cómo tirar la cadena luego de ir al baño
Empecemos por el principio. Se sabe: los submarinos eran una de las armas que enamoraron a Adolf Hitler. El líder nazi estaba convencido de que con esos sumergibles iba a destrozar el comercio internacional, que constituía uno de los pilares de sus enemigos ingleses y estadounidenses. Por eso los submarinistas gozaban de alta estima. Tenían, incluso, cierto aire aristocrático.
Para favorecer las operaciones, el ejército alemán buscó que sus naves no salieran tanto a la superficie. Si se asomaban al aire libre, había más posibilidades de que la aviación enemiga los detectara y destruyera. Y frente al objetivo de mantenerse todo lo posible bajo el agua, uno de los desafíos de diseño fundamentales era el tema del baño.
A esas profundidades, cualquier apertura es un riesgo
El baño, sí. Para expresarlo poéticamente: dónde poner el pis y la caca de las decenas de submarinistas que formaban la tripulación. Algunos prototipos tenían cámaras sépticas, pero ese añadido agregaba peso y por lo tanto afectaba las prestaciones del motor. La solución hi tech de los nazis fue incorporar un sistema de esclusas que, mediante el uso de palancas y manivelas, iba aislando "el material" hasta que lo expulsaba.
EL U-1206 ERA UN SUBMARINO TIPO VIIC. 
Para operar el complejo sistema sanitario hacía falta un técnico: a esas profundidades, la presión es tan grande que cualquier apertura deriva en el ingreso masivo de agua.

El incidente

Pues bien: el 14 de abril de 1945, el U-1206 del ejército alemán navegaba frente a las costas escocesas, cuando alguien -el mito afirma que fue el mismísimo comandante Karl-Adolf Schlitt- decidió ir al baño sin consultarles a los técnicos. El hombre hizo lo que tenía que hacer y luego trató de tirar la cadena. Lo hizo mal
¿CÓMO ERA?
Empezó a entrar agua marina. Cuando llegó a las corridas el "técnico de inodoros", tocó la manivela errada. Litros y más litros de líquido empezaron a colarse por la esclusa hasta alcanzar las baterías, lo que hizo que se produjera un humo altamente tóxico que obligó a subir el submarino hasta la superficie para que la tripulación pudiera respirar.
Mala suerte, ya que justo encima tenían a la aviación enemiga. Desesperado, Schlitt ordenó a sus hombres que saltaran a los botes y hundieran el submarino, para que este no cayera en manos enemigas. Varios alemanes murieron y unos 46 fueron apresados por los ingleses.
Y así llega el final de esta historia de medianoche. La sensibilidad latina, que suele buscar los finales trágicos, conduce a pensar que el hombre se suicidó o vivió el resto de sus días en la oscuridad y la vergüenza. Pasó lo contrario. El capitán Schlitt presentó su informe, siguió su existencia de manera más o menos normal e incluso se involucró en política. Murió en 2009. Tenía 90 años

05 mayo 2014

El Hundimiento del U-1206... por un inodoro

La flota de submarinos fue una de las armas más temidas del ejército nazi, sobre todo en los primeros años de la Segunda Guerra mundial. Sin embargo, como contamos hace ya algún tiempo, la vida a bordo de estas naves era muy dura y peligrosa, ya que su diseño era todavía muy deficiente.
Así, a diferencia de lo que ocurría con los submarinos estadounidenses y británicos, los alemanes solo disponían de dos retretes queúncamente podían ser usados cuando navegaban cerca de la superficie. Esto, tal y como cuenta el blog «Intrínseco y expectorante», se debía a que, para ahorrar espacio, carecían de un tanque séptico, por lo que los inodoros vertían su contenido directamente al mar.
Cuando el submarino navegaba a mucha profundidad, la presión era demasiado grande para que los baños eliminasen los residuos. En esos casos, los miembros de la tripulación tenían que utilizar cubos, latas o cualquier otro recipiente que tuviesen a mano, generando unos olores que convertían el ya enrarecido aire de la nave en casi irrespirable.
Por ello, los ingenieros alemanes decidieron diseñar un sistema de sanitarios de alta presión, para que los retretes pudieran funcionar a grandes profundidades. El primer submarino en incorporar esta mejorafue el U-1206, que se enfrentó a su primera patrulla de combate en abril de 1945. Su objetivo era buscar y destruir los barcos británicos y estadounidenses que navegaban por el Atlántico Norte.
En esa misión el submarino iba tan cargado que fue necesario habilitar el baño situado al lado de la cocina como despensa, por lo que toda la tripulación se vio obligada a utilizar el otro retrete, cuyo funcionamiento, además, era tan complicado que los ingenieros habían elaborado un manual de instrucciones y formado a un tripulante para que se encargara de operarlos.
Apenas una semana después de su primera patrulla en el U-1206, el capitán del submarino, Karl Adolf Schlitt, utilizó el servicio, mientras el submarino se desplazaba a una profundidad de 200 pies (unos 60 metros), sin solicitar la ayuda del especialista. Schlitt trató de seguir las instrucciones del manual, pero el retrete no parecía funcionar correctamente. Cuando el especialista intervino, este abrió una válvula que conectaba con el mar sin cerrar antes otra interior, lo que provocó que el submarino comenzara a inundarse.
El submarino que fue destruido por un inodoro

ABC
El submarino U-1206, durante una de sus travesías


Pronto, el compartimento de las baterías de los motores eléctricos del U-1206, situado bajo el baño, comenzó a anegarse. El agua salada reaccionó con el ácido de las baterías, generando un tóxico gas de cloro, que empezó a extenderse por la nave. Schlitt no tuvo más remedio que ordenar subir a la superficie, a pesar de que estaban a pocos kilómetros de la costa escocesa.
El submarino fue avistado por la aviación aliada, que inició un rápido ataque. Un miembro de la tripulación falleció en la refriega, mientras que otros tres cayeron al agua y murieron ahogados. La nave sufrió graves daños y comenzó a hundirse, por lo que el capitán ordenó abandonarla.
Mientras 36 miembros de la tripulación eran rescatados por pequeñas barcas y otros diez capturados tras llegar a la costa en botes salvavidas, el U-1206 se convertía en el único buque de guerra de la historia en ser abatido por el mal funcionamiento de su retrete.
ABC.es