20 febrero 2023

La vergüenza que Stalin ocultó 50 años: cuando un submarino soviético asesinó a 800 judíos

 

En febrero de 1942, el Struma se hundió en aguas del Mar Negro con centenares de civiles en su interior tras el impacto de un torpedo

El político, músico, artista y escritor Zülfü Livaneli alza sobre este triste suceso su nueva novela, 'Serenata para Nadia'

Desvelan la verdad tras la superprisión nazi inexpugnable: «Los oficiales mantuvieron relaciones homosexuales»

Submarino S213  ABC
Manuel P. Villatoro

El 24 de febrero de 1942, con la Segunda Guerra Mundial en su macabro cenit, las aguas del Mar Negro acogieron a 800 almas en su seno. El Struma, un buque destinado al transporte de ganado –apenas tenía un retrete y carecía de cocina– se fue a pique entre gritos de terror de hombres, mujeres y niños. Todos ellos eran refugiados judíos que huían del Holocausto desde Rumanía. Su jardín del Edén era Palestina, y para ello habían pagado una cuantiosa suma, pero apenas habían vislumbrado Turquía cuando el viejo navío saltó por los aires sin razón aparente. Lo que sucedió no se supo hasta mucho tiempo después.

No fue hasta finales de los años noventa cuando Rusia abrió sus archivos secretos sobre la Segunda Guerra Mundial y se supo la verdad: el culpable de la explosión había sido el submarino soviético SC-213. La matanza tenía hasta nombres y apellidos: el capitán Dimitri Mahaelovitch Dantjko había ordenado a su oficial abrir fuego en virtud de las directrices del camarada supremo. Y es que, como a Iósif Stalin le desvelaba que Alemania recibiese suministros a través del Mar Negro, había dado órdenes de mandar al infierno a cualquier bajel no identificado que se adentrara en aquellas aguas. El Struma fue una de las muchas víctimas.

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Lo peor fue que Stalin no fue el único que echó tierra sobre este hecho. Los turcos hicieron otro tanto. Neutrales como eran en la Segunda Guerra Mundial, al menos sobre el papel, decidieron esconder todo lo que concernía al Struma. Y vaya si sabían. La realidad es que el buque atracó en sus puertos y las autoridades impidieron a los refugiados bajar a tierra. A nivel oficial, porque no tenían los pasaportes necesarios para arribar a Palestina a través del país otomano. Ni siquiera la intermediación de Gran Bretaña, en principio reticente a que los refugiados pisasen sus tierras, sirvió para que los niños saliesen de aquella trampa mortal.


El gobierno de Rumanía no permitió tampoco el regreso de los refugiados hasta el puerto de origen. El resultado fue el que cabía esperar: el Struma se vio obligado a adentrarse, de nuevo, en aguas del Mar Negro. Allí se le escapó la vida a este vetusto buque fabricado con estructura de madera. La lista de fallecidos incluyó 767 víctimas mortales. Tan solo hubo un superviviente, que fue rescatado una jornada después por los guardacostas turcos. Y para colmo –siempre puede haber una guinda que corone la ignominia– fue que estos no enviaron ayuda hasta una jornada después. 

Hasta aquí, los hechos puros y duros; esos que han valido al escritor Zülfü Livaneli para forjar uno de sus éxitos superventas en Turquía, 'Serenata para Nadia'. Según afirma el también escritor, político, artista y músico a ABC, gran parte de la sociedad de su país desconocía la tragedia del Struma antes de que su obra saliese al mercado. Y hoy, eso ha cambiado. Con suerte, insiste, pasará lo mismo en España, donde se publica estos días de la mano de la editorial 'Galaxia Gutenberg'. Con todo, este polifacético autor insiste una y otra vez en que, aunque los mimbres son los hechos acaecidos en 1942, la obra más mucho más allá; se enmarca décadas después, cuenta con espías y todo gira en torno a una historia de amor. Mejor será que nos lo cuente él mismo.

Serenata para Nadia

Imagen - Serenata para Nadia
  • Editorial Galaxia Gutunberg
  • Precio 23,90 
  • Páginas 432

-¿Por qué afirma que esta novela se basa en la tragedia del Struma?

No sólo hay Struma en la novela. Me he centrado en los personajes y en su psicología. Como no escribo un libro de historia o sociología, relato los acontecimientos desde la perspectiva de los personajes de la novela.

-¿Cuántas personas viajaban en el Struma y por qué huían? Se cuenta que habían gastado todos sus ahorros para escapar del Holocausto...

Cerca de 800 mujeres, hombres y niños judíos civiles están a bordo. Querían huir de Constanza (Rumanía), ocupada por los alemanes, a Palestina. Como subir al barco era extremadamente caro, vendieron todo lo que tenían y compraron los billetes. Pero el barco era un medio de transporte para animales que estaba destrozado, no un trasatlántico.

-¿Es partidario de la teoría que afirma que el Struma fue hundido por un submarino ruso?

Investigué mucho sobre esto y encontré lo que afirmó un tribunal alemán de la época. Sí, que el submarino soviético disparó contra Struma resulta obvio. El comandante, el capitán Dzerjensky, incluso recibió una medalla por ello. En el año 2000 se confirmó en los archivos.

-¿Por qué ese ataque?

Stalin dio una orden general a todos sus submarinos: disparar a cualquier barco no identificado. Porque, en ese momento, Turquía estaba vendiendo cobre a Alemania, y él quería evitarlo.

-¿Cómo se recuerda en Turquía esta catástrofe?

Este evento era desconocido para casi todos, con la excepción de algunas personas contadas. Los políticos lo ocultaron y lo encubrieron. Pero, después de la publicación de 'Serenata para Nadia', la situación cambió. Ahora todo el mundo lo sabe y está disgustado. Todos los años se celebra una ceremonia, incluido el Gobierno. Además, el día del hundimiento de Struma el 'rabino jefe' deposita flores en el mar en su honor. Y todo esto comenzó después de la novela saliera a la luz.

Confirman que un submarino hallado en Argentina era nazi

 Se calcula que, al menos, cincuenta submarinos del periodo de la Alemania nazi están perdidos, ilocalizados, aunque uno de ellos “acaba” de ser descubierto en las costas de la ciudad bonaerense de Necochea, a cuatro kilómetros de las playas Costa Bonita y Arenas Verdes, en la República Argentina. Bueno, en realidad fue descubierto en 2021 pero ahora, por fin, se ha confirmado que se trata de un sumergible de la Armada alemana que arribó a las costas sudamericanas en 1945, antes del final de la guerra.

La llegada de submarinos nazis a la Argentina no es un mito. Algunos oficiales, a quienes el final de la guerra les llegó en medio del océano, decidieron evadir las prisiones aliadas desembarcando en Sudamérica.

Tras cuatro meses de travesía, U 530 se rindió en Argentina
Tras cuatro meses de travesía, U 530 se rindió en Argentina

El 10 de julio de 1945 y el 17 de agosto de ese mismo año se rindieron en el puerto de Mar del Plata los submarinos U-530 y U-977 respectivamente, pero si damos crédito a los testimonios locales, hubo muchos más submarinos que, en lugar de entregarse, desembarcaron a su tripulación de manera clandestina y hundieron las naves a pocos kilómetros de la costa. Podría ser el caso del submarino hallado en Necochea.

Las primeras pistas para la localización del pecio las facilitó un lector de los libros de nuestro colaborador Abel Basti, un periodista que se ha dedicado a reconstruir la historia de los nazis arribados a Argentina.  A partir de los relatos de su abuelo que le habló al joven de un desembarco nazi en el sector de las playas de Costa Bonita y Arenas Verdes, cerca de Quequén, Basti, al frente del grupo de investigación llamado Eslabón Perdido, rastrearon la zona gracias a una docena de buzos y la ayuda de un Vehículo operado en forma remota (ROV). A 30 metros de profundidad, descubrieron los restos del navío hundido, cuyas imágenes te mostramos a continuación.

Un naufragio no registrado

El Eslabón perdido, comprobó que el naufragio no había sido registrado nunca en las cartas náuticas de la zona y, en marzo de 2022, dieron parte a la Prefectura Naval Argentina que, tres meses más tarde, empezó a trabajar en el informe técnico del hallazgo. Los restos “se corresponden con un submarino alemán”, más exactamente, con los sumergibles denominados U-Boot, que Adolf Hitler utilizó durante la Segunda Guerra Mundial y que, según Basti, se habrían utilizado también para la huida de algunos jerarcas nazis de Alemania.

Para confirmarlo, en octubre del año pasado, la Prefectura Naval puso en marcha una segunda expedición a las coordenadas geográficas, 38º 35,859′ de latitud Sur y Longitud 058º 35,829, para realizar peritajes con mayor grado de detalle.

Lamentablemente, las malas condiciones de la zona en que se encuentra hundido el pecio, con mucho material flotante a causa del oleaje y el deterioro propio del navío, enterrado en gran parte en el fondo del océano, dificultó la identificación… hasta ahora.

Hay elementos, como el periscopio que confirman que se trata de un U-Boot alemán

El periscopio del submarino hallado en Necochea (Foto gentileza Eslabón Perdido)
El periscopio del submarino hallado en Necochea (Foto gentileza Eslabón Perdido)

Gracias al perito italiano Fabio Bisciotti, experto en buques de la Segunda Guerra Mundial que trabaja para el Pentágono rescatando navíos de esa época en el Mediterráneo, confirmó que elementos como el periscopio, parte de la torreta o la escotilla no dejan lugar a dudas que se trata de un U-Boot alemán. A finales de 2022, Eslabón perdido hallaba precisamente la parte de la chapa identificatoria de la escotilla en la que son visibles dos números impresos de color negro y que confirman inequívocamente que estamos ante un submarino de la Kriegsmarine

Bisciotti confirmó, asimismo, que el casco del sumergible presentaba signos de haber sido deliberadamente explotado, posiblemente con la finalidad de borrar evidencias. 

En julio de 1945, un cable secreto de la Embajada estadounidense en Buenos Aires informó a Washington acerca de la “llegada de submarinos alemanes a las costas de Argentina.” El cable, que reproduce Basti en un tweet, asegura que “circulan varios rumores en Buenos Aires referidos a la llegada del submarino U-530 antes de su rendición.” Y añade que, “una fuente de credibilidad desconocida, asegura que el 28 de junio un submarino emergió en Puerto San Julián, territorio de la provincia de Santa Cruz, del que descendieron dos personas sin identificar, uno sería un alto oficial y un civil aún más importante”.

El cable añade que se recibió otro informe de “fuente de fiabilidad desconocida” que aseguró que Hitler desembarcó el 20 de junio de 1945 y, acompañado por el mayor del ejército argentino, León Bengoa Llamas, se dirigieron a un escondite secreto en Chaco. ¿No había muerto Hitler en el bunker?

Hallan en Japón un submarino de EE.UU. naufragado en plena guerra mundial

 

Los restos de un submarino estadounidense que desapareció durante la Segunda Guerra Mundial fueron descubiertos cerca de la isla japonesa de Hokkaido.

El Comando de la Historia y Patrimonio Naval (NHHC, por sus siglas en inglés) confirmó que se trata del USS Albacore (SS 218), conforme a un comunicado del organismo.

El sumergible fue identificado gracias a los datos e información proporcionados por el investigador Tamaki Ura, de la Universidad de Tokio. Ura había analizado informes del Centro Japonés de los Registros Históricos de Asia sobre el USS Albacore, que se supone que colisionó con una mina en noviembre de 1944.

Mediante un vehículo de control remoto, el equipo investigador de Ura dio con el lugar del naufragio y documentó los restos submarinos.

Aunque las desfavorables condiciones subacuáticas -fuertes corrientes, mala visibilidad y abundante flora marina- impidieron que se obtuvieran imágenes nítidas, se logró registrar ciertos rasgos peculiares que permitieron identificar el sumergible, clase Gato, por coincidir con las modificaciones documentadas que habían sido introducidas antes de su último viaje.

El NHHC agradeció a Ura y su equipo sus esfuerzos en el descubrimiento del USS Albacore. Además, señaló que el naufragio militar está protegido por la ley estadounidense y se encuentra bajo la jurisdicción del NHHC, ya que representa el reposo final de la tripulación y debe ser tratado con respeto por todas las partes.

Construido por Electric Boat Company en Groton, el USS Albacore entró en servicio en junio de 1942. Antes de perderse en 1944, hundió 10 barcos enemigos, incluidos seis buques de guerra.

El submarino repostó sus tanques en el atolón de Midway, a mitad del Pacífico, el 28 de octubre de 1944 y nunca regresó. Un patrullero japonés registró una explosión subacuática y la subida a la superficie de combustible y restos de carga cerca de la costa nororiental de Hokkaido el 7 de noviembre de aquel año. Con RT

Aniversario del Arma Submarina Española

 Hoy creo es mi obligación ser muy indiscreto y facilitar, a través de la prensa local, la detección de nuestros submarinos por parte de los melillenses. Y es que los submarinistas celebramos una efeméride muy importante, el aniversario del Arma Submarina.

Por Real Decreto de S.M el Rey Alfonso XIII de 17 de febrero de 1915, 'se autoriza que, a cargo de los presupuestos generales, se adquieran cuatro sumergibles y los elementos necesarios para la enseñanza y salvamento de las dotaciones. Es por tanto en esta fecha, cuando establecemos oficialmente la creación del Arma Submarina.

Este acontecimiento se debe al entonces ministro de Marina, Don Augusto Miranda y Godoy, que tras ver los éxitos cosechados por los submarinos alemanes en los dos primeros años de la I Guerra Mundial, decide modificar su plan inicial de construcciones navales y apostar decididamente por los submarinos.

De hecho, este plan contemplaba la adquisición de nada menos que 28 unidades. Por supuesto, este número nunca llegó a alcanzarse pero sí que marcó un hito importante, ya que a partir de ese momento, España comenzó a construir submarinos.

Así, entre 1917 y 1930 el astillero de Cartagena de la SECN construyó 6 submarinos del tipo B y otros 6 de la clase C. A estos les siguieron otros proyectos nacionales menos exitosos.

Pero toda 'creación ', tiene una 'concepción', y en el caso de los submarinos comienza en la segunda mitad del siglo XIX, cuando tres pioneros concibieron distintos ingenios que poco a poco dieron origen al submarino que hoy conocemos. Me refiero a Narciso Monturiol, Cosme García y un oficial de la Armada, Isaac Peral. Este último, puede considerarse el padre del Arma Submarina moderna porque fue él quien inventó el primer submarino torpedero de propulsión eléctrica del mundo.

En reconocimiento a estos grandes inventores, varios submarinos a lo largo de nuestra ya centenaria historia han llevado sus nombres y tres de los cuatro S-80, actualmente en construcción en el astillero de Cartagena, volverán a portarlos.

Hoy el Arma Submarina cuenta tan solo con dos unidades, con muchos años y misiones a sus espaldas. Me refiero a los veteranos Galerna y Tramontana, los últimos de los cuatro de la clase Agosta (construidos en Cartagena bajo patente francesa) con que llegó a contar nuestra Flotilla. Estos submarinos se encuentran en sus últimos años de vida operativa.

Sin embargo, el futuro ha llegado. El submarino Isaac Peral (S-81) es un sueño hecho realidad que hará su primera inmersión a finales de este trimestre y constituye una apuesta decidida del Ministerio de Defensa por nuestras empresas, lo que reforzará de forma sobresaliente el tejido industrial nacional de Defensa, un sector estratégico para España.

La integración de sensores acústicos y no acústicos, la de sus misiles y torpedos, sus señuelos y comunicaciones por satélite, en un sistema de combate controlado por consolas multifunción, son una muestra del elevado salto tecnológico que aporta este submarino.

Asimismo, el sistema integral de control de la Plataforma, los sistemas de seguridad en inmersión y el revolucionario sistema de propulsión independiente de la atmósfera (AIP), le van a permitir cumplir sus misiones con un excepcional grado de discreción lo que facilitará su adaptación a los demandantes escenarios presentes y futuros.

Hasta aquí, he tratado de resumir las capacidades del submarino como plataforma. Pero sería imperdonable pasar por alto lo que constituye realmente el alma del Arma Submarina, sus dotaciones. Profesionales que cada día sirven en este denominado Silent Service, y que cuentan con unas cualidades que los hacen "diferentes". Para conocerlos mejor, puedo decir que forman parte de la genética del submarinista palabras como futuro, alerta, espíritu, decisión, tradición, orgullo, innovación, compañerismo, legado, esfuerzo, discreción, aventura, valor, ejemplo, entrega, ilusión, vocación, liderazgo y siempre España.

Llegados a este punto, quiero hacer una mención especial a nuestra Madre. Y es que como toda gran familia, el Arma Submarina cuenta con una, nuestra queridísima Patrona, la Virgen del Pilar, a la que nos encomendamos siempre antes de hacer inmersión.

Hoy, como todos los 17 de febrero, La Pilarica de Zaragoza lleva el manto del Arma Submarina.

Y finalmente nuestro lema, del que nos sentimos especialmente orgullosos por todo lo que significa " ad utrumque paratus" (Siempre preparados).

Querido lector, consciente de que no se puede querer lo que no se conoce, en estas líneas he tratado de hacerle partícipe de esta importante capacidad con que cuenta la Armada.

Y ahora, fiel a la característica fundamental de un submarino, su discreción, "de orden del comandante, establecer condición de silencio de vigilancia".

Enhorabuena submarinistas.!!


Sobre el Autor: Capitán de Navío Eduardo Estrella Suanzes  
El Capitán de Navío Estrella Suanzes es el Actual Comandante  Naval en  Melilla.Especialista en Submarinos, participó  en  diversas  Operaciones,  tanto  nacionales como OTAN. Ha  sido  Segundo  Comandante  del  Submarino  “Marsopa”  y  Comandante  del  Submarino “Mistral”.Entre  sus  destinos  en  tierra  en  España,  destacar  la  Oficina  de  Programas  del  Submarino  S80  donde  fue  Jefe  del  Grupo  de  Evaluación  y  Seguimiento  del  Sistema de Combate. Destinado en el Estado Mayor de la Flota, Mandó de Operaciones y Estado Mayor Conjunto de la Defensa. En tierra, participó como Jefe del Equipo de Enlace en Bruselas, en las misiones no ejecutivas de la Unión Europea; EUTM Somalia y EUTM Mali. Durante los años 2013-2016 estuvo destinado en el Cuartel del Mando Conjunto de la OTAN en Nápoles.  Su  último  destino  ha  sido  Jefe  de  la  Sección  de  Sistemas  de  Armas  y  Guerra Electrónica de la División de Logística del Estado Mayor de la Armada.Cuenta con las especialidades de Submarinos y Armas Submarinas. Es diplomado en  Estado  Mayor,  esta posesión del perfil de inglés OTAN  y  del Máster de Seguridad y Defensa por la Universidad Complutense de Madrid. Es  poseedor  de  varias  cruces  del  Mérito  Naval, Aeronáutico,  Fidelitas y otras condecoraciones nacionales e internacionales. (Fuente: https://elfarodemelilla.es)


Fuente:
Capitán de Navío Eduardo Estrella Suanzes. (2023, February 17). Aniversario del Arma Submarina. El Faro de Melilla. Retrieved February 17, 2023, from https://elfarodemelilla.es/aniversario-del-arma-submarina/

clase Astute - Desarrollo y Entrega

 En el primero de una serie de artículos centrados en los SSN de la clase Astute, repasamos la historia del programa y cómo las decisiones tomadas hace décadas siguen influyendo en la flota actual.

Antecedentes

A finales de la década de 1960, la RN había decidido invertir fuertemente en submarinos nucleares de ataque con un objetivo de fuerza de 20 submarinos, considerados como los nuevos buques capitales de la época y las armas más eficaces para contrarrestar la amenaza marítima soviética. Impulsada por un ritmo constante de construcción y desarrollo, a principios de los años ochenta ya había construido las clases Dreadnought, Valiant, Churchill y Swiftsure. A éstos siguieron los 7 submarinos de la clase Trafalgar, posiblemente uno de los mejores diseños de SSN de la Guerra Fría, entregados a la flota a lo largo de la década de 1980 puntualmente y con un plazo medio de construcción de unos 50 meses.

A finales de la década de 1970 los planificadores empezaron a plantearse qué sustituiría a la clase Swiftsure e iniciaron el desarrollo del concepto del "SSN0Z". En 1980, el proyecto se suspendió porque los equipos de diseño necesitaban centrarse en los SSBN de la clase Vanguard, pero en 1984 se reanudaron los trabajos en lo que ahora se denominaba el SSN de continuación (FOSSN). En 1989 se aprobó el inicio de los trabajos de diseño detallado de la nueva clase, que pasó a denominarse "SSN20" y cuyos nombres empezaban por "W" (tras la "V" de la clase Vanguard). La clase W se concibió como un submarino de alta gama que superaría con creces a los mejores de la armada soviética (en una línea similar a la clase Seawolf de la US Navy) y las limitaciones de costes no eran un factor importante. El final de la Guerra Fría y la revisión de las "Opciones para el Cambio" de 1990 paralizaron repentinamente el programa SSN20, ya que los políticos se apresuraron a recortar los gastos de defensa para cosechar los llamados "dividendos de la paz". Esta fue la primera de una serie de decisiones que se combinaron para dejar un legado problemático para el servicio de submarinos de la RN.

 Trafalgar Lote II

Se intentó construir un submarino más barato y sencillo que el SSN20 y el Gobierno coqueteó con la idea de comprarlo a EE.UU. o de realizar un programa conjunto con la armada francesa. Rápidamente se comprendió que la compra a Estados Unidos resultaría mucho más costosa y perjudicaría a la industria británica de construcción de submarinos y a la capacidad estratégica crítica de construir submarinos disuasorios. Al igual que muchos otros intentos similares de cooperación en materia de defensa con Francia, no resultó práctico, ya que las necesidades y la filosofía eran demasiado divergentes. En su lugar, en junio de 1991, se adjudicó un contrato de 6 millones de libras para desarrollar un Lote II de la clase Trafalgar (B2TC) a un equipo industrial formado por VSEL, British Aerospace, Marconi y Rolls Royce. El B2TC acabaría convirtiéndose en la clase Astute.

En julio de 1994 se convocó un concurso para la construcción de los tres primeros submarinos. Los contendientes eran el consorcio liderado por GEC Marconi, formado por BMT, AMEC, Rolls Royce y Kockums (constructores suecos de submarinos convencionales), y Vickers Shipbuilding and Engineering Limited (VSEL), propietarios del astillero de Barrow. GEC Marconi fue seleccionada como licitadora preferente en junio de 1995, pero también se permitió a GEC comprar la parte de VSEL. Esto creó incertidumbre en Barrow, ya que RR y AMEC también se retiraron, mientras que la experiencia de los equipos reunidos empezó a dispersarse a medida que el Gobierno vacilaba sobre la adjudicación del contrato.

Finalmente, en junio de 1997 se adjudicó el contrato de los tres primeros submarinos, valorado en 2.800 millones de libras, incluidos cuatro años de apoyo a los dos primeros barcos. En un alarde de optimismo, el contratista prometió al Ministerio de Defensa que el HMS Astute se entregaría en 2005. Como contratista principal, GEC Marconi era responsable del diseño, la fabricación y el funcionamiento de los submarinos. Anteriormente, los bocetos de diseño de la mayoría de los submarinos y buques de guerra eran elaborados por los propios arquitectos navales del Ministerio de Defensa en Bath, que actuaban como autoridad de diseño y supervisores del proyecto, gestionando los riesgos y los gastos con un enfoque muy práctico. Esta valiosa capacidad interna, con décadas de experiencia acumulada en construcción naval, había empezado a decaer en la década de 1980 en favor de la subcontratación total a entidades comerciales. Este fue otro error, uno que podría decirse que sigue afectando negativamente a la RN.

Se suponía que el Astute iba a ser una opción de "lote II de bajo riesgo", pero con el tiempo los requisitos cambiantes habían complicado las cosas. Se suponía que los costes se controlarían utilizando el propulsor, la caja de cambios y las turbinas de vapor del Trafalgar, elementos del diseño del SSK de la clase Upholder y la actualización integrada del Sistema de Armamento Táctico aplicada a las clases Swiftsure y Trafalgar. Había que incorporar el reactor PWR2, en producción para los SSBN de la clase Vanguard, que era más seguro, silencioso y potente que el PWR1 de los Trafalgar. Sin embargo, era considerablemente más grande y el casco de presión tuvo que aumentarse a 10,7 m de diámetro. Los diseños iniciales (el "gusano preñado") tenían una protuberancia para acomodarlo, pero se hizo evidente que un simple casco de presión de diámetro constante era una solución mejor que permitía un aumento del 50% en la capacidad de armamento. 

Aunque gran parte del equipamiento se incorporó de submarinos existentes, el Astute era ahora un diseño nuevo en un 70% y 10 de los 13 sistemas principales a bordo eran completamente nuevos o estaban ampliamente modificados en comparación con los Trafalgar.

Crisis industrial

Al iniciarse el proyecto, GEC se dio cuenta de que en el Reino Unido faltaban diseñadores especializados en submarinos, ya que habían transcurrido diez años desde el desarrollo de los Vanguard. El paréntesis posterior a la Guerra Fría y el retraso en el inicio de la clase Astute habían provocado la dispersión de diseñadores e ingenieros expertos a otras industrias y la aparición de pocos nuevos talentos. El trabajo de diseño se llevó a cabo en la Oficina de Contratistas Principales (PCO) de Frimley, utilizando el sistema de diseño tridimensional asistido por ordenador (CADDS5) que había utilizado VSEL para diseñar el HMS Ocean. A pesar de haber sido adaptado para el trabajo, CADDS5 no estaba a la altura de la tarea mucho más compleja del diseño de submarinos y faltaba personal experimentado con conocimientos de CAD.

En noviembre de 1999, BAe y GEC-Marconi se fusionaron en la última gran consolidación de la industria de defensa británica para formar BAE Systems, que sigue siendo propietaria de las instalaciones de Barrow. A pesar de los problemas de CAD y de que en Frimley sólo se había completado el 20% del trabajo de diseño, en octubre de 1999 se cortó el primer trozo de acero, ya que los constructores estaban ansiosos por cumplir el hito contractual. El HMS Astute se botó oficialmente el 31 de enero de 2001. El progreso fue lento, no ayudado por la falta de dibujos de diseño y la escasez de personal del astillero, ya que Barrow estaba simultáneamente involucrado en la reactivación de los SSK de la clase Upholder para Canadá, la construcción del RFA Wave Knight y los LPD de la clase Albion. El equipo de BAES en Barrow, mucho más pequeño a principios de la década de 2000, no podía igualar la fuerza de VSEL de principios de la década de 1990. Al carecer también del apoyo y la supervisión de Bath de que disfrutaban sus predecesores, no estaban a la altura de la colosal tarea de gestionar tanto el diseño como la construcción de una nueva clase de submarinos. En agosto de 2002, una auditoría del proyecto determinó que el programa Astute llevaba más de tres años de retraso y 700 millones de libras por encima del presupuesto, por lo que se suspendieron temporalmente las obras. La crisis también provocó el aplazamiento de los pedidos del segundo lote de buques, a la espera de que se resolvieran los problemas de producción.

BAES colaboró con el Ministerio de Defensa para reestructurar el programa, se asignaron 680 millones de libras adicionales (250 millones de BAES) y se firmó un nuevo contrato en 2003. El elemento original de apoyo en servicio se suprimió del contrato para ahorrar costes y simplificar la tarea, aunque esto almacenó problemas importantes para el futuro. El OPC se trasladó a Barrow para estar in situ y se mejoraron los procesos de gestión. Se incorporaron al proyecto 13 diseñadores de submarinos de General Dynamics Electric Boat (Estados Unidos) para crear nuevas herramientas CAD y paliar la falta de experiencia en el Reino Unido. Más de 100 diseñadores de Estados Unidos ayudaron también a crear miles de planos de diseño detallados necesarios para la fabricación, y finalmente se pagaron 145 millones de dólares a GDEB por sus servicios.

Impresión artística pintada a mano del Astute en 1997.

Muerte del FASM

Aunque en un principio los Astute debían sustituir a los barcos de la clase Swiftsure, a mediados de los años noventa se inició el proyecto del Futuro Submarino de Ataque (FASM), destinado a reemplazar a los últimos 4 ó 5 submarinos de la clase Trafalgar. Se estudiaron varios conceptos, entre ellos tres SSK convencionales que se descartaron rápidamente y siete diseños de SSN con un desplazamiento de entre 5.000 y 8.000 toneladas, tubos de lanzamiento vertical para misiles de crucero o UUV y planos de gobierno con forma de pentaforma o de X. La revisión de defensa de 1998 establecía que el primer FASM entraría en servicio en 2012, pero el calendario siguió moviéndose hacia la derecha. A principios de 2001, el FASM se encontraba en fase de concepto y la entrada en servicio estaba prevista para diciembre de 2001, pero se retrasó hasta 2017 debido a la presión de los costes de las Type 45 y del proyecto de portaaviones. En mayo de 2001 se canceló el FASM, ya que la realidad financiera y los interminables retrasos significaban que los Astutes tendrían que sustituir de hecho tanto a los Swiftsures como a los Trafalgars y que el número de SSN se reduciría drásticamente.

El FASM fue sustituido por el proyecto Maritime Underwater Future Capability (MUFC), que pretendía ir más allá de las soluciones estándar para submarinos tripulados. Los conceptos iniciales del MUFC incluían algunos enfoques de diseño muy poco convencionales, como el uso de materiales compuestos, un sonar de proa "ornitorrinco" de 360 grados y módulos de propulsión azimutal por chorro de agua. Aunque siempre fue improbable que se adoptaran estas opciones de alto riesgo, el MUFC también se consideró un diseño de plataforma única tanto para el SSBN "sucesor" como para un futuro SSN que sustituyera a los Astutes con una combinación de células de lanzamiento vertical para misiles de crucero o misiles balísticos Trident. En última instancia, sin embargo, el SSBN de la clase Dreadnought fue diseñado específicamente para su función de disuasión nuclear. Cabe señalar que la experiencia en diseño de submarinos y las instalaciones que se reconstituyeron costosamente para la clase Astute se han utilizado para el MUFC y el proyecto Successor/Dreadnought SSBN.

El MUFC se retrasó dos años, pero entró formalmente en la fase de definición y diseño (PDD) en abril de 2020, centrándose principalmente en el proyecto de sustitución del SSN. En septiembre de 2021, se adjudicaron dos contratos de 85 millones de libras esterlinas a BAES y Rolls Royce respectivamente para el trabajo de diseño inicial y 350 personas trabajan ahora en el SSN(R), el sucesor de la clase Astute. El HMS Astute se diseñó para tener una vida útil de 25 años y tendrá que someterse a un reabastecimiento nuclear y a una prolongación de su vida útil si se quiere que funcione más allá de 2035. Aún es pronto para el SSN(R), pero es poco probable que el primer submarino llegue antes de mediados de la década de 2040. El SSN(R) será probablemente más grande que el Astute, basado en el casco del Dreadnought menos el compartimento de misiles, pero conservando el reactor PWR3, la aleta aerodinámica, la cola en forma de X y la propulsión por pump-jet. .

Submarinos de la clase Astute en distintas fases de construcción en el Devonshire Dock Hall (Foto: BAE Systems).

Producción

No intentaremos describir en detalle el complejo proceso de fabricación de los submarinos, pero a pesar de la reestructuración del proyecto en 2003, los problemas heredados siguieron afectando a la construcción. El uso de CAD en 3D para el diseño acabaría por aumentar la eficiencia, pero los trabajadores de la época no estaban familiarizados con planos tan detallados y estaban acostumbrados a ejercer gran parte de su propio juicio sobre cómo fabricar e instalar piezas consultando planos en 2D. También faltaban conocimientos de gestión de proyectos, un plan maestro integrado o un medio eficaz para seguir los progresos. La experiencia de GDEB ayudó a superar gradualmente estos problemas y el Ministerio de Defensa adoptó un enfoque mucho más práctico para supervisar el proyecto. Parte de la fabricación inicial de Astute se había llevado a cabo de forma bastante caótica y tuvo que rehacerse a medida que se revisaba y ultimaba el diseño.

Durante la producción del Astute se introdujeron varias innovaciones importantes. El submarino se compone de 8 unidades de construcción principales que se equiparon a un nivel mucho mayor que en submarinos anteriores antes de ser unidas. Los módulos completos de la sala de maniobras, la sala de máquinas de proa, la maquinaria de propulsión principal y el puente de mando se equiparon y probaron por completo antes de deslizarlos dentro del casco cilíndrico a presión sobre raíles. Una vez colocados los módulos, el casco pudo cerrarse con soldadores especializados para garantizar que las uniones resistieran las enormes presiones submarinas. La normativa nuclear se había vuelto más estricta y compleja a lo largo de los años, lo que añadía costes y retrasos al proyecto, mientras el astillero modificaba las prácticas y procedimientos de trabajo. La cadena de suministro de submarinos también había sufrido un declive desde que se terminaron los Vanguard y BAES y el Ministerio de Defensa tuvieron que interesarse más por la salud a largo plazo de estas empresas, que dependen de pedidos de artículos muy especializados, fabricados en su mayoría en pequeñas cantidades y a intervalos irregulares.

Cuando el HMS Astute salió de la nave en junio de 2007, hacía casi 17 años que el astillero no realizaba la fase de pruebas y puesta en servicio de un submarino de primera clase. Escaseaban los ingenieros con los conocimientos necesarios para llevar a cabo el complejo proceso de poner en marcha todos los sistemas y no estaba claro entre el contratista y el Ministerio de Defensa quién era el responsable de las distintas fases del proceso. Hubo más contratiempos y retrasos en la fase de pruebas y ensayos, y el HMS Astute no abandonó el astillero para comenzar las pruebas iniciales en el mar hasta noviembre de 2009.

Entrada en servicio

Una vez que salen de Barrow, los submarinos nunca vuelven al astillero y las rectificaciones de defectos necesarias tras las pruebas de mar las lleva a cabo el contratista, ya sea al costado o en el shiplift de Faslane. El muelle flotante Valiant, de 44.000 toneladas, construido específicamente para los Astutes en Faslane, no estaba listo cuando llegó el HMS Astute, por lo que inicialmente contaron con el apoyo del buque de reparación de proa RFA Diligence, amarrado en Gareloch. A lo largo de 2010 se llevaron a cabo dos fases de Pruebas de Mar del Contratista (CST), en las que participaron más de 150 ingenieros y 20 empleados del astillero para someter los sistemas del submarino a unos 700 puntos de prueba.

Por desgracia, el comienzo de la carrera del HMS Astute se vio empañado por dos incidentes. En octubre de 20101 encalló frente a la isla de Skye debido a errores de navegación, lo que resultó muy embarazoso para la RN, que despidió al comandante. El hidroplano de estribor resultó dañado por una colisión con el remolcador guardacostas enviado para ayudar, pero el Astute fue finalmente sacado del banco de arena con la marea alta con daños mínimos. En abril de 2011, mientras visitaba Southampton y agasajaba a dignatarios civiles a bordo, un marinero descontento montó en cólera armado con un rifle SA80. Trágicamente, el teniente coronel Ian Molyneux resultó muerto y otro oficial herido antes de que el marinero fuera desarmado por un visitante civil.

Tras su entrada en servicio en agosto de 2010, el HMS Astute comenzó su periodo de pruebas operativas a mediados de 2011. En los campos de tiro BUTEC, situados frente a la costa este de Estados Unidos, disparó torpedos y misiles Tomahawk. También realizó ejercicios con el submarino de la clase Virginia USS New Mexico y demostró de forma concluyente que sus capacidades igualaban o superaban las del último SSN de la US Navy.

Durante el proceso de pruebas se descubrieron graves fallos en este buque prototipo que retrasaron aún más la entrada en servicio del Astute. Los comentarios oficiales fueron limitados, pero el problema más grave fue el desajuste entre el potente reactor PW2 y las turbinas de vapor y la caja de cambios derivadas de los submarinos de la clase Trafalgar. Este problema impidió que el Astute alcanzara la velocidad máxima establecida en la especificación original (probablemente más de 30 nudos), aunque este problema se ha resuelto posteriormente. Surgieron algunos defectos de construcción que incluían corrosión y tuberías expuestas a plena presión fabricadas con el metal equivocado, lo que provocó una fuga mientras se encontraba en profundidad y una salida a la superficie de emergencia. La instrumentación del reactor nuclear era defectuosa porque se había utilizado plomo de pureza insuficiente en el sistema. Este tipo de problemas son de esperar en un buque de primera clase y se subsanaron a tiempo. El Astute fue finalmente entregado a la RN en abril de 2013 y comenzó su primer despliegue operativo a principios de 2014, casi 15 años después de que se cortara el primer acero.

En marzo de 2021, el proyecto Astute había costado 9.600 millones de libras esterlinas y los submarinos se entregaron con un retraso de entre 3 y 5 años respecto al calendario original. Esto obligó a prorrogar el servicio de los HMS Trenchant, Talent y Triumph, con los consiguientes costes de mantenimiento de los viejos submarinos. Los tres primeros Astutes costaron un total de 3.530 millones de libras, un 21% más que el contrato original de 2.800 millones.

El cuarto submarino, el HMS Audacious, sufrió graves retrasos y sufrió importantes cambios y mejoras internas a partir de la experiencia adquirida con los tres primeros barcos. Los detalles sobre las mejoras son limitados, pero algunos aspectos ya se habían eliminado y reequipado en los submarinos 1 a 3. Las actualizaciones incluían cambios en el sistema de combate y en el sistema de control. Las actualizaciones incluían cambios en el sistema de combate, la eliminación de la complejidad en la medida de lo posible, un mayor uso de equipos comerciales disponibles en el mercado (COTS) y un mejor acceso para facilitar el mantenimiento.

Las causas subyacentes del retraso del Audacious nunca se han explicado adecuadamente al público, pero tuvo repercusiones en la entrega de los 3 últimos submarinos. Los 4 submarinos del lote II debían costar 5.860 millones de libras, pero ahora se espera que cuesten 6.700 millones. El último buque, el HMS Agincourt, costará la escalofriante cifra de 1.640 millones de libras esterlinas, aunque se puede comparar razonablemente bien con los 2.800 millones de dólares que cuesta un SSN de la clase Virginia Bloque IV.

El proceso de adquisición, diseño y producción de la clase Astute ha sido extremadamente problemático pero, sobre todo, se dice que los productos finales se encuentran entre los mejores SSN del mundo. A pesar de su caótico nacimiento, los diseñadores y constructores han logrado fabricar un submarino excepcionalmente silencioso equipado con el sistema de sonar submarino más eficaz jamás concebido. Operados por algunos de los mejores submarinistas del mundo y armados con la última versión del torpedo Spearfish, los Astutes son un arma realmente temible. Es lamentable que la RN no disponga de más de siete submarinos y que su entrada en servicio se haya alargado tanto. Al menos, el programa de la clase Dreadnought se está beneficiando de las muchas y dolorosas lecciones del proyecto Astute y ha comenzado su fabricación en una línea de producción "caliente" con una mano de obra experimentada y lista para empezar. En un próximo artículo analizaremos con más detalle el diseño de los submarinos de la clase Astute.

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Fuente:
The Royal Navy's astute class submarines: Part 1 – development and delivery: Navy Lookout. Navy Lookout | Independent Royal Navy news and analysis. (2023, January 11). Retrieved February 18, 2023, from https://www.navylookout.com/the-royal-navys-astute-class-submarines-part-1-development-and-delivery/