05 julio 2013

Trieste: Un Batiscafo de inmersión profunda,


El Trieste fue un batiscafo de investigación oceanográfica de diseño suizo por Auguste Piccard,  con una tripulación de dos ocupantes. En 1960 alcanzó una profundidad de inmersión récord de 10.916 m en la Fosa de las Marianas, concretamente en el cañón Challenger Deep, a unos 338 km de la isla de Guam, capitaneado por Jacques Piccard, hijo de Auguste, y con Don Walsh como tripulante. Los sistemas de a bordo indicaban una profundidad de 11521 m, que después fue revisada y resultó ser de 11034 metros. El descenso y ascenso duraron 4h cada uno y estuvieron durante 30 minutos en el fondo. Para bajar a esa profundidad se tuvo que hacer una nueva esfera de acero, fabricada en Alemania por la empresa Krupp, que pesaba 13 Tm, con un grosor de 10,5 cm. Ademas poseía un lastre de 9 y 16 TM de bolitas de hierro y 106 metros cúbicos de gasolina para la flotación.
El batiscafo fue diseñado por Auguste Piccard, tras abandonar la construcción del FNRS-3, por su malestar con la marina francesa y fue botado  por primera vez en agosto de 1953 en el Mediterráneo, cerca de Nápoles. Su construcción fue financiada en gran parte por el Consejo de la ciudad italiana de Trieste, de la que recibió el nombre. Posteriormente fue comprado por la marina de los EEUU en1958, por 250.000 dólares, por mediación de la Office of Naval Research (ONR) que lo transfiere a su marina bajo el control del hijo de Auguste, Jacques Piccard.
Posteriormente se utilizaría para la localización e inspección de los submarinos nucleares accidentados: el USS Threster y el USS Scorpio, para jubilarlo en 1963.

El Trieste a punto de inmersión
Tipo: Vehículo de inmersión profunda (DSV)
Eslora (longitud): 59.5 pies (18 m)
Manga (Anchura): 11.5 pies (3,35 m)
Puntal (Altura): 18 pies (5,4 m)
Desplazamiento (Peso): 50 toneladas sin gasolina; 150 toneladas con gasolina
Tripulación: 2



Nacho Padró

04 julio 2013

El FNRS-3: el Batiscafo de la Marina Francesa


El FNRS-3 o FNRS III es un batiscafo de la Marina Francesa . Conservado en la Base Naval de Toulón y que fue reemplazado por el FNRS-4 en 1960, tras competir con una versión más refinada como era el Batiscafo Trieste.
Tras la pérdida de fondos de Piccard con su FNRS-2 en 1948, se ve obligado a venderlo a la Marina francesa que lo reconstruye y mejora sustancialmente en la base de Toulon, relanzándolo de nuevo con el nombre de FNRS-3 bajo el mando de Georges Houot. La presencia de Piccard pasa de consejero técnico del proyecto a desvincularse totalmente.

El FNRS-3 en la Bases de Toulón
El FNRS-3 tenia una longitud de 6,9 m, una manga de 3,2 y poseía tres motores eléctricos de 1kW, gracias a varios acumuladores externos al casco de presión e inundados de aceite dentro de un depósito, para conseguir una velocidad de 0,5 kN que le permitía hacer pequeños avances en diferentes direcciones. Aprovecharon la  esfera o habitáculo de su antecesor, el FNRS-2, pero con un nuevo diseño.
El 15 de febrero 1954, hizo unas 4,050 metros (13,290 pies) de profundidad a 160 millas de Dakar, Senegal, en el Océano Atlántico, superando el récord de Piccard, establecido por su batiscafo Trieste, en 900 metros (el suelo del Mediterráneo frente a Nápoles, 10,392 pies (3,167 m). Este registro no se superó hasta una inmersión de estudio diagnóstico de Trieste en 1959.

Nacho Padró

03 julio 2013

El primer Batiscafo: El FNRS-2


El FNRS-2 de Auguste Piccard  inicia su andadura en 1939, para retomarse en 1946 tras el final de la segunda guerra mundial. Dos cascos, uno pesado que soportara la presión y otro de flotación con un líquido más ligero (gasolina) y sin aire dentro para que la presión no le afecte y así el segundo casco compensa el peso del con junto con el volumen del agua desplazada (Arquímedes). Tenía una longitud de 6,9 metros,  y era movido por un motor eléctrico de 1Kw. Se hundía desde el barco de abastecimiento Scaldis por gravedad para retornar mediante la liberación de lastre de granalla de fundición.
Si bien hizo una inmersión a poca profundidad con tripulación, frente a las islas de Cabo Verde, llegó a los 1380 metros sin tripulación, pero al salir, el estado de la mar estropeó el casco flotante inutilizándolo, ya que la grúa del Scaldis no era lo suficientemente fuerte como para levantarlo.

Dibujo del FNRS-2 en inmersión

Nacho Padró

02 julio 2013

Los Batiscafos


Un batiscafo o batíscafo (Bathos= profundo y Scaphe=embarcación) es un pequeño vehículo de inmersión profunda (o DSV de su acrónimo en inglés, Deep Submergence Vehicle) especialmente diseñado para llegar a grandes profundidades bajo el océano, soportando la enorme presión del agua. Son pequeños vehículos submarinos tripulados con propulsión autónoma que permiten alcanzar grandes profundidades en el mar con fines militares o científicos. Estos vehículos subacuáticos normalmente están equipados con cámaras y tecnología que les permite registrar, medir e incluso rescatar objetos del fondo marino como restos de barcos y submarinos naufragados.
Se compone de una cabina similar a la de la Batisfera, pero a diferencia de esta no está sujeta por un cable al barco de superficie, sino que la cabina del batiscafo se encuentra suspendida bajo un depósito lleno de algún líquido que sea más ligero que el agua, como la gasolina. La propulsión la proporcionan unos motores alimentados por una batería eléctrica.
La historia de los batiscafos se desarrolla entre 1940-50 a raíz de los intentos de exploración abisal desarrolladas por August Piccard. Este desarrolló el batiscafo a partir de un artilugio completamente opuesto: el FNRS-1 (Fonds National de la Reserche Scientifique) que consistía en una esfera preparada para soportar el vacío exterior y dar aire a sus tripulantes al ascender mediante un globo hacia la atmósfera. Con el FNRS-1 se llegó a una altura de 16.900 metros de altitud.

August Piccard en su FNRS-1

EL FNRS-1 a punto de levantar el vuelo

Nacho Padró

01 julio 2013

La Batisfera de Barton y Beer


La Batisfera es el nombre que se le dio a un ingenio sumergible tripulado, precursor de los submarinos exploradores de las profundidades abisales (bathos= profundo y de Sphaira= Esfera). Fue inventada en 1930 por los exploradores estadounidenses William Beebe y Otis Barton, y usada para realizar las primeras exploraciones in situ de las grandes profundidades marinas.
La batisfera es básicamente una esfera de 2,5 Tm sellada herméticamente, fabricada en acero  de 3 cm de grosor y 1,4 m de diámetro y que posee una mirilla de observación de 20m cm de diámetro y 8 c, de grosor de cuarzo fundido. Durante su funcionamiento, la batisfera pende de un barco usando un cable también de metal, que le provee electricidad, telecomunicaciones y aire. Dicho cable es desenrollado para sumergir la batisfera, y enrollado para hacerla ascender. Este cable tiene una extensión de 1 km y 2,5 cm de grosor. Realmente es un objeto inerte, sin capacidad de movilidad y la ruptura del cable suponía el final de toda la aventura. La esfera es la mejor forma para resistir la presión, llevaba una especie de compartimentos con cal de sosa y cloruro de calcio dentro de las paredes para absorver el CO2  exhalado y la humedad. El oxígeno se suministraba mediante botellas dentro de la batisfera de 2,5 l/min. Aparte del cable de acero para las maniobras de arriado e izado llevaba otro cable compuesto por un sistema telefónico y por otro cable que le suministraba la luz. La batisfera iba a bordo de un barco de trabajo.



En 1934, Charles William Beebe y Otis Barton, con el patrocinio de National Geographic impusieron el récord de profundidad en batisfera, que es de 908,4 metros de profundidad, récord que sigue en pie,en aguas de las Bermudas, Atlántico Norte. Aunque debido a que a mayores profundidades el peso del cable umbilical se torna inmanejable, es poco probable que dicho récord sea contestado.
Sorprendido por tan intensa vida a semejante profundidad, Beebe pudo escribir: “Nuestros conocimientos oceanográficos hacen pensar en alguien que queriendo hacer el inventario de la fauna africana destacara en primer lugar las ratas y ratones e ignorara completamente la existencia de leones, elefantes y rinocerontes”.
En 1948, Barton bajó en solitario hasta 1.370 metros (según el libro de Bill Bryson, "Una Breve historia de casi todo") utilizando una batisfera modificada, el "bentoscopo", que sustituía el acero por Niquel




Nacho Padró