12 junio 2023

El submarino nuclear en la doctrina naval moderna

 Durante muchos años el submarino nuclear ha realizado las funciones propias de la generación anterior, siguiendo las enseñanzas de las dos guerras mundiales, pero con las ventajas ya citadas de autonomía, velocidad y sigilo. De hecho esta capacidad le permitía realizar un cometido completamente nuevo fuera del alcance de los diésel-eléctricos, como era el acompañamiento y protección de objetivos de alto valor, especialmente los grandes grupos de ataque de portaaviones.

La llegada del misil balístico y la importancia del SSBN ha impulsado a muchos estrategas y analistas navales a considerarle el último y definitivo capital ship de las grandes flotas (con capacidad nuclear), llegando a demandar la protección de los SSN, principalmente al inicio y regreso de sus patrullas, que es cuando su derrota (trayectoria) es más predecible. Igualmente la principal función de un SSN pasa a ser la búsqueda, seguimiento y, en caso necesario, destrucción de los SSBN enemigos.

Es precisamente este estado de cosas por el que la caída del bloque sovietico en 1991 dejó sin parte de su razón de ser dichas estrategias y, por añadidura, la rentabilidad de estas naves. El nuevo mundo multipolar acaecido tras la desaparición de la URSS impuso un nuevo tipo de amenazas, especialmente a raíz del 11-S y la consiguiente lucha contra el terrorismo emprendida por EEUU. 

En estos conflictos asimétricos, donde se han invadido países sin capacidad de oponer resistencia en el dominio naval, el arma más rentable ha vuelto a ser el portaaviones y, por extensión, el buque lanzamisiles dotado con los llamados misiles de crucero; menos flexibles que el poder aéreo pero más económicos y de menor riesgo para su operador. 

La US Navy vio en estos misiles la oportunidad de reconvertir parte de su flota para el ataque convencional sobre objetivos terrestres o navales, método empleado por la URSS desde hacía  muchos años; denominando al nuevo concepto como SSGN (Submarine Ship Guided-Missile Nuclear). El desempeño tanto del submarino como del misil, el BGM 109 TLAM, ha sido excelente, por lo que ha acabado por transformar su flota de SSN clase Virginia al nuevo tipo, pasando de llevar unos pocos misiles en la sala de torpedos (lanzables por los tubos) a contar con poderosos lanzadores verticales múltiples, similares a los cascos de un SSBN.

Las nuevas doctrinas defensivas, conocidas por redes de denegación de área o A2/AD, han limitado la libertad de acción de los grupos de portaaviones, la viabilidad de las operaciones anfibias y la seguridad de grandes cruceros/destructores lanzamisiles en aproximación sobre la costa, como el ataque y hundimiento del crucero Moskva por parte de un ejército tan modesto como el de Ucrania ha puesto en evidencia. Esta amenaza por un lado obliga a desarrollar armas de mayor alcance y por el otro da valor al submarino y su inigualable capacidad para el sigilo como vector de lanzamiento y base para las operaciones de ataque a tierra. Dicha capacidad de lanzar salvas de misiles, más allá del volumen residual disponible en los compartimentos de torpedos, está siendo emulada por algunos sumergibles convencionales, como el proyecto Type 216 alemán o los coreanos KSS III, con seis silos capaces de portar un auténtico misil balístico de diseño nacional, denominado Hyunmoo-2B.

La otra capacidad que cualquier operador de SSN va a pedir a estas naves es el control de las rutas marítimas y la negación del mar a un enemigo potencial. Si bien el SSK se comporta excelentemente en aguas marrones (costeras o poco profundas) contando con la navegación silenciosa como su principal valor distintivo, la necesidad de controlar grandes espacios marítimos o las rutas de aprovisionamiento de mercancías estratégicas a lo largo de travesías intercontinentales, hacen de los grandes SSN el único medio realmente capaz de cumplir con la misión.

En el último enfrentamiento entre dos flotas de similares características, el de las Islas Malvinas en 1982, una flota que operaba en sus aguas territoriales y bajo cobertura de sus fuerzas aéreas, como la argentina, se opuso a otra, la británica, que cruzó todo el atlántico para realizar una compleja operación de recuperación de las islas mediante desembarcos anfibios. El panorama era desolador para la Royal Navy, que había apostado por los portaaeronaves ligeros para aparatos de tipo harrier, inferiores al concepto argentino representado por el ARA «25 de mayo» [5] y que tenían su base más próxima en la isla ascensión, a 6.000 kms del teatro de operaciones.

Solo la presencia de los SSN británicos, que hundieron el buque argentino ARA «General Belgrano» (un crucero desfasado de la clase Brooklyn) y amenazaban con acabar con el portaaviones, obligaron a los argentinos a retirarse de la denominada zona de exclusión (200 mn alrededor de las islas) sellando prácticamente la resolución de la guerra en favor de Reino unido.

La realidad es que el moderno submarino nuclear, especialmente el SSGN, aúna la capacidad de atacar objetivos estratégicos con la autonomía de patrulla que su combustible y la habitabilidad que ofrece a bordo le permiten, así como la velocidad de combate, el gran talón de aquiles de las propulsiones AIP. Ciertamente el sistema independiente del aire permite mantener el sigilo proporcionado por la inmersión, pero para patrullas a baja velocidad; una vez el submarino debe entrar en acción y lanzar sus armas, se ve obligado a agotar sus baterías rápidamente, por tanto su persistencia en zona se resiente notablemente, así como los tiempos que necesita para los tránsitos de ida/regreso desde sus bases a las zonas de operación. Igualmente son naves con un volumen interno muy inferior, afectando a la reserva de armas y la resistencia física de la tripulación, como cualquier otro SSK [6].

El USS Colorado, un submarino nuclear de la clase Virginia block III, con las portezuelas de los silos múltiples proeles abiertas. La capacidad de ataque de estas naves no deja de crecer. Fuente - US Navy.
El USS Colorado, un submarino nuclear de la clase Virginia block III, con las portezuelas de los silos múltiples proeles abiertas. La capacidad de ataque de estas naves no deja de crecer. Fuente – US Navy.

El entorno estratégico y las políticas energéticas

 Es obvio que el principal problema que afrontan algunas sociedades occidentales con la energía nuclear es de carácter ético o político. La apuesta por las energías alternativas o la ensoñación de un modelo de sociedad energéticamente sostenible, ha provocado graves disfunciones que incluso han atentado contra la soberanía nacional de los países impulsores.

Si algo ha demostrado la agresión rusa a Ucrania es, por un lado el fin de una falsa garantía de seguridad en el seno de Europa, y por otra que el principal socio del continente para el suministro de hidrocarburos básicos, como el gas, ha resultado ser el agresor y enemigo ancestral de occidente desde el fin de la segunda guerra mundial.

La política de apaciguamiento por mero interés y a costa de los derechos soberanos de otros países, como Chechenia, Georgia o Ucrania, no ha dado los resultados esperados, con lo que el entorno estratégico ha dado un giro copernicano y ha convencido a occidente de que no puede seguir fomentando la dependencia energética de terceros, ni de Rusia ni de nadie. Por este motivo las políticas que abogaban por el fin de la energia nuclear han dado paso a su definición por parte de la UE como energia limpia, y cancelado o retrasado algunos de los planes de desmantelamiento de las centrales nucleares, cuando no un renovado impulso a otras nuevas de alta tecnología, con reactores de mayor rendimiento, caso de Francia o de Japón. 

El caso francés es significativo, al anunciar que la combinación de energías renovables y su planeada red de hasta 14 nuevas centrales (dispone de 58 en total), convertirá al país en el primero que puede suprimir las energías fósiles. Tal es así, que a principios de 2023, Francia ha liderado en Estocolmo un plan de desarrollo nuclear al que se han sumado Bulgaria, Croacia, Finlandia, Hungría, Países Bajos, Polonia, República Checa, Rumanía, Eslovaquia y Eslovenia. Es tan significativa la ausencia de Alemania como el hecho de que fuera el principal cliente de rusia a través de los ya famosos gasoductos Nord Stream, que planteó el cierre de sus centrales por presiones ecologistas y que ha acabado quemando carbón en centrales térmicas; el más sucio, contaminante y subóptimo método existente y que nos reporta al siglo XIX.

Igualmente, tanto la amenaza militar de la federación rusa como la mayor dependencia de combustibles fósiles procedente de más allá del continente, como Oriente Medio o América, pone en valor la necesidad de volver a asegurar las rutas marítimas, revirtiendo ciertas doctrinas basadas en la proyección del poder naval sobre tierra para recuperar ideas ya olvidadas de control del mar. 

Ceremonia de entrega del SNA "Suffren" a la Marine Nationale francesa. El submarino es solo la punta del iceberg de una envidiable política energética francesa. Fuente - Marine Nationale.
Ceremonia de entrega del SNA «Suffren» a la Marine Nationale francesa. El submarino es solo la punta del iceberg de una envidiable política energética francesa. Fuente – Marine Nationale.

AUKUS, o la apertura de un debate largamente aplazado

 La realidad es que desde los lejanos tiempos de la Guerra Fría, que definieron el equilibrio de poder y la estructura de las principales marinas de guerra del mundo, solo India había abordado un cambio de tal calado en sus flota como la introducción por primera vez de la propulsión nuclear, no siendo este un referente significativo por diferentes motivos. Pero he aquí que el gobierno australiano anuncia en 2022 que suspende su plan para construir submarinos convencionales (o SSK) de origen francés e inicia un ambicioso, complejo y tremendamente costoso programa de SSN denominado AUKUS (Australia-United Kingdom-United States) como parte de un acuerdo de mayor calado entre los tres países implicados para que Australia represente un nuevo contrapoder geoestratégico en el área del Pacifico.

La amenaza creciente de China y las enormes distancias en las que deben operar, parecen justificar un plan que incluye el despliegue de submarinos de la US Navy y la Royal Navy en Australia, así como convertir la flota de sumergibles de la RAN (Royal Australian Navy) a la energía nuclear, un paso sin precedentes no solo para la marina del país austral, también en lo referente a su posición relativa a este tipo de energía.

Ciertamente, no solo carecen de centrales nucleares para el suministro de electricidad o capacidad alguna de enriquecer Uranio, es que ha elegido una tecnología, la norteamericana, que utiliza como combustible el uranio altamente enriquecido o HEU, el mismo que el de las armas nucleares. Esto vulnera el compromiso del gobierno australiano, firmante como el español del tratado TNP, al contrario de lo que sucede con el combustible empleado por los reactores franceses, que usan el LEU (de bajo enriquecimiento) de aplicación civil (empleado en nuestras centrales) y no sujeto al TNP. 

Este dato es importantísimo, ya que puede poner en jaque todo el programa AUKUS. Además resulta poco entendible, pues el proyecto original francés basado en los submarinos Barracuda cuenta con la posibilidad de incorporar propulsión nuclear con pocas modificaciones. De hecho el origen del programa es el requerimiento de la marina francesa para nuevos SSN clase Suffren, del que deriva el Barracuda de exportación como un SSK con AIP (Air Independent Propulsion) ofertados entre otros a Australia, Canadá o Brasil.

Al respecto de este sistema AIP, suele proporcionar tiempos de patrulla en inmersión de hasta tres semanas (a velocidades entorno a 4-6 nudos) lo que ha hecho que la mayoría de naciones que no pueden acceder a la propulsión nuclear se decanten por esta alternativa, de la que existen diferentes variedades [4]. 

Por otra parte, los costes asociados a AUKUS, así como el PIB de Australia, son una aproximación adecuada por la que hacernos una idea de lo que puede suponer un proyecto así en España. Aunque quizá primero debemos poner el foco en las diferencias entre ambos países, tanto a la hora de estudiar su necesidad operativa como sobre sus posibilidades industriales y hasta socio-económicas, pasando por una cuestión básica: la voluntad política.

El AUKUS supone un cambio total para la Royal Australian Navy y el balance de fuerzas en el pacífico, pero siembra no pocas dudas al respecto de su viabilidad. Fuente - Gobierno de Australia.
El AUKUS supone un cambio total para la Royal Australian Navy y el balance de fuerzas en el pacífico, pero siembra no pocas dudas al respecto de su viabilidad. Fuente – Gobierno de Australia.

España y el submarino de propulsión nuclear

 Si hay algo que diferencia a las marinas de guerra más potentes de la tierra del resto, esta es sin duda la propulsión nuclear. Denostada por sus riesgos de contaminación ambiental, lo cierto es que resulta imprescindible para hacer la guerra en y desde el mar, atendiendo a la persistencia que otorga a los buques para combatir a lo largo de las grandes extensiones oceánicas; para ninguna nave esto es más importante que para un submarino.

En el año 1954 la US Navy puso en servicio el USS «Nautilus» (SSN-57), inaugurando así la era de la propulsión nuclear; el acontecimiento se tuvo lugar seis años antes de la entrada en servicio del primer portaaviones nuclear, el CVN-65 «Enterprise». Algo realmente significativo, pues a los problemas obvios de configurar una planta de este tipo se sumaba la miniaturización necesaria para introducirla en los ajustados espacios de un submarino.

La elección y el notable esfuerzo necesario para llevarlo a cabo estaban más que justificados, pues la planta nuclear acababa con el gran problema de los submarinos diesel-eléctricos: renunciar al sigilo y el subterfugio que ofrece la inmersión para recargar las baterías en superficie, con el uso de un motor de combustión y por tanto, de aire para alimentarla.

Esta capacidad de mantenerse sumergido, junto a la autonomía proporcionada por la carga del reactor [1], cambiaría el uso y posibilidades de los submarinos para siempre. Hasta tal punto que no solo la US Navy, sino que todos los actores relevantes en el mundo (curiosamente las potencias con armamento nuclear) como la entonces Unión Soviética, Francia o Gran Bretaña, acabaron por apostar casi exclusivamente por este sistema de propulsión. Hablamos de la Guerra Fría, donde el principal entorno operativo no solo se situaba en las extensiones oceánicas (lejos de las costas y la acción litoral) sino que venía determinada por la amenaza del vector nuclear naval, precisamente en manos de otros submarinos.

Gracias al gran éxito que supone este tipo de propulsión, al clásico submarino de ataque, con misiones de interdicción del tráfico marítimo y destrucción de objetivos de alto valor (acorazados y portaaviones), pronto se suma la de portar misiles balísticos nucleares; haciendo del sigilo y la ausencia de alerta previa al lanzamiento, el más peligroso de los elementos que conforman la tríada nuclear [2]. 

El primer submarino estratégico o SSBN (Submarine Ship Ballistic-Missile nuclear) también será obra norteamericana, con el USS «George Washington» (SSBN-598), armado con 16 misiles Polaris A1 y botado en fecha tan lejana como 1958; este programa de misiles se extenderá también a la Royal Navy británica, botando su primer SSBN, el HMS «Resolution» en 1964.  Por su parte la Unión soviética lanza su primer submarino nuclear en 1958, clase November (Proyecto 627); derivando rápidamente en submarinos para misiles de crucero, de la que la flota roja fue precursora. La primera nave para misiles balísticos de la clase Hotel (Proyecto 658), entrará en servicio en 1960.

España en esta época, de la mano del régimen del general Franco, también apuesta por la incipiente y exitosa energía nuclear en el ámbito civil [3], llegando a plantearse el uso del submarino nuclear con el plan diseñado por el Almirante Carrero Blanco (a la sazón presidente del Gobierno) e incluso la posesión de armas atómicas, con el denominado proyecto ‘Islero’, ya que España se niega a firmar el tratado de no proliferación nuclear (TNP). El fin de la dictadura y la adhesión a dicho tratado por parte del presidente Felipe Gonzalez en 1987, acaba definitivamente con estos planes; la Armada, de la mano del AJEMA Almirante Nardiz, redacta en 1988 un nuevo plan estratégico denominado Alta mar (PAM) que vendrá a sustituir al PLANGENAR (plan general de la armada) de 1978 y donde ya no figuran los submarinos nucleares. 

El PAM es ratificado por el ministro Narcis Serra en 1990 y es la base que ha conformado la flota actual, que avanza desde hace ya varios años sin un nuevo documento de referencia a largo plazo que tome el relevo de aquel. Se da la circunstancia de que el incumplimiento más notable del PAM es el de la flotilla submarina, donde las dos series de origen francés (S60 Daphne y S70 Agosta) han quedado reducidas a una debido a los retrasos (casi dos décadas) en el desarrollo del primer submarino enteramente nacional de nuestra armada, el S80+.


Gráfico general del concepto de SSN propuesto en el presente artículo. Autor - Roberto Gutiérrez.

Gráfico general del concepto de SSN propuesto en el presente artículo. Autor - Roberto Gutiérrez.

29 mayo 2023

El submarino U17 llega al Museo Technik de Speyer

 Por el momento, la última etapa del viaje de la U17: el buque de guerra desguazado llegó el domingo al Museo Técnico de Speyer. Los organizadores utilizaron una plataforma rebajada de 30 ejes para el trayecto. Numerosos curiosos recorrieron los cuatro kilómetros del trayecto.

El Museo Technik de Speyer recibió el domingo por la tarde el submarino U17, que había sido retirado del servicio por la Marina alemana. El buque, de casi 50 metros de eslora y 500 toneladas de peso, fue trasladado a pie en camión desde el puerto natural de la localidad hasta el recinto ferial.

Fue el punto culminante de un espectacular transporte por agua y tierra que duró varias semanas. A lo largo del recorrido se congregaron miles de espectadores amantes de la tecnología que estaban encantados de ver el barco de cerca.

Poco antes del Museo Technik, las cosas volvieron a complicarse: Había que sortear varias curvas, algunas de ellas cerradas. Por ejemplo, el submarino, que es tan largo como once coches y medio, tuvo que maniobrar en la curva de un cruce de carreteras. Para ello, incluso hubo que desviar un semáforo.

También pudo verse afectado un árbol: Según el portavoz del museo, el submarino chocó contra un árbol poco antes de llegar a su destino. Según la policía, aún se está investigando si se produjeron daños materiales.

Speyer es sólo una escala para el submarino

El U17 estará en un emplazamiento al aire libre en Espira y podrá verse inicialmente desde el exterior, añadió el portavoz. Sin embargo, el barco no alcanzará su posición definitiva en el museo de Speyer hasta el lunes.

Speyer, sin embargo, no es la última ubicación del barco. Aquí se trabajará primero en el coloso de acero para su posterior transporte. Hay que retirar unas cien toneladas de baterías del barco, arreglar los motores y hacerlo girar bajo un puente camino de Sinsheim. En 2024, el U17 irá probablemente al Museo Technik de Sinsheim (Baden-Wurtemberg). El barco llevaba 40 años en servicio en la Armada, según declaró a SWR Jürgen Weber, antiguo comandante de la embarcación.

Con la grúa de plataforma baja desde el pontón flotante a tierra firme

El sábado, el submarino fue izado de un pontón flotante a una góndola de cama rebajada en el puerto de Speyer. Después, el camión especial llevó la embarcación centímetro a centímetro hasta tierra firme, donde se siguió maniobrando de un lado a otro para conseguir la posición correcta. El viernes se elevó con gatos hidráulicos para que la plataforma rebajada de 30 ejes pudiera pasar por debajo. "Ahora se hace cargo de la carga, por así decirlo", explicó el portavoz del museo, Andreas Hemmer.

Gran interés en las escalas

El interés de los espectadores fue enorme en las escalas del submarino en el Rin. Miles de personas acudieron a Lahnstein, Maguncia y Mannheim para ver el submarino de cerca. El submarino se iluminó por la noche. También el domingo muchos espectadores acompañaron al submarino en su recorrido.

Numerosas personas observan el submarino U17 en Maguncia. (Foto: SWR)

La última morada del submarino será el Museo Técnico de Sinsheim, en Baden-Wurtemberg, en 2024.

Espectadores observan el U17 en Maguncia. (Foto: SWR)

El destino del submarino, dado de baja por la Marina alemana en 2010, es Speyer. El coloso de 48 metros de eslora y 500 toneladas de peso había sido desmilitarizado previamente en un astillero de Kiel y cargado en un pontón flotante.

A finales de abril, el submarino inició su viaje de tres semanas por el Canal de Kiel, el Mar del Norte y el Rin. Está previsto que llegue a Speyer el 17 de mayo, donde será reacondicionado en el taller del Museo Technik.

Está previsto que el submarino se instale definitivamente en el Museo Técnico de Sinsheim (Baden-Wurtemberg) en 2024.

Personas interesadas observan el submarino a orillas del Rin en Maguncia. (Foto: SWR)

El lunes por la tarde hubo mucha actividad a orillas del Rin en Maguncia. El submarino U17 atracó a las 17:20.

Como antes en Lahnstein, numerosos visitantes acudieron a ver el antiguo buque de la Marina alemana.

Jóvenes o mayores: también en Maguncia, la sub-17 atrajo a numerosos espectadores.

El destino del submarino, dado de baja por la Marina alemana en 2010, es Speyer. El coloso de 48 metros de eslora y 500 toneladas de peso había sido desmilitarizado previamente en un astillero de Kiel y cargado en un pontón flotante.

A finales de abril, el submarino inició su viaje de tres semanas por el Canal de Kiel, el Mar del Norte y el Rin. Está previsto que llegue a Speyer el 17 de mayo, donde será reacondicionado en el taller del Museo Technik.

El portavoz del museo, Holger Baschleben, declaró que el museo nunca había experimentado tal ajetreo durante un transporte. Fue bastante más que con el transbordador espacial ruso Buran, que también fue transportado a través del Rin, y supuso una "gran reacción".

¿Por qué no navegó el propio submarino?

Porque el submarino ha sido desmilitarizado, ya no puede flotar. Según el Museo Technik, las cámaras de inmersión quedaron destruidas. Además, el barco tiene un calado de cuatro metros, lo que no le permite viajar por el Rin, donde el calado es de sólo dos metros en algunos lugares.

El transporte de Kiel a Sinsheim cuesta unos dos millones de euros

El U17 fue cargado en un pontón del astillero ThyssenKrupp Marine System de Kiel a finales de abril. Allí, el submarino había sido desmilitarizado en las últimas semanas. Desde el 28 de abril, el viejo submarino se dirigía a Speyer desde Kiel a través del Canal de Kiel, el Mar del Norte y el Rin. "Será un transporte al límite de lo factible", había adelantado el presidente del museo, Hermann Layher. Según el museo, el transporte costará unos dos millones de euros.


Nueva vida como submarino de museo en Sinsheim

El U17 había estado en servicio desde 1973 y fue retirado del servicio en Eckernförde en diciembre de 2010. Tras su desguace, el U17 permaneció once años en un arsenal naval de Wilhelmshaven hasta que zarpó por última vez en julio de 2021. Desde allí fue remolcado a Kiel.

Fuente:
SWR Aktuell. (2023, May 21). U-Boot U17 im Technik Museum speyer angekommen. swr.online.https://www.swr.de/swraktuell/rheinland-pfalz/u-boot-u17-in-technikmuseum-speyer-angekommen-100.html