El 15 de mayo de 1943 un destacamento naval cubano, comandado por el alférez de fragata Mario Ramírez, e integrado por los cazas submarinos Cs11; Cs12 y Cs13, navegaba de Isabela de Sagua a La Habana. Escoltaba los mercantes “Wanks” y “Camagüey”, cargados con azúcar.
Con suma cautela avanzaba el convoy. Conocían sobre el avistamiento de un submarino nazi en aguas al norte de Matanzas, que se dirigía rumbo a Las Villas. A las 5:15 de la tarde, un avión de reconocimiento estadunidense detectó el sumergible a la altura de Cayo Mégano, entre Isabela y Sierra Morena, localidad esta última cercana a Hoyo Colorado, en Martí.
El Cs13, al localizar el objetivo enemigo, le lanzó varias cargas de profundidad, las que impactan y hunden el submarino alemán U 176, de la Clase IXC, capitaneado por Reiner Dienksen. Este oficial era responsable del hundimiento de varios mercantes, incluido el “Mambí”, abatido dos días antes.
La Fuerza de Submarinos está constituida por unidades submarinas para realizar operaciones de guerra antisuperficie y antisubmarinas, reconocimiento de costas, recolección de información y la proyección de fuerzas especiales.
Durante el Conflicto del Atlántico Sur esas unidades, materializadas por los submarinos ARA “Santa Fe” y ARA “Santa San Luis”, tuvieron un rol primordial en condiciones adversas que marcó el bautismo de fuego de la Fuerza de Submarinos de la Armada Argentina.
Entre las acciones, figura la del ARA “Santa Fe”, por haber trasladado a parte de los efectivos que llevarían a cabo la Operación Rosario, constituyendo la primera misión de guerra del Arma Submarina; y la del ARA “San Luis”, con el primer lanzamiento de un torpedo en combate del arma submarina argentina el 1º de mayo, lo que se convertiría en el bautismo de fuego de toda esta clase de submarinos.
Las acciones llevadas a cabo por ambas unidades de guerra durante el bloqueo impuesto por el enemigo, puede darnos una idea de las misiones de nuestros submarinos y de las adversas condiciones en que debieron operar. Más de una vez estuvieron bajo la mira de la Fuerza Británica mientras cumplían con su misión.
Las acciones del submarino ARA “Santa Fe”
En 1982, el ARA “Santa Fe” (S-21) fue el primero de los dos submarinos en zarpar y lo hizo para participar, desde el minuto cero, en la Operación Rosario.
El 27 de marzo de 1982 zarpó hacia el sur desde la Base Naval Mar del Plata bajo el comando del Capitán de Corbeta Horacio Bicain. Su misión principal era desembarcar al personal de la Agrupación Buzos Tácticos (APBT) en las inmediaciones del Cabo San Felipe, al norte de Puerto Argentino, para luego destacarse a un área de patrulla asignada.
El desembarco de personal de la APBT se fundaba en que este tipo de Fuerzas Especiales, tiene entre otras tareas, la de incursionar en costas enemigas con el fin de obtener información para posteriores desembarcos.
En la madrugada del 2 de abril, luego de navegar entre un mar violento y fuertes vientos australes, las fuerzas especiales navales desembarcaron en las costas al norte de Punta Celebroña, próxima a la Isla Riñón y posteriormente tocar el suelo de Malvinas.
Tras el desembarco, el submarino regresó a Mar del Plata, donde se le asignó una nueva misión: transportar una sección de Infantes de Marina para reforzar a las fuerzas que habían recuperado y se hallaban en las islas Georgias del Sur. El Comandante del ARA “Santa Fe” tenía la orden de evitar la posible presencia enemiga para desembarcar los refuerzos en la vieja estación ballenera de Grytviken.
Zarpó desde la Base Naval Mar del Plata el 16 de abril, con 23 torpedos y los Infantes de Marina equipados para reforzar militarmente las Georgias del Sur, destino que alcanzó ocho días más tarde. Luego de la mala meteorología y de presentar una falla en los sistemas, comenzó el desembarco del personal de Infantería de Marina sobre las costas de la caleta Capitán Vago.
Para ponerse al día con las reparaciones de a bordo, el 25 de abril el Capitán Bicain ordenó partir de Caleta Vago en busca de refugio. Luego de una hora de navegación, el S-21 fue atacado por los helicópteros británicos Wessex, Sea Lynx y Wasp. Es este último, el que lanzó un misil AS-12 que impactó en la vela del submarino argentino, hiriendo al Cabo Segundo Alberto Macías, que repelía el ataque desde la vela con un fusil FAL.
Luego de amarrar en el muelle de Caleta Vago, se desató un breve combate que terminó con la rendición de la tripulación del submarino y la Infantería de Marina ante la superioridad británica en el terreno. Al día siguiente, las fuerzas inglesas decidieron trasladar al submarino argentino capturado. Para la maniobra se destacaron seis suboficiales y el Comandante, bajo la supervisión un oficial británico y Royal Marines armados con ametralladoras Sterling. Durante la maniobra, en un episodio confuso, el guardia británico que lo custodiaba disparó una ráfaga de ametralladora al entonces Suboficial Primero Maquinista Félix Oscar Artuso, creyendo que intentaba hundir la nave, causando su muerte.
Luego de amarrar la unidad, se escoró y se hundió definitivamente a 20 metros de profundidad, dejando sólo una parte de la vela a la vista. Entre 1983 y 1984 el submarino fue reflotado por los británicos, posiblemente para su traslado a Gran Bretaña; sin embargo, el buque terminó por hundirse en aguas abiertas dando así un fin honorable a su veterana carrera de servicios a la Armada Argentina.
El ARA “Santa Fe” obtuvo la condecoración por Operaciones en Combate, y el reconocimiento y recuerdo del pueblo argentino.
El submarino ARA San Luis
Su campaña duró 40 días y encabezó tres ataques a buques ingleses, pero el más importante fue el del 1º de mayo cuando fue bombardeado durante 22 horas ininterrumpidas.
El 11 de abril de 1982, el submarino ARA “San Luis” (S-32) zarpó desde la Base Naval Mar del Plata al mando del Capitán de Fragata Fernando Azcueta rumbo al sur, con la orden de desgastar a la fuerza incursora expedicionaria británica en el área focal Malvinas/ Georgias.
Seis días más tarde debió realizar una estación al este del Golfo San Jorge, donde navegó por diez días hasta que quedó en desuso la computadora de control tiro. Esto significaba que, en caso de combate, los torpedos sólo podrían dispararse con el control manual de emergencia, con una significativa pérdida de eficacia.
El 1º de mayo, luego de que los sonaristas del “San Luis” advirtieran la presencia de naves de guerra enemigas, el Capitán Azcueta ordenó cubrir puestos de combate. Pasadas las 10 de la mañana se efectuó el lanzamiento de un torpedo SST–4 sobre un blanco clasificado como un destructor. Cuatro minutos más tarde el submarino perdió contacto con el torpedo y no se escuchó ninguna explosión.
En las primeras horas de la tarde, la réplica enemiga se hizo presente a través del lanzamiento de un torpedo antisubmarino desde un helicóptero británico, el cual pudo ser evadido por el submarino, que momentos más tarde emprendió su marcha hacia las costas malvinenses. A las 16 horas la unidad submarina encontró refugio en un fondo pedregoso, donde aguardó en total silencio para no ser detectado mientras los británicos continuaban atacando al buque con bombas de profundidad.
Durante la noche, el “San Luis” emprendió su marcha en busca de aguas abiertas hasta que fue interrumpido por el ataque inglés. La decisión del Capitán Azcueta fue asentarse en el lecho del mar y sin hacer el menor ruido metálico para intentar desaparecer de los radares enemigos.
Luego de una semana de patrullar, el 8 de mayo la unidad detectó un rumor hidrofónico y minutos antes de las 10 de la noche lanzó un torpedo antisubmarino MK–37. El disparo explotó y el blanco cambió el rumbo hacia la costa. Dos días después, el S-32 interceptó la trayectoria de una nave enemiga y en la madrugada del 11 de mayo, el Capitán Azcueta ordenó el disparo de un torpedo SST-4. Las naves enemigas se retiraron del lugar sin intentar ningún contraataque.
El 19 de mayo, luego de 39 días de patrulla y 864 horas de inmersión, el Comandante del submarino recibió la orden de regresar a su base de operaciones en Puerto Belgrano con el objetivo de reparar las computadoras de control tiro y reabastecer la nave. Finalmente, el 14 de junio la tripulación fue sorprendida con el cese de las hostilidades entre Argentina y Gran Bretaña.
A pesar de la falta de efectividad de los torpedos del “San Luis”, la actuación en combate del submarino causó conmoción en los altos mandos de la flota británica, ya que a pesar de que contaba con los más modernos y poderosos medios para la detección submarina, nunca pudieron localizar con precisión de blanco al buque de guerra nacional.
Su activa participación, demostró el alto grado de preparación y valor que posee la Fuerza de Submarinos. Su tripulación logró burlar el gran bloqueo antisubmarino ejercido por la flota británica, situación que se vio reflejada cuando esta unidad fue condecorada por el Congreso de la Nación Argentina con la Medalla de Honor al Valor en Combate.
Washington: En este momento un video se está viralizando muy rápido entre los usuarios de Facebook y Twitter. Se ve en este video que un submarino de la Marina de los EE.UU. sale rompiendo la pared de hielo. Este submarino es el USS Hartford y es un submarino eléctrico de ataque rápido de clase Los Ángeles. El video que se está volviendo viral es del año 2018 cuando este submarino participaba en un ejercicio. Según la Marina de los EE. UU., este ejercicio es muy importante para la fuerza de submarinos.
Ejercicio realizado en el año 2018 El USS Hartford fue visto en el Ártico al norte de Alaska en marzo de 2018. Además de Hartford, el USS Connecticut también participó en este ejercicio. Connecticut y el submarino de ataque rápido Hartford salieron rompiendo el hielo. El ejercicio en el que participó el submarino se denominó Ice Exercise 2018 y tuvo una duración de cinco semanas. También se organizó un ejercicio similar en el año 2020.
El submarino de la Royal Navy del Reino Unido, HMS Trending, también estuvo aquí junto con ambos submarinos. Este entrenamiento se lleva a cabo cada dos años en el Ártico para probar la capacidad de combate de los submarinos en aguas extremadamente frías y establecer su estándar. El submarino que salió rompiendo el mar de hielo, su costo es de más de dos mil millones de dólares. Tiene 110 metros de largo y pesa alrededor de 16500 toneladas. ¿Por qué el propósito de este ejercicio Oficiales de la Marina de los EE. UU. dijeron que Ice X es un ejercicio en el que la fuerza de submarinos de la Marina de los EE. UU. y los socios de la Marina británica se encuentran en un entorno desafiante. Las operaciones en este entorno brindan la oportunidad de probar sistemas de combate y armas, sonar, sistemas de comunicación y navegación. La presencia de hielo hace que el entorno submarino sea aún más complejo. Según los funcionarios, el hielo del Ártico cambia la forma en que operan, se comunican y navegan los submarinos.
submarinos atravesando el ártico En los últimos años, el Ártico se utiliza como ruta de tránsito de submarinos. Anteriormente en ICEX 2016, también los submarinos estadounidenses USS Hampton y USS Hartford habían completado un entrenamiento similar. En primer lugar, en los años 1947-49, tuvo lugar la primera operación bajo el hielo del Ártico en la que los submarinos estaban bajo el hielo. El 1 de agosto de 1947, el submarino diésel USS Boarfish sirvió a bordo del barco como piloto de hielo, con Waldo Lyon, el fundador del Arctic Submarine Laboratory. En ese momento había llevado a cabo la misión bajo el hielo.
La Armada de Corea del Sur recibió su segundo submarino diésel-eléctrico de clase KSS-III. La ceremonia de puesta en servicio del submarino se llevó a cabo en Daewoo Shipbuilding & Marine Engineering en la isla de Geoje-do.
La Armada de Corea del Sur recibió un segundo submarino diesel-eléctrico de su propio diseño de VNEU, el submarino se llamó "An Mu" en honor al luchador por la independencia de Corea que luchó contra Japón. El submarino se colocó en 2016 y se botó el 10 de noviembre de 2020. Según los planes del ejército de Corea del Sur, el submarino realizará su primera campaña militar el próximo año, 2024.
El nuevo submarino diésel-eléctrico pertenece al proyecto KSS-III, desarrollado íntegramente por especialistas surcoreanos. El desarrollo de los submarinos de este proyecto comenzó a principios de la década de 2010. El submarino líder, llamado Dosan An Changho, se botó en septiembre de 2018 y se puso en servicio en agosto de 2021. En total, la Armada de Corea del Sur planea adoptar 9 submarinos de este tipo. Estos barcos deberían venir a reemplazar a los que están actualmente en servicio flota Submarinos diesel-eléctricos alemanes del proyecto 209/1200 construido en 1980-90.
Los submarinos se construyen en series de tres submarinos. La segunda serie tendrá algunas diferencias de diseño, en particular, baterías de iones de litio en lugar de las estándar. En la tercera serie está previsto aplicar "tecnologías avanzadas".
Según los datos publicados, el desplazamiento de superficie del submarino diesel-eléctrico KSS-III es de 3358 toneladas, bajo el agua - 3705 toneladas, longitud - 83,3, ancho - 9,6 metros. El submarino tiene una instalación anaeróbica, cuyos detalles no han sido revelados. Se afirma que gracias a VNEU, el submarino puede estar bajo el agua hasta por 20 días. Velocidad bajo el agua - 20 nudos. El rango de crucero se declara en 10 millas náuticas. Tripulación - 50 personas. El submarino tiene seis lanzadores verticales para misiles balísticos no nucleares.
Desde el 14 de abril se está llevando a cabo una inspección sorpresa de la Flota del Pacífico rusa, en el marco de la cual se han realizado maniobras para comprobar la preparación para el combate de los submarinos lanzamisiles estratégicos,comunicóeste lunes el ministro de Defensa de Rusia, Serguéi Shoigú.
En una reunión con el presidente ruso, Vladímir Putin, Shoigú declaró que, durante la inspección, en la que participaban más de 25.000 militares y 167 buques, entre ellos 12 submarinos, las tropas habían sido puestas “en plena disposición combativa” y habían comenzado a realizar tareas de entrenamiento de combate.
“Se han hecho prácticas con submarinos lanzamisiles estratégicos y su preparación para el uso de armas“, dijo, añadiendo que la siguiente fase de la inspección, que comenzará el martes, incluirá ejercicios para detectar y destruir submarinos y grupos de buques enemigos.
Por su parte, Putin resaltó que para Rusia está claro cuáles son las prioridades para el uso de las Fuerzas Armadas, “esto se refiere principalmente a la dirección de Ucrania y todo lo relacionado con la protección de nuestro pueblo en Donbass, en otros nuevos territorios”.
Sin embargo, el mandatario afirmó que nadie ha cancelado la tarea de desarrollo de la flota, incluso en el teatro del Pacífico, por lo que le pidió al ministro continuar con esta tarea y “prestar atención también al desarrollo y preparación de eventos similares en otras flotas”. Subrayó que algunos componentes de las fuerzas navales de Rusia “pueden ser utilizados en conflictos en cualquier dirección“.