01 enero 2023

El misterio del 'U-869', el submarino fantasma de Hitler que se descubrió en Nueva Jersey

 A Helmuth Neuerburg, comandante del U-869, las autoridades nazis le encargaron una última y utópica misión en diciembre de 1944, ya en el epílogo de la II Guerra Mundial, cuando la derrota de Hitler era manifiesta: combatir a la Armada de Estados Unidos en el Atlántico, probablemente el destino más prestigioso para un submarino alemán. De camino hacia la costa de Nueva York y ante la dificultad de establecer comunicaciones, los planes se alteraron desde el alto mando: el U-Boot debía dirigirse a Gibraltar para patrullar el litoral africano. El mensaje, sin embargo, nunca fue recibido.

Es probable que el U-869 se acercara a las costas estadounidenses a principios de febrero de 1945. Los aliados, que interceptaban todos los avisos enemigos, estaban al tanto de su presencia y conocían su destino. Los destructores fueron alertados para enviarlo al fondo del mar, pero nunca se entabló ningún combate. El submarino nazi desapareció sin dejar rastro, y con él se hundieron las vidas del comandante Neuerburg y del resto de la tripulación —de los 56 marinos solo se salvaría uno, el operador de radio Herbert Guschewski, que se había quedado en tierra en último momento por una neumonía—.

A finales del verano de 1991, el capitán de un barco pesquero al que todos conocían como Skeets le confió a Bill Nagle, una leyenda del submarinismo en Nueva Jersey que se dedicaba a encontrar y desvalijar pecios antiguos, las coordenadas de un lugar especial que probablemente escondiese un barco hundido por la cantidad de pez que allí se capturaba. La ubicación del sitio, a unos 96 kilómetros de la costa de la población de Brielle, se la intercambió por la de un pequeño naufragio cerca de la orilla en el que abundaban los calderones.

Inmersión en el 'U-869' en agosto de 2020

La primera inmersión programada por Nagle, su íntimo amigo John Chatterton, un veterano de Vietnam, y doce intrépidos buzos —luego se uniría a esta aventura otro de sus protagonistas, Richie Kohler— confirmó que a unos setenta metros de profundidad, en gélidas aguas de poca visibilidad y entre fuertes corrientes, se encontraba el pecio de un submarino alemán intacto y sin documentar. El U-869, aunque en aquel momento nadie lo sabía, acababa de aparecer casi medio siglo más tarde de su misterioso hundimiento. 

La fascinante historia del descubrimiento de la nave sumergible nazi y la búsqueda de su identidad la contó en 2004 el periodista Robert Kurson en su best seller titulado Tras la sombra de un sumbarino, que ahora reedita Península —la primera edición en español es de RBA de 2005—. Es sin duda un clásico del género de la no ficción narrativa, un gran reportaje que describe con profundidad y dramatismo la arriesgada empresa de los buceadores —tres murieron durante las inmersiones—, o mejor dicho los cazatesoros, porque así han de ser llamados a pesar de su innegable valentía.

¿A quién disparó?

No fue hasta 1997, con Bill Nagle ya muerto, cuando Chatterton y Kohler encontraron la prueba concluyente de que el submarino era el U-869, cuya desaparición se relacionaba con las aguas de Gibraltar. Antes habían recuperado numerosos objetos, como piezas de vajilla grabadas con la esvástica, y algo mucho más escalofriante: calaveras, fémures y otros huesosde los integrantes de la tripulación que habían quedado atrapados. La crónica de Kurson indaga con precisión literaria en la cadena de acontecimientos, pero es que además recoge pasajes de verdadera angustia que convierte con su rica prosa en escenas dignas de un thriller.

Todavía hoy quedan interrogantes por resolver, siendo el principal el porqué del hundimiento del submarino. La hipótesis más plausible sobre el colosal daño que sufrió el puente de mando, un boquete de unos cuatro metros de ancho por nueve de largo, señala al impacto de un torpedo propio, como resume el autor en el epílogo. El disparo de un torpedo acústico o "corredor en círculos", que perseguían los sonidos de los motores eléctricos, las bombas y los generadores de las embarcaciones, probablemente se tornó en contra del U-869, a pesar de que el comandante estaba instruido sobre cómo esquivarlo: sumergiéndose o cambiando el rumbo. Nunca se sabrán las órdenes que gritó en esos instantes Helmuth Neuerburg. Tampoco a qué buque había disparado. Son los grandes enigmas del U-Boot fantasma de Hitler.

Portada de 'Tras la sombra de un submarino'.

Portada de 'Tras la sombra de un submarino'. Península

Resulta estremecedora la descripción que hace el reportero sobre el infierno desatado tras el estallido: "Los hombres que estaban en la zona del puente debieron de volar en pedazos y seguramente quedaron pulverizados. (...) Sin duda se generaron ondas de presión de aire que corrieron hacia ambos extremos de los 77 metros de largo de la nave, lanzando por los aires a algunos marineros, quienes chocarían contra el techo o las paredes o entre sí, aplastando a otros como marionetas (...) El submarino tardó probablemente menos de treinta segundos en llenarse de agua y menos de un minuto en el fondeo del océano. Si alguien hubiera sobrevivido a la explosión y, de alguna manera, hubiese conseguido llegar a la superficie, no habría sobrevivido más de una hora en aquel océano helado".

Otro aspecto llamativo de esta singular historia es el comportamiento antagónico de sus dos protagonistas principales después de la confirmación del número del pecio: mientras Chatterton se desentendió casi por completo, Kohler sintió un compromiso moral con los descendientesde todos los marinos. Así dio con el afortunado Guschewski, que recordaba cómo el comandante se había despedido de él llevándole chocolates, galletas y flores y deseándole una pronta recuperación. La fortuna le había privado de una muerte terrible.

El histórico submarino Galerna S-71 regresa al mar cinco años después

 21 de enero de 1983. Arsenal Militar de Cartagena.Ceremonia castrense presidida por el Jefe del Arsenal de Cartagena, vicealmirante Riera Pons. El submarino Galerna se entrega oficialmente a la Armada. Aquella misma tarde, parte rumbo a Barcelona. La Diputación de la Ciudad Condal ofrece la Bandera de Combate en un decreto promulgado aquel mismo día:

«...el acto de entrega de la referida Bandera de Combate, constituye para la Excma. Diputación Provincial de Barcelona un acto de honor y de orgullo, pues le consta que, al izarse a bordo del Galerna, se refundirán en la insignia de la Patria los sentimientos de grandeza, unidad y paz que todo el pueblo español desea y que las Fuerzas Armadas tutelan y garantizan.»
24 de enero de 1983. Acto solemne en Barcelona. Muelle de Bosch i Alsina. Numerosas autoridades civiles y militares se congregan para la entrega de la bandera de la bandera de combate al Galerna. El acto fue presidido por el entonces ministro de Defensa, el socialista Narcis Serra. Se encuentra presente el Ajema, almirante Saturnino Suanzes. Y por supuesto, el entonces presidente de la Generalitat, Jordi Pujol. En aquella época el nacionalismo catalán participaba con naturalidad en actos como este, en los que se glosaba la unidad de España y la labor de las Fuerzas Armadas españolas. Aún tuvo que pasar mucho tiempo para que, al pairo del apoyo a la gobernabilidad de España, la antigua CiU se escorase hacia el independentismo sin tapujos.
Diciembre de 2022. Han pasado 40 años y el histórico submarino S-71 Galerna ha regresado al mar para realizar adiestramiento propio tras haber finalizado la pasada semana el periodo de inmovilización conocido como P.01, según ha informado la Armada. El S-71 ha experimentado exhaustivos trabajos de reparación y revisión para su extensión del ciclo de vida. De este modo, según las previsiones de los expertos, se podrá alargar durante cinco años más su operatividad. La Armada cuenta desde ahora con un submarino totalmente renovado, actualizado y operativo. Además, convivirá durante un tiempo con los nuevos submarinos de la clase S-80, así como con el Tramontana S-74, permitiendo a la Armada aumentar su capacidad defensiva en el mar.
Vista aérea del submarino Galerna S-71 en navegación

Vista aérea del submarino Galerna S-71 en navegaciónArmada Española

El submarino Galerna S-71

El submarino Galerna S-71Armada Española

Emblema del submarino Galerna
Navantia y la Armada desarrollaron el pasado mes de julio y agosto las pruebas de mar del buque. Se probaron todos los servicios relacionados con la propulsión del buque, navegación y comunicaciones, así como prueba de inmersión estática y test previos al comienzo de las navegaciones en inmersión. El S-71 pasó todos los exámenes con éxito y está listo para volver a salir al terreno de juego.

En datos

  • Desplazamiento:
Superficie: 1490 t
Inmersión: 1750 t
Eslora: 67,9 m

  • Manga: 6,8 m

  • Calado: 5,40

  • Motores:
2 Diesel de 3600 CV
1 Motor Eléctrico Principal: 550VCC, 2120A, 2200KW
1 Hélice
  • Autonomía: 9000 Millas en inmersión a 9 nudos con snorkel ó 45 días
  • Velocidad:
Max. 12 nudos en superficie
Max. 20,5 nudos en inmersión

  • Armamento: 4 Tubos lanzatorpedos
Torpedos L5 Mod.4
Torpedo F-17 Mod. 1 Y 2
Mina MCC-23D
El submarino Galerna S-71 navega de nuevo tras una revisión que ha durado un lustro

El submarino Galerna S-71 navega de nuevo tras una revisión que ha durado un lustroArmada

El Galerna ha pasado su quinta gran carena. La gran carenaes un proceso de revisión exhaustiva del submarino para garantizar su operatividad durante su siguiente ciclo de vida. Durante los trabajos en el dique seco, los operarios revisaron, desmontaron y volvieron a montar más de 15.000 elementos del buque, según indicó Navantia.

Lanzamiento del portamisiles submarino nuclear "Emperador Alejandro III" proyecto "Borey-A"

 Lanzamiento del portamisiles submarino nuclear "Emperador Alejandro III" proyecto "Borey-A"


Se ha lanzado el séptimo portamisiles submarino nuclear Borey-A. La solemne ceremonia de retiro del taller del APRKSN "Emperador Alejandro III" tuvo lugar en Sevmash. Así lo informó el servicio de prensa del Ministerio de Defensa. 


Se lanzó el submarino nuclear estratégico Imperator Alexander III, el presidente ruso, Vladimir Putin, participó en la ceremonia a través de un enlace de video remoto. El trabajo en el submarino continuará cerca del muro de equipamiento de la empresa, las pruebas en el mar de la fábrica están programadas tentativamente para junio del próximo año. 

APRSN "Imperator Alexander III" es el cuarto portamisiles submarino del proyecto Borey-A, construido de acuerdo con un proyecto modernizado. En consecuencia, es la tercera serie después del submarino líder "Príncipe Vladimir", la primera y segunda serie "Príncipe Oleg" y "Generalísimo Suvorov". Establecido en Sevmash el 18 de diciembre de 2015, lanzado el 29 de diciembre de 2022. Diseñado para el Pacífico flota, pero esta es información preliminar. 

En los medios, el APRKSN "Imperator Alexander III" se llama el séptimo submarino del proyecto, y esto no es un error, dados los primeros tres portamisiles del proyecto básico "Borey": "Yuri Dolgoruky", "Alexander Nevsky" y "Vladimir Monomakh". 

Los portamisiles submarinos nucleares del proyecto Borey-A tienen un desplazamiento bajo el agua de 24000 toneladas, una profundidad máxima de inmersión de 480 metros y una profundidad de trabajo de 400 metros. Tripulación - 107 personas, autonomía - 90 días, velocidad submarina - 29 nudos. Está armado con R-30 Bulava SLBM, torpedos de 533 mm, misiles torpedos RPK-6M Vodopad. Tiene alta maniobrabilidad y sigilo acústico.

Rusia prueba submarinos diésel en el Ártico por primera vez en mucho tiempo

 Rusia prueba submarinos diésel en el Ártico por primera vez en mucho tiempo

Por primera vez en varias décadas, el Ministerio de Defensa de Rusia ha probado los submarinos diésel del Proyecto 636.3 en condiciones árticas.

Hablamos de los submarinos del Proyecto 636.3, que son los más silenciosos del mundo, por lo que fueron apodados “agujeros negros” en la Armada. Los primeros seis submarinos de este tipo se construyeron entre 2014 y 2016. En otoño de 2016 se firmó un contrato por otros seis submarinos de esta serie para la Flota del Pacífico, tres de los cuales ya han sido fabricados, informa Izvestia.

Submarino “Magadan” proyecto 636.3 / Foto: “Admiralty Shipyards”, OJSC

Los submarinos fueron revisados ​​en la Ruta del Mar del Norte (NSR) como parte de la expedición ártica Umka-2022. Durante las maniobras, los submarinos atacaron objetivos de superficie y submarinos, y también lanzaron misiles de crucero Caliber. Según una fuente del Ministerio de Defensa, los resultados de las pruebas demostraron que los barcos son aptos para trabajar en el Ártico.

Según el historiador militar Dmitry Boltenkov, las maniobras anteriores de submarinos de este tipo tuvieron lugar en el área de la Ruta del Mar del Norte en la década de 1950, después de lo cual solo participaron en las pruebas submarinos nucleares. “Fue una transición dura. [по СМП] – estaban trasladando un gran destacamento de barcos, algunos de los barcos se atascaron. Y ahora, por primera vez en muchas décadas, un submarino diesel-eléctrico ha hecho la transición a lo largo de la NSR a la Flota del Pacífico”, dijo el experto.

Según él, ahora Rusia podrá utilizar los barcos del Proyecto 636.3 para patrullar y reconocer los mares árticos.

En julio, se supo que la Flota Rusa del Pacífico realizó ejercicios para proteger la Ruta del Mar del Norte con la participación de los submarinos nucleares 949A Antey.

SUBMARINO S-81

 El submarino S-81 Isaac Peral se pone a prueba el próximo mes de enero con la primera inmersión estática a cota periscópica. Una vez comprobado el funcionamiento de todos los sistemas, se pasará a una inmersión a máxima profundidad, uno de los exámenes definitivos. Posteriormente, según las previsiones, las pruebas incluirán por primera vez el lanzamiento de misiles antibuques, torpedos y minas. La Armada ultima de esta forma los preparativos para los ejercicios de adiestramiento y de certificación del nuevo submarino. La entrega a la Armada está prevista durante el primer semestre de 2023, aunque podría demorarse. Sea como sea, debe completar las pruebas de mar pendientes. El S-81, de diseño y construcción españoles, fue puesto a flote en mayo de 2021, tras una ceremonia presidida por Su Majestad el Rey y con Su Alteza Real la Princesa de Asturias como madrina del buque.

Submarinos de la clase S-80
Submarinos de la clase S-80
Los submarinos de la clase S-80 incluye un avanzado y completo armamento. Integra un sistema de combate desarrollado por Navantia en colaboración con Lockheed Martin, que suministra el conjunto de sonares, y la capacidad de lanzar misiles tácticos de ataque a tierra.

MISIONES DE GUERRA

  • Guerra antisuperficie: misiles sub-harpoon de largo alcance.
  • Guerra antisubmarina: torpedos pesados DM2A4.
  • Ataque a tierra: el submarino está preparado para llevar misiles Tomahawk.
  • Equipo de lanzamiento de armas: compuesto por estiba para 12 armas largas y 6 tubos lanzatorpedos con descarga positiva.
    ​(Fuente: Navantia)
Navantia pone de manifiesto que, aparte de las seleccionadas por la Armada española para el S-80, el submarino es capaz de integrar otras armas para adaptarse a las demandas concretas. Los sensores y armas instalados en los S-80 le capacitan además para realizar una amplia gama de operaciones. Indra ha desarrollado un innovador radar y todo el sistema de contramedidas, simuladores tácticos y de plataforma. Y además contará con ocho mástiles de tecnología punta y una modernísima y amplia gama de sónares.

OBJETIVOS

  • Operaciones en aguas someras
  • Misiones especiales y de evacuación discreta de personal civil
  • Recopilación de datos de inteligencia, reconocimiento y vigilancia
  • Minado secuencial de zonas estratégicas
  • Misiones de disuasión.

El programa S-80 posiciona internacionalmente a Navantia como autoridad de diseño de submarinos. Los S-80 serán los submarinos convencionales (no nucleares) más avanzados del mundo, con una eslora total de 80,8 metros, un diámetro de 7,3 metros y un desplazamiento en inmersión de 3.000 toneladas.

Asimismo, tendrá un sistema de propulsión independiente de la atmósfera (AIP) que le permitirá obtener energía eléctrica en cualquier profundidad, reduciendo su necesidad de salir a cota periscópica, donde es más fácilmente detectable, y le permitirá permanecer mucho más tiempo en inmersión profunda.
Por otro lado, un Sistema Integrado de Comunicaciones y otro de Control de Plataforma permitirá a la tripulación operar de forma local o remota los sistemas de navegación, propulsión, generación de energía o los mástiles y periscopios, entre otros, tal y como señala Navantia.

Ficha técnica del S-80

Dimensiones:
• Eslora total: 80,81 m.
• Diámetro: 7,3 m.
• Desplazamiento en inmersión: 2.960 Tns.
Propulsión:
• Potencia motor eléctrico principal: 3.500 kW
• Potencia AIP: 300 kW
• Autonomía a AIP: más de cuatro semanas en función de la velocidad.
Armamento
• 6 tubos lanzatorpedos.
Dotación:
• Dotación propia: 32
• Personal de transporte: 8
• Total: 40
(Fuente: Armada española)
Tras el S-81 llegarán otros sumergibles con nombres de otros pioneros de la navegación submarina: el S-82 ‘Narciso Monturiol‘, con entrega prevista en diciembre de 2024; el S-83 ‘Cosme García’, en octubre de 2026 y el S-84 ‘Mateo García de los Reyes’, en febrero de 2028.
El programa S-80 supone también un impulso a la economía y el empleo, con participación de un centenar de empresas de once comunidades autónomas diferentes, generando cerca de 2.000 empleos de calidad directos y de industria auxiliar sólo en la región de Murcia y de forma agregada con hasta 7.000 empleos de calidad en periodos de alta carga. Además, genera un impacto anual en el PIB español superior a los 250 millones de euros.