El «S-81 Isaac Peral» no es un submarino cualquiera dentro de la flota de la Armada Española. Es el primer sumergible diseñado y construido íntegramente en España.
Con sus 81 metros de eslora y 3.700 toneladas en inmersión, esta joya de la Armada se ha convertido en un símbolo de nuestro potencial industrial y tecnológico.
Fabricado por Navantia en sus astilleros de Cartagena, no solo refuerza la defensa nacional, sino que abre puertas a futuras colaboraciones internacionales y exportaciones.
Un submarino silencioso, letal y casi invisible
El S-81, botado en 2021 y entregado a la Armada en noviembre de 2023, está diseñado para ser uno de los submarinos no nucleares más avanzados del mundo. Entre sus características destacan:
Propulsión independiente del aire (AIP): le permite estar sumergido más de tres semanas sin emerger, lo que reduce drásticamente su detectabilidad.
Sistema de sigilo acústico: diseñado para minimizar su firma sonora, haciéndolo casi invisible a los sistemas de detección enemigos.
Capacidad ofensiva: puede lanzar misiles contra objetivos terrestres y colocar minas inteligentes en el fondo marino.
Estas capacidades lo convierten en una plataforma estratégica para misiones de disuasión, inteligencia y ataque.
Así es el interior del S-81: tecnología de vanguardia
El Isaac Peral incorpora algunos de los sistemas más avanzados jamás instalados en un submarino convencional. Su desarrollo ha contado con la participación de más de 80 empresas españolas, lo que ha permitido impulsar un potente ecosistema industrial de alta tecnología en el sector de la defensa.
Entre sus principales características técnicas destacan: capacidad de navegación precisa y autónoma, habitabilidad mejorada para una dotación de 32 personas (con opción para transportar hasta 8 efectivos adicionales para operaciones especiales) y capacidad de lanzamiento de torpedos, misiles y minas.
El submarino S-81 'Isaac Peral' se integra en una misión de la OTAN contra el terrorismo en el MediterráneoESTADO MAYOR DE LA DEFENSA (EMADEuropa Press
Además, dispone de un sistema de combate integrado desarrollado junto a Indra, que permiteoperar sensores, armas y sistemas de comunicación de forma centralizada y en tiempo real.
Este submarino está preparado para misiones de inteligencia, vigilancia y reconocimiento, lo que lo convierte en una herramienta clave no solo en conflictos, sino también en operaciones estratégicas de prevención y seguridad.
Lafragata F-102 Almirante Juan de Borbónha superado con éxito un ejercicio de combate antisubmarino frente al submarino S-81 Isaac Peral, en unescenario de alta intensidadsimulado por el Centro de Evaluación de Combate de la Armada Española. Este enfrentamiento forma parte del proceso de certificación operativa de la fragata, poniendo a prueba las capacidades tecnológicas y tácticas de dos de los buques más avanzados de la flota nacional. La Armada ha difundido un video en el que se puede comprobar cómo la fragata se defiende del S-81 lanzando un torpedo antisubmarino durante el ejercicio.
La Almirante Juan de Borbón, segunda unidad de la clase F-100 Álvaro de Bazán, es una fragata multipropósito especializada en defensa aérea y guerra antisubmarina. Construida por Izar (actual Navantia) en Ferrol y entregada a la Armada en 2003, cuenta con un desplazamiento de 5.853 toneladas a plena carga, una eslora de 146,7 metros y una velocidad máxima de unos 52 kilómetros por hora. Su sistema de combate AEGIS, uno de los más avanzados de Europa, permite la detección y seguimiento simultáneo de múltiples amenazas aéreas y submarinas
El armamento de la fragata incluye un cañón Mk-45 de 127 mm, misiles antibuque Harpoon, torpedos antisubmarinosMk-46 y un lanzador vertical Mk-41 con capacidad para misiles antiaéreos y antisubmarinos. Además, dispone de un helicóptero SH-60B Seahawk equipado para misiones de guerra antisubmarina y antisuperficie. Su dotación está compuesta por aproximadamente 220 personas.
Un submarino de última generación
Por su parte, el S-81 Isaac Peral es el primer submarino de la clase S-80 Plus, diseñado y construido por Navantia en Cartagena. Entregado a la Armada en noviembre de 2023, representa un salto cualitativo en las capacidades submarinas de España. Con una eslora de 80,8 metros, un desplazamiento en inmersión de 2.965 toneladas y una velocidad máxima de 20,5 nudos en inmersión, el S-81 está equipado con un sistema de combate avanzado que integra sensores y armas de última generación.
El submarino cuenta con seis tubos lanzatorpedos y capacidad para embarcar misiles y minas, incluyendo la posibilidad de atacar objetivos en tierra, una capacidad hasta ahora reservada a submarinos nucleares. Aunque aún no dispone del sistema de propulsión independiente del aire (AIP), se espera que lo incorpore en su primera parada técnica prevista para 2029-2030.
El ejercicio de combate simulado entre la fragata y el submarino ha permitido evaluar la eficacia de los sistemas de detección y neutralización de amenazas submarinas de la Almirante Juan de Borbón, así como las capacidades de sigilo y ataque del S-81. Ambos buques han demostrado un alto nivel de interoperabilidad y preparación para enfrentar escenarios de conflicto de alta intensidad.
La realización de este tipo de ejercicios es fundamental para mantener la operatividad y la capacidad de respuesta de la Armada Española ante posibles amenazas. Asimismo, señala la Armada, refuerza el compromiso de las Fuerzas Armadas con la modernización y la autonomía estratégica nacional, al contar con buques diseñados y construidos en España que incorporan tecnología de vanguardia.
Con la entrada en servicio del S-81 y la consolidación de las capacidades de la clase F-100, la Armada Española da un paso significativo en la renovación de su flota y en el fortalecimiento de su presencia en el ámbito marítimo internacional.
El submarino S-81 prosigue con sus últimas pruebas de mar antes de su próxima entrega a la Armada. Navantia ha difundido un llamativo video con nuevas imágenes del sumergible en aguas de Cartagena. La entrega del primer S-80, elIsaac Peral, está prevista antes de fin de año. Precisamente, el último Consejo de Ministros ha aprobado la celebración del acuerdo marco de servicios para el ámbito de gestión del apoyo alciclo de vidade los submarinosclase S-80de la Armada.
Este acuerdo marco «resulta necesario al no preverse la disposición a corto plazo, por parte de la Armada, de los medios estructurales, de instalaciones, materiales ni personales cualitativos o cuantitativos suficientes para atender la ejecución propia de los trabajos de gestión del sostenimiento de los nuevos submarinos S-80», afirma el Gobierno. Por esta razón, considera determinante atenderlas mediante el «auxilio de la industria».
Este acuerdo marco tendrá una duración de dos años desde su firma, con posibilidad de prórroga de hasta dos años más, y su valor estimado es de 36 millones de euros.
El programa general de los S-80 cuenta con una inversión de 6.000 millones de euros y Navantia es autoridad principal de diseño. El programa de submarinos convencionales oceánicos S-80 de última generación supone para la Armada española situarse entre las mejor dotadas del mundo en cuanto al arma submarina, y para Navantia colocarse entre los diez países capaces de diseñar y construir submarinos convencionales en todo el mundo.
El submarino S-81 Isaac Peral navega en aguas de CartagenaNavantia
El submarino español S-81, durante sus últimas pruebas de marNavantia
El submarino S-81, la nueva joya de la Armada españolaNavantia
El diseño de estos submarinos, con una eslora de 80,8 metros y un diámetro de 7,3 metros, «se parece más al de una nave espacial que al de un buque en superficie». Como informó El Debate, Navantia realizó a mediados del pasado mes de septiembre «con éxito» las pruebas de aceptación en fábrica del sistema AIP BEST (Bio-Ethanol Stealth Technology)para los submarinos S-80 en una nave instalada para tal fin en el astillero de Cartagena (Murcia), según detalló la empresa en un comunicado. El AIP está pensado para que el submarino pueda operar autónomamente y con gran sigilo durante largos periodos de tiempo, gracias a un revolucionario sistema de propulsión independiente de la atmósfera que le permite generar y almacenar energía eléctrica.
Este hito ha permitido a Navantia la verificación final de las prestaciones y capacidades operativas del AIP en un entorno de operación simulado, esto es, en tierra pero con un alto grado de fidelidad a las condiciones que tendrá que soportar el sistema en durante una misión real.
Las instalaciones poseen capacidades únicas en el mercado de defensa, como la simulación de la cota de operación del barco y su velocidad de avance en inmersión o la posibilidad de prueba de la sección completa del submarino que integra el sistema --con 12 metros de eslora y unas 400 toneladas de peso-- antes de su unión al casco resistente.
El delegado de Defensa en la Región de Murcia, Gustavo Adolfo Gutiérrez de Rubalcava, ha pasado esta mañana por los micrófonos del programa Plaza Pública de Onda Regional.
El submarino S-81 Isaac Peral continúa con sus pruebas hasta su plena operatividad y entrega a la Armada. "El futuro es muy brillante y esperanzador, y me siento muy orgulloso de que en España hayamos sido capaces de diseñar y construir submarinos". Así lo ha dicho Gutiérrez de Rubalcava, quien ha explicado que el S-81 ya superó con éxito la prueba en superficie y también la primera inmersión, llamada "estática". A partir de ahora comienza un intenso programa de pruebas que culminará, probablemente, con la incorporación del submarino a la Armada a finales de este año.
También ha explicado que el 7% de los candidatos que optan a las cerca de 3.400 plazas de tropa, marinería y reservista de las Fuerzas Armadas proceden de la Región de Murcia.
El delegado de Defensa en la Región de Murcia ha resaltado que, aunque se trata un trabajo temporal, es una oportunidad laboral para ingresar en el ámbito civil gracias a los convenios firmados con FROET, la patronal del transporte o la Federación de Municipios.
Los representantes de Navantia, la Armada y el Ministerio de Defensa celebraron a finales del pasado marzo la inmersión estática del submarino S-81 Isaac Peral, realizada en la estación naval de La Algameca, (Cartagena, Murcia). La nave se sumergió bajo las aguas situadas frente al Centro de Buceo de la Armada y emergió minutos después, para así cumplir un hito trascendental en el desarrollo del considerado mejor submarino convencional del mundo.
La prueba forma parte de los protocolos de seguridad de la construcción y tras haber superado otros requisitos de navegación en superficie. Según explicaron fuentes de Navantia, "la inmersión se ha realizado en distintas fases, con el fin de medir los calados en el muelle de armamento de Navantia antes de salir a mar abierto". A partir de ahora, el submarino S-81 continuará con sus pruebas hasta su plena operatividad y entrega a la Armada, "en el mayor desafío que ha afrontado nunca la industria española", según valoró el presidente de Navantia, Ricardo Domínguez. La industria naval española tiene claro que la construcción del S-80 es uno de los retos más ambiciosos a los que se ha enfrentado la ingeniería actual. De hecho, España se sitúa en el puñado de países capaces de diseñar y construir sus propios submarinos.
La nave tiene 80,81 metros de eslora, 7,30 metros de diámetro y cuenta con un desplazamiento en inmersión de unas 3.000 toneladas y de 2.695 toneladas en superficie. Con esas características, el S-80 tiene capacidad para misiones transoceánicas, con una capacidad de alcanzar una velocidad en inmersión superior a los 19 nudos y una cota máxima de inmersión mayor de 300 metros. Además, gracias a su alto nivel de automatización, el S-80 requiere de una tripulación muy reducida, de apenas 32 marinos, así como de ocho plazas para el embarque de personal adicional. Su firma acústica es extremadamente baja y su maniobrabilidad se considera excelente a baja velocidad.
Futuros usos
Entre sus futuros usos sobresalen sus prestaciones para la guerra antisubmarina, guerra antisuperficie, ataque a tierra y despliegue de fuerzas especiales. Su sistema de combate, desarrollado por Navantia Sistemas en colaboración con la empresa estadounidense Lockheed Martin, incluye la posibilidad diferencial entre los submarinos convencionales similares de lanzar misiles tácticos de ataque a tierra.
Junto a todo lo anterior, el gran salto tecnológico del S-81 está protagonizado por su Sistema de Propulsión Anaerobia (AIP, en sus siglas en inglés) de última generación, también denominado BEST (Bio-Ethanol Stealth Technology), que se distingue por su tecnología de bioetanol de bajo mantenimiento. A grandes rasgos, el prodigio técnico consta de un reformador de bioetanol capaz de producir hidrógeno, que a su vez reacciona con oxígeno en una pila de combustible generando electricidad. De esta forma, la tecnología permite extender su autonomía en inmersión hasta tres semanas, sin necesidad de ninguna comunicación con el exterior, lo que reduce sustancialmente su nivel de detectabilidad". Fuentes de las compañías recuerdan que los submarinos convencionales requieren realizar operaciones de snorkel diarias para recargar sus baterías con motores diésel, lo que les hace vulnerables a la detección y ataque". Ante esta situación, el Sistema AIP permite "minimizar esta indiscreción al recargar las baterías del submarino en inmersión con una pila de combustible, que emplea hidrógeno producido mediante procesado de bioetanol y oxígeno para generar energía eléctrica". En el desarrollo del procesador de bioetanol han participado, junto a Navantia, otras dos empresas españolas en Abengoa Innovación y Técnicas Reunidas
El embarque de las baterías en el Isaac Peral se realizó el pasado febrero, cuando se instalaron 360 elementos, distribuidos entre proa y popa, con un peso aproximado cada uno de 700 kilos. Esta autonomía ofrece al S-80 una alta capacidad de detección e identificación, a lo que se suma una bajo coeficiente de indiscreción, ya que la cifra de fabricantes y proveedores es muy reducida, según apuntan fuentes de Navantia.
El cierre del cierre del casco resistente se completó en diciembre de 2022, una vez completado el embarque de todos los módulos principales. El S-81 también superó con éxito los controles para puesta en tensión, lo que dota de energía al buque con la electrificación de todos los equipos. En mayo de 2022, el Isaac Peral primera navegación en la bahía de Cartagena, en superficie, tras la puesta a flote realizada el año anterior, en una ceremonia presidida por el Rey Felipe VI y con la presencia de la Princesa de Asturias, madrina del buque. En cuanto al conjunto del mástil, el S-81 incorpora el radar el periscopio de ataque, el mástil multifunción, la antena de alta frecuencia de emergencia y mástiles ESM y optrónicos.
Al margen de lo anterior, y para las tareas de formación de los tripulantes, Navantia ha desarrollado dos simuladores avanzados, ambos basados en el software real, para el adiestramiento de las dotaciones. Se trata del denominado sistema de mando y control SIMTAC para el sistema de combate y el SIMPLA para el gobierno de la plataforma, según informa la empresa española.
El submarino S-81, a flote en el astillero de Navantia, el pasado diciembre.LOYOLA PÉREZ DE VILLEGAS
La entrega de los submarinos S-80 a la Armada está en entredicho. El pasado 30 de enero la Ministra de Defensa, Margarita Robles, admitió retrasos en la construcción del S-81 ‘Isaac Peral’, declaraciones que fueron corroboradas por el presidente de Navantia, la empresa constructora del submarino, Ricardo Domínguez, quien indicó que la entrega se retrasará “unos meses” respecto a abril, la fecha estipulada en un principio. Para el 4 de ese mismo mes está programada lainmersión estática del buque, que podría posponerse, según advirtió el presidente del comité de empresa de Navantia, José Antonio Sánchez, en declaraciones a los medios de comunicación, este lunes frente a la puerta del astillero.
Los trabajadores quieren que la empresa cumpla con el convenio colectivo y que se amplíe la plantilla, “actualmente insuficiente” para llevar a cabo la construcción de los submarinos S-80, según denuncian. El próximo martes 14 de febrero se celebrará una reunión del Comité Intercentros, en la que estarán presentes representantes de los astilleros de Cartagena y otros puntos de España para transmitir sus demandas de forma conjunta.
Si las decisiones adoptadas por la dirección de la empresa no les satisfacen, los distintos centros de España, incluido el de Cartagena, amenazan con hacer una huelga, acordando un calendario de paros de forma conjunta, según aseguró Sánchez. Cabe recordar que desde enero los trabajadores del astillero de la ciudad portuaria acordaron no realizar prolongaciones de jornada y no trabajar los sábados, domingos yfestivos. Sin embargo, “hay voces que piden endurecer todavía más las medidas”, destacó el presidente del comité de empresa.
Pese a la situación, los trabajos en los submarinos siguen su marcha, “en la medida de lo posible”, en palabras de Sánchez. El S-81 se entregó a la Armada y está a flote y una parte de la empresa se va a encargar de las pruebas de mar y del calendario. Otro de los submarinos está en armamento, mientras que están empezando a alinearse para terminar la estructura del tercero y el cuarto, “más o menos dentro de lo previsto”, indicó el presidente del comité de empresa.
Podemos se hace eco a nivel estatal
La portavoz regional de Podemos, María Marín, visitó este lunes las instalaciones de Navantia en Cartagena, donde mantuvo una reunión con los miembros del Comité de Empresa para conocer de primera mano sus demandas. Marín trasladó el apoyo de la formación morada a sus reivindicaciones y aseguró que “no dejarán pasar esto en absoluto” y se ha comprometido a “ayudar y presionar” hasta lograr que la empresa cumpla lo acordado.
La portavoz adelantó a los representantes de los trabajadores que la formación morada elevará declaraciones institucionales en el Ayuntamiento y en la Asamblea, además de llevar a la Asamblea una Proposición No de Ley para instar al Gobierno Central “a que se tenga en cuenta toda la problemática” que se está viviendo en Navantia. Marín ha asegurado que desde Podemos no contemplan que una empresa naval “que opera en todo el mundo y que da trabajo a miles de familias de la comarca de Cartagena y a gente que viene de empresas auxiliares a trabajar desde muchos puntos de nuestro país, no reúna las condiciones necesarias para que esta empresa sea viable a medio y largo plazo”.
Para la portavoz de Podemos, es “fundamental que la plantilla, los trabajadores y las trabajadoras sepa que su empresa va a tener viabilidad”. Ante la situación, además de a nivel local y autonómico, Podemos quiere “meter presión a nivel estatal”, de modo que va a llevar a las comisiones de Industria y Hacienda del Congreso de los Diputados propuestas para que Navantia en Cartagena “sea la empresa que ha sido siempre y sus empleados trabajen en las condiciones dignas que merecen”. Además, la diputada autonómica ha reivindicado que “se les pague la subida del 3,5% asignada en sus convenios, y que se cumpla escrupulosamente lo que se acuerda”.
El comité de empresa de Navantia se ha reunido también con otros grupos políticos, como el PSOE o Sï Cartagena. La secretaría general de esta segunda formación, la vicealcaldesa Ana Belén Castejón, se comprometió a presentar en el próximo pleno del Ayuntamiento de Cartagena una iniciativa que recoja todas estas reivindicaciones, para lo que buscará el consenso con todos los grupos municipales.
Por otro lado, el presidente del comité de empresa de Navantia, José Antonio Sánchez, asegura que “esperan recibir pronto la llamada del Partido Popular, liderado por la alcaldesa, Noelia Arroyo.
El sonar es, por decirlo así, el «ojo acústico» de un submarino. Con las nuevas tecnologías y el desarrollo de los submarinos nucleares, los sónares se han modernizado considerablemente. Elsubmarino S-81 Isaac Peral, el primero de la clase 80, se encuentra en la recta final de su construcción e irá dotado de un sistema de modernos sónares. El sónar pasivo de los S-80 se basa en elsonar remolcado(TAS, Towed Array Sonar), que se caracteriza por su gran alcance y su discreción; elsonar de flanco(FAS + PRS), que se utiliza para obtener una imagen de amplias zonas del suelo marino; elsonar cilíndrico(CAS), con una gran calidad del audio y larga distancia de detección; y elsensor de intercepción acústico (AIS). El submarino también incluye un detector de minas y obstáculos(MODS). Este conjunto de sofisticados sónares, vitales para un submarino de última generación como el S-81, son suministrados por las compañíasLockheed MartinySAES.
Sonares S-81Kindelán
El S-81 en el Astillero de Navantia en CartagenaNavantia
El S-81 Isaac Peral y el S-74 Tramontana, navegando juntos el pasado mes de mayo. Pasado y futuro se dan la mano en esta imagenArmada
El pasado 27 de mayo comenzaron las pruebas de mar del S-81. Durante dichas pruebas, quedó en evidencia lanecesidad de mejorar las prestaciones de algunos de esos instrumentos. Las mejoras comenzaron durante la segunda varada programada del S-81 en el dique seco de Navantia, entre junio y agosto.
Si las previsiones de la Armada se cumplen, la primerainmersión estática a cota periscópicadel submarino tendría lugar en enero. Una vez comprobado el funcionamiento de todos los sistemas, se pasará a unainmersión a máxima profundidad, el último gran examen. La entrega a la Armada está prevista durante el primer semestre de 2023.
Otra de las claves del nuevo submarino que construye Navantia es la incorporación del sistema BEST (Bioethanol Stealth Technology). El sistema sirve para recargar las baterías del submarino en inmersión con una pila de combustible, «que emplea hidrógeno producido mediante procesado de bioetanol y oxígeno para generar energía eléctrica».
El S-81‘Isaac Peral’supera un nuevo hito de seguridad con el arranque de sus motores diésel
• El astillero de Navantia en Cartagena ha iniciadotambién el arranque de los motores diésel del S-71 ‘Galerna’para la extensión de su ciclo de vida
Cartagena,17de noviembre 2021.-El S-81‘IsaacPeral’,primer submarino de la serie S-80 que construye Navantia para la Armada Española, ha superado con éxito el hito de seguridad del arranque de sus motores diésel, que formaparte del proceso de sus pruebas de puerto.
El arranque se realizó con éxito el viernes 12 de noviembreenel Muelle de Armamento del astillero de Cartagena. Ese mismo día, se realizó también de forma satisfactoria el inicio del arranque de los motores diésel del S-71 ‘Galerna’, quese encuentra en pruebas de puerto en el marco de los trabajos para la extensión de su ciclo de vida.
El programa S-80 sigue un proceso reglado de Ingeniería de Sistemas, mediante el cual es necesario superar una serie de revisiones técnicas o puertas de calidad en las que se debe demostrar que el submarino está maduro para pasar a lasiguiente fase.El arranque de los motores diésel es el cuartohito de seguridad, tras la puesta en tensión,el embarque de baterías en el buque y la puesta a flote.
Los submarinos de la clase S-80 disponen de motores diésel condiésel alternadores rectificadores(DAR) que permiten la carga de sus baterías o que pueden suministrar directamente energía al motor eléctrico principal. Losdiésel son fabricados por la fábrica de Motores de Navantia Cartagena, bajo licencia MTU.
En los próximos meses, el S-81 se someterá a las primeras cargas de baterías con los DAR y a la prueba sobre amarras, primer momento en el que se comprueba de manera real el funcionamiento de la línea propulsiva del submarino, previo al comienzo de las pruebas de mar.
EL S-71 AVANZA EN LA EXTENSIÓN DE SU CICLO DE VIDA
En paralelo a la construcciónde la serie S-80, el astillero de Navantia en Cartagena está llevando a cabo la extensión del ciclo de vida del S-71, ‘Galerna’, que se ha sometidoal inicio de las pruebas oficiales de arranque y funcionamiento de los motores diéselen presencia de los inspectores de la Armada Española, una vez llevadas a cabo todas las verificaciones y comprobaciones necesarias tanto de los servicios auxiliares de dichos motores como de sus seguridades.
Sobre Navantia:
Navantiaes un referente mundial en el diseño, construcción e integración de buques militares de alto componente tecnológico, destinados tanto a la Armada española, lo que hace de ella una empresa decarácter estratégico, como al mercado internacional. Sus líneas de actividad incluyen el diseño yfabricaciónde sistemas de combate y de mando y control, sistemas integrados de control de plataforma, direcciones de tiro, plantas propulsoras y apoyo al ciclo de vida.Con su apuesta por la diversificación y las energías renovables, se ha convertido además en un actor relevante en el ámbito de la eólica marina.Navantia pertenece al Grupo SEPI, un holding empresarial que abarca un total de 15 empresaspúblicas participadas de forma directa y mayoritaria,con más de 78.000 profesionales.