Según una fuente cercana al departamento militar, se completaron con éxito pruebas separadas de los componentes principales, incluida una planta de energía nuclear.
Para el submarino nuclear (NPS) de propósito especial «Belgorod» se produjo la primera munición de supertorpedos nucleares «Poseidon». Esto fue informado a TASS por una fuente cercana al departamento militar.
Se han fabricado las primeras municiones de Poseidón, el submarino Belgorod las recibirá en un futuro próximo», dijo.
Según el interlocutor de la agencia, se han completado con éxito pruebas separadas de los componentes principales de Poseidón, incluida una planta de energía nuclear.
TASS no tiene confirmación oficial de esta información.
Anteriormente, TASS informó que la tripulación del submarino Belgorod completó una serie de pruebas de lanzamiento de la maqueta del torpedo Poseidón.
En junio de 2022, una fuente de TASS en la industria de la construcción naval informó que el submarino nuclear Belgorod estaba siendo sometido a pruebas estatales en el Mar de Barents. El primer portador de drones submarinos nucleares «Poseidon», el submarino del proyecto 09852 «Belgorod», se lanzó el 23 de abril de 2019 en la planta de Sevmash (parte de United Shipbuilding Corporation). Su transferencia a la flota tuvo lugar el 8 de julio de 2022.
Al parecer, la tripulación del submarino nuclear Belgorodha completado una serie de pruebas de la maqueta del torpedo Poseidón. Así lo informó TASS, citando una fuente cercana al departamento militar ruso.
Según la fuente, el objetivo de la prueba era comprobar el funcionamiento del sistema de lanzamiento del Poseidón. “El lanzamiento del modelo de supertorpedo Poseidón se llevó a cabo para aclarar el comportamiento del submarino a diferentes profundidades después del lanzamiento”, dijo la fuente.
Según altos funcionarios estadounidenses no identificados citados anteriormente por la CNN, la Inteligencia estadounidense observó que los buques de guerra rusos posiblemente se preparaban para la primera prueba de la historia de torpedos nucleares Poseidón capaces de alcanzar ciudades costeras estadounidenses.
Entre los buques implicados en los supuestos preparativos se encontraba el submarino de propulsión nuclear Belgorod, que la Armada rusa puso en servicio en julio. Sin embargo, en el momento de su incorporación, no se reveló dónde se desplegaría el Belgorod.
El submarino Belgorod se construyó a partir del casco de un submarino de misiles de crucero Oscar-II que nunca llegó a completarse. Está especialmente adaptado para lanzar vehículos submarinos no tripulados, incluido el torpedo Poseidón.
Según un informe del Servicio de Investigación del Congreso estadounidense (CRS), el Belgorod podría transportar hasta ocho Poseidones con ojivas nucleares. Sin embargo, algunos expertos en armamento afirman que es más probable que su carga útil sea de seis torpedos.
Anteriormente, EE.UU. había observado cómo los buques de guerra rusos, incluido el Belgorod, abandonaban la zona de pruebas en el mar Ártico y regresaban a puerto sin realizar ninguna prueba. Los funcionarios estadounidenses creen que la prueba podría no haberse llevado a cabo debido a dificultades técnicas.
El último informe llega después de que un informe secreto de la OTAN de finales de septiembre expresara su preocupación por el despliegue del Belgorod en los mares del Ártico, posiblemente para probar por primera vez el UUV Poseidón.
Submarino Belgorod de Rusia.
Según los informes anteriores, parece que la Armada rusa podría haber pasado más de un mes en el mar Ártico preparándose para la prueba, pero la abortó supuestamente debido a dificultades técnicas.
No obstante, funcionarios estadounidenses habían tenido acceso a que Rusia podría hacer otro intento de probar el torpedo. Los informes sugieren que la prueba del torpedo nuclear podría “inflamar aún más las tensiones” entre EE.UU. y Rusia en un momento en que Washington y sus aliados europeos vigilan los indicios del posible uso de armas nucleares por parte del ejército ruso en Ucrania.
EE.UU. no espera que las pruebas impliquen la detonación de un artefacto nuclear, sin embargo, además de tener capacidad nuclear, el Poseidón también es de propulsión nuclear, y cualquier peligro potencial de un mal funcionamiento del sistema de propulsión nuclear miniaturizado dentro de ese torpedo podría causar una fuga de radiación.
Vehículo submarino no tripulado Poseidón (UUV)
El UUV Poseidón es una de las seis armas estratégicas de Rusia, también conocidas como “Superarmas”, que el presidente ruso, Vladimir Putin, dio a conocer durante un discurso en 2018 en la Sala Central de Exposiciones Manezh, cerca del Kremlin.
Otras superarmas son el misil balístico intercontinental (ICBM) Sarmat, el vehículo de planeo hipersónico (HGV) Avangard, el misil de crucero Burevestnik, el misil hipersónico lanzado desde el aire Kinzhal y el misil hipersónico lanzado desde barco Zircon. La fragata más avanzada de Rusia navega con un misil hipersónico Zircon hacia el Atlántico.
Vehículo submarino con armas nucleares Poseidón de Rusia (servicio de prensa del Ministerio de Defensa de Rusia).
Poseidón es quizás la mayor superarma del arsenal ruso, que añade otra dimensión a la disuasión nuclear. Se trata de un “torpedo autónomo intercontinental de propulsión nuclear”.
Se espera que su velocidad sea de unos 70 nudos, superior a la de los torpedos existentes, y según algunos informes, incluso de 108 nudos, lo que lo haría inalcanzable. Su profundidad operativa es de unos 1.000 metros, lo que también lo hace escurridizo.
Propulsado por un reactor nuclear, el Poseidón UUV tiene una flexibilidad operativa ilimitada en términos de lanzamiento y localización de objetivos. También puede lanzarse desde debajo de los casquetes polares.
Poseidón: ingenioso método de disuasión nuclear
El Poseidón representa un método muy ingenioso de disuasión nuclear previsto por los planificadores militares rusos.
Los rusos llevan mucho tiempo queriendo eludir los sistemas estadounidenses de defensa contra misiles balísticos desplegados en Europa, creando un desequilibrio estratégico contra Rusia. Así pues, el despliegue de armas nucleares bajo el agua permite a los militares rusos eludir un escrutinio estadounidense de defensa contra misiles balísticos (BMD).
También se dice que el Poseidón es capaz de realizar maniobras evasivas “tridimensionales” para aumentar su longevidad.
Además, Estados Unidos dispone de una red de satélites equipados con sensores infrarrojos para detectar y rastrear misiles balísticos intercontinentales rusos. En el aire, el encendido del motor del misil genera un calor extremo, creando una diferencia de temperatura frente al frío fondo que los satélites aéreos pueden captar.
En cambio, los satélites no pueden ver lo que ocurre en las profundidades del mar. Además, se dice que Poseidón está diseñado para emitir muy poco calor y viajar en silencio.
Armado con una cabeza nuclear de dos megatones, el Poseidón puede destruir grupos de ataque de portaaviones (CSG) e instalaciones infraestructurales enemigas en regiones costeras.
Lo más probable es que preste servicio en la Flota del Pacífico, amenazando las bases navales estadounidenses de la costa oeste y ciudades clave como Los Ángeles. Rusia tiene previsto desplegar algo más de 30 UUV Poseidón.
En noviembre de 2020, Christopher Ford, entonces subsecretario de Estado de EE.UU. para la Seguridad Internacional y la No Proliferación, dijo que los Poseidones están siendo diseñados para “inundar las ciudades costeras de EE.UU. con tsunamis radiactivos”.
Un popular presentador de la televisión estatal rusa advirtió que Moscú podría borrar a Reino Unido del mapa con un tsunami nuclear en represalia por apoyar a Ucrania.
En su programa de horario estelar del domingo por la noche en Rossiya 1, Dmitri Kiselyov afirmó que un ataque del supertorpedo nuclear Poseidón ahogaría las islas bajo una ola gigante de 500 metros de agua de mar radiactiva
El Poseidón, también conocido por las siglas de Status 6, viajaría a una velocidad estimada de 70 nudos y a una profundidad de mil metros, propulsado por un reactor. Todas características que podrían representar obstáculos para quienes tienen que interceptarlo.
El experto HI Sutton, que lleva años siguiendo este tipo de sistemas, colgó un análisis del vídeo de la televisión rusa donde especificaba algunos aspectos.
- El dron es potencialmente un sistema temible.
- El submarino que tiene que hacer de plataforma de lanzamiento es el Belgorod. Excepto que actualmente está parado en un astillero.
- El vídeo muestra el torpedo saliendo de lado mientras que en su lugar es «disparado» desde la proa del submarino. Un error a atribuir al emisor.
- El torpedo del vídeo tiene un «disco» en la parte trasera, pero este no aparece en el modelo oficial.
- Hablaban de 500 megatones, capaces de crear una masa de agua destructiva en la costa. Pero este dato -argumenta el analista- es mera especulación, un elemento que surgió en los medios. Es mucho más probable que la ojiva sea de dos megatones
Según informa Euronews, lo que se sabía hasta ahora de Poseidón provenía principalmente de una filtración de 2015 en la televisión rusa de un proyecto del gobierno para un dron nuclear submarino. El proyecto se centraba en «dañar los componentes importantes de la economía del adversario en una zona costera e infligir un daño inaceptable al territorio de un país mediante la creación de áreas de amplia contaminación radiactiva que serían inadecuadas para fines militares, económicos o de otro tipo».
Gran alcance y capaz de resistir profundidades extremas
En 2018, un borrador del Pentágono de Estados Unidos reconoció que Rusia estaba desarrollando un «nuevo torpedo autónomo submarino intercontinental, con armas nucleares y propulsión nuclear».
Poseidón tiene un alcance de al menos 10.000 kilómetros. «Es un torpedo que tiene un alcance extremadamente largo, puede viajar a alta velocidad y luego tiene impacto nuclear», dijo David Hambling, un periodista de tecnología especializado en defensa que es autor de un libro sobre drones, a Euronews.
Se le conoce como un dron porque puede navegar de forma autónoma e incluso ser redirigido de forma remota o cancelar su misión después de su lanzamiento.
Además, tiene un casco de titanio, lo que le permite resistir la presión a profundidades extremas, y podría usarse potencialmente como un arma en el fondo del mar. La idea sería posicionar previamente el torpedo en el lecho marino y activarlo desde allí en lugar de lanzarlo desde submarinos, lo que lo convertiría en un objetivo obvio para ataques preventivos. Se estima que tiene una velocidad máxima 90 km/h, lo que lo haría dos veces más rápido que un submarino convencional y mucho más difícil de detectar.
Nube radiactiva
Poseidón podría «ciertamente volver inhabitable una ciudad costera» o destruir «una buena parte de un grupo de batalla de portaaviones en el mar». «Podría acabar con una ciudad, pero no con todo el Reino Unido», dice Sidharth Kaushal, investigador de potencia marítima y defensa antimisiles en el grupo de expertos de defensa y seguridad del Reino Unido RUSI, y agrega que lidiar con las inundaciones causadas por agua radiactiva sería un desafío.
Tal ataque arrojaría una gran nube radiactiva en el mar «que causaría devastación en una región considerable», añade Hambling, señalando que Francia, Bélgica, los Países Bajos y los países escandinavos probablemente también se verían afectados.
Fuentes estadounidenses confirmaban hace cuatro años que Rusia estaba desarrollando un torpedo termonuclear gigante de 100 megatones de potencia. Podría generar un tsunami de 500 metros de altura y destruir por completo cualquier ciudad.
Se sabía de su existencia. Al menos los rumores estaban ahí. En 2016 se oyó hablar por primera vez del Status-6 en los medios de comunicación rusos, que posteriormente fue “bautizado” como “Poseidón”. Se supone que se filtró por error después de que en noviembre de 2015, durante un reunión entre el presidente ruso, Vladimir Putin, y miembros del Ministerio de Defensa de este país, un cámara grabase una de las páginas en las que se hablaba del proyecto.
Ahora, fuentes estadounidenses no solo confirman que, efectivamente,Rusia estaba desarrollando un torpedo termonuclear gigante de 100 megatones de potencia, más del doble que el arma nuclear más poderosa detonada hasta la fecha, sino que podría estar trabajando en convertirla en un arma táctica, menos potente de cara a objetivos concretos.
El torpedo del juicio final, como ya ha empezado a ser conocido, sería una especie de minisubmarino robótico que alcanzaría una velocidad de 100 nudos (unos 185 kilómetros por hora) y tendría un alcance de hasta 10.000 kilómetros, siendo la profundidad máxima de operación de 1.000 metros.
La profundidad puede ser de unos 50 a 100 metros para no ser detectado en el modo de sigilo de baja velocidad. Se prefiere la profundidad baja en modo sigiloso porque las ondas de sonido se mueven hacia el fondo del océano y reducen el radio de detección. Los submarinos utilizan la misma estrategia en modo de funcionamiento silencioso. Tiene entre 1,6 y 2 metros de diámetro y 24 metros de largo.
El Status-6, que podrían incluso incorporar cobalto-60, un elemento altamente radioactivo que deja las áreas que contamina inhabitables para el ser humano durante un periodo de hasta 100 años,alcanzaría la costa del país al que vaya dirigido y podría generar un tsunami de 500 metros de altura, de tal modo que podría destruir por completo cualquier ciudad causando una profunda devastación tierra adentro.
El problema añadido es que, mientras que las fuerzas armadas estadounidenses tienen tecnología suficiente para que un sistema antimisiles neutralice una amenaza desde el aire, incluso aunque sea lanzada desde un submarino, en este caso, al tratarse de un arma submarina no tripulada, no existe ningún dispositivo, al menos conocido, ni sistema capaz de “parar” el Status-6.
A diferencia de los misiles balísticos, el torpedo del juicio final no emite señales de advertencia a los enemigos. Además, aunque fuese interceptado en aguas cercanas a la costa del país “objetivo”, su detonación sería lo suficientemente destructiva como para provocar también daños enormes, pues generaría un tsunami en cualquier caso: sería capaz de provocar olas de entre 101 y 228 metros de altura a una distancia de 18,5 kilómetros del epicentro de la explosión.
Lo peor de todo es que la versión táctica sobre la que podría haber estado trabajando el Gobierno de Putin sería menos destructiva, pero más rápida y mantener aún así capacidades para destruir grupos de ataque de portaaviones enemigos, bases militares, sitios de despliegue de submarinos nucleares y otros objetos ubicados en la costa, lo cual puede llegar a hacer pensar que Moscú estuviera pensando en utilizar en la costa del Mar Negro de Ucrania, actualmente objetivo de la invasión a este país por parte de las tropas rusas.
El poder del dron submarino nuclear “Status-6″, por mucho que se convierta en un arma táctica, sigue siendo demasiado potente para atacar objetivos individuales, sin embargo, la versión táctica sí permitirá barrer objetivos enemigos durante varias horas o incluso minutos. De hecho, si se lanza no es imprescindible que se lance desde un vehículo submarino y, una vez disparado, solo necesita seguir rutas predeterminadas, lo cual le hace idóneo para destruir bases militares y otras instalaciones enemigas.
En enero de 2019, la Armada rusa anunció planes para adquirir al menos 30 de estos vehículos submarinos no tripulados bautizados como Poseidon y un año más tarde el Ministerio de Defensa ruso publicó un video que mostraba un Poseidón siendo lanzado de prueba por un submarino de propósito especial B-90 Sarov.
Según anunció la Agencia Tass el pasado año, las base de despliegue de los drones submarinos Poseidón estarían plenamente operativas este año y, de hecho, imágenes por satélite muestran su existencia.
El submarino nuclear Khabarovsk, que se convertirá en el portador de los sumergibles autónomos estratégicos Poseidon, será lanzado al agua hasta después de finalizado el 2019. Una fuente en el complejo militar-industrial comentó a RIA Novosti, que la nave se terminará luego de que sea puesto a flote.
El desarrollo del robot submarino Poseidon se dio a conocer en marzo del año pasado. Esta nave, que contará con una ojiva y planta de energía nuclear, se está desarrollando para destruir varios objetivos, incluidos grupos de portaaviones y fortificaciones costeras. Anteriormente se informó que los portadores de Poseidón serían dos submarinos: Belgorod y Khabarovsk.
Otros modelos de submarino
Según una fuente de RIA Novosti, Belgorod es un portador experimental. Probablemente, en esta nave, entre otras cosas, se desarrollen los sistemas de control y lanzamiento de robots submarinos Poseidon. Por eso, Khabarovsk debe convertirse en un portador regular de robots submarinos. Los detalles técnicos de este submarino no se han dado a conocer.
El descenso del submarino nuclear Belgorod tuvo lugar en abril de este año. El barco, cuyo proyecto se basa en los submarinos Antey, se ha convertido en el submarino más grande del mundo. Las características técnicas de la "Ciudad Blanca" están clasificados. Solo se sabe que el barco, establecido en 1992, se construyó originalmente junto con los Antey.
La construcción se detuvo en 1994 y se reanudó en 2000. En 2012, el barco se recalculó en el nuevo proyecto especial Antey. Durante la finalización y el trabajo, la longitud del submarino original aumentó de 154 a 184 metros. Esto es 11 metros más que largo que los submarinos Akula, que se consideraron los más grandes del mundo.