MOSCÚ (Sputnik) — El Reino Unido y Noruega unifican esfuerzos frente al incremento de la actividad de los submarinos rusos, aseguró el periódico británico Daily Telegraph, citando al Ministerio de Defensa británico.
Según el diario, ambas monarquías pretenden "luchar contra la amenaza que representan las fuerzas navales de Rusia".
Un portavoz del departamento de Defensa del Reino Unido dijo que los dos países buscan el modo de aprovechar la capacidad de sus aviones de patrullaje P-8A para mejorar la seguridad de la OTAN en el Atlántico Norte.
El periódico indicó que para esos fines las dos naciones crearán centros comunes de entrenamiento y bases para sus aeronaves.
El mando de la OTAN expresó en reiteradas ocasiones su temor por la seguridad de los cables de comunicación submarinos ante el aumento de las misiones de los sumergibles de Rusia frente a las costas de Europa.
A finales de 2017, el entonces jefe del Estado Mayor británico, Stuart Peach, especuló diciendo que el daño al comercio e internet del país sería devastador en caso de un ataque potencial sobre los cables submarinos por parte de Rusia.
El experto de defensa Víctor Murajovski señaló que estas declaraciones del militar británico eran "fruto de su imaginación".
Desde la embajada de Rusia en Londres recalcaron que las autoridades británicas intentan intimidar a sus ciudadanos para pedir mayores gastos militares.
En junio de este año Peach fue destituido de su cargo.
TecXotic, equipo integrado por 25 alumnos de ingeniería del Tecnológico de Monterrey en Cuernavaca, participó en Estados Unidos en la final del “2018 MATE International Competition” con un robot submarino operado a distancia.
Fue el único equipo latinoamericano en este certamen, conformado por alumnos de Mecatrónica, Tecnologías Computacionales y Desarrollo Sustentable, quienes construyeron a lo largo de un año el vehículo submarino “Axólotl”.
Este robot fue diseñado con una gran cantidad de sensores, 8 motores para su desplazamiento, una cámara submarina y un brazo robótico con la capacidad de manipular objetos.
Cada año, el Marine Advanced Technology Education (MATE) organiza una competencia internacional para incitar a los jóvenes de todo el mundo, por medio del desarrollo de vehículos robóticos submarinos, a prepararse para carreras científicas y técnicas.
Del 21 al 23 de junio de 2018, se llevó a cabo esta competencia en el Weyerhaeuser King County Aquatic Center, en el estado de Washington.
En ella, los equipos debieron cumplir diversos retos bajo el agua y a contrarreloj, enfocados en el papel que juegan estos robots para la arqueología subacuática, la sismología y las actividades de energía renovable en el fondo del mar.
El control del robot se realizó mediante una palanca de mando y la comunicación con la interfaz electrónica de control se realizó mediante un cable ethernet.
Además de las misiones bajo el agua, el equipo fue evaluado con la presentación ejecutiva del proyecto ante jueces, donde expusieron de forma profesional la innovación de su producto y el reporte técnico de su desarrollo.
También durante el evento, un grupo de jueces evaluó la actitud de los participantes, su conocimiento por medio de preguntas aleatorias y la seguridad de su ejecución.
“Convivir con equipos de diferentes países y culturas, compartir ideas y apoyarnos unos a otros sin importar nuestros orígenes, fue la mejor experiencia que pude tener al participar en la competencia.
Además, forjó en mi liderazgo y tenacidad para resolver problemas”, expresó Eduardo Nava, alumno de Mecatrónica y miembro de TecXotic.
Sólo siete países en todo el mundo despliegan armas nucleares en el mar, un club exclusivo y mortal.
El submarino con misiles balísticos es el medio más fiable de disuasión nuclear. Estas naves sobrevivirían a un primer ataque y tomarían represalias, con el fin de impedir que un enemigo usara sus armas. Estos temibles gigantes submarinos permanecen ocultos en los océanos evitando ser detectados a toda costa y siempre están listos para el momento en que sean necesarios.
USS OhioImágenes getty
Hasta principios de la década de 1980, sólo cuatro países del mundo tenían en su inventario submarinos de misiles balísticos de propulsión nuclear (SSBN): las dos superpotencias, la Unión Soviética y los Estados Unidos, más el Reino Unido y Francia. En 1987, China se convirtió en el quinto país tras la puesta en servicio de un submarino de clase Xia, el primer SSBN diseñado y construido en Asia. Hace apenas unos años, dos países más se unieron al club: India con el primer submarino de su clase Arihant y Corea del Norte con su submarino de misiles balísticos diesel-eléctricos clase Sinpo (también conocido como Gorae)
En la actualidad, la Armada de los Estados Unidos opera la mayor flota de subsistemas de misiles balísticos, compuesta por 14 submarinos de misiles balísticos nucleares de clase Ohio (SSBN) de 18.800 toneladas. Francia y el Reino Unido operan cuatro SSBN cada uno, con Francia perteneciendo a la clase Triomphant de 14.300 toneladas y el Reino Unido a la clase Vanguard de 15.900 toneladas. Todos los barcos americanos, franceses y británicos son de propulsión nuclear y son los submarinos más grandes jamás construidos por cada país.
HMS vengeance, un submarino de misiles balísticos de clase vanguardImágenes getty
Los barcos americanos de clase Ohio y de clase British Vanguard llevan misiles Trident II, con 24 SLBM en cada Ohio y 16 SLBM en cada Vanguard. Cada Trident II lleva ocho a 12 múltiples vehículos de reentrada independiente (MIRV) con alcances de hasta 7.500 millas. Los barcos del Triunfo Francés llevan 16 misiles M51; cada M51 lleva diez MIRVs y tiene un alcance de hasta 6.200 millas.
Yuri dolgoruky, un submarino ruso de misiles balísticos clase borei.Imágenes getty
La Armada de la Federación de Rusia despliega una flota de submarinos de misiles balísticos compuesta por cuatro SSBN de 24.000 toneladas de la clase Borei I (está previsto que entre en servicio este año el cuarto buque y buque base de la clase Borei II, Knyaz Vladimir), seis SSBN de 18.200 toneladas de la clase Delta IV, uno de los cuales ha sido reacondicionado recientemente de la clase Delta III (Ryazan), y el último de los submarinos más grandes jamás construidos, el gigantesco tifón de la clase Dmitriy Donskoy (TK-208). Donskoy funciona como plataforma de misiles de prueba para el nuevo SLBM de Bulava. Con un desplazamiento sumergido estimado de más de 48.000 toneladas, los barcos de clase Typhoon tienen más del doble del desplazamiento total de los Ohios americanos, pero llevan cuatro misiles menos.
Los SSBNs Borei I/II transportan 16 SLBMs Bulava, el proyecto de armas más caro de Rusia, cada uno con un alcance de aproximadamente 6.200 millas y armado con seis a diez MIRVs. Los siete Delta III/IV SSBNs transportan 16 de los SLBMs más antiguos de Sineva, cada uno de los cuales transporta de cuatro a ocho MIRVs en un rango de hasta 5.100 millas con una carga útil completa. Se ha informado de que los misiles Sineva se han actualizado al nuevo estándar Layner, un derivado muy avanzado del Sineva, que transporta hasta 12 MIRV (las ojivas pueden ser de un conjunto mixto con varios rendimientos)
Marina del ejército popular de liberación, submarino con misiles tipo 094.Imágenes getty
La flota china de submarinos de misiles balísticos (SSBN) consta de al menos cuatro (y posiblemente hasta seis) SSBN de clase Jin (Tipo 094/094A), así como de la única clase Xia (Tipo 092) SSBN. Algunas fuentes reportan también una sub-variante, el Tipo 092G, que consiste en un par de barcos.
China también opera un único barco de la clase 032 "Qing", un submarino diesel-eléctrico que actualmente sirve como banco de pruebas de lanzamiento de misiles para la Armada del Ejército Popular de Liberación. Se dice que el Tipo 032 es el submarino convencional más grande del mundo, con un desplazamiento sumergido de 6.628 toneladas y una longitud de 305 pies. Esta impresionante embarcación está armada con un número de tubos de torpedos de 533 a 650 milímetros, dos a tres silos de misiles en la vela y cuatro tubos de lanzamiento vertical VLS para misiles de crucero, misiles antibuque y misiles antisubmarinos en la sección delantera. El submarino también prueba nuevas tecnologías, incluyendo nuevos torpedos y misiles, vehículos submarinos no tripulados y otros.
Imágenes satelitales del submarino de misiles clase sinpo-b de corea del norte.Imágenes getty
La India y Corea del Norte son recién llegados al exclusivo club de submarinos de misiles balísticos. El Arihant de 8.000 toneladas se incorporó a la Marina de la India en 2016. Es el primer submarino de misiles balísticos de la India (también el primer SSBN diseñado y construido por la India), y el primer submarino de este tipo construido por un país que no sea uno de los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. Los Arihants transportan hasta 12 misiles K-15 en cuatro lanzadores, cada uno de ellos armado con una ojiva con un alcance de 466 millas o cuatro misiles K-4 con un alcance de 2.174 millas.Un segundo buque, ligeramente más grande, se unirá a la flota este año con ocho lanzamisiles para transportar hasta ocho K4 o veinticuatro K-15.
La clase Sinpo de 1.700 toneladas (también llamado Gorae) SSB es el mayor submarino diseñado y construido para la Armada Popular de Corea. El Sinpo es el submarino de misiles balísticos más pequeño de la actualidad y, además del barco de pruebas tipo 032 de China, el único que funciona con diesel. Sólo se ha observado un submarino en servicio. El barco cuenta con un silo de lanzamiento en la torre de mando. Se estima que los misiles balísticos KN-11 tienen un alcance de entre 745 y 1.550 millas.
Un nuevo submarino, designado Sinpo-C por el gobierno de Estados Unidos, fue detectado recientemente por la inteligencia estadounidense. Este barco es más grande que el primer barco de la clase y probablemente excede las 2.000 toneladas de desplazamiento sumergido mientras que lleva posiblemente más de un SLBM. Su estado es desconocido.
Aunque nunca han sido amarillos más que en la canción de The Beatles, ni rosas, como en la deliciosa película de Blake Edwards (Operation Petticoat, 1959), los submarinos nos han llamado la atención desde su invención. Incluso, el genio de Julio Verne no pudo sustraerse a la magia del submarino y escribió dos obras con un protagonista indiscutible, el Nautilus el fantástico navío de “Veinte mil leguas de viaje submarino” (1871) y “La isla misteriosa” (1875).
Pero es en España donde existe una mayor y más antigua tradición submarina. Sí, sí. Así es, aunque no se lo crean. En el siglo XVI, podemos encontrar en un escrito, el “Opusculum Taisnieri” (Colonia, 1562), una tosca descripción de una prueba submarina llevada a cabo en Toledo: «dos griegos entraron y salieron varias veces del fondo del Tajo ante en la presencia del emperador Carlos V, sin mojarse y sin extinguirse el fuego que llevaban en sus manos». Claro que, durante toda la Edad Media, se conocen versiones castellanas de un relato muy antiguo que hacía bajar al fondo del mar en una bola de cristal, nada menos que a Alejandro el Macedonio.
El aparato toledano era una especie de campana hermética, que sería más bien una primitiva Batisfera, cuyo invento se debe a los estadounidenses William Beebe y Otis Barton en 1930, una especie de bola sumergible pendiente de un cable de la que se tienen noticias en España en 1678, cuando la llamada “Campana catalana” es probada en el Mediterráneo. Las batisferas son las predecesoras de los actuales batiscafos, (un invento de Auguste Piccard en 1948), ya autopropulsados.
Pero, en todo caso, no fue el único intento español de construir un artilugio con el que recorrer el fondo marino, ya que, mucho antes, en 1602, el ingeniero navarro Jerónimo de Ayanz y Beaumont (1553-1613) realiza una prueba con un ingenio submarino nada menos que en aguas del Pisuerga, en Valladolid, ante el asombrado público que presenció la prueba aquel 6 de agosto, incluido el rey Felipe III.
Aunque diseñó una suerte de “barca submarina” (la documentación se encuentra en el Archivo General de Indias), en Valladolid probó otro invento suyo, un “traje de buceo” con el que un hombre pudo descender a más de tres metros por debajo del nivel del agua, y por más de una hora. Es la primera vez que se documentó una inmersión submarina.
Ayanz, caballero de la orden de Calatrava y Administrador General de Minas del Reino (desde 1587), entre otras muchas ocupaciones y aficiones (cosmógrafo, pintor, compositor…) fue un gran inventor español que no se conformó solo con este logro (hasta 48 patentes le fueron reconocidas por privilegio real), pues sus contribuciones a la mejora del trabajo de minería son numerosas, como una máquina de vapor (antes de que James Watt patentara la suya un siglo y medio más tarde) para achicar el agua en las minas. Sin embargo, tristemente es poco o nada conocido en España.
Manuscrito sobre la invención de la máquina de vapor
En el siglo XIX, otro español, Cosme García Sáenz (1818-1874), realiza una prueba en Alicante con un vehículo submarino que patentó en agosto de 1860 y que llegó a mandar construir (en la empresa Maquinista Terrestre y Marítimade Barcelona) para exhibirlo ante Isabel II.
Pero no se llegó a financiar y el aparato quedó anclado en el puerto de Alicante hasta que su hijo, algunos años más tarde, lo hundió en el mar (se conservan los planos), ante un requerimiento oficial de que lo retirase. Y es que no tuvo el riojano mejor suerte que su antecesor Ayanz, pues a una intensa vida dedicada a procurar adelantos casi inverosímiles (construyó innovadoras máquinas selladoras para las oficinas de Correos, desarrollo una imprenta a base de rodillos que distribuían la tinta, creó una máquina timbradora para la Casa de la Moneda, inventó una carabina de retrocarga…, hasta patentó su submarino en París con el nombre que ya utilizara Ayanz, “barca submarina” o Bateau Plongeur) le siguió una muerte en el olvido y la indigencia a los 55 años. Dos submarinos de la Armada española, uno en 1917 y otro en 1972, llevaron el nombre de Cosme García como tardío reconocimiento.
De principios del siglo XIX se sabe también de la existencia de un diseño llevado a cabo por el cordobés Rafael Covó que no llegó nunca a construirse. El que sí que se construyó fue un ingenio diseñado por un personaje del que solo se sabe que se apellidaba Cervó y que podía ser de origen francés o catalán. En 1831, en el puerto de Barcelona, se dispuso a probar la idoneidad de su invento, una esfera de madera con una portezuela acristalada de observación, sujeta a un buque, pero el peso era excesivo y el ingenio acabó destrozado por la presión del agua y muerto su ocupante.
Los submarinos militares, por su parte, fueron también un invento temprano. Se sabe del Turtle, de invención estadounidense, para una sola persona y por tracción humana, que ya se utilizó y fue hundido en la Guerra de Independencia de ese país… y también del Nautilus, un submarino francés diseñado por Robert Fulton en 1800, pero que terminó por fracasar en unos años. Es entonces cuando se conoce el ingenio que Cosme García Sáez patentó en París, pero el inventor rechazó la oferta hecha por Napoleón III. Muchos fueron los aparatos submarinos que se diseñaron o pusieron en marcha entonces al servicio del enfrentamiento naval durante las guerras anteriores a la Primera Guerra Mundial de 1914, por ejemplo, durante la Guerra ruso-turca de 1877. Pero aún quedaba mucho camino para estos navíos y, de nuevo, fue un español el que vino a solucionar uno de sus principales problemas: la propulsión humana.
El primer submarino de impulsión mecánica (por aire comprimido) del mundo, el Plongeur (1863), fue un invento francés, pero el militar y científico español, Isidoro Cabanyes y Olcinellas (1843-1915) es quien va a dar un paso importe en el desarrollo de la navegación submarina. De Cabanyes se conocen varios inventos: un torpedero submarino de gran transcendencia futura; la maquinaria que realiza para la industria del carbón artificial; un regulador de aire comprimido (una patente presentada en Francia en 1873) que pudo utilizarse para propulsar un tranvía en 1877 y en las máquinas utilizadas en la construcción del Túnel de San Gotardo… Y varias patentes más relacionadas todas ellas con las aplicaciones de la electricidad (un acumulador de energía, una pila eléctrica…), entre las que se encontraba un proyecto para construir un submarino eléctrico que presentó junto con el ingeniero Miguel Bonet en el Ministerio de Marina y en la Academia de las Ciencias española, pero que no se llevó nunca a término (la Marina estaba más interesada en el diseño Peral en aquellos momentos).
El invento más notorio de Cabanyes fueron las llamadas Torres Solares (motor aero-solar, patentado en 1902), probadas por primera vez en Cartagena, y que consistían en un ingenio para obtener electricidad con unas altísimas torres a las que se aplicó una turbina que funcionaba mediante las corrientes de aire, previamente calentada por la radiación del sol. Junto a Luis de la Mata, presenta su invento en la Exposición Industrial madrileña de 1907. Sin embargo, la primera construcción se realizó en Alemania en 1931 y las patentes fueron concedidas en los años setenta a EEUU, Canada, Australia e Israel.
Ictineo II en el Puerto de Barcelona (Imagen de Flemming Mahler Larsen)
Antes que Peral es Narciso Monturiol (1819-1885)quien diseña el primer submarino de propulsión anaeróbica, (a vapor), el Ictíneo II, apenas un año más tarde que el Plongueur francés, en 1864. El primer submarino militar de propulsión eléctrica y armado con torpedos, era botado el 8 de septiembre de 1888 y puesto al servicio de la Armada española por el ingeniero marino, Isaac Peral y Caballero (1851-1895),y fue uno de los ingenios utilizados en la Guerra hispano-cubana del 98. Los submarinos de guerra entraban en la leyenda.
Aunque se utilizaran también durante la Gran Guerra, la evolución de los submarinos fue decisiva durante la Segunda Guerra Mundial, donde las naves de la Kriegsmarine alemana se enfrentaron a las poderosas armadas aliadas. La más conocida fue la Batalla del Atlántico, donde los U-Boot alemanes se las vieron con a la práctica totalidad de la escuadra británica y los buques estadounidenses. Sin embargo, la flota rusa de submarinos fue la más potente en la contienda y la que más submarinos alemanes hundió.
Durante la posterior Guerra Fría, con el enfrentamiento diplomático de bloques, aderezado con la siempre terrorífica amenaza de una guerra nuclear, es cuando los submarinos atómicos alcanzan su más preocupante protagonismo. Como siempre, el cine se encargó de hacernos llegar todas esas sensaciones, con películas como “Duelo en el Atlántico” (The Enemy Below, 1957) de Dick Powell, basada en la mencionada Batalla del Atlántico; “La Caza del Octubre Rojo”(1990) de John McTiernan, sobre un “perdido” potente submarino nuclear ruso; o la comedia con la que iniciaba este artículo “Operation Petticoat” (1959), de Blake Edwards, donde un submarino rosadespierta recelos entre enemigos y aliados.
Curiosamente, el cine español no se ha prodigado en este tipo de cine de “submarinos” y solo he encontrado una comedia, la titulada “Tritones, más allá de ningún sitio”(2009) de Julio Suárez Vega, donde la nave y su tripulación están asignadas a la Consejería de Marina de Castilla y León… volvemos al Pisuerga.
En tan solo dos meses las autoridades localizaron más de 3 toneladas de alcaloides, a bordo de embarcaciones modificadas para camuflar la droga.
El frente Oliver Sinisterra liderado por alias 'Guacho' estaría detrás del envío de enormes cantidades de cocaína en el Pacífico colombiano, según la Armada Nacional, los grupos residuales estarían accediendo a distintos medios de transporte, como narco submarinos para evadir el control de las autoridades. En el último operativo que realizó la fuerza naval del Pacífico, se logró ubicar un semisumergible en el área del Parque Natural Gorgona con una carga de clorhidrato avaluada en más de 24 millones de dólares, al interior de la nave la Armada Nacional logró capturar 4 personas, quienes presuntamente harían parte de la disidencia de las Farc.