El Ministerio de Defensa en Londres ordenó la construcción de un
nuevo submarino nuclear de ataque, el HMS Audacious, que costará 1.200
millones de libras esterlinas (unos 1.922 millones de dólares), según se informó hoy.
El
submarino, que será construido por la empresa armamentística británica
BAE Systems, garantizará unos 3.000 puestos de trabajo en la planta de
Barrow-in-Furness, en el condado de Cumbria (norte de Inglaterra).
El HMS Audasious reemplazará progresivamente al submarino nuclear Trafalgar Class.
El
Ministerio de Defensa británico había destinado además otros 2.400
millones de dólares para la construcción de tres submarinos tipo Astute.
El ministro de Defensa británico, Philip Hammond, declaró que
los contratos le darán a las Fuerzas Armadas "una mayor certeza". El HMS
Audacious será el cuarto de siete submarinos nucleares de tipo Astute
construidos para la Marina británica (Royal Navy).
Es uno de los
submarinos más difíciles de detectar bajo el agua, cuenta con
tecnología de avanzada y armamento de disuasión nuclear.
http://www.latercera.com/
15 diciembre 2012
13 diciembre 2012
Monturiol rides again
Narcís Monturiol i el seus submergibles són fonts inesgotables de
notícies al Museu Marítim de Barcelona, on podeu trobar tant
documentació original com recursos de tot tipus ja esmentats en un article en el seu del mes de desembre del 2009.
La notícia ara és la restauració de tres plànols originals de gran format de l'Ictíneo
de Monturiol conservats al Museu. La intervenció ha estat realitzada
per Clara Bosch Rivas i Laura Feliz Oliver i supervisada per Cristina
Latorre, restauradora de l'MMB especialitzada en la conservació
preventiva de paper. (Narcís Monturiol y sus sumergibles son fuente inagotable de noticias en el Museo Marítimo de Barcelona, donde podrá encontrar tanto documentación original como recursos de todo tipo ya mencionados en un artículo de su blog el mes de diciembre de 2009.La noticia ahora es la restauración de tres planos originales de gran formato del Ictíneo de Monturiol conservados en el Museo. La intervención ha sido realizada por Clara Bosch Rivas y Laura Feliz Oliver y supervisada por Cristina Latorre, restauradora del MMB especializada en la conservación preventiva de papel.)| Neteja humida |
Ha estat una operació delicada que permet la preservació física dels
plànols, així com la possibilitat que siguin consultats pels
investigadors. Tota la informació sobre el procés ha estat publicada en
un article de la revista Unicum de l'Escola Superior de Conservació i Restauració de Béns Culturals de Catalunya us el recomanem.
| Prenent mides |
08 diciembre 2012
Primeras mujeres oficiales en submarinos estadounidenses
La Marina estadounidense ha concedido la insignia que permitirá a las
tres primeras mujeres entrar a formar parte como oficiales en
submarinos, informó hoy el Pentágono.
Las subtenientes Amber Cowan, Jennifer Noonan y Marquette Leveque recibieron la insignia de submarino de guerra, conocida como "delfín", que acredita que han superado con éxito todas las fases de la capacitación que comenzaron hace más de un año.
Cowan y Noonan formarán parte de la tripulación del USS Maine, mientras que Leveque ha sido asignada al USS Wyoming en la base de Kings Bay (Georgia). Las tres mujeres han pasado por oficial de cubierta y oficial ingeniero del puente de mando durante su entrenamiento de más de un año, antes de recibir la certificación de que están capacitadas para cubrir prácticamente todos los sistemas del submarino.
"No éramos realmente marineras de submarino hasta hoy", señaló Noonan, controladora auxiliar de reactores, en declaraciones recogidas por la publicación "Military". Noonan señaló que el camino no ha sido fácil, pero que "no hay ninguna razón para que una mujer no pueda hacerlo", aseguró la marinera que no siente que "haya roto ninguna barrera". Las oficiales forman parte del grupo de 24 mujeres que la Armada estadounidense aceptó para la especialidad en submarinos en 2011.
El siguiente grupo de mujeres graduadas aptas para ser destinadas a submarinos se incorporará a sus puestos en enero y lo hará al USS Louisiana estacionado en la base de Bangor, en la península de Kitsap (Maine), y el USS Florida en la base de Kings Bay (Georgia).
La Marina estadounidense tiene alrededor de 337.000 efectivos, de los cuales un 15 por ciento son mujeres, a las que hasta hora sólo se les permitía formar parte de tripulaciones de naves de superficie.
Las subtenientes Amber Cowan, Jennifer Noonan y Marquette Leveque recibieron la insignia de submarino de guerra, conocida como "delfín", que acredita que han superado con éxito todas las fases de la capacitación que comenzaron hace más de un año.
Cowan y Noonan formarán parte de la tripulación del USS Maine, mientras que Leveque ha sido asignada al USS Wyoming en la base de Kings Bay (Georgia). Las tres mujeres han pasado por oficial de cubierta y oficial ingeniero del puente de mando durante su entrenamiento de más de un año, antes de recibir la certificación de que están capacitadas para cubrir prácticamente todos los sistemas del submarino.
"No éramos realmente marineras de submarino hasta hoy", señaló Noonan, controladora auxiliar de reactores, en declaraciones recogidas por la publicación "Military". Noonan señaló que el camino no ha sido fácil, pero que "no hay ninguna razón para que una mujer no pueda hacerlo", aseguró la marinera que no siente que "haya roto ninguna barrera". Las oficiales forman parte del grupo de 24 mujeres que la Armada estadounidense aceptó para la especialidad en submarinos en 2011.
El siguiente grupo de mujeres graduadas aptas para ser destinadas a submarinos se incorporará a sus puestos en enero y lo hará al USS Louisiana estacionado en la base de Bangor, en la península de Kitsap (Maine), y el USS Florida en la base de Kings Bay (Georgia).
La Marina estadounidense tiene alrededor de 337.000 efectivos, de los cuales un 15 por ciento son mujeres, a las que hasta hora sólo se les permitía formar parte de tripulaciones de naves de superficie.
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07 diciembre 2012
Crisis de los submarinos ''fantasmas''
La crisis de los submarinos "fantasmas" se produjo en el segundo año de la Guerra Civil Española
cuando entre mediados de agosto y principios de septiembre de 1937 unos
submarinos no identificados torpedearon por todo el Mediterráneo una
veintena de barcos mercantes soviéticos y españoles que llevaban
material militar y otras mercancías desde los puertos de la URSS del Mar Negro a la España republicana.
Los submarinos "fantasmas" eran italianos y actuaban por orden directa
de Mussolini que atendió la petición expresa y personal del general Franco que, ante el colapso de las patrullas navales del Comité de No Intervención,
quería paralizar a toda costa la llegada de suministros a la República
en un momento en que, tras la toma de Bilbao el 19 de junio de 1937,
estaba en pleno desarrollo la Campaña del Norte.
La amenaza de intervención de la Marina de guerra británica fue lo que
puso fin a la campaña de ataques. Para que no se volvieran a repetir los
ataques de submarinos "fantasmas" los países europeos que habían
suscrito el Pacto de No Intervención en la Guerra Civil Española celebraron a mediados de septiembre de 1937 la Conferencia de Nyon en la que se pusieron las bases para un nuevo sistema de seguridad para la navegación en el Mediterráneo.
La carencia de submarinos de la Armada del bando sublevado fue solucionada gracias a la colaboración de la Armada alemana que a finales de 1936 organizó una operación secreta denominada Operación Ursula, que consistía en el despliegue por el Mediterráneo de dos submarinos alemanes que atacarían a los mercantes que se dirigieran a puertos republicanos y a la Armada republicana, y sobre todo gracias a la ayuda de la Armada italiana. La primera "colaboración" italiana se produjo al mismo tiempo que los alemanes llevaban a cabo la Operación Úrsula y consistió en el despliegue de cuatro submarinos que llevaban a bordo cada uno de ellos a un oficial español para que en caso de ser apresados presentarlo como el comandante de la nave y cuya misión era atacar a la flota republicana y a los mercantes soviéticos (y también los de bandera mexicana y española). El mayor éxito de esta operación secreta italiana fue el ataque al crucero republicano Miguel de Cervantes el 22 de noviembre de 1936 en Cartagena que como consecuencia del impacto de un torpedo sufrió graves daños y quedó fuera de servicio durante año y medio (hasta finales de marzo de 1938), ya que en el dique seco de la base de Cartagena no cabía un crucero y hubo que ampliarlo para proceder a su reparación.
Debido a las presiones internacionales las acciones de los cuatro submarinos tuvieron que ser interrumpidas en febrero de 1937. Entonces Italia cedió dos de ellos, el Archimede y el Torricelli, que llegaron a Palma de Mallorca el 13 de abril de 1937 con sus dotaciones y mandos italianos donde se les llamó "C-3" y "C-5" para camuflarlos haciéndolos pasar por dos submarinos republicanos hundidos que habrían sido rescatados. Cuando se descubrió el engaño pocos meses después el "C-3" pasó a llamarse General Sanjurjo y el "C-5" General Mola y en octubre sus dotaciones ya fueron reemplazadas por unas enteramente españolas. Dos meses antes, a finales de agosto de 1937, llegaron a Mallorca cuatro submarinos italianos más (dos modernos, el Galilei y el Ferraris, y dos de menores prestaciones, el Iride y el Onice) que fueron rebautizados con nombres españoles como el Sanjurjo 2, el Mola 2, el González López y el Aguilar Tablada, aunque finalmente fueron llamados L-1, L-2, L-3 y L-4. Pero los cuatro submarinos "legionarios" actuaron muy poco tiempo porque fueron retirados en febrero de 1938 por Italia a causa de la ola de protestas internacionales levantada por el hundimiento de dos mercantes por el General Mola y el General Sanjurjo
El incidente del Deutschland (29 de mayo de 1937), que como represalia dio lugar al brutal bombardeo de Almería por la flota alemana, provocó que Alemania e Italia abandonaran las patrullas de control, pero dos semanas después Gran Bretaña y Francia consiguieron que volvieran gracias a una declaración del Comité de No Intervención en la que se reconocía el derecho de la potencia afectada a tomar represalias si uno de sus barcos de la patrulla de control era atacado (que es lo que había sucedido con el Deutschland que había sido bombardeado por dos aviones soviéticos republicanos cuando estaba fondeado en aguas de Ibiza) aunque debería consultar antes con las otras tres potencias para intentar llegar a un acuerdo sobre las medidas a tomar. En Berlín se consideró un gran éxito diplomático, aunque no consiguió el apoyo de Gran Bretaña y de Francia cuando se abrió una nueva crisis internacional el 19 de junio de 1937 con motivo del supuesto ataque con torpedos al crucero alemán Leipzig a la altura de Orán que no habían dado en el blanco, ya que ni británicos ni franceses creyeron en la veracidad del incidente (en realidad ninguno de los tres submarinos republicanos que quedaban en el Mediterráneo, el C-1, el B-1 y el B-2, estaba en condiciones de actuar en la zona del presunto ataque) y se negaron a participar en ningún tipo de represalias, como proponían los alemanes, lo que motivó la suspensión de las reuniones del Comité de No Intervención.
Por su parte el gobierno republicano español llegó a debatir la propuesta del ministro de Defensa Indalecio Prieto de que la flota atacara a los barcos alemanes que habían bombardeado Almería, lo que hubiera supuesto la guerra con Alemania, pero fue rechazada
El colapso del sistema de la patrulla de control naval motivó que a principios de agosto de 1937 el general Franco enviara a su hermano Nicolás Franco a Roma para que le pidiera a Mussolini que la marina italiana capturara o torpedeara a los mercantes españoles y soviéticos que se dirigieran a los puertos españoles transportando material bélico desde el Mar Negro, alegando que se iba a producir un aumento notable de los envíos. Mussolini aceptó y desplegó la flota italiana de submarinos apoyada por unidades de superficie a lo largo de todo el Mediterráneo y en seguida comenzaron los ataques.
El primer ataque se produjo en aguas turcas cuando el mercante Armuru fue torpedeado el 19 de agosto de 1937 y en las dos semanas siguientes hubo por lo menos veinte ataques más (la propaganda fascista lo achacó a submarinos republicanos). Gran Bretaña sabía que los ataques habían sido obra de submarinos italianos, aunque Italia lo negaba, porque había descifrado los mensajes intercambiados entre ellos pero no lo podía hacer público por que se delataría que conocía la clave utilizada por la marina italiana. La crisis de los submarinos fantasmas se agudizó cuando el 1 de septiembre el destructor británico Havock, confundido probablemente con un destructor republicano, estuvo a punto de ser alcanzado por un torpedo y más aún cuando al día siguiente el petrolero británico (antes griego) Woodford fue hundido por un torpedo a la altura de Castellón de la Plana
El gobierno británico amenazó con tomar medidas para parar la campaña de los submarinos "fantasmas", recibiendo el apoyo del gobierno francés, lo que obligó a Italia a suspender los ataques y a ordenar a los submarinos que volvieran a sus bases, una orden que fue conocida inmediatamente por el Almirantazgo. Al mismo tiempo en la ciudad suiza de Nyon se celebró una conferencia internacional para tratar el tema a la que Italia y Alemania rehusaron asistir y a la que sí acudió la Unión Soviética que había acusado a Italia directamente del torpedeamiento de dos de sus mercantes
En la conferencia de Nyon celebrada entre el 11 y el 14 de septiembre de 1937 se acordaron una serie de rutas que debían seguir los mercantes en el Mediterráneo y que serían patrulladas por destructores y aviones británicos y franceses. Finalmente la flota italiana también participó en la patrulla de las rutas gracias a un acuerdo posterior con Gran Bretaña aunque Italia nunca reconoció que los submarinos "fantasmas" eran suyos.
Los acuerdos de la conferencia supusieron un serio revés para el bloqueo que pretendían imponer los "nacionales" sobre el tráfico que se dirigía a los puertos republicanos del Mediterráneo (los submarinos ya no podrían navegar sumergidos), por lo que ahora la estrategia se centraría en el apresamiento o torpedeamiento de barcos en las aguas jurisdiccionales y en los bombardeos de la aviación italiana y alemana (que volaban con insignias de la aviación "nacional") desde sus bases en Mallorca. "No había más alternativa, decía el almirante Cervera [jefe del Estado Mayor], que liarse la manta a la cabeza si se quería frenar la llegada de material enemigo. Los apresamientos y hundimientos afectaron sobre todo a los barcos republicanos (los británicos seguían gozando de la protección de la Royal Navy) y a lo largo de 1937 28 fueron hundidos, 106 apresados y 70 recuperados de otra forma, con lo que los "nacionales" doblaron las toneladas de registro bruto de que disponían al principio de la guerra"
Wikipedia
La carencia de submarinos de la Armada del bando sublevado fue solucionada gracias a la colaboración de la Armada alemana que a finales de 1936 organizó una operación secreta denominada Operación Ursula, que consistía en el despliegue por el Mediterráneo de dos submarinos alemanes que atacarían a los mercantes que se dirigieran a puertos republicanos y a la Armada republicana, y sobre todo gracias a la ayuda de la Armada italiana. La primera "colaboración" italiana se produjo al mismo tiempo que los alemanes llevaban a cabo la Operación Úrsula y consistió en el despliegue de cuatro submarinos que llevaban a bordo cada uno de ellos a un oficial español para que en caso de ser apresados presentarlo como el comandante de la nave y cuya misión era atacar a la flota republicana y a los mercantes soviéticos (y también los de bandera mexicana y española). El mayor éxito de esta operación secreta italiana fue el ataque al crucero republicano Miguel de Cervantes el 22 de noviembre de 1936 en Cartagena que como consecuencia del impacto de un torpedo sufrió graves daños y quedó fuera de servicio durante año y medio (hasta finales de marzo de 1938), ya que en el dique seco de la base de Cartagena no cabía un crucero y hubo que ampliarlo para proceder a su reparación.
Debido a las presiones internacionales las acciones de los cuatro submarinos tuvieron que ser interrumpidas en febrero de 1937. Entonces Italia cedió dos de ellos, el Archimede y el Torricelli, que llegaron a Palma de Mallorca el 13 de abril de 1937 con sus dotaciones y mandos italianos donde se les llamó "C-3" y "C-5" para camuflarlos haciéndolos pasar por dos submarinos republicanos hundidos que habrían sido rescatados. Cuando se descubrió el engaño pocos meses después el "C-3" pasó a llamarse General Sanjurjo y el "C-5" General Mola y en octubre sus dotaciones ya fueron reemplazadas por unas enteramente españolas. Dos meses antes, a finales de agosto de 1937, llegaron a Mallorca cuatro submarinos italianos más (dos modernos, el Galilei y el Ferraris, y dos de menores prestaciones, el Iride y el Onice) que fueron rebautizados con nombres españoles como el Sanjurjo 2, el Mola 2, el González López y el Aguilar Tablada, aunque finalmente fueron llamados L-1, L-2, L-3 y L-4. Pero los cuatro submarinos "legionarios" actuaron muy poco tiempo porque fueron retirados en febrero de 1938 por Italia a causa de la ola de protestas internacionales levantada por el hundimiento de dos mercantes por el General Mola y el General Sanjurjo
El incidente del Deutschland (29 de mayo de 1937), que como represalia dio lugar al brutal bombardeo de Almería por la flota alemana, provocó que Alemania e Italia abandonaran las patrullas de control, pero dos semanas después Gran Bretaña y Francia consiguieron que volvieran gracias a una declaración del Comité de No Intervención en la que se reconocía el derecho de la potencia afectada a tomar represalias si uno de sus barcos de la patrulla de control era atacado (que es lo que había sucedido con el Deutschland que había sido bombardeado por dos aviones soviéticos republicanos cuando estaba fondeado en aguas de Ibiza) aunque debería consultar antes con las otras tres potencias para intentar llegar a un acuerdo sobre las medidas a tomar. En Berlín se consideró un gran éxito diplomático, aunque no consiguió el apoyo de Gran Bretaña y de Francia cuando se abrió una nueva crisis internacional el 19 de junio de 1937 con motivo del supuesto ataque con torpedos al crucero alemán Leipzig a la altura de Orán que no habían dado en el blanco, ya que ni británicos ni franceses creyeron en la veracidad del incidente (en realidad ninguno de los tres submarinos republicanos que quedaban en el Mediterráneo, el C-1, el B-1 y el B-2, estaba en condiciones de actuar en la zona del presunto ataque) y se negaron a participar en ningún tipo de represalias, como proponían los alemanes, lo que motivó la suspensión de las reuniones del Comité de No Intervención.
Por su parte el gobierno republicano español llegó a debatir la propuesta del ministro de Defensa Indalecio Prieto de que la flota atacara a los barcos alemanes que habían bombardeado Almería, lo que hubiera supuesto la guerra con Alemania, pero fue rechazada
El colapso del sistema de la patrulla de control naval motivó que a principios de agosto de 1937 el general Franco enviara a su hermano Nicolás Franco a Roma para que le pidiera a Mussolini que la marina italiana capturara o torpedeara a los mercantes españoles y soviéticos que se dirigieran a los puertos españoles transportando material bélico desde el Mar Negro, alegando que se iba a producir un aumento notable de los envíos. Mussolini aceptó y desplegó la flota italiana de submarinos apoyada por unidades de superficie a lo largo de todo el Mediterráneo y en seguida comenzaron los ataques.
El primer ataque se produjo en aguas turcas cuando el mercante Armuru fue torpedeado el 19 de agosto de 1937 y en las dos semanas siguientes hubo por lo menos veinte ataques más (la propaganda fascista lo achacó a submarinos republicanos). Gran Bretaña sabía que los ataques habían sido obra de submarinos italianos, aunque Italia lo negaba, porque había descifrado los mensajes intercambiados entre ellos pero no lo podía hacer público por que se delataría que conocía la clave utilizada por la marina italiana. La crisis de los submarinos fantasmas se agudizó cuando el 1 de septiembre el destructor británico Havock, confundido probablemente con un destructor republicano, estuvo a punto de ser alcanzado por un torpedo y más aún cuando al día siguiente el petrolero británico (antes griego) Woodford fue hundido por un torpedo a la altura de Castellón de la Plana
El gobierno británico amenazó con tomar medidas para parar la campaña de los submarinos "fantasmas", recibiendo el apoyo del gobierno francés, lo que obligó a Italia a suspender los ataques y a ordenar a los submarinos que volvieran a sus bases, una orden que fue conocida inmediatamente por el Almirantazgo. Al mismo tiempo en la ciudad suiza de Nyon se celebró una conferencia internacional para tratar el tema a la que Italia y Alemania rehusaron asistir y a la que sí acudió la Unión Soviética que había acusado a Italia directamente del torpedeamiento de dos de sus mercantes
En la conferencia de Nyon celebrada entre el 11 y el 14 de septiembre de 1937 se acordaron una serie de rutas que debían seguir los mercantes en el Mediterráneo y que serían patrulladas por destructores y aviones británicos y franceses. Finalmente la flota italiana también participó en la patrulla de las rutas gracias a un acuerdo posterior con Gran Bretaña aunque Italia nunca reconoció que los submarinos "fantasmas" eran suyos.
Los acuerdos de la conferencia supusieron un serio revés para el bloqueo que pretendían imponer los "nacionales" sobre el tráfico que se dirigía a los puertos republicanos del Mediterráneo (los submarinos ya no podrían navegar sumergidos), por lo que ahora la estrategia se centraría en el apresamiento o torpedeamiento de barcos en las aguas jurisdiccionales y en los bombardeos de la aviación italiana y alemana (que volaban con insignias de la aviación "nacional") desde sus bases en Mallorca. "No había más alternativa, decía el almirante Cervera [jefe del Estado Mayor], que liarse la manta a la cabeza si se quería frenar la llegada de material enemigo. Los apresamientos y hundimientos afectaron sobre todo a los barcos republicanos (los británicos seguían gozando de la protección de la Royal Navy) y a lo largo de 1937 28 fueron hundidos, 106 apresados y 70 recuperados de otra forma, con lo que los "nacionales" doblaron las toneladas de registro bruto de que disponían al principio de la guerra"
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Egipto compra dos submarinos alemanesTipo 209
El gobierno alemán ha aprobado la venta a Egipto de dos submarinos Tipo 209, informa The Middle Monitor de Oriente. Según el documento, el importe de una posible transacción está estimado en 700 millones de euros. Otros detalles del acuerdo no se conocen aún.
Contra el acuerdo apoya activamente a Israel, en la creencia de que la
transferencia de los submarinos a Egipto puede afectar a su seguridad
nacional. Como se ha señalado por la UPI, las conversaciones para suministrar
submarinos a Egipto duró mucho tiempo y no pudieron ponerse de acuerdo
en un acuerdo debido a la presión de Israel.
De acuerdo con el ministro de Relaciones Exteriores alemán, Guido
Westerwelle, quien lidera el Medio Oriente monitor, Alemania no puede
poner su dependencia militar de las exportaciones a la posición de
Israel sobre las entregas de armas los Estados del Oriente Medio.Israel se ha pronunciado en contra de esa firma ya que
asegura que la entrega de los submarinos es capaz de asestar un duro
golpe sobre la seguridad del Estado judío.
Cabe señalar que también hay submarinos armados con la israelí "Dolphin", construido sobre el tipo de proyecto revisado 209. El cuarto barco de este tipo se realizó a Israel en mayo de 2012. En total, la marina israelí debería conseguir seis submarinos Tipo 209. Presumiblemente, los submarinos israelíes pueden lanzar misiles de crucero que transportan ojivas nucleares. Tipo de proyecto 209 barcos tienen un desplazamiento de 1,9 toneladas con una longitud de 57 metros y una anchura de 6,8 metros. El submarino es capaz de velocidades de hasta 20 nudos, buceo a una profundidad de 200 metros y encubrir a 14,8 mil kilómetros. Submarino resistencia es de 30 días. Armado con seis tubos lanzatorpedos de 533 mm y cuatro de 650 mm de calibre.
Cabe señalar que también hay submarinos armados con la israelí "Dolphin", construido sobre el tipo de proyecto revisado 209. El cuarto barco de este tipo se realizó a Israel en mayo de 2012. En total, la marina israelí debería conseguir seis submarinos Tipo 209. Presumiblemente, los submarinos israelíes pueden lanzar misiles de crucero que transportan ojivas nucleares. Tipo de proyecto 209 barcos tienen un desplazamiento de 1,9 toneladas con una longitud de 57 metros y una anchura de 6,8 metros. El submarino es capaz de velocidades de hasta 20 nudos, buceo a una profundidad de 200 metros y encubrir a 14,8 mil kilómetros. Submarino resistencia es de 30 días. Armado con seis tubos lanzatorpedos de 533 mm y cuatro de 650 mm de calibre.
Nacho Padró
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