A diferencia de la inmersión dinámica (donde el submarino se inclina y se sumerge aprovechando la velocidad y la fuerza del agua sobre sus timones), en la inmersión estática el buque permanece estático o quieto en un punto geográfico
- Apertura de válvulas: Estando en superficie, los grandes tanques de lastre del submarino están llenos de aire. Para iniciar la inmersión estática, se abren las válvulas superiores de ventilación e inferiores de inundación.
- Admisión de agua: El aire atrapado se escapa hacia el exterior, permitiendo la admisión controlada de agua de mar directamente en los tanques de lastre.
- Pérdida de flotabilidad: A medida que entra agua, la masa total del submarino aumenta de peso sin variar su volumen externo. Cuando el peso del buque supera la fuerza de empuje del agua, el submarino comienza a descender verticalmente de manera suave.
- Búsqueda del equilibrio: El agua se regula con precisión milimétrica hasta que se iguala el peso del submarino con el empuje del agua. En este momento se alcanza la flotabilidad neutra, logrando que el submarino "quede suspendido" o flote de manera estática a la profundidad deseada.
- Prueba de estabilidad y equilibrio: Permite medir cómo responde la plataforma en términos de inclinaciones longitudinales (cabeceo) y transversales (balanceo). Para ello, ingenieros y técnicos realizan movimientos controlados de pesos internos.
- Cálculo de desplazamiento real: Sirve para verificar los volúmenes de agua exactos que admiten los tanques de compensación interna, contrastando las respuestas físicas del buque real con los cálculos teóricos hechos en el diseño inicial.
- Comprobación de estanqueidad: Al sumergirse por primera vez sin el ruido ni las vibraciones del motor, la tripulación puede evaluar perfectamente la estanqueidad del casco resistente y detectar cualquier microfiltración o anomalía en los sistemas internos bajo presión