26 febrero 2024

Scapa Flow: el golpe de la Alemania nazi a la flota británica

 En la noche del 13 al 14 de octubre de 1939, a principios de la Segunda Guerra Mundial y a los 40 días de declaración de la guerra del Reino Unido a Alemania (3 de septiembre de 1939), el alemán Günther Prien y su submarino U-47 se convirtieron en leyendas, al haber protagonizado una de las más espectaculares y sorprendentes aventuras de aquella guerra: colarse en la base británica de Scapa Flow, hundir al acorazado Royal Oak y regresar a casa. Fue una gran hazaña por lo difícil que era entrar en la citada base, que estaba celosamente custodiada por los británicos, con pocos resquicios para el acceso a su interior, con pasos muy estrechos y fuertes corrientes, y convirtió a Günther Prien en un verdadero héroe.

Scapa Flow: el golpe de la Alemania nazi a la flota británica

El HMS Royal Oak fue hundido mientras estaba fondeado en Scapa Flow el 14 de octubre de 1939 cuando fue torpedeado por el submarino alemán U-47.

Scapa Flow. La gran base naval británica

Scapa Flow fue la gran base naval del Reino Unido en el Atlántico durante la Primera y Segunda Guerras Mundiales, desde donde se controlaban los accesos al mar del Norte y Báltico, los tránsitos por el Canal de la Mancha, y las navegaciones por el resto del Atlántico. En la Primera Guerra Mundial fue la base de la Gran Flota de Gran Bretaña, de donde había zarpado para combatir con la Flota de Alemania en la batalla de Jutlandia (31 de mayo-1 de junio de 1916). Fue en dicha base donde, al finalizar la citada guerra, se concentraron las principales unidades alemanas de superficie para ser repartidas entre los vencedores, pero en un descuido de los británicos, en junio de 1919, tras una orden del oficial alemán al mando, almirante Von Reuter, se fueron al fondo del mar para no pasar por la deshonra de ser repartidas como trofeos de guerra. Y en la Segunda Guerra Mundial fue elegida nuevamente como base de la Flota británica.

En la madrugada del 14 de octubre de 1939 el U-boot comandado por el capitán alemán Günther Prien consiguió entrar en la aparentemente 'inexpugnable' base naval británica de Scapa Flow y consiguió hundir el acorazado Royal Oak

Se trataba de un magnífico fondeadero de unos 20 por 14 kilómetros, con una sonda promedio superior a los 30 metros, y una superficie de unas 120 millas cuadradas, localizado en las islas Orcadas, al noreste de Escocia. Rodeado por varias islas —Mainland, Burray, South Ronaldsay, Flotta, Hoy y Graemsay—, además de una barrera de islotes y escollos, estaba protegido con patrulleros, redes antisubmarinas, barreras, minas, pontones y barcos hundidos.

Mapa Scapa Flow

Mapa de Scapa Flow en las Islas Orcadas (Revista General de Marina). Foto: ASC.

En Scapa Flow, los británicos se consideraban a salvo de cualquier acción enemiga, debido a su posición geográfica, sus magníficas defensas naturales y artificiales, y su entorno difícil, con abundantes y persistentes nieblas, fuertes huracanes de viento y nieve, y corrientes de hasta 10 nudos, superiores a los 8 nudos de los submarinos en inmersión. Debido a las nieblas reinantes, era una base muy difícil de atacar por aire, y solo quedaba la posibilidad de hacerlo por mar con submarinos. 

De hecho, ya en la Primera Guerra Mundial pasó por dos intentos de ser atacada por submarinos alemanes. El primero fue el U-18, mandado por Von Henning en octubre de 1914, que consiguió entrar camuflado bajo la estela de un barco mercante, pero se encontró la bahía desierta, y cuando iniciaba la salida fue cazado. El segundo fue en octubre de 1918, cuando lo intentó el submarino UB-116 mandado por Von Emsmam, pero fue detectado, atacado y hundido con toda su dotación.

Planes de ataque «Operación Baldur»

El comandante de la flota de Submarinos alemanes, Karl Dönitz, quería convencer a las autoridades de la Marina de Guerra de Alemania, y en especial a Hitler, de lo importantes que eran los submarinos y sus planes de construcción. Para ello necesitaba dar un golpe maestro a los británicos en el corazón de sus fuerzas navales que llamara la atención, y estaba convencido de que lo iba a lograr si conseguía que un submarino entrara en Scapa Flow y atacara a las unidades británicas allí estacionadas.

Para llevar a cabo esta operación, que bautizó «Operación Baldur», reunió gran cantidad de datos y estudió toda la información disponible, mucha de ella conseguida en reconocimientos aéreos y en patrullas de submarinos, sobre todo las realizadas del 13 al 29 de septiembre por el submarino U-16 al mando de Wellner.

Las fotografías obtenidas mostraban la presencia de un portaaviones, cinco acorazados y diez cruceros, los barcos que estaban hundidos, y algunas deficiencias en las defensas de la zona. Dönitz decidió que la mejor forma de entrar en Scapa Flow era por la parte más oriental del Holm Sound, al este, por el Kirk Sound. Se trataba de un paso estrecho y turbulento, comprendido entre la costa de Mainland y el escollo Lambs Holm, medio bloqueado por tres buques hundidos con bastantes huecos entre ellos. Consideró que un comandante decidido podía pasar en superficie por aquella zona, entre los buques hundidos, con mar calma y en noche cerrada, para entrar en Scapa Flow por zonas de unos 17 m de ancho y una profundidad de 7 m.

Buque hundido Scapa Flow

Uno de los buques hundidos en los accesos a Scapa Flow (Colección Marcelino González). Foto: ASC.

Dönitz sabía que el hecho de entrar en una de las bases navales mejor vigiladas del mudo, y una vez dentro atacar y destruir algunas unidades, iba a ser un gran golpe para Gran Bretaña y para su Marina de Guerra, y beneficioso para el Arma Submarina propia. Y también sabía que para poder realizar dicho ataque iba a necesitar a un comandante de submarinos intrépido y con nervios de acero, y el elegido fue el teniente de navío Günter Prien, porque, como dejó escrito el propio Dönitz: «A mi parecer, reunía para la empresa las necesarias cualidades militares y las aptitudes marineras que eran precisas».

El 1 de octubre, al regreso de una patrulla, Prien fue llamado por Dönitz, que le propuso la operación, y tras un detallado análisis fue aceptada. La operación se fijó para la noche del 13 al 14 de octubre, entrando en la base entre las 00:25 y las 06:15 horas del día 14, porque la marea entrante era propicia, y porque habría luna nueva, lo que facilitaría la entrada del submarino en la base. Aunque nadie había contado con la aurora boreal que iba a estar presente aquella noche.

El ataque a Scapa Flow

A las 10:00 horas del domingo 8 de octubre de 1939, el U-47 salió a la mar de la base de Kiel con 44 hombres a bordo y navegó hacia Escocia, armado con torpedos eléctricos G-7e, que no dejaban estela. Mientras, un avión alemán de observación había visto que la mayor parte de los barcos británicos habían abandonado Scapa Flow, por lo que Dönitz dudó en suspender la operación, pero decidió seguir adelante con ella sin decirle nada a Prien.

Günther Prien

El capitán de corbeta Günther Prien, apodado «El toro de Scapa Flow» (Revista General de Marina). Foto: ASC.

Prien pasó por la isla de Heligoland para efectuar unas últimas pruebas. De día permanecía sumergido para no ser avistado, y por la noche navegaba en superficie. Cruzó el mar del Norte en las noches del 10 y el 11, y llegó a su destino el 13 de octubre a 04:37 horas. Se posó en el fondo, e informó a su dotación de la misión que se iba a desarrollar. A las 19:15 emergió, y se encontró con la aurora boreal que iluminaba el ambiente. Pero Prien siguió adelante, cargó los tubos de torpedos y preparó explosivos para volar su submarino si resultaba apresado. Volvió a sumergirse a las 23:07 al divisar un barco mercante, a continuación, emergió y entró en la base el día 14 a las 00:27 horas, tras haber pasado el estrecho de Kirk, navegando en superficie para esquivar las medidas antisubmarinas de la zona. Con fuerte corriente entrante, ya que acababa de ser bajamar, se deslizó a lo largo de los barcos hundidos que formaban un muro de protección, llegó a rozar uno de ellos, pasó desapercibido, y superó muchas de las medidas defensivas que los británicos habían considerado imposibles de esquivar.

Primero navegó hacia el oeste, pero no vio nada. A continuación, invirtió el rumbo, navegó hacia el este, y después viró al norte para encontrarse por la proa con las sombras de unos posibles blancos: un acorazado identificado como de la clase Royal Sovereign, que resultó ser el Royal Oak, y el portahidros Pegasus, que Prien identificó como el crucero Repulse. A 00:58 horas, a unos 3.000 metros de distancia, disparó contra ellos cuatro torpedos, de los que solo salieron tres, ya que el cuarto se quedó atascado en el tubo. Y solo uno hizo blanco en el Royal Oak, produciéndole pocos daños. Según algunas fuentes, el torpedo hizo explosión al chocar contra la cadena de fondeo del acorazado. Curiosamente, ni en el Royal Oak ni en la base saltó la alarma. 

Unos pensaron que se trataba de una explosión interna del barco, cosa que se daba con cierta frecuencia por combustiones espontáneas en las carboneras, o por las emisiones de gases en los pañoles de pólvoras debido a su descomposición. Otros creyeron que podía haber sido una explosión externa sin importancia. Además, los británicos consideraban que era imposible que alguien pudiera colarse en la bahía para atacarles. El submarino invirtió el rumbo y le lanzó el único torpedo de popa, que no alcanzó al blanco.

La tranquilidad que siguió al primer ataque permitió a Prien, en una gran muestra de sangre fría, invertir de nuevo el rumbo hacia el acorazado, recargar los tubos y, a las 01:16 horas, disparó otros tres torpedos a menor distancia, que hicieron blanco en el Royal Oak. El acorazado se elevó en el aire, cayó con un gran pantocazo, y se hundió en menos de 15 minutos, a las 01:29 horas, muriendo 833 hombres de su dotación de 1.234.

Después del asalto

Realizado el ataque, el U-47 navegó hacia la salida entre la isla Lamb Holm y un barco hundido, teniendo que utilizar los motores diésel y eléctricos a la vez para vencer la fuerte corriente entrante, y salió de Scapa Flow. A las 02:15 apagó los diésel e hizo inmersión, y el día 17 entró de regreso en su base en Wilhelmshaven, mostrando en su torre la figura pintada de un toro resoplando, hecha por su dotación, que a partir de entonces pasó a ser el símbolo del submarino.

U-47

Esquema del U-47, el U-Boot comandado por el capitán Günther Prien.

Los alemanes se habían enterado del hundimiento del veterano acorazado británico Royal Oak, cuando a las 11:00 horas del 14 de octubre, lo comunicó la BBC.

Prien y los miembros de su dotación fueron recibidos como héroes. A la llegada les esperaban Reader y Dönitz, que condecoraron a Prien con la Cruz de Hierro de 1.ª Clase, y al resto de la dotación con la de 2.ª Clase. Y más tarde, el propio Hitler condecoró a Prien en Berlín con la Cruz de Caballero de la Cruz de Hierro, siendo el primer comandante de U-boot en recibir dicha condecoración. El ataque a Scapa Flow lanzó al comandante del submarino a las más altas cumbres de la fama, convirtiéndole en un héroe nacional.

Cruz Caballero con Hojas de Roble

Por su intrépida acción Günther Prien fue recompensado con la Cruz de Caballero con Hojas de Roble. Foto: ASC.

Resultados y consecuencias

El hundimiento del Royal Oak en Scapa Flow produjo una enorme conmoción en Gran Bretaña. Al considerar que la base era inexpugnable, el Almirantazgo británico, en aquellas fechas dirigido por Churchill, pensó en la posible presencia de elementos infiltrados, alguna «quinta columna» o algo por el estilo, que hubiera pasado información a los alemanes para que pudieran entrar en Scapa Flow. Aunque, tras un muy detallado análisis, llegaron a la conclusión de que se habían producido varios fallos en las defensas de la base.

El ataque a Scapa Flow obligó a los británicos a abandonar temporalmente la basedesplegando los barcos en otros lugares. En previsión de estos movimientos, Dönitz minó diferentes zonas utilizando para ello submarinos, con el resultado de que el 21 de noviembre, varias minas fondeadas por el U-21 en Firth of Forth hundieron dos barcos y dañaron gravemente al crucero Belfast. Y las fondeadas por el U-31 en Loch Ewe, el 4 de diciembre hundieron dos dragaminas y averiaron al acorazado Nelson.

Para evitar posteriores ataques a Scapa Flow, Churchill reforzó las defensas antiaéreas, y ordenó la construcción de barreras permanentes para cerrar las entradas orientales, que hoy forman una serie de carreteras de 2,3 km que pasan por Mainland, Burray, South Ronaldsay, Lamb Holm y Glimps Holm, lo que aumentó considerablemente la seguridad de la base.

Scapa Flow

Imagen de Scapa Flow, la más importante base naval en territorio británico durante la Segunda Guerra Mundial. Foto: Album.

Por otra parte, la gran proeza de Prien supuso un gran prestigio para los submarinos alemanes, al haber hundido un acorazado de 31.200 toneladas con un submarino de 750, en una base muy protegida. Hitler se convenció de su capacidad y valía, que había sido uno de los propósitos de Dönitz, y a partir de entonces apoyó abiertamente la potenciación del Arma submarina alemana con la construcción de nuevos U-boote, que iban a tener un gran protagonismo en la Batalla del Atlántico.


Encuentran el submarino francés “Floreal” hundido en Grecia durante la Primera Guerra Mundial

 El 8 de noviembre de 2023, un equipo de investigación marina dirigido por Kostas Toktaridis de ROV Planet Blue encontró los restos del submarino francés Floreal, hundido en 1918 durante la Primera Guerra Mundial en las aguas del Golfo Termaico (también conocido como Golfo de Tesalónica), al noreste de Grecia.

El Floreal pertenecía a la clase Pluviôse de la Marina Francesa, considerada la primera generación de submarinos de guerra con verdadera capacidad operativa. 

Fue diseñado por el ingeniero naval Maxime Laubeuf e incorporaba innovaciones para la época como casco doble y doble sistema de propulsión.

El 2 de agosto de 1918, el Floreal zarpó de Tesalónica escoltado por el destructor Balliste rumbo a Patras, en Grecia. 

Sin embargo, durante la noche chocó con el navío británico HMS Hazelmientras este realizaba maniobras evasivas en zigzag para evitar los ataques de posibles submarinos enemigos. 

A pesar de los intentos de salvamento, el daño fue tan grave que el Florealterminó hundiéndose a las 03:25 en el Golfo Termaico. Afortunadamente, su tripulación de 25 marinos pudo ser rescatada con vida.

La localización de los restos del submarino se debió a varios años de investigación archivística en fuentes históricas francesas y británicas. En 2014, el buzo griego Spyros Vougridis inició la búsqueda del naufragio junto a un equipo de investigación. 

En 2023 lograron dar con el objetivo gracias a la prospección con sónar y la confirmación visual mediante un vehículo submarino no tripulado o ROV.

Los restos del Floreal yacen a 98 metros de profundidad, en excelente estado de conservación. Su diseño y características coinciden plenamente con la documentación histórica, lo que permitió su identificación sin lugar a dudas. 

Destaca la proa con la silueta inconfundible, los tubos lanzatorpedos y algunos detalles como una escotilla entreabierta que transporta al espectador cien años atrás.

El hallazgo del primer submarino de guerra hundido en aguas griegas durante la Gran Guerra reviste una gran importancia histórica. Permitirá estudiar la ingeniería naval de principios del siglo XX y recordar el sacrificio de los marinos aliados que arriesgaron sus vidas en la guerra submarina. 

El buen estado de conservación del naufragio promete también aportar valiosa información sobre la vida a bordo de estos pioneros submarinos.


Fuentes

Kostas Toktaridis (Facebook) | Planet Blue History (Youtube)

Las dos potencias del Pacífico encargan drones submarinos ante el miedo a una guerra marítima con China

 El incremento de la actividad militar marítima de China, con maniobras cada vez más frecuentes, y las habituales amenazas nucleares de Corea del Norte mantienen en alerta a una serie de países de la región del Índico y el Pacífico, desde la siempre amenazada Taiwán hasta Filipinas, que recientemente ha estrechado su colaboración con Estados Unidos para intentar parar los pies a Pekín, o Corea del Sur.

En este escenario de temores y recelos cada vez menos disimulados han entrado también las otras dos potencias de la zona, Australia y Japón, que se están tomando muy en serio las amenazas de Pekín y han decidido tomar la iniciativa ante una posible guerra submarina.

Ambos países acaban de llegar a un acuedo para investigar de forma conjunta la fabricación de una flota de drones submarinos, en el que es el primer proyecto específico en el que trabajarán los aliados de Estados Unidos desde que firmaron un acuerdo en junio pasado para simplificar los procedimientos para estudios técnicos conjuntos sobre equipos de defensa, según han explicado los dos gobiernos y recoge el periódico The Japan Times.

El proyecto tiene como objetivo contribuir a la futura interoperabilidad de vehículos submarinos no tripulados entre las dos naciones, dijo el Ministerio de Defensa en un comunicado de prensa, lo que en la práctica supone diseñar un plan conjunto para que estos drones puedan ser utilizados de forma inmediata en caso de amenaza de alguno de los países.

Según este proyecto, los drones podrían usarse para detectar minas y otras misiones defensivas, y para ello se realizarán simulaciones de comunicaciones submarinas utilizando la información de cada uno sobre el medio marino.

"Mantener una ventaja tecnológica en nuestro entorno estratégico que cambia rápidamente es vital", explicó la científica jefe de defensa de Australia, Tanya Monro, citada por el Departamento de Defensa australiano en un comunicado de prensa.

Los dos países lograrán resultados científicos y tecnológicos que "no pueden lograr solos" y el proyecto sentará las "bases para futuras investigaciones conjuntas sobre autonomía robótica y colaborativa", añadió.

Los lazos bilaterales de defensa se han profundizado en los últimos años, y fuentes del gobierno japonés dijeron en enero que los dos países han estado discutiendo una posible cooperación en caso de contingencias militares simultáneas en sus respectivas áreas cercanas.

Australia, por su parte, se ha asociado con Estados Unidos y Gran Bretaña bajo la asociación AUKUS para reforzar sus capacidades submarinas y desarrollar tecnologías avanzadas como vehículos submarinos autónomos, diciendo que dichos drones podrían ser "un multiplicador de fuerza significativo" para sus operaciones marítimas. efectivo.

La asertividad de China ha sido una fuente de tensión en la región. Canberra expresó seria preocupación en noviembre por el uso de sonar por parte de un buque de guerra chino cuando buzos de la marina australiana operaban en aguas cercanas a Japón, un incidente que Beijing ha negado.

El viceprimer ministro y ministro de Defensa australiano, Richard Marles, dijo en una entrevista reciente en Canberra que espera que Japón colabore con AUKUS en el desarrollo de tecnología de defensa en el futuro.

La Royal Navy británica lanza un misil intercontinental desde un submarino y cae a un centenar de metros

 Reino Unido fracasa, por segunda vez consecutiva, en las pruebas de disparo de un misil Trident desde un submarino de la Royal Navy. Fue lanzado al aire por gas comprimido en su tubo de lanzamiento, pero los propulsores de la primera etapa no se encendieron, y el misil nuclear cayó a pocos metros del submarino que lo disparaba, que acababa de ser reacondicionado.

El ejercicio tuvo lugar en el océano Atlántico, frente a las costas del estado norteamericano de Florida, el pasado 30 de enero, pero ha sido ahora cuando la noticia ha salido a la luz a través de "The Sun". Se trata del segundo intento fallido tras otra prueba realizada en 2016, lo que plantea interrogantes sobre la seguridad de la disuasión nuclear británica y el fabricante estadounidense Trident en un momento de máxima tensión internacional ante la amenaza de Rusia.

Los ensayos de misiles Trident son poco corrientes, sobre todo debido a su coste. Cada misil vale alrededor de 17 millones de libras aunque los de prueba no están armados con ojivas nucleares.

El ministro de Defensa, Grant Shapps, que estaba a bordo del HMS Vanguard cuando disparó el misil en enero, confirmó que “se produjo una anomalía”, pero afirmó que Trident es “el sistema de armas más fiable del mundo”, recalcando que están dispuestos a utilizarlos “si surgieran las circunstancias en las que tuviéramos que hacerlo”. “La prueba reafirmó la eficacia de la disuasión nuclear del Reino Unido, en la que el gobierno tiene absoluta confianza. El submarino y la tripulación fueron certificados con éxito y se reincorporarán al ciclo operativo según lo previsto. En esta ocasión, ocurrió una anomalía, pero fue un evento específico y no hay implicaciones para la confiabilidad de los sistemas y reservas de misiles Trident en general”, recalcó.

La oposición laborista exigió garantías sobre la eficacia de la disuasión nuclear británica tras el fallo. El portavoz de Defensa de la oposición, John Healey, declaró que el fallo era “preocupante”.

Por su parte, Malcolm Nance, ex oficial de inteligencia naval estadounidense, declaró a LBC que había sido una suerte que el misil no dañara el submarino ni hiriera a los miembros de la tripulación. “Royal Navy es uno de los mayores sistemas de armas nucleares del mundo. Es la disuasión nuclear independiente de Reino Unido contra Rusia y otros Estados que tienen bombas atómicas”. Se trata de uno de los cuatro submarinos utilizados por Londres para patrullar los océanos del mundo y mantener la disuasión nuclear del país.

«Saben, a pesar de toda la reciente palabrería de Moscú y de hacer ruido sobre entrar en guerra con Inglaterra, la gente tiene que entender que ustedes tienen su propia capacidad independiente de la de Estados Unidos».

Un portavoz del Ministerio de Defensa aseguró que “la disuasión nuclear de Reino Unido sigue siendo segura y eficaz”. “Por motivos de seguridad nacional, no podemos facilitar más información al respecto, pero estamos seguros de que se trató de una anomalía específica de la prueba y que, por tanto, no tiene consecuencias para la fiabilidad de los sistemas de misiles Trident ni para el arsenal en general”.

19 febrero 2024

Alemania investiga divulgación de datos secretos sobre submarinos de la OTAN cuando se trazó el Nord Stream 2

 Calificada provisionalmente como publicación accidental, la filtración podría acarrear cinco años de encarcelamiento a los empleados de la autoridad minera implicada.

Un organismo gubernamental del norte de Alemania hizo pública información secreta sobre la operación de submarinos de la OTAN en el Báltico durante los procedimientos de planificación de la construcción de gasoductos Nord Stream 2, entre Rusia y Alemania, informan medios alemanes.

Durante los preparativos del proyecto, la Autoridad Minera de Stralsund había recibido un informe de las Fuerzas Armadas (Bundeswehr) del país que contenía datos militares sobre sumergibles de la Alianza Atlántica, en particular sobre municiones y el número de disparos realizados durante los ejercicios militares.

El informe fue clasificado ‘VS-NfD’, es decir como “información clasificada sólo para uso oficial“, y el organismo asumió por escrito garantías de que los datos sensibles del documento no serían publicados bajo ninguna circunstancia ni transmitidos sin autorización.

Sin embargo, partes de aquel informe aparecieron en la web de la Autoridad Minera a principios de 2018.

Actualmente, el Fiscal General Federal está examinando las sospechas contra los empleados de la autoridad minera en cuanto a la posible revelación de secretos de Estado, lo que podría acarrearles hasta cinco años de cárcel, informa Bild. Por el momento, la divulgación se considera como accidental.

El periódico precisa que el Ministerio de Defensa informó a la Cancillería y al Parlamento Federal sobre la investigación del caso y los temores de que la revelación pudiera permitir sacar conclusiones sobre las “capacidades operativas militares”.

  • Construidas para duplicar la capacidad de transporte de gas ruso que ya transitaba por el Nord Stream, las nuevas dos líneas tropezaron con demoras en la aprobación de las autoridades de Alemania, en medio de la oposición de Washington y de Bruselas. En septiembre de 2022, se produjeron explosiones en ambos proyectos Nord Stream, quedando inutilizados.
  • Las investigaciones de países occidentales no han establecido la autoría concreta de lo que ha sido descrito como el mayor acto terrorista industrial de la historia.
  • En una reciente entrevista con el periodista Tucker Carlson, el presidente ruso Vladímir Putin señaló a Estados Unidos como una parte interesada en los sabotajes.