23 diciembre 2019

SURCOUF - EL SUBMARINO CORSARIO

Robert Surcouf (1773 -1827) fue un corsario francés al servicio de Napoleón I. Famoso por enfrentarse al bloqueo continental inglés en el océano Índico, desde las islas de Mauricio y Reunión. Capturó un total de 47 naves enemigas, y en algunos envites fue capaz de vencer a naves inglesas más poderosas.
Sus éxitos navales, en un tiempo donde la marina francesa poco pudo hacer contra la de Su Majestad, le hizo extremadamente popular. Hasta cinco de los navíos de la armada francesa ostentaron en diferentes épocas el nombre de Surcouf. 
El Surcouf (NN3) fue submarino oceánico experimental desarrollado por la marina francesa en entreguerras. Se trataba de un crucero submarino cuyo rasgo más característico era el de portar una torre con dos cañones de 203 mm. También se le denominó submarino corsario, ya que una de sus misiones debía ser precisamente esa, la de practicar ese tipo de guerra interrumpiendo las vías de comunicación marítimas enemigas. Con 110 metros de eslora, fue el submarino más grande del mundo hasta que llegaron los Primera Clase japoneses. Llevaba un hangar con un hidroavión ad-hoc para el que se construyó en Besson MB 401, un hidroavión que debía servir tanto para la exploración como para la corrección artillera, ya que su sistema de puntería solo llegaba a los 10 km, menos de la mitad de sus cañones. Escapó de Brest justo a tiempo para no caer en manos alemanas, luego abordado por los británicos como parte de la Operación Catapult, pasó a manos de los franceses libres.  Más de un año más tarde, junto a cuatro corbetas, participa en la toma "alegal" de Saint-Pierre-et-Miquelon.  Destinado a proteger las colonias "libres" del Pacífico a principios del 42, el Surcouf nunca llegó a atravesar el Canal de Panamá. Nos lo cuenta Antonio Gómez @antogom1 Esto es Barcos-10, un spin-off de Casus Belli Podcast.
El Surcouf fue un diseño técnicamente exitoso con su largo alcance, armamento pesado, alta velocidad y buena maniobrabilidad. En la práctica, sin embargo, no pudo cumplir su verdadera tarea, la guerra comercial, ya que no existía ningún buque mercante alemán de gran calado.

A BORDO DE UN SUBMARINO JAPONES

Hoy nuestro colaborador Ion Urrestarazu nos trae un relato que encontró investigando en la hemeroteca de El Diario Vasco. En la página 6 del ejemplar del 17 de julio de 1943 nos cuenta el relato del médico de un submarino japonés. Ion tenía dudas de que fuese un relato autentico pero en BHM hemos descubierto que los datos encajan ya que el 2 de enero de 1941 un portaaviones de la clase Lexington fue atacado por un submarino nipón. Era el I-16 de Primera Clase del modelo Hei Tipo C1, Hei gata(S38) (丙型 (S38).
Sin más dilación os dejamos con el relato del médico a bordo del I-16:

El día de mi promoción a bordo de un submarino, un médico de la Marina me dijo:
—A partir de ahora, usted y yo no somos más que dos soldados. Nuestra actividad médica pasa a un segundo plano.
Al principio no creí que viera razón. Pensaba que un médico de la Marina era un hombre de ciencia que se batía con sus conocimientos.
La vida a bordo de mi sumergible cambió este punto de vista. Llegué a ser en pocos días un buen oficial. Descifraba mensajes, hacía guardias, etc.
Submarino de la clase C1
Patrullamos por las aguas enemigas a la busca de una víctima. Nos han señalado en estos parajes la presencia de un portaaviones del tipo "Lexington". Hace ya algunos meses que hemos partido de nuestro puerto y llevamos una existencia dura y monótona. Desde que aparece el día nos sumergimos para volver a remontar a la superficie a la puesta del sol.
Y mientras tanto estoy sorprendido de constatar que, exceptuando un marinero, nadie ha estado realmente enfermo. He examinado, no obstante, con cuidado a toda la tripulación. Desde luego, la falta de víveres frescos se hace sentir. Tengo que luchar particularmente contra el envenenamiento de la sangre, las enfermedades de los nervios, la anemia o los males de estómago. Obligo a la tripulación a tomar tabletas vitaminosas. Y cuando hay algunos que están desganados, he preparado un combinado de mi invención: Es un coktail, compuesto de coñac uva y azúcar, en el cual deshago las tabletas.
Un buen corte de pelo para pasar el rato y por higiene.
Extraido del video 

EFICACIA DE LAS CANCIONES

He obtenido del comandante una autorización para que la tripulación pueda cantar después de cada comida: es necesario para la seguridad física de los hombres. He preparado, igualmente, nitrato de plata y otros medicamentos, pero no tuve necesidad de ellos. Hasta ahora no he gastado más que tintura de yodo y desinfectantes.
Fui designado como médico de a bordo tres días antes de zarpar el submarino. El Japón no estaba todavía en guerra. El primer oficial al cual me presenté, sin levantar siquiera los ojos, me dijo simplemente, con una voz extrañamente dulce:
"El espacio a bordo es más bien reducido. Desgraciadamente no he podido prever todo lo que hará falta para el buen estado sanitario de la tripulación. Encárguese usted de ello antes de la salida. Escriba también su testamento en seguida. Yo ya hice el mío. La vida a bordo de un submarino, aun en período de ejercicios, es de guerra."
Preveía que el viaje sería largo y que no encontraría un sitio donde colocar a los enfermos.
En un corro de oficiales, oí al primer oficial interpelar a un sargento torpedero:
—¿Cómo siguen su señora y su hijo?
—Los han trasladado al hospital marítimo, mi teniente.
—Muy bien. Vaya usted a verlos inmediatamente; yo mismo haré su trabajo.
El sargento con la cara resplandeciente de agradecimiento, saludó y se fué.
A la mañana siguiente, el sargento volvió con la cara pálida y triste.
—El estado de mi hijo es muy grave—dijo.
El primer oficial lo miró largamente sin hablar. Y luego dijo:
—¿Usted quiere un permiso?
—Sí, porque es preciso que esté a su lado. La enfermera que le atiende cree que...
—Yo no puedo concederle este permiso. Vamos a partir pasado mañana por la mañana. Comprendo perfectamente su sentimiento, pues yo también tengo un hijo. Pero en estas circunstancias no puedo complacerle. Su esposa, mujer de soldado, lo comprenderá así. Vuelva al hospital y explíquele a la enfermera que su oficial es un hombre frío y sin corazón. ¿Ha comprendido? Muera o viva su hijo, usted volverá mañana por la noche a las once.
La víspera de la salida, a las once, el sargento estaba ya de vuelta.
—Mi hijo ha muerto—anunció con voz ronca.
El submarino salió con el alba. Estaba ya muy lejos cuando el capitán dió la orden de que parase.
Todo el mundo sobre el puente, vista a la tripulación, el comandante dijo:
"Nuestro navío ha dejado el puerto para realizar una importante misión. El telón de la guerra no se ha levantado todavía, pero los Estados Unidos no dejarán de empujarnos hacia ella. Yo hubiera querido haberles dicho esto antes de la salida, a fin de que ustedes se hubieran despedido mejor de sus familias. Pero comprendan que no he podido hacerlo."
 

NUESTRO CAMPO DE BATALLA SE ENCUENTRA SOBRE TODOS LOS OCEANOS

Prosiguió: "Si la guerra viniera, el campo de batalla no sería limitado al Pacífico, pues se extendería a la Malasia, Filipinas, Océano Indico y Australia. En este caso tendríamos que combatir hasta que la bandera blanca fuese izada en la cumbre de Casa Blanca de Washington."
Durante un corto momento, el silencio reinó sobre el puente, y luego gritamos con una sola voz: "¡Banzai!" y las risas sonaron de nuevo en el sumergible.
Algunos minutos más tarde asistí a una escena conmovedora en el cuarto de los torpederos. El sargento, cuyo hijo había muerto, estrechaba la mano del primer oficial.
—Muchas gracias de todo corazón, mi teniente—decía—. El alma de mi pequeño debe ahora descansar en paz.
Un resplandor brilló en los ojos del primer oficial. Le dió una palmada sobre el hombro y le dijo: "¿Por qué llorar?" El sargento desapareció sin decir una palabra más. Luego más tarde leí un poema de 31 sílabas, que me hizo experimentar su emoción.

Mimakariel Kononakiganao
Byoshono Taumani.
Takusito Yukumito aware.
(El corazón se siente despedazado cuando un soldado se va a la guerra, dejando abandonados a su hijo, muerto, y a su mujer, enferma.)

La vida de a bordo era dura.
El 27 de diciembre de 1941, se aproximaba la fiesta de San Silvestre, se nos permitió que nos lavásemos el cuerpo entero. Hacía veinte días que vivíamos en una atmósfera de presión caliente. La grasa se nos había pegado a la piel. Teclamos derecho a una cuba de agua fresca por hombre. La noche de San Silvestre leímos sobre la cartelera instrucciones del comandante:
"Las fiestas del Nuevo Año han quedado aplazadas hasta el regreso al puerto. Para conmemorar el 1 de enero, se servirá a la tripulación raciones extraordinarias."
Una noche el comandante me hizo llamar:
—A partir de mañana, navegaremos sobre la superficie. Temo a las consecuencias: golpes de sol u otras cosas. Hace ya mucho tiempo que no hemos visto la luz del sol. Quiero que preparemos todo lo que pueda ser necesario.
Pensando que la temperatura sobre el puente sería mucho más elevada preparé agua fresca. Puse algunas gotas en los ojos de los que debían hacer guardias sobre el puente, a fin de protegerles de la luz, y les hice pasar por debajo de la lámpara de rayos violetas para acostumbrarles al sol.
Vino por fin el alba del 12 de diciembre de 1942.
El cielo resplandecía hacia el Este y las estrellas desaparecían una tras otra. El vigía señaló a estribor una patrulla de aviones enemigos. La campana de alarma hizo oír su voz. Tuvimos que sumergirnos inmediatamente. Todos nos precipitamos a nuestros puestos. Las puertas fueron completamente cerradas. Un retraso de diez segundos hubiera podido ser fatal. Con el ojo pegado al periscopio el comandante miraba si el enemigo nos había descubierto.
Cuando el indicador de profundidad marcó los 70 metros, respiramos. Un poco más tarde volvíamos a ver el limpido azul del cielo.
Por tres veces tuvimos que sumergirnos esta mañana. Los aviones patrulleros que nos obligaban a ello, eran la prueba visible de que el enemigo no andaba muy lejos. Pero no llegamos a encontrarlo.
El sol estaba ya ocultándose, cuando por quinta vez repicó la campana de alarma. La tripulación estaba desesperada y tenía los nervios deshechos. El "Lexington" estaba a la vista.
USS Saratoga hacia 1942 
(Nota de BHM: se refiere al El USS Saratoga (CV-3) fue un portaaviones estadounidense de la clase Lexington. El 2 enero de 1942, el Sara fue torpedeado por un submarino japonés de Primera Clase, el I-16, a 500 millas de Oahu, sufriendo la pérdida de 6 tripulantes. Logró arribar a Pearl Harbor para reparaciones básicas, luego fue enviado a Puget Sound, Washington, para reparaciones definitivas y modernizaciones en su defensa antiaérea)

Todo era silencio a bordo. El "Lexington" iba escoltado por dos destructores y un crucero pesado.
La voz del comandante era serena.
La escuadra enemiga poseía sin duda alguna submarinos para resguardarla. Así es que si no dábamos un primer golpe definitivo, tendríamos que sostener un combate a muerte contra un enemigo muy fuerte. Una gran prudencia se impone.
El comandante prohíbe toda circulación por el interior del submarino.
Hace ya cuarenta minutos que la persecución dura. De repente  el comandante ordena sin retirar el ojo del periscopio:
—¡Soltar los torpedos!
El submarino tiembla.
—¡Sumergirse!
Ha entrado el periscopio. El comandante indica la distancia a que se encuentra el "Lexington", a fin de que podamos calcular el momento en que los torpedos llegan a su destino. Cada uno cuenta los segundos en la péndula de a bordo o en su reloj. Cuando llega el momento todas las cabezas se levantan. Se oye detonación, seguida de otras: dos golpes en el mismo blanco.
Con una sola vez gritamos nuestro saludo al Emperador: "¡Banzai!". Nadie puede ocultar sus lágrimas.
El comandante interrogó al radiotelegrafista.
—¿Qué pasa que se oye todavía el ruido de las máquinas del "Lexington"?
—No; no oigo ningún ruido.
—¡Esto es imposible! —exclama el comandante—. Escuche atentamente.
En el mismo momento, el radiotelegrafista arrojó su casco, dando un alarido espantoso. Una terrible detonación le había roto el tímpano. El submarino se estremecía.
—¿Granadas submarinas? —dijo un camarada.
No eran granadas submarinas, pero sí la detonación del "Lexington", que saltaba hecho pedazos.

20 diciembre 2019

GUERRA SUBMARINA SIN TRIPULACIÓN

Más de 230 representantes de los países aliados, Estado Mayor de OTAN e industria de defensa se reunieron en el Cuartel General de OTAN durante un simposio de tres días (4-5 de diciembre de 2019) para debatir las últimas tendencias en la guerra submarina sin tripulación. Organizado por la Maritime Unmanned Systems Initiative –o MUSI- de OTAN, los expertos se centraron en los problemas operativos en el ámbito marítimo y los últimos avances tecnológicos en los sistemas de guerra submarina no tripulados. La industria también expuso muchos de sus sistemas innovadores y tecnología más recientes.
“Ha sido un acontecimiento increíble y la culminación del primer año altamente satisfactorio de MUSI, que ha sido un record de resultados significativos para la Alianza en tiempos de paz”, dijo el CN Michael Brassseur, director de la Célula de Innovación y Coordinación MUS del Cuartel General de OTAN.
Nota interesante fue la aportada por el Comodoro Mike Knott CBE, Jefe Adjunto de Estado Mayor sobre Capacidad Naval de la Armada británica. Importantes en la agenda han sido las cuestiones sobre cómo podrían mejor apoyar los sistemas submarinos no tripulados las operaciones contra submarinos, contra minas y vigilancia y reconocimiento mediante la inteligencia. El simposio ha sido el segundo acontecimiento más importante de MUSI en 2019. Las actividades planeadas para 2020 incluyen unas importantes maniobras navales en Portugal y operaciones contra submarinos dirigidas por Gran Bretaña.
MUSI se constituyó en octubre de 2018. Bélgica, Dinamarca, Francia, Alemania, Grecia, Italia, Holanda, Noruega, Polonia, Portugal, España, Turquía y Gran Bretaña y EEUU reunieron sus recursos y experiencia para crear vehículos y sistemas no tripulados mejores, más flexibles y más interoperables.
NATO Update, 12 de diciembre de 2019.

los 9 submarinos nucleares de EEUU más caros de su historia

Se trata sin duda de un contrato naval histórico y se manejan cifras astronómicas. La US Navy, marina de guerra norteamericana, ha encargado la construcción de nueve submarinos, ocho de los cuales son de un diseño mejorado que incrementará sus capacidades estratégicas. Tras los nuevos y carísimos portaaviones y con el esperado concurso que proporcione al menos 20 nuevas fragatas, queda claro que el refuerzo naval norteamericano es una realidad y como veremos, estos nuevos submarinos aportarán importantes capacidades multipropósito a la marina americana.
Al contrario de lo que algunos puedan creer, la guerra bajo el mar nunca quedó en el olvido, tan solo evolucionó y se adaptó a las nuevas circunstancias que, en cada momento, dictaba la estrategia global. La Guerra Fría marcó un período definido donde la lucha submarina tomó un protagonismo enorme. Era lógico, pues, incapaces de superar y ni tan siquiera igualar al poderío naval de superficie norteamericano, la antigua URSS optó por dedicar su mayor esfuerzo a la guerra submarina. Nada nuevo. Fue exactamente la misma estrategia seguida por Alemania durante la Segunda Guerra Mundial.
Tras la desintegración soviética pudo parecer que la guerra submarina era cosa del pasado y en cierta medida fue así, solo que en lugar de desaparecer se adaptó y las prioridades cambiaron a las nuevas amenazas. Estas pasaron a ser los pequeños submarinos convencionales (SSK), unos ingenios hoy en día casi al alcance de cualquiera. Baratos, muy escurridizos y que en las manos no adecuadas podrían causar enormes trastornos al tráfico naval. Así muchos países, España entre ellos, redujeron sustancialmente sus medios para luchar contra los grandes submarinos. Y ahora el desarrollo continua.
USS John Warner (SSN 785) de la clase Virginia Bloque III (US NAVY)
USS John Warner (SSN 785) de la clase Virginia Bloque III (US NAVY)

Una potente flota submarina

La US Navy opera una gran flota submarina, la mayor del mundo. Es una flota muy numerosa, 70 submarinos en activo, todos ellos de propulsión nuclear (SSN), muy homogénea (con pocos tipos), moderna y eficaz. Frente a estas cifras, Rusia despliega un total de 56 submarinos, de los cuales 34 son nucleares (SSN) y 22 son modelos convencionales (SSK), cifras que se podrían incrementar hasta los 62 si contamos los modelos experimentales, como por ejemplo el AS-31 Losharik. Pero Rusia utiliza un gran número de tipos, versiones y variantes, algunos son modelos muy obsoletos y otros, en cambio, tan modernos que no terminan de cuajar.
Tan solo son cuatro tipos de submarino los que navegan bajo las barras y estrellas y se dividen en dos grandes grupos: los denominados 'Fast Attack' (modelos de ataque) y los Lanzamisiles o SSBN (Ship, Submersible, Ballistic, Nuclear). De los primeros hay tres tipos: la clase 'Los Ángeles' con 32 buques en activo, la clase 'Seawolf' con 3 unidades y la clase 'Virginia', los más modernos, con 17 unidades en servicio.
USS Alabama (SSBN 731) clase Ohio (US NAVY)
USS Alabama (SSBN 731) clase Ohio (US NAVY)
Los submarinos lanzamisiles son los de la clase 'Ohio', con 18 buques en activo. De estos, los buques de la clase 'Los Ángeles' están siendo paulatinamente retirados y reemplazados por los nuevos 'Virginia'. Además hay 14 del tipo SSBN, armados con 24 SLBM (submarine-launched ballistic missiles) o misiles balísticos del tipo TRIDENT II D5, un ingenio que una vez lanzado despliega 12 cabezas de guerra autónomas, cada una capaz de atacar un objetivo diferente. Por último hay otros 4 submarinos que, por los tratados de no proliferación de armas nucleares, se reconvirtieron a submarinos lanzamisiles guiados (SSGN), cambiando sus ingenios nucleares TRIDENT por un total de 154 misiles de crucero TLAM (Tomahawk Land Attack Missile), misiles tácticos contra objetivos en tierra.
La clase 'Los Ángeles' fueron, en su día, los mejores del mundo para actuar como 'hunter Killers', verdaderos cazadores de submarinos rusos lanzamisiles. Son unidades de 110 metros de eslora y con un desplazamiento de 7.000 toneladas en inmersión. Han sido (y son) buques silenciosos y bien armados. La clase 'Seawolf' iba a sustituir a los buques 'Los Ángeles'. Iban a ser (son) unos buques grandes, más avanzados y más caros que sus predecesores, con más de 9.000 toneladas en inmersión y un coste de más de 3.000 millones de dólares por unidad, pero nacieron en el momento más inoportuno (el fin de la Guerra Fría) y se cambiaron por los protagonistas de la última noticia, los Virginia.

La clase 'Virginia'

Cuando se habla de la Clase 'Virginia' no se pueden dar datos de un solo tipo de buque pues es un modelo, como decíamos, muy versátil y que ha ido evolucionando con los diferentes 'flights' o grupos de unidades construidas. Las diferencias entre un grupo y otro pueden ser bastante diferentes y por ello, al referirse a ellos, hay que especificar a qué 'Block' o bloque pertenecen.
La primera unidad, el USS Virginia (SSN 774) se entregó a la US Navy en octubre de 2004 y forma con el USS Texas, USS Hawaii y USS North Carolina el denominado Bloque I. Fueron los primeros submarinos donde se utilizó la construcción modular en lugar de construir entero el casco de presión, lo que obligaba luego a trabajar con incomodidad en su interior. Tienen una eslora de 115 metros, un desplazamiento de 8.000 toneladas y un coste (los primeros bloques) inferior a los 2.000 millones de dólares.
USS Minnesota (SSN 783) de la clase Virginia, cargando un torpedo Mk 48 (US NAVY)
USS Minnesota (SSN 783) de la clase Virginia, cargando un torpedo Mk 48 (US NAVY)
Los nuevos 'Virginia' introdujeron muchas mejoras tecnológicas. Entre ellas destaca el empleo del UMM (Unified Modular Masts) o sistema de mástil modular. Este sistema integra en un único mecanismo los distintos mástiles que utilizaban hasta entonces los submarinos, logrando un ahorro de espacio al integrar mástiles de visión, radar, sensores, 'snorkel' (toma de aire en inmersión), etc. En los 'Virginia' se integró un mástil 'snorkel', dos mástiles (o antenas) de comunicación, dos mástiles de comunicación satelital, el radar AN/BPS-16, el equipo de guerra electrónica AN/BLQ-10 y, muy importante, dos mástiles “fotónicos”.
Los mástiles “fotónicos” u “optrónicos” representan una innovación muy importante para un submarino pues reemplazan el clásico periscopio óptico por un conjunto de cámaras y sensores que trasladan la visión del exterior al interior de la cámara de combate. Los “Virginia” fueron los primeros submarinos en incorporar de manera plenamente operativa este desarrollo, que tiene importantes ventajas.
USS Annapolis (SSN 760) lanzando un  Tomahawk Land Attack Missile (TLAM) (US NAVY)
USS Annapolis (SSN 760) lanzando un Tomahawk Land Attack Missile (TLAM) (US NAVY)
La primera es que en el periscopio tradicional el conjunto es un largo tubo mecánico que atraviesa el casco de presión, generando una debilidad en el mismo, a la vez que obligaba a situar la cámara de combate en una posición elevada, cercana a la curvatura del casco. El mástil fotónico obvia todo esto. Sus dimensiones son muy reducidas y solo necesita que un cable de señal llegue a la cámara de combate, que en los “Virginia” se situó una cubierta por debajo permitiendo que fuese mucho más grande y funcional. Estos mástiles, además, integran visión en color e infrarroja.
Su armamento original (Block I y II) estaba formado por un lanzador vertical de misiles (VLS) de 12 celdas más 4 tubos lanzatorpedos de 533 mm, pudiendo utilizar torpedos Mk 48, misiles UGM-109 Tactical Tomahawks y misiles Harpoon antibuque. En los Bloque III y IV se reemplazó el VLS por dos tubos denominados VPT (Virginia Payload Tube) de gran diámetro, cada uno capaz de lanzar seis misiles de crucero Tomahawk. Otras variaciones entre los cuatro primeros bloques afectan a aspectos tecnológicos y de sistemas, como sonares avanzados tipo LAB (Large Aperture Bow), mejoras en aspectos de mantenimiento y otros.

Bloque V. Avanzados y caros

El encargo de nueve unidades más de la clase 'Virginia' se anunció hace apenas unos días y supone un total de 22.000 millones de dólares, lo que nos da un coste unitario de 2.400 millones de dólares (unos 2.200 millones de euros) por submarino. Los buques se van a construir por General Dynamics, Electric Boat y Huntington Ingalls Industries, se empezarán a construir en breve y se estima que se entregarán entre 2025 y 2029. De estos buques el primero se fabricará como un Bloque IV y el resto como Bloque V, cuyas mejoras son importantes.
Lo significativo del Bloque V es lo que se denomina VPM, 'Virginia Payload Module' o Módulo de Carga Virginia, una especie de contenedor diseñado específicamente para el Bloque V y que ahora se empezará a introducir con los nuevos submarinos. La idea es avanzar en versatilidad permitiendo misiones diferentes según las necesidades. El módulo se sitúa en la zona central del casco tras el VPT de los Bloques III y IV, lo que supone alargar el casco en 21 metros.
Submarino USS Columbia (SSN 771) de la clase Los Ángeles (US NAVY)
Submarino USS Columbia (SSN 771) de la clase Los Ángeles (US NAVY)
Con este añadido los nuevos 'Virginia' serán capaces de llevar 28 Tomahawk (BGM-109) en el VPM y otros 12 en los tubos VPT, mientras mantienen sus cuatro tubos lanzatorpedos. Las capacidades se multiplican, pues el VPM será capaz de utilizar nuevos tipos de misiles de mayor alcance y nuevos misiles antibuque, como el LRASM de Lockheed Martin. También se especula con la capacidad de utilizar los futuros misiles hipersónicos en desarrollo e incluso la capacidad de lanzar y recuperar drones aéreos y submarinos desde el propio buque.
Como en todo, también hay una contrapartida por los sobrecostes de estas mejoras, que se estiman en unos 500 millones de dólares aunque, según fuentes de la US Navy. Se compensarán por un lado con ahorros en costes de mantenimiento y por otro con una reducción del número de unidades en servicio, al incrementarse las capacidades de los nuevos submarinos que vayan entrando en servicio y jubilando a los viejos 'Los Ángeles'.

Submarino sin cabeza: el submarino chino más inusual.


Hace aproximadamente un año, China sorprendió a todos al mostrar un submarino que nadie esperaba ver. Los medios de comunicación ya han logrado llamar a este submarino "sin cabeza": su aspecto original ha atraído la atención durante mucho tiempo. Al mismo tiempo, prácticamente no hay información sobre el propósito y las características del barco. En un nuevo artículo para Fores, el famoso explorador naval Sutton trató de arrojar luz sobre la nueva creación de China. “China continúa asombrando al mundo de la defensa. Este es quizás el único país del mundo que puede construir un submarino de tamaño completo sin fugas de piezas”, señala el especialista. A modo de comparación: los nombres, tamaños y características generales de los submarinos de la Marina de los EE.UU. Generalmente son bien conocidos mucho antes de que los barcos abandonen el astillero. 

Hasta ahora, solo podíamos estimar el tamaño del submarino según las primeras fotografías. A través del análisis de las nuevas imágenes satelitales comerciales que este submarino descubrió fuera del astillero, los expertos descubrieron que tenía 150 pies (45 metros) de largo y unos 15 pies de ancho (cuatro metros). Esto es inferior a las estimaciones iniciales de Sutton y lo convierte en un submarino compacto. El satélite notó el barco en septiembre: en ese momento, probablemente se estaba sometiendo a pruebas en el mar. El submarino, como lo señalaron previamente los expertos, no tiene registro en el sentido habitual del término. Según una versión, el submarino no tiene tripulación. Si la teoría es correcta, esto hace que el barco sea el más grande del mundo y el vehículo submarino autónomo más impresionante. 

Es posible que el submarino se utilice como parte de tecnologías de prueba que en el futuro puedan encontrar su aplicación en varios barcos de la flota de la RPC. La flota china apuntó al liderazgo mundial, tanto en el número nominal de barcos como en sus cualidades de combate. En mayo se supo que China superó a los Estados Unidos en la cantidad de buques de guerra: según los expertos, el Imperio Celestial en ese momento tenía 13 barcos más que los Estados Unidos. Y el 25 de septiembre, China lanzó el buque de aterrizaje universal más grande y poderoso de su historia: el UDC del proyecto 075. Este buque de aterrizaje será uno de los buques chinos más grandes en general, solo superado por sus propios portaaviones, en particular Liaoning.