24 enero 2015

El Museo Naval de Cartagena prepara una exposición de maquetas de submarinos

El próximo mes de febrero se dará comienzo a una exposición de maquetas de submarinos. En la muestra, conmemorativa del centenario de la Arma Submarina, se dará cabida a las piezas de particulares. 

Jueves 22 Enero 2015 - Visto: 256 veces 
El Museo Naval de Cartagena está organizando una exposición temporal de submarinos, con motivo del centenario de la Arma Submarina. La muestra estará abierta a maquetistas y modelistas que deseen exponer al público sus trabajos, relacionados con submarinos que formaron parte de la historia de la Armada. 

La exposición dará comienzo el 19 de febrero hasta el 22 de marzo, en la sala de exposiciones del Museo Naval. Aquellos interesados en participar deberán ponerse en contacto en el teléfono 968 12 71 38 con el Museo Naval de Cartagena o en el correo electrónico museonavalcartagena@fn.mde.es

Para la exposición se admitirán maquetas, secciones o detalles de submarinos, que tengan como principal elemento los submarinos.

El Museo Naval de Cartagena, vinculado a la Armada Española, se encuentra en uno de los edificios históricos de la ciudad. Anteriormente había estado, desde su fundación en 1986, en el antiguo edificio de la Escuela de Aprendices de la Sociedad Española de Construcción Naval. En sus principios fue utilizado como prisión militar, que tras la Guerra Civil, pasó a utilizarse como Centro de Instrucción de Marinería hasta 1999.


CENTENARIO DEL ARMA SUBMARINA

Por su historia, el Museo Naval ha sido escogido como lugar idóneo para celebrar el centenario del Arma Submarina. Ésta fue creada en 1915, por el rey Alfonso XIII. En aquel momento se autorizó la compra de cuatro sumergibles y los elementos necesarios para la enseñanza y salvamento de las tripulaciones.


La actual Flotilla de Submarinos de la Armada Española está al mando de un capitán de navío del Cuerpo General. Éste ejerce también las funciones de Jefe de la Base de Submarinos y Director de la Escuela de Submarinos Almirante García de los Reyes, donde se forman las futuras dotaciones de los submarinos, situadas dentro del Arsenal Militar de Cartagena.
 

La Clase Scorpene

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La clase SSK Scorpène son una serie de submarinos de ataque de propulsión diésel eléctrica desarrollados conjuntamente por el consorcio naval europeo del mismo nombre creado en 1992 por la compañía francesa DCN (hoy en día DCNS) y la española Izar (hoy en día Navantia). Estos submarinos destacan por su velocidad, su sigilo y su alto nivel de automatización.
La clase cuenta con cuatro variantes: la versión reducida costera CA-2000 con el sistema de propulsión anaeróbica MESMA como modo de propulsión principal; la versión estándar CM-2000 con propulsión diésel eléctrica; la versión AM-2000, derivada de la anterior incorporando el sistema de propulsión anaeróbica MESMA como modo de propulsión secundario; y la versión alargada S-BR para la marina brasileña.
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El primer pedido de un Scorpène llegó en 1997 con el encargo de la marina de Chilede dos unidades; a este siguieron el pedido de otras dos unidades para Malasia en 2002, cuatro en 2003 para España (posteriormente cancelado), seis para la India en 2005 y otros cuatro para Brasil en 2008.
Con el objetivo de conseguir un submarino lo más sigiloso posible, el diseño de los Scorpène incluye un casco, una vela y unos apéndices con unas formas que reducen al mínimo su ruido hidrodinámico. Los equipos de a bordo se montan sobre soportes elásticos que se colocan en plataformas suspendidas, reduciendo así las vibraciones sobre la estructura.. De esta manera se reduce el riesgo de detección por los sensores enemigos mientras se aumenta el alcance de los sensores propios.
El uso de acero de alta resistencia para el casco, unido a la alta automatización de los sistemas del buque que permite reducir a un mínimo de 31 personas la tripulación, hacen que el peso del sumergible se reduzca, permitiendo aumentar la carga de combustible o víveres, de tal manera que se aumenta la autonomía del submarino.
La hélice de estos submarinos gira propulsada por un motor eléctrico de 2.900 kW, alimentado por cuatro generadores diésel eléctricos en la superficie y por baterías cuando navega sumergido, baterías que se recargan por medio de los generadores diésel al salir a la superficie. Es en ese momento cuando el submarino es más detectable por el enemigo, debido al ruido de los generadores y al tubo de exhaustación que se refleja en el radar.
Como alternativa a las baterías, DSCN ofrece la implantación del MESMA (Module d’Energie Sous-Marine Autonome, en francés), en la que la turbina que propulsa en submarino en inmersión se alimenta del vapor calentado por la combustión de etanol y oxígeno. La incorporación del MESMA implica el aumento de la eslora en poco más de 8 metros, mientras que el tiempo de inmersión se multiplica por tres, pasando de 7 a 21 días, pero a un coste entre los 40 y los 50 millones de euros.
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El submarino se maneja desde la sala de control, en la que equipos altamente automatizados se encargan del manejo de la propulsión y la dirección mientras monitorizan los sistemas del buque en busca de posibles problemas. El sistema de navegación recibe y combina datos del propio submarino mediante sus propios sensores a la vez que información exterior procedente de sistemas de posicionamiento global.
La tripulación de los submarinos de la clase Scorpène está formada por 31 personas, alojadas sobre una plataforma soportada elásticamente e insonorizada. En caso de accidente el sumergible cuenta con equipos y víveres para asegurar la supervivencia de la tripulación durante siete días, contando con un sistema de conexión para una campana de inmersión o vehículo de rescate submarino para el rescate de los tripulantes.
El armamento de los Scorpène se compone de torpedos o misiles de crucero, hasta un total de 18 unidades, o 30 minas, dependiendo de los requerimientos del cliente. El sistema de control de combate SUBTICS se encarga de manejar el conjunto de armas del submarino. Este sistema se compone de un subsistema de manejo de información, el subsistema de control de armamento y de un conjunto de sensores acústicos – formado por un sónar pasivo cilíndrico de largo alcance, un sónar activo, un sónar remolcado o un sónar de alta resolución antiminas, entre otros – y se dispone en seis consolas multifunción alrededor de una mesa táctica central.
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Los Scorpène chilenos.
En diciembre de 1997 la marina chilena encargaba dos de estos submarinos con el objetivo de reemplazar dos submarinos de la Clase Oberon retirados del servicio activo en 1998 y 2003. Las proas de los dos submarinos se construyeron en Cherburgo (Francia) y las popas en Cartagena (España). El primero de ellos, el General O’Higgins, se ensambló en Francia y fue entregado en 2005. El segundo, el General Carrera, se ensambló en España y fue entregado en 2006.
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Los Scorpène malayos.
Dos submarinos fueron encargados por la marina malaya en junio de 2002. Al igual que los anteriores, se construyeron por partes y el primero de ellos, el Tunku Abdul Rahman se ensambló en Cherburgo y fue entregado en 2009. El segundo, el Tun Abdul Razak, ensamblado en Cartagena, fue entregado en 2009.
Los Scorpène indios.
En octubre de 2005 la India encargaba seis unidades de la clase, pero a diferencia de los anteriores, los submarinos están siendo construidos en el astillero de Mazagon en Bombay, con transferencia tecnológica de las compañías francesas DCNS y Thales. El primer submarino, el INS Kalvari, comenzó a construirse en 2006 y se espera que sea entregado en 2016. Los otros cinco serán entregados uno al año hasta 2021. Los dos últimos llevarán instalado el módulo de propulsión anaeróbica en el que está trabajando la agencia india DRDO (Defence Research Development Organisation).
Los Scorpène brasileños.
Brasil encargó en diciembre de 2008 cuatro unidades de propulsión diésel eléctrica, construidas mediante un consorcio formado por DCNS y la compañía brasileñaOdebrecht. El casco de la primera de ellas se comenzó a construir en Cherburgo en 2010 y fue enviado a Brasil en 2012 para continuar su armamento en el astillero deSepetiba, esperando que pueda entregarse en 2017. Los otros tres, construidos en su totalidad en Brasil tienen como fecha de entrega en los años 2018, 2020 y 2021.
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Características generales.
Eslora total: 61,7 metros
Manga: 6,2 metros
Calado: 5,4 metros
Desplazamiento en inmersión: 1.565 toneladas
Desplazamiento en superficie: 1,450 toneladas
Máxima profundidad de operación: 350 metros
Velocidad en superficie: 12 nudos
Velocidad en inmersión: 21,5 nudos
Autonomía en superficie: 6.500 millas náuticas (12.000 km) a 8 nudos
Autonomía en inmersión: 550 millas náuticas (1.020 km) a 5 nudos
Tripulación: 31 personas

Infografia

Para saber más:
- Página web y perfiles de Navantia en Twitter, Facebook y  LinkedIn.
- Página web y perfiles de DCNS en Twitter, Facebook y LinkedIn.
- SSK Scorpene Class Attack Submarine, France, en la web naval-technology.com
Por: Juan A. Oliveira el 23 enero 2015
http://www.diariodenautica.com/

"Black Sea" se estrena en USA


El cineasta ganador de un Óscar Kevin Macdonald apostó por el suspenso bajo el mar como motor de su nueva película, "Black Sea", una trama que encontró inspiración en el trágico accidente del submarino nuclear ruso Kursk en 2000 y que se estrenará en EE.UU. este febrero

"Black Sea" se aleja, no obstante, de los hechos reales para narrar la misión imposible de un grupo de marineros británicos y rusos desahuciados por la sociedad que se juegan su vida por rescatar del fondo del mar Negro el oro que transportaba un submarino nazi extraviado en la Segunda Guerra Mundial.

El resentimiento, la venganza, la desesperación, la ambición y la traición terminarán por envenenar un viaje que Macdonald aprovechó para exponer miserias que afectan al "presente clima social", según contó en una entrevista con Efe.

"Hay un argumento político de fondo en el filme", comentó el realizador, que se ha hecho un nombre en la industria gracias a sus trabajos documentales como la odisea de alta montaña "Tocando el vacío" (2003) y su cinta galardonada con una estatuilla "One Day in September (Un día en septiembre)" (1999).

Macdonald fue también el encargado de llevar a la pantalla "El último rey de Escocia" sobre el dictador ugandés Idi Amin y el episodio histórico de la desaparición de la novena legión romana ("La legión del águila"), si bien su "thriller" más notable hasta la fecha ha sido la producción de ficción "La sombra del poder", con Russell Crowe.

"'Black Sea' tiene relación con mis trabajos anteriores porque trata sobre el poder de la naturaleza y el instinto de supervivencia", explicó el director escocés que encontró fascinante la capacidad de generar tensión que ofrece el contexto de un submarino, que comparó con una película del espacio.

"Si algo va mal en la nave, estás muerto", indicó Macdonald, que mencionó cintas como "Torpedo" (1958) y "Das Boot. El submarino" (1981) como sus referentes aunque matizó que el vehículo solo es el factor condicionante en su trama de personajes.

En ese sentido, "Black Sea" recuerda títulos como "El tesoro de Sierra Madre" (1948), "El salario del miedo" (1953), y "Doce del patíbulo" (1967) en los que un grupo de antihéroes con nada que perder se embarcan en una aventura con escasas perspectivas de éxito.

Jude Law ("Sherlock Holmes") protagoniza la película, en la que interpreta a un piloto de submarino cuya familia le ha dado la espalda y que ha entregado su vida a una compañía que termina por ponerle en la calle.

Fracasado y cabreado, y en vista de su futuro incierto, no duda en aceptar capitanear la caza del tesoro sumergido que también busca su antigua empresa cuando la oportunidad se le presenta. Un golpe que puede cambiar su suerte para siempre.

"El filme muestra dos formas diferentes de entender al ser humano. Una es la que representa Jude (Law), un tipo que quiere vengarse del sistema, de los bancos, de la gente que controla el mundo, que siente que le han tratado injustamente, pero que en el fondo es un optimista y cree en las personas, que gente muy diferente puede trabajar junta", explicó Macdonald.

El otro punto de vista está encarnado por el personaje que hace Scoot McNairy ("Argo"), un abogado que defiende los intereses del mecenas que financia el viaje y que es obligado a acompañar a los conflictivos marineros en su misión.

"Tiene una visión más cínica, cree que el individuo es lo más importante y que tienes que hacer aquello que es bueno para ti. Si compartes, la gente siempre querrá más, estará resentida porque otro obtenga más que tú y eso conducirá a la destrucción (mutua)", relató Macdonald.

"Creo que es interesante el diálogo que plantea la película", afirmó el cineasta, que invitó a los espectadores a hacer su propia lectura de cuál de las dos posiciones termina llevándose el gato al agua al final del filme.

La Araña, un siglo de misterio de los submarinos del Finisterre

El uso de nuestras rías y puertos por la flota submarina alemana en la Gran Guerra para abastecerse o recibir información no es hoy ya ningún secreto, pero en la intrahistoria de la Costa da Morte y la provincia siguen aún muchas incógnitas por desvelarse.

Secretos que poco a poco van saliendo a la luz, sobre las actividades de la “araña”, la red de apoyo a los alemanes en Galicia hace un siglo. Dos capítulos hicieron famosa la comarca en la Primera Guerra Mundial dando pie a denuncias de ingleses y franceses a las autoridades españolas por el apoyo dado a u-boots alemanes. Se trata de dos informes de los servicios secretos franco-británicos en 1915 dando cuenta de la existencia de una base de transmisiones en Fisterra y la entrada del U21 el mismo año a repostar en la ría de Corcubión. En ambos casos, pese a cumplirse un siglo de los hechos, hasta ahora no se han documentado con suficiente claridad sus pormenores y tampoco se han publicado las conclusiones. La investigación de los archivos navales de las potencias en litigio y en documentos privados nos aporta ahora las claves, nunca publicadas en toda su extensión.

En el caso del U21 dio pie a una fuerte reclamación de Inglaterra hacia el gobierno español por permitir que la nave entrase a cargar fuel en Corcubión. Los espías aliados elaboraron un concienzudo informe, pero a día de hoy podemos aclarar que no se basaba en pruebas del todo certeras. Es verdad que el u-boot entró en la ría e “intentó abastecerse”, pero no solo no lo consiguió sino que recomendó al Alto Mando alemán que en misiones similares a la suya se evitasen puertos españoles.
La verdadera historia del U21 nos lleva a su salida el 25 de abril de 1915 de Alemania hacia el Mediterráneo, al mando del capitán Otto Hersing. En la noche del dos de mayo entra en Corcubión a tomar “oil”, siendo abastecido por el vapor Marcela; pero en el informe de su derrota, al que hemos tenido acceso, el capitán explica que el fuel oil proporcionado por los agentes de la araña era “inadecuado para su máquina diesel”. Por ello el héroe naval alemán decide seguir hasta Cattaro, un largo viaje sin tocar puerto que termina el 13 de mayo. Llega a la base mediterránea con 1,8 toneladas de combustible, cuando había partido con 56,5 toneladas.
Así este viaje que tiene como protagonista indirecta nuestra comarca sirve para comprobar que se puede hacer directamente el viaje desde Alemania al Mediterráneo sin tocar puerto, y por ello el capitán recomienda que en el futuro en este tipo de misiones de largo recorrido sean capaces de evitar el uso de puertos de la neutral España para no dar lugar a posibles molestias, “would be able to omit the potentially troblesome clandestine call in neutral spain”. Así pues el episodio mas célebre del apoyo español a u-boots no fue tal, sino un fallido intento. Eso no evita verificar que sí hubo una participación gallega en la guerra submarina, pero que no fue precisamente descubierta por los aliados y sus misterios han llegado a nuestro siglo. Los puertos gallegos resultaron fundamentales en la Ettapenorganisation, la organización exterior de la armada de guerra alemana, la Kriegsmarine. El abastecimiento, las transmisiones, necesitaban el apoyo de agentes gallegos compinchados y los había. Ferrol y Vigo eran el centro de este sistema. Pero también jugaban su papel Viveiro, Vilagarcía, Corcubión, Camariñas, Fisterra, A Coruña. El corto alcance del sistema de radio de los submarinos y la necesidad de salir a superficie a colocar la antena hacían necesario acercarse a la costa, en este caso a las inmediaciones del cabo Finisterre o a las emisiones de radio de barcos estacionados en Vigo, Ferrol.
El segundo misterio con un siglo a sus espaldas y otro de los grandes affaires contra el apoyo español a los u-boots es el de la estación de transmisiones de Finisterre. También se cumple un siglo de la controversia, sucedida en mayo de 1915. Los agentes aliados denunciaron en Madrid que existía un equipo de transmisiones instalado en las cercanías del cabo Finisterre que daba información sobre el paso de convoyes o avisos de la trama germanófila a los komandants. Los espías hicieron averiguaciones por Camariñas, Fisterra, Marín y otros pueblos en busca de la emisora secreta y de sus cómplices. El informe concluía que el cura y el médico de Fisterra eran los encargados de las transmisiones, sin indicar el nombre de los mismos u otros colaboradores. El hecho es que un alto funcionario de la embajada alemana acompañado por el capitán de uno de los barcos alemanes refugiados en Vigo se acercó a Fisterra para instalar una estación de telegrafía sin hilos. El cura y su amigo el médico les consiguieron un pinar cercano a la iglesia y ellos mismos se encargaron de su funcionamiento. Pero el asunto no se destapó por un agente de contraespionaje sino por el párroco de una feligresía vecina que denunció ante el arzobispo de Santiago a su colega germanófilo. El gobierno español desplazó el crucero Río de la Plata a Corcubión y de vez en cuando daba una pasada el contratorpedero Terror, pero sin mucho entusiasmo. Los mandos de la armada y la mayor parte de las autoridades provinciales eran descaradamente germanófilos.
Pues bien, un siglo después de los hechos podemos aclarar el suceso y dar nombres concretos. Es verdad que había una emisor marconi en Fisterra suministrada por la trama de Vigo, los agentes de la unidad de transmisión telegráfica y empleados del cable submarino alemán, red que en nuestra comarca contaba con agentes de apoyo. Encargados de transmisiones, de información, de aprovisionamiento, de alijo de mercancía acopiada a los mercantes. Al igual que en Mallorca, en donde los u-boots contaban con el apoyo de la casa March y otros, en Galicia se embarcaron prácticos y médicos en submarinos alemanes. Vapores y pesqueros les daban cobertura en tierra, o en nuestras tres millas jurisdiccionales. El tan citado y anónimo párroco de Fisterra no era otro que don Domingo Miñones, de una conocida familia corcubionesa. Su hermano, importante comerciante y banquero de Corcubión, era Manuel Miñones, vicecónsul alemán y el encargado del servicio de información y apoyo germano en la zona del Finisterre.
El banquero además tenía un hermano en Ponte do Porto, tratante de encaje y con sucursal de la banca familiar, que junto a otro importante agente, el almacenista de Ponte do Porto Alfredo Noia, daban cobertura a los u-boots en la ría de Camariñas, alijaban su mercancía. Corrió el champan, coñac y el café por las tabernas. Y la nueva burguesía local abrió nuevos centros de francachela como el café moderno el casino de Ponte do Porto. Fondas y salones de baile en Camariñas. O se botaron en 1915 espléndidos bergantines como el Puente del Puerto, ante la necesidad de abastecer los mercados. O el patache Elisa y Marina de Antonio Carril. Fue la panacea de patrones de Corme, Noia. Y de la compañía de desguaces de Camelle. ¿Y quién era el anónimo médico de Fisterra compañero espía del cura Miñones? Nada menos que don Desiderio Paz Figueroa, el padre del entruido fisterrán. Gran amigo del cura, es médico titular desde 1906. Además de músico, autor de coplas y teatro, fundador de una banda de música. En 1912 crea la comparsa Los Astrónomos. El 1917, la de Los Diablos. Apodo de algún u-boot. Ensaya en una fábrica de salazones en donde no pocas veces se guarda material descargado por los colegas alemanes.
En la vecina Camariñas, son varios los nombres de la araña: Campos, Carril, Hernández, Molezún. Este último emparentado con el telegrafista local, no por casualidad. Y muchos patrones y marineros que vieron un par de años de bicoca, con la subida de los fletes y el trapicheo del botín naval de los u-bootes. El más conocido, el U49. Pero también los oceánicos U63, U54, U83, U26, y los costeros UC24, UC53. 17 uboots operaron en la zona de la Costa da Morte y aquí se refugiaron 20 mercantes alemanes. Son conocidas las hazañas del U49 y sus entradas en Camariñas. En noviembre de 1916 entró en la dársena escoltando al vapor Iris con 170 náufragos de varios barcos hundidos. Unos días después salía hacia Vilán una flotilla inglesa para darle caza. Tardarán un año en hundirlo.
Testimonios orales dan cuenta del servicio que se hacía a los submarinos desde tierra por la casa de Antonio Campos. El titular y un criado salían en bote de noche a la zona de A Guieira, cerca de Muxía, a recoger el pedido por medio de una cesta, que asimismo se devolvía con el dinero solicitado. Luego les daban el suministro correspondiente. Esto dio pie a numerosas leyendas populares, incluso a la creencia de que en esa zona había un submarino hundido, pero la historia del pecio de A Guieira es ésta, era un lugar de avituallamiento, también usado en la IIGM. En el fondo de este enclave había planchas de hierro pero eran de un avión aliado en 1943. Se trata de dos puntas de difícil acceso por tierra, en Chorente y Merexo, de seis y siete brazas.
Enfrente los franceses para espiar la araña en nuestra comarca contaban con el agente Cantabrana, responsable de operaciones entre A Coruña y Finisterre. Luis Martínez en Noia, respondía de la vigilancia costera Ferrol-Arousa. Con el cónsul Henry Girald y el subteniente León E. Demoge en A Coruña. La red de espionaje francés se valía del Hotel Suizo de Santiago, regentado por el suizo Mengotti y su mujer de la familia Osende de Zas. Por allí andaba el famoso minero John Rosewarne. La familia de Plácido Castro de Corcubión, rival de los Miñones, era probritánica, poseyeron pontones y depósitos de abastecimiento de carbón que venden en 1916 a la Compañía General de Carbones de Barcelona, muy vinculada a capital inglés, nacida este año con 5 millones de pesetas. también compran los que explotaba en Marín, D. José Alcántara, otro “amigo inglés”. Habiendo alcanzado la concesión del Estado para establecer un depósito flotante en el puerto de Vigo, envían allí el pontón Cawdor de 4.000 toneladas, que estaba en Corcubión. En 1917 fue nombrado Presidente del Consejo de Administración Local de Inglaterra, el Vice-Presidente primero de la Compañía, The Right Honourable Barón Rhondda of Llanwern. El Marqués de Alhucemas, a la sazón Presidente del Senado, había aceptado el nombramiento de Vice-Presidente segundo. En fin, los negocios están claramente detrás de las alianzas locales con unos y otros.

Rafael Lema Mouzo

http://www.adiantegalicia.es/reportaxes/2015/01/23/la-arana-un-siglo-de-misterio-de-los-submarinos-del-finisterre.html

Rusia inicia dos nuevos submarinos del Proyecto 636 encargados por Argelia


23/01/2015 | Moscú
Infodefensa.com

El Astillero del Almirantazgo, uno de los mayores y más antiguos astilleros de Rusia, va a iniciar este año la construcción de dos submarinos del Proyecto 636para entregarlos a Argelia en 2018.
La noticia, revelada por la agencia privada rusa Interfax-AVN, que cita a una fuente de la industria, sigue al anuncio que el director general de la empresa, Alexander Bouzakov, hizo el pasado verano afirmando que la empresa había logrado un contrato para la construcción de dos de estos buques para un cliente al que no quiso identificar. Los medios rusos publicaron entonces que se trataba de Argelia, apunta Jane´s.
El país norteafricano ya dispone de otros dos buques del Proyecto 636 desde al año 2010, con los que opera desde la base naval de Mers-el-Kébir, al noroeste de Argelia, y también cuenta con dos submarinos más del Proyecto 877 adquiridos en los años 1980.
Los submarinos del Proyecto 636 son capaces de mover sus 3.100 toneladas de desplazamiento a una velocidad de 20 nudos y alcanzar una profundidad de 300 metros bajo el agua. Cada barco va equipado con minas y con seis tubos lanzatorpedos de 533 mm. Para operarlo precisa de una tripulación de 52 personas.
Se trata de buques de tercera generación con tan baja detectabilidad que los militares de la OTAN los bautizaron como agujeros negros, recuerda la agencia rusa Sputnik Nóvosti.
Andréi Báranov , director general adjunto de Rubín, la oficina responsable del diseño de estos sumergibles, aclaró a la agencia estatal rusa que hace ya quince años que están “vendiendo estos submarinos a diversos países y nadie puede decir que son obsoletos; al contrario, son casi ideales”.
“Nuestros submarinos están dotados de modernos equipos electrónicos, mecánicos e hidrodinámicos”, añadió. Estos buques se fabrican en el Astillero del Almirantazgo, en San Petersburgo.
Foto: Ministerio de Defensa de Rusia