18 julio 2018

El Gobierno ampliará el muelle de Cartagena para que quepa el nuevo submarino de la Armada

El nuevo submarino del Ejército no cabe en el muelle de la base naval de Cartagena (Murcia). Es por esta razón que el Ministerio de Defensa deberá ampliar las instalaciones de la Armada Española para que puedan entrar las cuatro naves que se contruyen en estos momentos. Las obras costarán 16 millones de euros extra, que se añaden a los más de 2.000 millones que costó el submarino inicialmente.
El total ascenderá a 3.907 millones, casi el doble de lo que estaba previsto inicialmente. Y es que el proyecto inicial del submarino S-80 Plus ya tuvo que modificarse. La nave era demasiado pesada y no podía salir a flote. Esto obligó a alargar su eslora 10 metros. Al hacerla más grande, es el muelle el que no puede albergar la nave y también tendrá que reformarse.
El Gobierno de Mariano Rajoy dejó lista la ampliación del presupuesto, pero no llegó a aprobarla. El nuevo equipo de Defensa, con la ministra Margarita Robles al frente, deberá hacerlo con urgencia. Si no, como indica este miércoles El País, la construcción quedaría paralizada en otoño.
Otro de los contratiempos del proyecto ha sido el sistema de propulsión. Estaba previsto que fuera a través de un sistema independiente de aire, que los convierte casi en nucleares. Para evitar retrasos, no se incluirá este mecanismo en los dos primeros submarinos –que se prevé que estén listos en 2022 y 2024–, que serán diésel.

06 julio 2018

El legado del submarino más rápido de todos los tiempos que fue producido en la URSS


El legado del submarino más rápido de todos los tiempos que fue producido en la URSS (vídeo)

Según el Libro de los Récords de las Fuerzas Armadas rusas, publicado por el ministerio de Defensa, el submarino nuclear soviético K-162 de la serie 661 Anchar, también conocido como K-222, fue el más rápido jamás producido.


Así, el submarino alcanzó en 1970 una velocidad de 44,7 nudos —80 km/h—. A día de hoy, ni siquiera los submarinos modernos, cuya velocidad media ronda los 30 nudos, lograron batir el récord.


El Anchar estuvo en servicio durante 20 años, hasta que en 1988 fue retirado del servicio en las Fuerzas Navales. Después sería desechado en el 2010. El mítico submarino ya no está, pero ha dejado un importante legado tecnológico.

En una entrevista para Sputnik, el editor jefe de la revista Export Vooruzheni, Andréi Frolóv, aseguró sobre el K-162:

"Para aquellos tiempos era algo muy serio, y el submarino se usó para ensayar distintas soluciones técnicas. Podemos estar orgullosos de los logros tecnológicos. Se mejoraron tecnologías de reactores y de producción del casco de titanio. Aprendimos mucho con esta nave", dijo.

De hecho, según cuenta el columnista del medio Expert Vadím Ponomariov, más de 400 soluciones técnicas completamente revolucionarias vieron la luz con el K-162. Los avances tecnológicos alcanzaban todos los aspectos del aparato, cuenta el especialista.
"En la escuela soviética de construcción de buques había una creencia: que las novedades tecnológicas entre generaciones de submarinos no debían superar el 20-25%. En el caso del Anchar, se dio la orden contraria: no usar tecnologías existentes", explicó.

Resultado de imagen de P-70 Ametist. Ponomariov

La innovadora nave fue el primer portador de misiles de crucero lanzados desde debajo de la superficie del agua: los P-70 Ametist. Ponomariov destacó que estos proyectiles también fueron los primeros del mundo con esta capacidad.

También se lograron importantes avances en la construcción de sus motores, activados por dos reactores nucleares y capaces de desarrollar 40.000 C.V. de potencia cada uno. De este modo, el Anchar tenía el doble de potencia que cualquier otro submarino de aquella época, subraya el especialista.
Resultado de imagen de el K-162
Además, disponía de suficiente combustible en los reactores para poder dar cuatro vueltas al mundo yendo a una velocidad máxima sin parangón. Gracias a ello, el K-162 superaba en velocidad no solo a todos los buques enemigos, sino también a los torpedos que pudieran ser lanzados contra él.
No obstante, la mayor innovación del K-162 Anchar fue su casco de titanio, un material destacable por su rigidez, ausencia de imanación y resistencia a la corrosión. Pero en aquellos tiempos no existían tecnologías para fabricar y soldar partes de titanio de gran tamaño, prosiguió Ponomariov.

Resultado de imagen de el K-162

"Por ello se transformó radicalmente toda la industria soviética de titanio para construir este submarino con una longitud de 120 metros".

Los de la serie 661 Anchar no fueron producidos en cadena: solo una unidad sirvió en la flota. La razón fue el extremo coste de fabricar un submarino de titanio, explicó.


Según algunos datos, el coste del primer submarino de esta clase era del 1% del PIB anual de la URSS de la década de los 60", concluyó Ponomariov.


De hecho, el K-162 Anchar fue apodado 'pez dorado' por su alto coste de producción, que principalmente se derivaba de su casco de titanio.

https://mundo.sputniknews.com/defensa/201807051080185827-submarino-mas-rapido-de-todos-los-tiempos-de-la-urss/

los submarinos más veloces de la historia

Hoy en día, los submarinos constituyen un recurso crítico de disuasión nuclear para las potencias mundiales, ya que pueden navegar sigilosamente mientras portan y trasladan armas de destrucción masiva. Sin embargo, hay en ellos otro aspecto de enorme importancia, más allá de su armamento: su velocidad, que les permite tanto perseguir objetivos como escapar de ellos. RIA Novosti hace un recuento de los cinco sumergibles nucleares más veloces que han surcado los mares.

Los submarinos estadounidenses de clase Los Angeles representaron un dolor de cabeza para sus contrapartes soviéticos. Al momento de su aparición, eran siete nudos más veloces que sus más cercanos 'perseguidores' potenciales en servicio, del proyecto 667A Navara


Los sumergibles nucleares Barracuda tenían como función original el rastreo de submarinos estratégicos de la OTAN y grupos de ataque de portaaviones enemigos, así como su destrucción en caso de conflicto.

Por su parte, los 'lobos marinos' multiusos se convirtieron en uno de los tipos de naves norteamericanas más costosas de la historia, motivo por el cual el Pentágono se vio obligado a fabricar los menos avanzados submarinos de la clase Virginia.


El Lira fue uno de los más interesantes proyectos soviéticos. Apodados como 'autómatas', estos sumergibles contaron con un amplio uso de sistemas de control automatizados y una alta relación potencia-peso. Además, disponían de un truco muy temido en la época de su lanzamiento: podían huir de torpedos.


El récord mundial absoluto para la velocidad submarina lo obtuvo el proyecto experimental soviético K-162 Anchar, con un casco hecho de titanio. Sus 44,7 nudos, alcanzados el 18 de diciembre de 1970, no han sido superados hasta la fecha. Sin embargo, el precio que la URSS pagó por esta velocidad fue un alto nivel de ruido —unos 100 decibeles en el centro de la nave— que arruinó el sigilo de la nave y su beneficio para la Armada.
Fuente: https://actualidad.rt.com/

Hallan el U966 en las costas de Galicia

Los marineros saben del fondo del mar mucho más de lo que cuentan. Conocen como nadie las coordenadas exactas de los pecios y guardan celosamente los datos registrados. A veces para evitar que se les enganche y desgarre el aparejo en un casco hundido. Otras, para aprovechar en solitario los mejores bancos de peces, que tienden a buscar refugio en los buques que fueron a pique. Son descubrimientos que no revelan fácilmente, y los exploradores de la historia naval que duerme sumergida en el mar tienen que ganarse su confianza durante años, hacerse merecedores de esta suerte de mapa del tesoro. En ocasiones los que más secretos desvelan son los furtivos, a cambio de que se guarde silencio sobre su actividad. Pero en otras, solo hay que encontrar una señal en tierra firme y saber interpretarla: "Un marinero de Cedeira (A Coruña) tiene una chapa larga de aluminio cubriendo el gallinero de su casa", cuenta Anxo González Roca, vicepresidente del Centro de Actividades Subacuáticas de Viveiro (Lugo). "Es parte del fuselaje de un avión de guerra; creemos que de uno de los del ejército aliado" que se enfrentaron el 10 de noviembre de 1943 al submarino nazi U966 Gut Holz frente a Estaca de Bares.
Fragmento del U966 Gut Holz, hundido frente a Punta Maeda.ampliar foto
Fragmento del U966 Gut Holz, hundido frente a Punta Maeda. EDUARDO LOSADA
Él y otros dos compañeros de aventuras, Eduardo Losada, de Mergullo Viveiro, y Yago Abilleira, historiador naval, acaban de localizar los espectrales despojos de esta nave sumergible para 50 tripulantes que había sido botada solo ocho meses antes en los astilleros Blohm & Voss de Hamburgo y se hundió a menos de 500 metros de Punta Maeda, en su segundo choque contra el enemigo, frente a la costa gallega. En aquella batalla de casi dos días que Yago Abilleira define más bien como "escaramuza", intervino una decena de aviones, la mayoría liberatorsbritánicos y estadounidenses. Y además de irse a pique el submarino, fue derribado por fuego aéreo un Sunderland de la Royal Air Force. El avión se partió en dos, y la sección de cola fue flotando hacia la ría de Ortigueira.
Después de casi una década de pesquisas en tierra e inmersiones fallidas, gracias a un testimonio certero el trío de hombres rana ha topado todo lo que quedó del submarino alemán después de ser herido de muerte por una tormenta de cargas aéreas, y de ser volado por los propios nazis para mantener en secreto su tecnología frente al enemigo (además de desguazado por una empresa unos cuantos años más tarde). Pero también gracias a otro testigo diferente (ese marinero que pescó en sus redes la chapa metálica que abriga el corral), los buzos saben dónde se halla, supuestamente, el resto del avión de guerra. "Tenemos el punto", anuncia esperanzado Anxo González. Si se confirmase la ubicación, este equipo de amigos que dedica su tiempo libre a explorar la costa completaría el exhaustivo relato que han hecho investigadores como Juan Carlos Salgado y José Antonio Tojo de aquel choque bélico que conmocionó a varios pueblos de A Coruña y Lugo.
Los tres submarinistas que localizaron los restos del submarino, tras la inmersión.ampliar foto
Los tres submarinistas que localizaron los restos del submarino, tras la inmersión.
Entre soldados alemanes del navío sumergible y británicos del Sunderland Mk III, aquella jornada negra murieron 14 combatientes muy jóvenes. Los cuerpos recuperados de uno y otro bando fueron enterrados a la vez, el día 12, en el camposanto de Mogor (O Barqueiro, Mañón), y luego trasladados respectivamente al Deutscher Soldaten Friedhof en Cuacos de Yuste (Cáceres) y al British Cemetery de Loiu (Bizkaia). La Guardia Civil movilizó varios pesqueros de la zona para rescatar a los supervivientes con un tiempo endiablado y, salvo tres heridos, la mayoría de los marinos del ejército nazi fueron trasladados a un hotel llamado Venecia en Viveiro (Lugo). Ekkehard Wolf, el comandante de 25 años a los que su tripulación apodaba "el viejo", acabó ordenando la voladura con la bandera izada de su flamante submarino, y tiempo después fue dado oficialmente por muerto y repatriado desde Madrid con identidad falsa en un vuelo comercial.
Todo lo aprovechable del submarino Gut Holz ("Buena Madera") acabó llevándoselo una empresa de desguaces, pero en el fondo, desperdigado entre los 14 y los 26 metros de profundidad, pervivieron vestigios inequívocos de aquella arma de combate nazi. La situación exacta fue cayendo en el olvido con el tiempo: todo el mundo presumía de conocer su ubicación, pero nadie localizaba el yacimiento. En su enésimo intento, Losada, Abilleira y González permanecieron más de dos horas bajo el agua y tardaron un buen rato en encontrar lo que buscaban. Hallaron un pesquero hundido hace un par de décadas y luego, casi al final de su inmersión, los restos cadavéricos del U966, colonizados en son de paz por algas, moluscos y peces. Pudieron hacer fotos y vídeo de enormes fragmentos de la rejilla metálica que servía de pasarela "para que la tripulación no resbalase", de grifos y válvulas fantasmagóricas, y de una gran cantidad de cable forrado con plomo. Al salir a flote, "dimos parte a la Armada" española, relata Anxo González.
Aunque luego nadie lo recoja, "avisamos siempre de todo lo que vamos descubriendo en nuestas inmersiones", comenta el submarinista. "El mejor museo naval está bajo el mar", defiende, y acto seguido enumera: "nosotros hemos localizado porcelana, cañones antiguos, un ancla lítica romana y, el año pasado, el pecio del Tromp", un mercante holandés de 100 metros de eslora que fue atacado en 1917 por un submarino alemán en la costa de Lugo.
Aunque no todo el mundo quiere enseñarlas ahora, en casas de la comarca todavía se guardan las menciones honoríficas que recibieron de la armada alemana aquellos pescadores que participaron en el rescate, mientras una mancha de combustible se extendía hacia la costa y ardían sobre las olas del Cantábrico los fragmentos retorcidos del avión de la RAF. Ekkerhard Wolf volvió luego muchas veces de vacaciones con su esposa y su descendencia, y uno de sus hijos acabó casándose con una vecina de O Barqueiro (Mañón, A Coruña). La última voluntad del comandante del U966 Gut Holz, cuando murió en 1978, fue que su cuerpo se incinerase y se arrojasen sus cenizas en Estaca de Bares.
Restos del U966 frente a Estaca de Bares

01 julio 2018

Los mejores submarinos estadounidenses se enfrentan a un serio problema

Los submarinos de ataque de propulsión nuclear de la clase Virginia están considerados como unos de los mejores de su tipo, aumentando los planes de su adquisición de 30 a 48 unidades debido a su exitoso historial.
También es posible que el número de submarinos de clase Virginia encargados aumente, gracias al requisito revisado de la Armada de EE.UU. para disponer de 66 submarinos de ataque, según artículo publicado en la revista estadounidense The National Interest.
Sin embargo, a medida que pasa el tiempo, los Virginia están empezando a quedarse sin margen para actualizaciones y es posible que la Marina más poderosa del mundo acabe con una flota de submarinos de ataque obsoleta, sugiere la publicación.
La construcción de los submarinos clase Virginia de la modificación ‘Bloque V’ comenzará en 2019. Las naves reciben bloques de carga útil llamados VPM (‘Virginia Payload Module’) que contienen cuatro lanzadores, cada uno de los cuales ha sido diseñado para portar siete misiles de crucero, 20 misiles adicionales en total.
Sin embargo, el mando de la Marina tiene otros planes para actualizar estos submarinos que, no obstante, chocan con las limitaciones del propio diseño.
Conforme al plan existente para el desarrollo de los submarinos, denominado ‘Plan de Actualización de Submarinos Tácticos’, la Marina no quiere esperar a la aparición de nuevas modificaciones. Es decir, quieren actualizar los sumergibles a medida que surgen nuevas tecnologías, sin esperar a que surja la modificación ‘Bloque VI’.
Sin embargo, las fuerzas navales estadounidenses se enfrentan al serio problema derivado del hecho de que el margen de modificación de los submarinos clase Virginia está casi agotado. En algún momento, la Armada de Estados Unidos tendrá que lanzar nuevos submarinos de ataque, pero no tiene previsto hacerlo antes de 2034.
“El hecho es que la Marina de Estados Unidos debe ‘moverse’ con rapidez para asegurarse de que sus submarinos no queden eclipsados por nuevas amenazas, como los nuevos sumergibles de ataque clase 885 Yasen de Rusia”, concluye el artículo.