21 febrero 2015

El bautismo de fuego de los submarinos españoles

el Arma Submarina Española nació el 17 de febrero de 1915, pero y como en el país de Cosme García, de Monturiol y de Peral era imposible construirlos, se envió a Italia y a los Estados Unidos, para inspeccionar su construcción y organizar su traída a España al por entonces joven oficial, don Mateo García de los Reyes, que aparte de ser un marino probado en la vuelta al mundo de la corbeta “Nautilus”, de 1892 al 94, y veterano de las luchas de Filipinas y de Marruecos, tenía la condición de ser ingeniero electricista por la Universidad de Lieja, uno de los centros punteros de la por entonces nueva tecnología.
Don Mateo no sólo inspeccionó las obras de los cuatro buques allí encargados, sino que formó a sus dotaciones en la navegación de aquellos revolucionarios buques, en su complicado mantenimiento y en sus insólitas tácticas. El fue el impulsor en todos los sentidos de aquella nueva arma, simultaneando el mando a bordo de los primeros submarinos, con la enseñanza y la acumulación de la necesaria experiencia. Suya fue también la iniciativa de la creación de la Escuela de Buceo de la Armada, que también dirigió, junto a la creciente Flotilla, Base y Escuela de Submarinos.
Mateo García de los R
García de los Reyes, ya contralmirante y Ministro de Marina.
Ardía por entonces la guerra en el Rif, y con malas perspectivas para las tropas españolas tras el “Desastre de Annual”. En concreto, la situación de los peñones de Alhucemas y de Vélez de la Gomera era muy difícil, siendo seriamente hostigados por el crecido enemigo desde las tan cercanas costas. Y es de notar que, por entonces y aparte de la guarnición, ambos lugares estaban poblados por familias de pobres pescadores que vivían de su trabajo y de un pequeño comercio con la muy cercana costa continental, desde la cual, por sus alturas cercanas al mar, era muy fácil vigilar y acribillar con tiro de fusil y de cañón ambos promontorios.
Un intento de enviar provisiones y refuerzos por mar ocasionó la pérdida del vapor mercante “Juan de Juanes” el 18 de marzo de 1922. En los siguientes días se logró pasar gracias al valor y la pericia del destructor “Bustamante” y de varios torpederos, pero la ayuda era siempre precaria y se corrían excesivos riesgos.
El 17 de abril se hallaban frente a Vélez de la Gomera, los “Isaac Peral” y B-1, al mando, respectivamente de los tenientes de navío don Casimiro Carre Chicharro y don Francisco Regalado Rodríguez, al mando conjunto del ya capitán de fragata don Mateo García de los Reyes, que arbolaba su insignia en el “Peral”. Tras un minucioso reconocimiento de la costa, que duró tres horas y durante el cual el “Peral” fue hostigado por el enemigo, llegando a reventar una granada de cañón a tres metros del submarino y a recibir éste en su casco al menos un impacto de fusil. Puestos en comunicación con la plaza, don Mateo propuso al jefe de ésta la evacuación del personal civil aquella misma noche, proyecto que fue aprobado inmediatamente.
A las 10’30 de una noche elegida por no haber luna, ambos submarinos, provistos con un botalón provisional en proa, se dirigieron al peñón, metiendo poco después el “Peral” su botalón en la Cala del Cementerio, aguantándose con las máquinas hasta las tres de la madrugada, en que la corriente hizo ya imposible continuar con la operación. Utilizando una cabria y polea, se fueron embarcando, una a una, nada menos que 66 personas, especialmente mujeres y niños. Durante toda la operación fueron hostigados por el fuego enemigo, al que contestó eficazmente la plaza.
Pero había que completar la evacuación, y de ello se encargó la noche siguiente el “B-1”, que actuando análogamente, embarcó otras 37 personas en las tres horas que duró. El 20, ambos submarinos fondeaban en Águilas y dejaban en tierra salvos a los civiles. El “Peral”, con averías, debió ser remolcado por su compañero, fondeando ambos en Cartagena el día 21. Ambos habían dejando en su base los torpedos, para hacer un poco de sitio a los refugiados en sus angostos interiores. 
Evacuada la población civil y aliviada así la situación en Vélez de la Gomera, se impuso ir en socorro del de Alhucemas, igualmente sitiado por el fuego enemigo, y en el que los denodados intentos de conducir refuerzos, provisiones y aguada, se habían saldado hasta la fecha con la pérdida del vapor mencionado. Para ello se preparó una agrupación compuesta por el torpedero n° 22 ( insignia), el “Peral”, el “B-1” y el “A-3”, que zarpó de Cartagena el 2 de junio de 1922.
En la noche del 5 de junio, el “Peral”, navegando en superficie, metió la proa en la cala del Salto de la Pepa, consiguiendo comunicar con la plaza y dando las mangueras para la aguada. Pero, en aquel momento, el enemigo rompió un durísimo fuego y hubo que suspender la operación. Por un momento se rozó el desastre, al fallar el timón del “B-1”, que tuvo que maniobrar con las hélices, mientras que el “A-3”, en reconocimiento y apoyo cerca de la costa en prevención de posibles embarcaciones enemigas (algún cárabo) tuvo que retirarse, sonda en mano, entre la costa y el pecio del “Juan de Juanes”, allí hundido como sabemos.
La operación se repitió la noche del 23 de junio, abarloándose el “Peral” y el “B-1” en la misma caleta desde las once de la noche hasta las tres de la madrugada, consiguiendo meter en la amenazada posición cuarenta toneladas de agua.
CA1061
El submarino “B-1″, protagonista con el “Isaac Peral”, primero de la Armada, de la evacuación y aguada de los asediados.
Como recompensa por tan difíciles como arriesgadas misiones, don Mateo García de los Reyes y los dos comandantes recibieron sendas Medallas Navales.
Y no era para menos, la peligrosidad del enemigo constaba a todos: unos años antes, el 11 de junio de 1913, a solo cinco millas de Alhucemas y por una espesa niebla, embarrancó allí el viejo cañonero “General Concha”. Batido por fuego desde la costa, el buque terminó siendo abordado por el enemigo, muriendo el comandante y 15 hombres más, siendo heridos 17 y haciéndose prisioneros a 11, por los que se pidió rescate, salvándose a nado o en un bote, el resto, una cuarentena. Y aquel cañonero era mucho más grande y alto de bordas que los pequeños submarinos de entonces, que ni siquiera llevaban cañón, y si acaso se empuñaron fusiles y pistolas por si ocurría lo peor, pero sin romper fuego para no delatarse por los fogonazos a los magníficos tiradores rifeños.
Parece que evacuar civiles de un escenario de combate o de llevar a cercados agua y provisiones no sea una tarea muy propia de submarinos, pero lo cierto es que su jefe e inspirador, don Mateo García de los Reyes, al dar su lema a la Flotilla, resumió la cuestión perfectamente: “AD UTRUMQUE PARATUS”, es decir: preparados para todo, como dando a entender que para ellos no habría misión ni pequeña, ni insólita, ni imposible. 
Escudo subs
http://abcblogs.abc.es/espejo-de-navegantes/2015/02/11/2692/

Un cupón de la ONCE y un acto militar para conmemorar el centenario del arma submarina

La Armada celebra el centenario del arma submarina con la emisión de un cupón conmemorativo, 
en colaboración con la Organización Nacional de Ciegos Españoles, y con el Día del Veterano, que ha 
tenido lugar hoy con la participación de personal submarinista retirado o en la reserva.


Ha sido presentado, en la Base de Submarinos, el cupón de la ONCE del martes 17 de febrero, con motivo 
del Centenario del Arma Submarina. Esta iniciativa  se une a los distintos actos  programados para celebrar
 este acontecimiento, que será difundido por toda España a través de cinco millones y medio de cupones.

El acto ha sido presidido por el almirante jefe del Arsenal de Cartagena, vicealmirante Fernando 
Zumalacárregui Luxán, acompañado por el comandante de la Flotilla de Submarinos, capitán de navío José
 Sierra Méndez. En representación de la ONCE han estado presentes el delegado territorial, Juan Carlos 
Morejón de Girón; Teresa Lajarín, presidenta del Consejo Territorial y Miguel Paraiso, director de la ONCE en 
Cartagena. Al acto también ha asistido María Rosario Montero concejala de Cultura y  Antonio Calderón
 Rodríguez, concejal de Atención Social.
A la finalización, se ha dado a conocer el programa de actos y actividades que se realizarán durante este año
 2015 con motivo del Centenario.
Dentro del programa de actos, se ha celebrado además, en la Base de Submarinos, el “Día del Veterano 
Submarinista”, en el que ha tomado parte personal retirado y en la reserva. Durante el mismo se ha realizado
 un homenaje a la Bandera y una ofrenda a los caídos, seguida de una visita a las instalaciones y un almuerzo
 de hermandad.

Centenario del Arma submarina

El Arma Submarina fue creada por Real Decreto del rey Alfonso XIII de 17 de febrero de 1915, año en
 que se autorizó que “a cargo de los presupuestos generales, se adquieran cuatro sumergibles y los 
elementos necesarios para la enseñanza y salvamento de las dotaciones”.

La Flotilla de Submarinos está al mando de un capitán de navío del Cuerpo General de la Armada, que ejerce
 también las funciones de Jefe de la Base de Submarinos y Director de la Escuela de Submarinos “Almirante 
García de los Reyes”, donde se forman las futuras dotaciones de los submarinos, situadas dentro del Arsenal 
Militar de Cartagena.

El acto principal del Centenario se realizará en la plaza Héroes de Cavite de Cartagena durante el mes 
de junio. El acto militar comprenderá un homenaje a los caídos y desfile militar. Será un evento abierto 
al público con presencia de autoridades nacionales y locales, así como delegaciones extranjeras.

07 febrero 2015

Trabajan para que Mar del Plata tenga un "Submarino Museo"



La Asociación Museo Histórico Submarino San Luis continúa las gestiones para que se realice la obra.

 El primer paso es concretar la devolución de la nave a Mar del Plata.

Mar del Plata podría tener su Submarino Museo, de concretarse una iniciativa de la Asociación Museo Histórico Submarino San Luis, que desde hace tiempo viene trabajando para lograr la "repatriación" del Submarino San Luis a nuestra ciudad.
El ARA "San Luis" es una de las dos unidades submarinas con Base en Mar del Plata, que fue protagonista del conflicto bélico de Malvinas en 1982. De concretarse el proyecto, sería el cuarto submarino museo de Latinoamérica, pero con el aditamento de haber participado en el último conflicto naval armado del siglo XX.
Esta unidad se mantuvo en servicio hasta 1989 y luego, a la espera de reparaciones y modernización, estuvo en en Buenos Aries. En 1997 se dispuso su retiro definitivo del servicio, considerando en el Decreto del Poder Ejecutivo Nacional Nº 364/97 su venta o el empleo como Museo por su valor histórico. Luego de diez años de espera se conformó en 2007 la Asociación Museo Histórico Submarino San Luis, integrada por submarinistas de todas las épocas y fundamentalmente por su última dotación los veteranos de guerra que lo tripularon en 1982. Sus objetivos son: lograr la recuperación y puesta en valor del submarino "San Luis" como buque museo y contribuir a la memoria permanente de las acciones llevadas a cabo en el Conflicto Bélico por la recuperación y defensa de nuestras islas Malvinas donde Mar del Plata fue total protagonista.
En el marco de las gestiones, desde entonces la asociación realizó distintas presentaciones documentales del proyecto que considera distintas etapas para su concreción en todos los organismos nacionales como Ministerio de Defensa y la Armada Argentina, provinciales y locales como el propio municipio y los entes de Turismo y de Cultura.
Entre las etapas del proyecto, la "primera y más importante" según los integrantes de la asociación, es la preparación de la unidad y el traslado desde Buenos Aires, donde se encuentra actualmente, hasta Mar del Plata y su emplazamiento "en seco" sobre el sector medio de la escollera Norte.
La asociación considera en sus estudios que el submarino San Luis, como buque museo, aportará a la ciudad valor histórico cultural y turístico "superlativo".
Desde la asociación recordaron que Mar del Plata, además de su importancia económica y turística, tiene un valor estratégico. "Por ello se creó aquí la hoy Base Naval Mar del Plata hace 80 años". Además consideraron que parte de ese valor estratégico se mostró "en la práctica con el protagonismo de los submarinos argentinos en el conflicto de Malvinas en 1982".
La Fuerza de Submarinos argentina cumplió 3 misiones en aquel conflicto; el Submarino ARA "Santa Fe" con una misión anfibia. Dicha nave zarpó secretamente el 28 de marzo con fuerzas especiales para el marcado de la playa de desembarco que se cumplió en las primeras horas del 2 de abril. Luego tuvo a su cargo una misión especial que consistió en el refuerzo de la guarnición argentina que se encontraba en Gritviken -Isla San Pedro en las Georgias del Sur que cumplió heroicamente- pero de la cual no regresó.
Su historia
El submarino ARA "San Luis" partió el 11 de abril desde Mar del Plata a cumplir 40 días de patrulla de guerra en inmersión hostigando con sus acciones y su presencia en la zona de las islas, volviéndose la gran preocupación de la flota inglesa como se pudo saber en estos últimos años.
El 19 de mayo, el ARA San Luis entró sigilosamente a la Base de la Armada en Puerto Belgrano para solucionar los problemas de armas que le habían impedido cumplir con eficacia su misión. Fue el último buque de guerra argentino en operaciones.
Al 14 de junio de 1982 con la rendición de las Fuerzas Argentinas, no había podido culminar su alistamiento para continuar con en el conflicto.

http://www.lacapitalmdp.com/noticias/La-Ciudad/2015/02/03/275771.htm

Historia de la Flotilla de Submarinos de la Armada Nacional de Colombia

SUBMARINOS NUCLEARES


Documental HISTORY CHANNEL Maravillas Modernas