05 abril 2014

Cuando un submarino ruso hizo maniobras con la OTAN (en España)

«La OTAN suspende toda cooperación civil y militar con Rusia», informa el secretario general de la Alianza Atlántica, el danés Anders Fogh Rasmussen. Claro está, el motivo es la última crisis de Crimea/Ucrania, algo que ya sucedió por la guerra de Georgia en agosto de 2008. Tras un año de «castigo» volvieron a retomarse dichas relaciones en junio de 2009.
Sin embargo, no hace tanto ( tres años o una semana, según los dos casos que expondremos a continuación) que tenemos claros ejemplos de esa cooperación OTAN-Rusia con España como escenario involucrado. Cooperación que en lo militar estaba destinada a fomentar la confianza y seguridad mutua. Una especie de colaboración acordada -a modo de jornada de puertas abiertas o maniobra militar- para que Rusia (y Putin) constate que la OTAN dejó de ser «la amenaza».

Marinos ruso y estadounidense en el momento del «rescate» en la maniobra de junio de 2011 / E. V.
Marinos ruso y estadounidense en el momento del «rescate» en la maniobra de junio de 2011 / E. V.

1. EL RESCATE DE UN SUBMARINO RUSO «ALROSA» EN CARTAGENA (8-6-2011)
Siempre lo digo. Mi primera «incursión» en el «mundillo» de la Defensa fue «rescatar» un submarino ruso desde un batiscafo de la US Navy. Nada más y nada menos. Vamos, como en el peliculón «La caza del Octubre Rojo»(salvando las distancias obvias). Y todo ello en aguas de San Pedro de Pinatar y en la base de Cartagena. ¿Surrealista?
Era junio de 2011 y la Armada española ejercía de anfitriona del ejercicio de submarinos «Bold Monarch 11», destinado a mejorar la cooperación internacional en caso de accidentes submarinos. Participaron 13 buques de nueve países con el objetivo de cooperar internacionalmente y evitar tragedias como las del submarino Kursk en el 2000.
Inmersos durante hora y media, el batiscafo estadounidense puso rumbo hacia la escotilla del «Alrosa», que alcanzó en 15 minutos. El resto del tiempo se dedicó a acoplar los aparatos y las compresiones. Finalmente pudimos acceder y «rescatar» a un submarino que, casualidades del momento, juega un papel fundamental en el mar Negro, pues es el único sumergible que la Armada rusa tiene destinado (en teoría) en aquellas aguas.


El B-871 «Alrosa» es un submarino, de clase kilo según catalogado por la OTAN (de propulsión diésel eléctrico designados por Rusia como Proyecto 877 Paltus) al servicio en la todavía Armada soviética desde el último día de 1990. «Por primera vez un submarino ruso participa en unas maniobras conjuntas con la OTAN…», comenzaba aquella crónica.
El recibimiento otorgado por la tripulación rusa fue de desconfianza absoluta. Sobre todo al ver al tropel de prensa allí presente, la muy británica BBC incluida. Los estadounidenses con su habitual parafernalia entraron por la escotilla y a los pocos segundos estaban ya intercambiando metopa y bandera; a los rusos les pilló de imprevisto el gesto e improvisaron con una bandera que por allí andaba.
No se nos dejó visitar la parte sensible del submarino, obvio; nos conformamos con estar en una sala de máquinas que bien parecía un amasijo de metal conexo a 120 metros de profundidad. «No fotos», exclamaron. Y allí que presenciamos el intercambio de impresiones y cotilleamos todo lo que se nos dejó.

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Un  tripulante del submarino «Alrosa» / E. V.

2. UN EQUIPO RUSO VISITA LA BRIGADA CANARIAS (25-3-2014)
En este segundo ejemplo de colaboración entre un país OTAN (España) y Rusia no somos testigo de nada. Nos enteramos por la web del Ejército de Tierra. Un comunicado y una foto. Pim pam pum. Si hacer más ruido (incluso se podía haber hecho mucho menos… no contándolo). «Un equipo ruso inspecciona la Brigada Canarias», es el titular.
«En virtud de lo dispuesto en el Documento de Viena sobre Medidas de Fomento de la Confianza y la Seguridad, un equipo de inspectores de la Federación de Rusia realizó el 25 de marzo una visita de evaluación a la base “General Alemán Ramírez” (Las Palmas de Gran Canaria), sede de la Brigada de Infantería Ligera “Canarias” XVI (Brilcan).

La delegación rusa en la base canaria, foto facilitada por el Ejército de Tierra / BRILCAN XVI
La delegación rusa en la base canaria, foto facilitada por el Ejército de Tierra / BRILCAN XVI

¿Qué hicieron los militares rusos en la base canaria? Recibidos por el general jefe de la Brical, Alfonso García-Vaquero, asistieron a una presentación sobre la unidad, visitaron las instalaciones y en el campo de maniobras y tiro «Isleta» asistieron a un ejercicio de fusilería y a una exposición de armamento y material, entre el que se encontraba el simulador de tiro «Victrix». Adquirir confianza mutua que se dice. Una semana más tarde quizá el Ejército de Tierra tendría que haber suspendido la visita.

MÁS FOTOS DEL «RESCATE» DEL SUBMARINO RUSO «ALROSA» EN AGUAS MURCIANAS:

Batiscafo estadounidense con el que se llegó a la escotilla del «Alrosa» a 150 metros de profundidad / E.V.
Batiscafo estadounidense con el que se llegó a la escotilla del «Alrosa» a 150 metros de profundidad / E.V.

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Las gorras de oficiales y marinos del «Alrosa» /E. V.

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Mirando a lo que se va… tras la visita / E. V.

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Colgando la ropa / E. V.

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En la sala de máquinas / E. V.

Imagen del submarino «Alrosa», en su página web oficial / www.alrosa.net
Imagen del submarino «Alrosa», en su página web oficial, en el puerto de Sevastopol (Crimea) / www.alrosa.net

Trabajos de reparación en 2005, en Sevastopol / www.alrosa.net
Trabajos de reparación en 2005, en Sevastopol / www.alrosa.net

En Twitter: @villarejo

Misiles Lainer para la flota submarina Rusa

La Armada rusa ya tiene a su disposición los innovadores misiles balísticos intercontinentales de combustible líquido R-29RMU2 Láiner. Tienen capacidades avanzadas para atravesar sistemas de defensa antiaérea y llevar mucha carga. Los misiles estarán instalados en los submarinos nucleares estratégicos del proyecto 667BDRM Delfín, según informa la agencia rusa de noticias Interfax, que se remite a fuentes propias en la empresa productora. Los Láiner tinen 15 metros de largo, 1,9 metros de diámetro y una masa de despegue de unas 40 toneladas. Su carga nuclear puede contener bloques de diversos rendimientos: puede estar equipado con entre ocho y 10 ojivas de potencia baja o con cuatro ojivas de potencia media. Los misiles tienen incorporados, además, sistemas que les permiten superar los escudos de defensa antiaérea.
  
Los Láiner sirven tanto para realizar lanzamientos de salvas como para abatir varios blancos individuales a la vez cuando el submarino vaya a una velocidad de hasta 7 nudos en profundidades de hasta 55 metros. Estos misiles son una versión avanzada del R-29RMU Sineva (RSM-54) y antes de lanzarse en producción industrial pasaron con éxito dos pruebas en 2011.
  
En cuanto a los submarinos 'portadores', la Marina rusa cuenta con cinco 667BDRM Delfín operativos construidos entre 1984 y 1990. Uno más está siendo reparado y otro se está reequipando para convertirse en un portador de batiscafos. Los Delfín se desplazan con una velocidad de hasta 14 nudos en superficie y hasta 24 nudos en profundidad. La profundidad máxima operativa es de 650 metros y puede estar en una marcha autónoma de hasta 90 días. Según adelantan los especialistas, equipar estos submarinos con los misiles Láiner prorrogará su periodo de vida útil hasta al menos 2030.

Restauran el HMS Alliance

«En caso de evacuación del submarino, dejábamos que salieran los más jóvenes primero por la escotilla, porque no teníamos ninguna garantía de llegar a la superficie con vida». Terry Fearnley sirvió como fogonero en el HMS Alliance entre 1968 y 1971. Aquel último año a bordo, el submarino sufrió una explosión en el compartimento donde estaban las baterías, justo debajo de los camarotes de 48 marineros. «Nadie sabíamos lo que había pasado», recuerda, había humo por todas partes. Murió un marino, y 14 fueron heridos por la explosión.
La claustrofobia inevitable que se siente en los submarinos alargados que surcaban el Pacífico en la Segunda Guerra Mundial no molestaba a Fearnley, que abandonó la Armada en 1977 por una invalidez. «Al revés, era tu casa, mucho más que las casas por las que pasabas en tierra». Ahora es uno de los guías del Museo de Submarinos de la Marina Real en Gosport. El centro está situado al otro lado de la bahía de Portsmouth, frente a los Muelles Históricos que albergan el buque insignia del almirante Nelson en Trafalgar, el HMS Victory, el nuevo museo para el Mary Rose, o la renovada colección del Museo de la Marina Real.
Allí puede volver a visitarse el último submarino que existe de la clase Amphion, diseñados para las largas travesías en el Lejano Oriente. El HMS Alliance entró en acción en 1945, cuando ya había terminado la larga batalla del Atlántico contra los letales submarinos alemanes. Y fue decomisado en 1973. La llegada de la propulsión nuclear cambió por completo la vida a bordo, explican Bill Handyside y su compañero Bob, dos veteranos del HMS Alliance. El combustible infinito que proporcionan los motores nucleares mantienen el aire tan limpio que muchos marineros vomitan al volver a la superficie. Pueden lavar la ropa tantas veces como quieran. Y, a menudo, reina el silencio. En los tiempos del Alliance, todo era diferente. «Solo empezamos a usar tapones de oídos en los 60, el ruido de las máquinas era ensordecedor», recuerda Handyside, que fue ingeniero en la sala de máquinas. «Te acercabas al otro y le gritabas directamente en el oído; a veces el dolor de tímpanos era insoportable», explicaba a ABC en una reciente visita al interior del submarino, que acaba de ser reabierto al público este jueves tras una inversión de 8,5 millones. Las mejoras han devuelto la vida a muchos de los sistemas internos del submarino para recrear la vida a bordo con las luces, los sonidos y las sensaciones originales.
Un submarino como el Alliance solía navegar con una tripulación de 65 hombres. Algunos dormían en hamacas entre los diez tubos para torpedos que lo equipaban, dada la estrechez del espacio a bordo. Los submarinos de esta clase tenían un solo piso y 85 metros de largo, y podían alcanzar hasta 18,5 nudos de velocidad y una profundidad de hasta 150 metros. «Cuando volvíamos a tierra de permiso tenías que esperar tres días antes de poder conducir, para ajustar la vista», explica Handyside. «Y tardabas una semana entera en estar limpio de verdad y desprenderte de todos los olores que llevábamos adheridos», recuerda.
El gobierno británico tiene pendiente sobre la mesa la decisión de renovar o no la actual flota de cuatro submarinos de la clase Vanguard, equipados con 16 misiles balísticos de tipo Tridentarmados con cabezas nucleares. Gran Bretaña tiene en el mar a uno de ellos de forma permanente, mientras otro está en revisión y los dos restantes están en puerto o de maniobras. Sobre esta rotación reposa el paraguas nuclear británico, basado hasta la fecha en la doctrina de la «disuasión en el mar continua» (continuous at-sea deterrent o CASD).
Pero algunas voces defienden que la Guerra Fría ha terminado, y quelos recortes presupuestarios impiden invertir los 24.000 millones necesarios para la renovación de la flota de la clase Vanguard. Los liberales, socios minoritarios del gobierno que preside David Cameron, defienden dejar la flota en tres submarinos. Consideran que ya no es necesario tener un submarino de patrulla en la mar de forma permanente, como ocurre desde hace 45 años.
Se apoyan en un reciente informe de un prestigioso «think-tank», el Royal United Services Institute, que concluye que Gran Bretaña podría reducir la flota sin perjuicio a su capacidad disuasoria si sustituye el modelo actual de despliegue permanente por una concepción más flexible de su paraguas nuclear, adaptable en función de la intensidad de las crisis. Una evaluación y toma de decisiones flexible sobre la flota nuclear que «no es familiar» en la actualidad, advierte el autor, Hugh Chalmers, especialista en estrategia nuclear.
«La inmutabilidad del continuous at-sea deterrent desconecta las fuerzas nucleares de la gestión diaria de las relaciones internacionales», afirma . Al ministro conservador de Defensa, Philip Hammond, no le gusta la idea de una «disuasión a tiempo parcial», como lo califica. Y recuerda que ni EE.UU. ni Francia han renunciado a la presencia nuclear continuada en los mares. Mientras, los jefes militares denuncian el impacto de los recortes.
El debate sobre la flota nuclear se mezcla, además, con el referéndum de independencia escocés, puesto que los submarinos tienen su base en Faslane, al oeste de Glasgow. El nacionalismo escocés defiende una Escocia independiente «libre de nucleares», y existe preocupación en Londres sobre la ubicación de la flota si ganara el Sí a la secesión el próximo 18 de septiembre. Incluso, algunas voces hablan de una posible aceptación de la unión monetaria con una hipotética Escocia independiente a cambio de mantener los submarinos allí.
HMA Alliance
Si queremos ser un país creíble necesitamos una Armada creíble», advertía en febrero al almirante Sir George Zambellas, jefe de la Marina Real. «Si la Armada deja de ser creíble, dejamos de ser un país de primera división», dijo, según la BBC. El domingo pasado, el general Sir Richard Shirreff, número dos saliente de las tropas de la OTAN, advertía que «es muy llamativo en la OTAN que la única marina que casi nunca participa en operaciones marítimas de la OTAN es la Royal Navy, lo que lanza una señal muy mala para una armada que llegó a ser una de las más grandes del mundo», aseguraba en una entrevista en «The Sunday Times».La armada británica mantuvo la supremacía en los mares hasta que la estadounidense le superó en la Segunda Guerra Mundial. En la Guerra Fría, la flota soviética creció por encima de la británica. La Royal Navy solo mantiene ahora 19 de los 60 destructores y fragatas que tenían en 1982, cuando jugó un papel clave en la Guerra de las Malvinas. Y carece de un portaviones operativo. El próximo cuatro de julio, Isabel II bautizará con su propio nombre al nuevo portaviones de la armada británica, el HMS Queen Elizabeth, construido en unos astilleros sobre el río Clyde en Glasgow. Con un coste inicial previsto de 4.400 millones, la construcción del que la Marina califica como el «buque de guerra más complejo jamás construido en Reino Unido» ha terminará por costar 7.400 millones, incluido el portaviones gemelo previsto. Aunque el primero podría hacerse a la mar en 2018, no estará plenamente operativo desde el punto de vista ofensivo hasta 2020. Mientras, la Marina Real británica celebra con dignidad a los suyos en los museos de Portsmouth, a la espera de las decisiones que vayan a tomar los políticos. «No renovarán los Vanguard, nunca toman las decisiones correctas sobre la Armada», denuncian a coro los jubilados del HMS Alliance a la pregunta de este periódico.
http://www.abc.es/

UPyD de Cartagena propone la "creación del museo del Arma Submarina"

El coordinador y portavoz de UPyD en Cartagena, Pedro de Elizalde, se ha mostrado a favor de la creación de un Museo del Arma Submarina en la ciudad portuaria. Para Elizalde, "se trata de una reivindicación con mucha proyección para la ciudad, ya que no existe en España ninguna otra instalación como la que se propone".
Como explica el coordinador local de la formación magenta, "Cartagena vio nacer al inventor del submarino y alberga no sólo la única Base de Submarinos de España, sino también el Centro de Buceo de la Armada y los astilleros donde se fabrican y se reparan". "La vinculación de la ciudad con el Arma submarina" ha continuado Elizalde, "se ve también reforzada con los cientos de trabajadores que, históricamente, han trabajado en estos sectores".
UPyD Cartagena considera que "la ciudad dispone de unas instalaciones preexistentes muy válidas para albergar este Museo", como son los túneles submarinos de El Espalmador. En estos dos túneles, "en uno se puede exponer el submarino Tonina, que está dado de baja por la Armada, así como preparar el otro para su musealización, incluyendo simuladores, armamento, equipos, etc...".
Asimismo, la formación magenta afirma que el propio personal tanto de la Armada, como de Navantia, que han trabajado a lo largo de los años en los submarinos, junto con los guías, "podrían explicar las instalaciones con sus experiencias vitales y facilitar visitas teatralizadas".
Para concluir, Pedro de Elizalde entiende que este museo se debería realizar "con todos los estudios de viabilidad técnica y económica necesarios", dentro del contexto de Cartagena como ciudad turística y de elevado patrimonio arqueológico, cultural y militar y mediante conciertos del Ministerio de Defensa, Comunidad Autónoma y Ayuntamiento de la ciudad.

http://www.murcia.com

01 abril 2014

Maquetas y Submarinos


Joan Manel Vilaplana