09 febrero 2014

China podría desplegar este año submarinos con misiles que alcanzan a Alaska o Hawái

Los submarinos clase Jin de la Marina de Guerra china dotados de misiles balísticos nucleares clase Ju Lang-2 (JL2)  están a punto de empezar las patrullas en 2014, según sugiere Jesse Karotkin, oficial de alto rango de la inteligencia naval  de EE.UU. en un  informe enviado a finales de enero a la Comisión de Revisión Económica y de Seguridad EE.UU.–China. 

"Con un alcance de más de 4.000 millas náuticas [7.400 kilómetros], el submarino JL-2 puede lanzar misiles balísticos capaces de alcanzar Hawái, Alaska y partes occidentales del territorio continental de EE.UU. y, posiblemente, el este de Asia", dijo Karotkin en un testimonio escrito a la Comisión. 

El Jin o submarino tipo 94, pertenece a los sumergibles de propulsión nuclear de segunda generación (según China) dotados de misiles balísticos, que reemplazaron a los sumergibles Tipo 92 armados con misiles mucho menos capaces de clase JL-1. 
Los submarinos clase Jin, que desplazan sumergidos 11.000 toneladas, son la principal fuerza naval de disuasión del Ejército Popular de Liberación (EPL) chino. 

"Los tres Jin actualmente en servicio serían insuficientes para mantener una presencia constante en el mar durante largos períodos de tiempo, pero si la Marina del EPL construye cinco unidades como algunas fuentes sugieren, una presencia continua en tiempos de paz puede llegar a ser una alternativa viable para la Marina de Guerra china", señaló Karotkin. 

Texto completo en: http://actualidad.rt.com

Malestar en la Armada ante la posibilidad de que le entreguen tres submarinos S-80 en lugar de cuatro

Los militares dicen estar “cansados” de que Defensa mantenga el presupuesto pero reciba menos unidades, como ya ocurrió con el Eurofighter o el Pizarro
Es el escenario más probable que se maneja en la Armada: se recibirán tres submarinos S-80 de los cuatro planeados en un principio, pero se mantendrá el coste del programa. El malestar de los militares crece ante estas prácticas de la industria de defensa.
Submarino S-80 de la Armada.Submarino S-80 de la Armada.
Tal y como publicó El Confidencial Digital, el problema del diseño del primer submarino S-80 que construye Navantia podría suponer una importante modificación del contrato inicial estipulado: desechado la primera de las unidades por ‘sobrepeso’, la Armada recibiría tan sólo tres de los cuatro encargados.
Una posibilidad que, según indican fuentes militares a ECD, se va conformando como opción prioritaria, de cara a evitar el sobrecoste que supondría reparar el primer submarino. Sin embargo, confiesan con preocupación y cierto malestar que dicha posibilidad “no supondría una ahorro sobre la cantidad inicialmente planteada” para este proyecto.
Defensa se niega a afrontar un sobrecoste del presupuesto del proyecto, unos 2.200 millones de euros (1.800 en la concepción inicial del programa). Por ello, la opción más plausible que se baraja es la de renunciar a una unidad aunque la medida no lleve aparejada una rebaja del coste total. Cada submarino, por tanto, pasaría de costar 550 millones de euros a algo más de 700 millones.
Defensa tiene un problema grave con sus Programas Especiales de Armamento, como se denomina a aquellos planes de adquisición de material que tienen un peso importante –determinante más bien- en los Presupuestos Generales del Estado.
Año tras año ha tenido que ir haciendo frente a los más de 30.000 millones de euros acumulados –en parte por impagos de los últimos gestores- gracias a créditos extraordinarios, negociados con elMinisterio de Industria.
Unos créditos de 1.800 millones de media anual para cubrir ese desfase presupuestario y evitar que el incumplimiento de los calendarios de pago supongan un aumento de los intereses y penalizaciones económicas –sujetas a los contratos firmados por Defensa con la Industria-.
Una de las vías a las que recurre Defensa para reducir esa cantidad adeudada –actualmente unos29.000 millones de euros- es la cancelación de parte de los pedidos. En el último año, por ejemplo, se ha renunciado a 14 aviones Eurofighter, 73 vehículos blindados Pizarro, 23 helicópteros NH90 o 14 aviones A400M.
Estas cancelaciones, sin embargo, tampoco van acompañadas de una reducción significativa del coste del proyecto. Por ejemplo, de los 709 millones que se iban a destinar a la compra de 212 vehículos Pizarro, finalmente se recibirán 117 unidades por los que se pagarán –según fuentes del sector consultadas – entorno a unos 526 millones.
Los militares consultados por El Confidencial Digital muestran su disconformidad y malestar con este tipo de medidas, que según dicen “restan operatividad y capacidad económica” a las Fuerzas Armadas.

Integración del sistema de combate costera de submarinos para Brasil

(defensa.com) DCNS entregó la nueva instalación costera de integración de sistemas de combate de la Marina brasileña para la siguiente generación de submarinos de propulsión convencional SSK, compuesta por 4 unidades, ubicada en el centro de Saint-Mandrier-sur-Mer de la Dirección General del Armamento (DGA) gala, cerca de Tolón, que se empleará para probar los sofisticados sistemas de proceso de datos.
Una vez que un sistema se ensaye en Francia, sus componentes se enviarán a Brasil para su integración en los sumergibles en construcción en el astillero de Itaguaí, cerca de Rio de Janeiro. Hasta finales de 2015, una veintena de brasileños recibirán formación en el diseño e integración del sistema de combate.

Fotografías:
·El centro de integración del sistema de combate de los nuevos submarines brasileños.
·Así serán los SSK brasileños.

Publican imágenes de Fateh, el nuevo submarino iraní

El primer submarino clase Fateh fue botado en noviembre de 2013, según imágenes obtenidas por satélite y publicadas por el portal de defensa estadounidense Jane´s, que muestran el sumergible iraní a flote en el astillero Bostanu. El segundo submarino del proyecto estaba construyéndose en Bandar Anzali, en el mar Caspio. 



El sumergible que está en Bostanu mide 40 metros de eslora al nivel de su línea de flotación, mientras que el  otro, que se encuentra en Bandar Anzali, tiene aproximadamente 48 metros de eslora, por lo que los sumergibles clase Fateh son significativamente más grandes que los submarinos de 29 metros clase Ghadir que Irán ha estado construyendo desde hace varios años. 

Las imágenes de televisión, emitidas el pasado 3 de febrero, muestran la botadura del submarino Fateh en los astilleros en Bostanu. 

Los planos estabilizadores montados en una carcasa demuestran que el Fateh está menos influenciado en los submarinos de Corea del Norte que sus predecesores de clase Ghadir. 



Mientras que las fotografías muestran la hélice expuesta del Ghadir, las hélices propulsoras del Fateh están cubiertas, con lo cual o bien se trata de un nuevo sistema o los iraníes quieren que los expertos piensen que es nuevo. 


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Los submarinos nucleares rusos de cuarta generación, la “mayor amenaza para EE.UU.”

La Armada rusa se ha convertido en la “mayor amenaza” para EE.UU. al recobrar sus fuerzas con la entrada en servicio de los submarinos nucleares del proyecto 955 Boréi, cuyas cualidades técnicas están muy por delante de sus análogos norteamericanos.
Después de la caída de la Unión Soviética el balance de la fuerza nuclear se inclinó hacia EE.UU. Sin embargo, tras la entrada al servicio activo de los primeros submarinos rusos del proyecto 955 Boréi equipados con 16 misiles balísticos intercontinentales Bulavá y la próxima entrada de los submarinos mejorados del proyecto 955A con 20 misiles, Rusia no solo ha recobrado el equilibrio de la fuerza, sino también ha adquirido unas ventajas estratégicas adicionales que garantizan el alcance de las unidades nucleares a cualquier parte del mundo, asevera el portal militar www.warfiles.ru.
Así, tras la entrada en servicio en diciembre del 2013 del submarino nuclear de última generación Yuri Dolgoruki el subcomandante del Comando Estratégico de EE.UU. (USSTRATCOM), general Robert Forst, reconoció que los submarinos rusos del proyecto 955 representan la mayor amenaza para la seguridad estadounidense, señala el sitio web.
El submarino estratégico en general tiene dos objetivos: entrar en el área de impacto sin ser detectado y efectuar un lanzamiento de misiles, lo que explica sus principales características: el silencio y la distancia de ecolocalización para alcanzar el objetivo. Justamente por estas cualidades técnicas EE.UU. teme tanto a los submarinos del proyecto Boréi: en ambas las naves rusas están muy por delante de los buques estadounidenses. En términos de capacidad de silencio, los Boréi tienen un nivel que está solo en la etapa de desarrollo en ‘papel’ en EE.UU., y lo que se refiere al alcance de detección, el de los submarinos rusos es de 320 kilómetros (mientras que la misma característica de los mejores barcos norteamericanos, el Ohio y el Virginia, es de 230 kilómetros).
Además, casi no hay posibilidades de que un submarino nuclear o diesel eléctrico se acerque a las costas norteamericanas sin ser detectado: es que EE.UU. tiene un amplio sistema de monitoreo marino global que incluye radares y localizadores colocados a una distancia de 500 kilómetros entre sí, además de numerosos barcos de la flota norteamericana dispersados en las aguas de todos los océanos. Mientras que los submarinos rusos de clase Boréi pueden alcanzar las costas estadounidenses con una probabilidad cercana al 100%. Para realizarlo bastaría con no acercarse a los objetivos enemigos a una distancia de menos de 500 kilómetros: así, nadie podría detectar a los submarinos rusos, que al mismo tiempo estarían “escuchando” a todos los objetos cercanos, evitando que los descubran.
Según el portal, EE.UU. se preocupa no solo por la aparición en Rusia de un proyecto nuevo altamente eficaz, sino también por la rapidez de su desarrollo y producción: los norteamericanos simplemente no tienen tiempo para crear los medios de destrucción de respuesta. Así, el submarino nuclear que encabeza la clase, el Yuri Dolgoruki, ya se ha unido a la Flota del Norte rusa; el segundo portador de misiles, el Alexánder Nevski, ha sido incluido en la Flota rusa del Pacífico; la tercera nave del proyecto, el Vladímir Monomaj, está pasando las pruebas estatales de navegación y el cuarto submarino del grupo, el Kniaz Vladímir, actualmente se está construyendo en los astilleros de la empresa rusa Sevmash.
La construcción de otros diez submarinos del proyecto Boréi está programada para antes del 2020. En cuanto se implemente este programa por completo, Rusia obtendrá una obvia ventaja estratégica en la disuasión nuclear, que superará significativamente el nivel de los tiempos de la URSS, afirma el sitio web.
(RT) http://mesaredonda.cubadebate.cu